“Paella a la Oriental”… ( “Juaito Paeria” ).
“Paella a la Oriental”… ( “Juaito Paeria” ).
Como todos sabéis, la paella, es uno de los platos mas típicos de mi pais y conocida su presencia y exquisited en el mundo entero. Y, para hacerla correctamente, se han de seguir varios pasos correlativos. Si los seguimos todos, la paella sale de impresión. Si te olvidas de uno de los pasos pues… que sea lo que Dios quiera: “Si sale con barbas San Antón y sino pues La Purísima Concepción”, decímos en mi tierra.
Aquí, los japos la llaman “paeria” y es lo único que conocen de España junto con las palabras siguientes: toros, flamenco, olé, Gaudí y Barcelona 92. Siempre que he dado una clase de cocina lo primero que quieren hacer es la “paeria”. Habiendo miles de platos más sencillos, siempre quieren empezar por uno de los más complicados. Podrían empezar por la tortilla de patatas, los huevos fritos con chorizo y patatas, ensalada mixta, almejas a la marinera, mejillones en vinagreta, gazpacho, etc… cualquier plato básico, pero no. Por cojones que… “queremos aprender paeria”. Y es prácticamente imposible, llevarles la contraria. O la haces, o no hay clase.
Trabajando en un restaurante, donde hacía paellas para unas cuarenta personas todos los dias, en una ocasión, se me olvidó uno de los pasos más importantes: echar el “colorante” (azafrán molido) a la paella. El resultado, muy claro. Una paella más blanca que las sayas de una monja. Cuando la dueña la vio, se quedó blanca, petrificada… “Esto no se puede vender como paella, vaya estropicio”…Qué hacemos…?, me decía aterrorizada mientras me miraba a mi y, al mismo tiempo, al reloj de la pared.
Ya llegaba el momento de abrir el comedor a la clientela. Entonces, apareció en mi cabeza la idea ibérica, la de la provisionalidad, la de la chapuza, la solución hispana habitual de última hora: “Joder, vamos a venderla como paella blanca”. Llamé a la dueña y le dije: “cambia el cartel de la entrada y pon paella blanca, especial, sólo hoy”.
Mientras, salí a la puerta del restaurante a voz en grito: “White Paella, white paeria Only Today, Special” ( pronunciado a la japonesa: “juaito paeria, juaito paeria, only tudey, especiaru” ). La vendimos toda en veinte minutos. Bendita sea la ignorancia, pensaba yo.
Pero faltaba aún la guinda del día. Se acerca un estudiante japonés y me dice que “en su recipiente de paella hay un pelo”. Con un poquito de mala hostia, le digo: “No te preocupes, que no lo cobramos”… Miro el recipiente y, en efecto, hay un largo pelo, negro y duro como una escarpia – japonés, sin duda –, de la parte de abajo que más nos gusta de las mujeres. De quien sería, pensaba yo… Pero !! sólo quedaban tres granos de arroz… ii. Se lo había comido todo el cabroncete japonés. Total, que le dí a cambio, otro recipiente lleno de paella ( que había reservado para mí ) y le dije: “Si encuentras otro pelo te la vuelvo a cambiar”. Y me responde él: “No, ya no hace falta, ya no quiero más, con éste ya estaré lleno”… ii Será posible !! . Me sacó una paella por la cara y además, me quedé sin comer.
Como todos sabéis, la paella, es uno de los platos mas típicos de mi pais y conocida su presencia y exquisited en el mundo entero. Y, para hacerla correctamente, se han de seguir varios pasos correlativos. Si los seguimos todos, la paella sale de impresión. Si te olvidas de uno de los pasos pues… que sea lo que Dios quiera: “Si sale con barbas San Antón y sino pues La Purísima Concepción”, decímos en mi tierra.
Aquí, los japos la llaman “paeria” y es lo único que conocen de España junto con las palabras siguientes: toros, flamenco, olé, Gaudí y Barcelona 92. Siempre que he dado una clase de cocina lo primero que quieren hacer es la “paeria”. Habiendo miles de platos más sencillos, siempre quieren empezar por uno de los más complicados. Podrían empezar por la tortilla de patatas, los huevos fritos con chorizo y patatas, ensalada mixta, almejas a la marinera, mejillones en vinagreta, gazpacho, etc… cualquier plato básico, pero no. Por cojones que… “queremos aprender paeria”. Y es prácticamente imposible, llevarles la contraria. O la haces, o no hay clase.
Trabajando en un restaurante, donde hacía paellas para unas cuarenta personas todos los dias, en una ocasión, se me olvidó uno de los pasos más importantes: echar el “colorante” (azafrán molido) a la paella. El resultado, muy claro. Una paella más blanca que las sayas de una monja. Cuando la dueña la vio, se quedó blanca, petrificada… “Esto no se puede vender como paella, vaya estropicio”…Qué hacemos…?, me decía aterrorizada mientras me miraba a mi y, al mismo tiempo, al reloj de la pared.
Ya llegaba el momento de abrir el comedor a la clientela. Entonces, apareció en mi cabeza la idea ibérica, la de la provisionalidad, la de la chapuza, la solución hispana habitual de última hora: “Joder, vamos a venderla como paella blanca”. Llamé a la dueña y le dije: “cambia el cartel de la entrada y pon paella blanca, especial, sólo hoy”.
Mientras, salí a la puerta del restaurante a voz en grito: “White Paella, white paeria Only Today, Special” ( pronunciado a la japonesa: “juaito paeria, juaito paeria, only tudey, especiaru” ). La vendimos toda en veinte minutos. Bendita sea la ignorancia, pensaba yo.
Pero faltaba aún la guinda del día. Se acerca un estudiante japonés y me dice que “en su recipiente de paella hay un pelo”. Con un poquito de mala hostia, le digo: “No te preocupes, que no lo cobramos”… Miro el recipiente y, en efecto, hay un largo pelo, negro y duro como una escarpia – japonés, sin duda –, de la parte de abajo que más nos gusta de las mujeres. De quien sería, pensaba yo… Pero !! sólo quedaban tres granos de arroz… ii. Se lo había comido todo el cabroncete japonés. Total, que le dí a cambio, otro recipiente lleno de paella ( que había reservado para mí ) y le dije: “Si encuentras otro pelo te la vuelvo a cambiar”. Y me responde él: “No, ya no hace falta, ya no quiero más, con éste ya estaré lleno”… ii Será posible !! . Me sacó una paella por la cara y además, me quedé sin comer.
Comentario:
Hola
Juas, qué risa, lo de la paella. Yo la intenté hacer una vez, y no me salió bien. Ni el arroz ni el agua era las adecuadas.
Por cierto, los japos tienen los pelos del tarro como de borrico, ciertamente, así, duros, como alambres. También me he fijado en que las japonesas jovenes tienen el pelo muy brillante, brillo que pierden con la edad o con excesivos tintes y oxigenaciones (=cargándoselo).
Bueno, lo que te pasó con este japo listo demuestra una cosa: no todos los japoneses son tan catetos como demuestran a veces. Este fue más vivo que el hambre. Precisamente.
Atte.
R
Juas, qué risa, lo de la paella. Yo la intenté hacer una vez, y no me salió bien. Ni el arroz ni el agua era las adecuadas.
Por cierto, los japos tienen los pelos del tarro como de borrico, ciertamente, así, duros, como alambres. También me he fijado en que las japonesas jovenes tienen el pelo muy brillante, brillo que pierden con la edad o con excesivos tintes y oxigenaciones (=cargándoselo).
Bueno, lo que te pasó con este japo listo demuestra una cosa: no todos los japoneses son tan catetos como demuestran a veces. Este fue más vivo que el hambre. Precisamente.
Atte.
R
Comentario:
Leila: espero que puedas encontrar los ingredientes. La paella no es problema si se hace paso a paso
Que aproveche.
Un besote!!.
Que aproveche.
Un besote!!.
Comentario:
:)
Holaaaa
Que bueno que cambiaste de pagina, no se que le hiciste pero ahora funciona mucho mas rapido
La otra no me funcionaba y cada vez que le intentaba poner un comentario no me funcionaba
:(
ahora si me funciono al tiro :D
A mi me gusta intentar eso de cocinar asi que ya me copie tu receta de "paeria" ja ja ja y ya la imprimí y el proximo fin de semana me junto todos los ingredientes y la voy a intentar
y de ahi te cuento, ¿si?
Y yo encantada de la vida que me agregues
Yo te agrego mañana que hoy ya me queda justo tiempo para ponerte un comentario nomas y como aun no entiendo mucho esto de las plantillas que em complico
:)
besitos y besitos
Holaaaa
Que bueno que cambiaste de pagina, no se que le hiciste pero ahora funciona mucho mas rapido
La otra no me funcionaba y cada vez que le intentaba poner un comentario no me funcionaba
:(
ahora si me funciono al tiro :D
A mi me gusta intentar eso de cocinar asi que ya me copie tu receta de "paeria" ja ja ja y ya la imprimí y el proximo fin de semana me junto todos los ingredientes y la voy a intentar
y de ahi te cuento, ¿si?
Y yo encantada de la vida que me agregues
Yo te agrego mañana que hoy ya me queda justo tiempo para ponerte un comentario nomas y como aun no entiendo mucho esto de las plantillas que em complico
:)
besitos y besitos
Comentario:
Hola China: Bienvenida a tu casa. La paella admite cualquier componente dependiendo de la región donde se haga.
En unas zonas se hace con carne, en otras con pescado, en otras mezclando ambas cosas y en otras con vegetales, por ejemplo. En mi provincia, Salamanca, la hacemos con carne de cerdo con pollo, y con vegetales.
Llegué a través del Capitán Guayaba.
Cuídate chinita.
Un besote.
En unas zonas se hace con carne, en otras con pescado, en otras mezclando ambas cosas y en otras con vegetales, por ejemplo. En mi provincia, Salamanca, la hacemos con carne de cerdo con pollo, y con vegetales.
Llegué a través del Capitán Guayaba.
Cuídate chinita.
Un besote.
Comentario:
¡Ah! con que eres de España, ¿de qué parte? ¿o lo correcto sería preguntar de qué provincia?
El semestre pasado tomé clases de Catalán y la profesora nos habló mucho de las peculiaridades dela paella, fue interesante...
Genial tu idea de la paella blanca, ¿eh?, jajaja.
Bueno, pues me intriga saber cómo llegaste hasta mi Blog... Gracias por visitarme.
¡Muchos saludos!
El semestre pasado tomé clases de Catalán y la profesora nos habló mucho de las peculiaridades dela paella, fue interesante...
Genial tu idea de la paella blanca, ¿eh?, jajaja.
Bueno, pues me intriga saber cómo llegaste hasta mi Blog... Gracias por visitarme.
¡Muchos saludos!
Comentario:
Paella al estilo de X.
1.- Primer paso calentar aceite de oliva ( 3 cucharadas soperas )a fuego lento en un recipiente poco profundo ( sarten o cazuela baja, mejor antiadherente o de barro) y echar pollo en trozos medianos ( 2 trozos por comensal). Remover para que el pollo no se agarre al fondo y salar. ( Entre 5 ó 6 minutos cociendo ).
2.- Cuando el pollo comienza a estar doradito, echamos cebolla al gusto picada en trocitos y un par o tres de dientes de ajo tambien picado. Removemos de vez en cuando.
3.- Echamos tomate de lata en conserva o tomate ( 1 tomate mediano ) natural partido en cuadraditos. Y añadimos un poco de agua ( 1 vasito ). Dejamos que hierva todo 5 minutos más o menos a fuego medio. Podemos añadir durante estos momentos guisantes y una zanahoria cortada en cuadraditos.
4.- Agregamos 1 cucharada de caldo de pollo en polvo, un poco de oregano ( media cucharada ), un poco de pimienta. Removemos un poco y probamos el sabor.
5.- Ponemos el colorante ( azafrán, previamente tostado, para dar más sabor y aroma) o una bolsita de las que ya vienen preparadas al efecto ( paellero ).
6.- Echamos el agua. La cantidad de agua tiene que ser doble que la del arroz. ( El arroz debe ser 1 vaso pequeño por persona.). Ponemos el fuego fuerte.
7.- Cuando está hirviendo, probamos el sabor otra vez y si está a nuestro gusto echamos el arroz y lo extendemos por el recipiente, sin moverlo mucho. Debe cocer 5 minutos a fuego fuerte y 12-14 minutos a fuego lento.
8.- Mientras cociendo lo adornamos con unas almejas y gambas , unas tiras de pimiento rojo, unas judias verdes troceadas, que ponemos en la superficie. También se puede añadir un huevo previamente cocido en láminas, incluso unas aceitunas verdes.
9.- Pasado el tiempo de cocción, cubrimos el recipiente con un periódico y lo dejamos reposar 5 minutos. Ya está.
10.- Es conveniente que el fuego sea uniforme por toda la superficie de la cazuela, no solo en el centro, ya que sinó en el centro aparecerá quemado y en los bordes el arroz estará duro.
1.- Primer paso calentar aceite de oliva ( 3 cucharadas soperas )a fuego lento en un recipiente poco profundo ( sarten o cazuela baja, mejor antiadherente o de barro) y echar pollo en trozos medianos ( 2 trozos por comensal). Remover para que el pollo no se agarre al fondo y salar. ( Entre 5 ó 6 minutos cociendo ).
2.- Cuando el pollo comienza a estar doradito, echamos cebolla al gusto picada en trocitos y un par o tres de dientes de ajo tambien picado. Removemos de vez en cuando.
3.- Echamos tomate de lata en conserva o tomate ( 1 tomate mediano ) natural partido en cuadraditos. Y añadimos un poco de agua ( 1 vasito ). Dejamos que hierva todo 5 minutos más o menos a fuego medio. Podemos añadir durante estos momentos guisantes y una zanahoria cortada en cuadraditos.
4.- Agregamos 1 cucharada de caldo de pollo en polvo, un poco de oregano ( media cucharada ), un poco de pimienta. Removemos un poco y probamos el sabor.
5.- Ponemos el colorante ( azafrán, previamente tostado, para dar más sabor y aroma) o una bolsita de las que ya vienen preparadas al efecto ( paellero ).
6.- Echamos el agua. La cantidad de agua tiene que ser doble que la del arroz. ( El arroz debe ser 1 vaso pequeño por persona.). Ponemos el fuego fuerte.
7.- Cuando está hirviendo, probamos el sabor otra vez y si está a nuestro gusto echamos el arroz y lo extendemos por el recipiente, sin moverlo mucho. Debe cocer 5 minutos a fuego fuerte y 12-14 minutos a fuego lento.
8.- Mientras cociendo lo adornamos con unas almejas y gambas , unas tiras de pimiento rojo, unas judias verdes troceadas, que ponemos en la superficie. También se puede añadir un huevo previamente cocido en láminas, incluso unas aceitunas verdes.
9.- Pasado el tiempo de cocción, cubrimos el recipiente con un periódico y lo dejamos reposar 5 minutos. Ya está.
10.- Es conveniente que el fuego sea uniforme por toda la superficie de la cazuela, no solo en el centro, ya que sinó en el centro aparecerá quemado y en los bordes el arroz estará duro.





