Carta a un amor perdido
No es mi guerra, no es mi esperanza la que cae bajo el yugo opresor del tirano. Las espadas clamaran venganza y las lanzas volverán a brillar en el cielo. Los yelmos plateados se pondrán en marcha una vez más. Muerte, muerte y gloria nos esperan en el campo de batalla dicen. Y yo digo: ¿Gloria? No lo sé, pero la fría hoja de la parca nos espera impaciente con una pérfida sonrisa mas allá del Hades.
Enviados somos a una guerra que no es la nuestra. Sacados de nuestros hogares por la fuerza por defender una tierra que ni siquiera conocemos. ¿Por qué he de partir a un destino llamado ruina? Unos lo llaman valentía, ansias de ser recordado en canciones. Otros porque es nuestro deber defender el honor de nuestra tierra. Quizás si la tierra nunca fuese llamada nuestra no habría que luchar por ella. Quizás en un tiempo muy lejano la paz vuelva.
Partiré presto a la batalla a lomos de mi caballo esperando que una flecha perdida no encuentre destino en mi pecho y deseando que la temible hoja de acero no quiebre mi escudo. Pero por sobre todo deseo regresar a casa contigo, amor mío. Quiero pasar mis últimos días como un hombre tranquilo, viendo crecer las cosas que con mis manos he creado. Viviendo sin esperar un mañana mejor, creyendo que el tiempo ya no es oro si no algo que pasa impasible ante mí. Deseo volver a ver tu rostro sonriente y tus labios pronunciando mi nombre. Pero si en algún caso, mi amor, no regreso de esta gesta mi alma te esperará más de los confines del cielo.
-Días después el caballero de la carta cayó en el frío suelo en el campo de batalla.-
Enviados somos a una guerra que no es la nuestra. Sacados de nuestros hogares por la fuerza por defender una tierra que ni siquiera conocemos. ¿Por qué he de partir a un destino llamado ruina? Unos lo llaman valentía, ansias de ser recordado en canciones. Otros porque es nuestro deber defender el honor de nuestra tierra. Quizás si la tierra nunca fuese llamada nuestra no habría que luchar por ella. Quizás en un tiempo muy lejano la paz vuelva.
Partiré presto a la batalla a lomos de mi caballo esperando que una flecha perdida no encuentre destino en mi pecho y deseando que la temible hoja de acero no quiebre mi escudo. Pero por sobre todo deseo regresar a casa contigo, amor mío. Quiero pasar mis últimos días como un hombre tranquilo, viendo crecer las cosas que con mis manos he creado. Viviendo sin esperar un mañana mejor, creyendo que el tiempo ya no es oro si no algo que pasa impasible ante mí. Deseo volver a ver tu rostro sonriente y tus labios pronunciando mi nombre. Pero si en algún caso, mi amor, no regreso de esta gesta mi alma te esperará más de los confines del cielo.
-Días después el caballero de la carta cayó en el frío suelo en el campo de batalla.-
Comentario:
como quiera que en este momento, busco tierra firme, me resulta muy sugente el nombre del Blog y el relato , por te seguiré leyendo.
Comentario:
Me gusta mucho este relato, escribes muy bien y tienes talento, aunque por lo que he deducido tus relatos son tragicos y melancolicos,y el protagonista muere, me gustan mucho.Estoy segura de que oire hablar mucho de ti.Sigue escribiendo.





