Llanto
Con el sol en alto, después del dolor... yacen tendidos en el suelo miles de cuerpos fríos como la nieve. Y justo allí, un hombre de rodillas llorando desconsoladamente ante su hermano agonizante.
Solo me encuentro en esta hora. ¿Solo mi alma se salvará del abismo? Deseo que la impávida muerte venga por un alma más. No podré descansar en paz después de ver a mi hermano caído...
Todavía me queda un soplo de vida querido hermano.- Dijo el yaciente-
Te curaré hermano, no morirás hoy aquí. Aún tenemos que vivir muchas cosas juntos, este no es el final.-Dijo el caballero-
El caballero rodeó a su hermano entre los brazos. Estaba recubierto de sangre, y el caballero sabía que la herida sería irreparable.
Cogió a su hermano en brazos y las lágrimas del caballero, que nacían en sus ojos, iban a parar al pecho de su hermano limpiando la herida que le estaba dando fin. Tumbó a su hermano sobre un manto de hojas secas que rechinaron ante el peso de aquel, casi muerto, cuerpo.
Hermano, lo siento... Quiero irme con vos a las estancias de la muerte. No me dejéis solo. –Dijo el caballero-
Mi herida es difícil de curar. No temas por mi destino mi amado hermano... Ahora por fin encontraré descanso. El descanso que en vida no pude conseguir, la muerte me lo ofrece. –Contestó el herido-
Pero hermano, tú me enseñaste a luchar y no te rendirás en este día. – Sollozó el caballero-
¿Qué es lo primero que te enseñe el día que te hiciste un hombre? –Preguntó el herido-
Un hombre sigue vivo mientras vive el recuerdo en la mente de aquellos a los que amo. –Contestó el caballero-.
Se que mi recuerdo nunca morirá en tu mente, siempre estaré contigo hermano. Mi espíritu te acompañará donde vayas, incluso aquende del mar. –Añadió el hermano-
El caballero se inclinó ante su hermano yaciente y lo abrazó mientras una última lágrima brotó de sus apenados ojos y encontró destino en el corazón de su hermano.
En aquel mismo momento el hermano murió no sin antes susurrarle al oído unas últimas palabras: Se como el águila en vuelo, se como el delfín sobre el mar, se libertad...
Elros Tar-Minyatur, Hijo de Eärendil, hijo de Tuor de la casa de Hador de Dor-Lómin.
Solo me encuentro en esta hora. ¿Solo mi alma se salvará del abismo? Deseo que la impávida muerte venga por un alma más. No podré descansar en paz después de ver a mi hermano caído...
Todavía me queda un soplo de vida querido hermano.- Dijo el yaciente-
Te curaré hermano, no morirás hoy aquí. Aún tenemos que vivir muchas cosas juntos, este no es el final.-Dijo el caballero-
El caballero rodeó a su hermano entre los brazos. Estaba recubierto de sangre, y el caballero sabía que la herida sería irreparable.
Cogió a su hermano en brazos y las lágrimas del caballero, que nacían en sus ojos, iban a parar al pecho de su hermano limpiando la herida que le estaba dando fin. Tumbó a su hermano sobre un manto de hojas secas que rechinaron ante el peso de aquel, casi muerto, cuerpo.
Hermano, lo siento... Quiero irme con vos a las estancias de la muerte. No me dejéis solo. –Dijo el caballero-
Mi herida es difícil de curar. No temas por mi destino mi amado hermano... Ahora por fin encontraré descanso. El descanso que en vida no pude conseguir, la muerte me lo ofrece. –Contestó el herido-
Pero hermano, tú me enseñaste a luchar y no te rendirás en este día. – Sollozó el caballero-
¿Qué es lo primero que te enseñe el día que te hiciste un hombre? –Preguntó el herido-
Un hombre sigue vivo mientras vive el recuerdo en la mente de aquellos a los que amo. –Contestó el caballero-.
Se que mi recuerdo nunca morirá en tu mente, siempre estaré contigo hermano. Mi espíritu te acompañará donde vayas, incluso aquende del mar. –Añadió el hermano-
El caballero se inclinó ante su hermano yaciente y lo abrazó mientras una última lágrima brotó de sus apenados ojos y encontró destino en el corazón de su hermano.
En aquel mismo momento el hermano murió no sin antes susurrarle al oído unas últimas palabras: Se como el águila en vuelo, se como el delfín sobre el mar, se libertad...
Elros Tar-Minyatur, Hijo de Eärendil, hijo de Tuor de la casa de Hador de Dor-Lómin.
Comentario:
Echale un ojo a mi fotolog, la foto de hoy va por vos jejej
Comentario:
Aiya elros, me encanta este texto que has escrito, y muchas gracias por firmarme en el fotolog cuando los anonimos.
nos vemos el vierness
un abrazo
nos vemos el vierness
un abrazo





