logotipo

img_google
QUIZÁS... PENSABA EN TI
Mi vida, mis sueños, mi gente, mi mundo, yo y mis circunstancias...
Acerca de
Sindicación
 
Dos días
Llevo dos día sin verle…
Y en mi afán por reconstruir mi vida me he comprado una funda nueva para el sofá (este salón necesitaba un cambio), un par de pantalones, el disco de Bebe, y me he obligado a meter en mi “maleta” un montón de ilusiones y proyectos hasta ahora desconocidos. No sé si esta es la mejor manera de superarlo, pero es la única que he encontrado en medio de mi desastre. Y, ¿sabéis qué?. Me siento bien, más fuerte que nunca (lo digo bajito, porque aún no me lo creo) y también más yo, sí, también más yo. He vuelto a reír casi sin darme cuenta, he dejado de observar la pantalla del móvil como si fuera mi único amigo y he conseguido mirarme al espejo sin agachar la cabeza. Ahora, estoy arriba, y os aseguro que voy a aprovecharlo. Esta vez no me caigo; lo he hecho demasiadas veces. Ya no sería justo…
 
Cosas de mujeres
Leía el otro día con asombro una revista femenina, una de esas que te dicen cómo tienes que llevar el pelo, los ojos o qué tipo de ropa debes usar para gustar a los hombres. Y me preguntaba ¿Por qué ellos no leen ese tipo de revistas? ¿Por qué a los hombres no les recomiendan qué hacer para gustar a una mujer? (a más de uno le vendría bien saber que existe un clítoris – por poner un ejemplo-) No, a ellos les colocan a una tía en bolas en portada y con eso ya tienen bastante . Y sí, es que las mujeres somos tontas. Porque para gustarles nos depilamos, somos capaces de recorrer un centro comercial repleto de gente para encontrar aquella camisa que vio en un escaparate perdido de Londres y nos enfundamos en miles de cremas todas las noches para mantener la piel tersa. Nos metemos en un quirófano para quitarnos la celulitis y para ponernos las tetas de Pamela Anderson, porque cada vez que sale por la tele a nuestro chico le entra la taquicardia. Y ellos qué. ¿Qúe hacen? Porque que yo se sepa son muy pocos los hombres que se dejan abrir en canal para hacer esas barbaridades. Y encima decimos que lo hacemos para sentirnos a gusto con nosotras mismas. Y una mierda! Lo hacemos para gustar, para que no se vayan con una más joven o con las tetas más gordas o con el culo más alto. ¿Pero en qué nos estamos convirtiendo? Y lo peor de todo esto, es que sí, yo he pecado, y voy a remodelar mi cuerpo, mi cara, y mi mundo, porque es un juego; y el que menos puntos tiene pierde. Y yo ya estoy harta de perder…

PD: No somos nadie


 
La batalla
La batalla la han ganado mis sentimientos... y sé que sólo es una victoria temporal, porque mi mente encontrará un hueco para salir a flote y volver a pelear.
Le he visto, y he escuchado “te quieros” y he sentido su abrazo, y sus besos y su necesidad de mí, pero he cerrado los ojos porque ya no le creo. He decidido reconstruir mi viejo mundo y recuperar la sonrisa, sin su ayuda. Él podrá visitarme de vez en cuando y contarme esos secretos que sólo puede compartir conmigo. De momento, no puedo ofrecerle nada más...

Sigo caminando, a pesar de mi amor, del dolor, de la rabia, de mi entrega, y de mi misma...

Gracias a todos!

 
...
Me ha llamado esta mañana. Lo sé porque he comprobado el número de teléfono; pertenecía a la zona donde él trabaja. No ha dejado mensaje. Yo he sentido nervios en el estómago, y miedo, mucho miedo, y angustia, y dolor. Todo de un golpe y al mismo tiempo.
No ha vuelto a llamar. Puede que haya interpretado mi silencio como una bronca, como un cabreo, o como un adiós definitivo, pero yo sólo estaba asustada.
Es difícil de entender, lo sé. También de explicar. Es como si mente y mi corazón se debatieran en una lucha encarnizada, y cuando salen victoriosos mis sentimientos me gritan que no le deje marchar. Le quiero tanto…, le sigo queriendo tanto, y él lo sabe, claro que lo sabe, por eso hace y deshace a su antojo, por eso decide por mí y por eso es capaz de mantenerse erguido, con la cabeza alta, mientras yo la agacho para que no me miren y para no mirar.
 
Maldito amor
Sigo sin tener noticias de A.
Y en medio de mis lágrimas he intentado encontrar algún rastro de decencia, de cordura y de dignidad para poder superar y aguantar el dolor. Un motivo para dejar de llorarle... , pero soy incapaz de hacerme fuerte. Incapaz de levantarme y de seguir andando sin él.
¡Maldito amor, maldito él, maldita yo!
 
Gracias
Gracias por estar
Gracias por escucharme..
por aguantar mis llantos de madrugada
Gracias por demostrarme que hay otros mundos
y pegarme la bofetada que tanto necesitaba
Gracias por ser mi amiga, mi complice y mi verdugo en esta historia (lo pedía casi a gritos)
Y gracias, sí, por perdonarme casi todo

Te quiero, "bienfolla".

 
...
He pensado estos días.... Vuelvo a CASA!
Aquí ya no me queda nada!
 
Su llamada...
Intento comprenderle, entender su actitud, su última llamada que prometía un reencuentro, mi espera y su silencio. Pero a pesar de mi esfuerzo no logro encontrar una respuesta lógica. Probablemente no la haya y sí, es verdad, tal vez sólo ha huido como una rata, pero aún así sigo sin entender el motivo de su llamada. Quizás tuvo miedo a perderme, a que mis amenazas por fin tomaran forma, y cuando comprobó el viernes por la noche que seguía teniendo licencia y poder para verme, simplemente se relajó. Pensaría: la sigo teniendo en mis manos. No es necesario que vaya a verla, ni que acuda a la cita que yo he forzado… porque ella (yo) seguirá estando ahí mañana. O tal vez sólo pretendía demostrarme y demostrarse que a pesar de que yo haya decido que es el momento de separarnos, él puede seguir manejando mis sentimientos porque él sigue siendo el fuerte, el “hombre” y mi dueño. Me niego a pensar que sólo buscara hacerme daño porque no le creo tan cruel ni tan despiadado; han sido muchas las veces que me ha dicho que me quiere, que por nada del mundo me haría sufrir. Pero, sí, ya sé que eso son sólo palabras; los hechos dicen lo contrario.
Tengo un nudo en el estómago, una sensación de vacío brutal, pero casi no lloro. Mi corazón está cansado y me mira y me guiña y me grita: ¡Para! Ha dejado de compensarte, ha dejado de merecer la pena.
Y tiene razón, pero yo…. sigo amándole. Sé que el tiempo curará mis heridas, que la vida me dará otras sonrisas y que mis manos volverán a sentirse repletas con otras manos…, pero de momento, sólo sé que me cuesta respirar a cada paso.
 
...
Y jodi mis planes para quedar con él, pero A. no se presentó.... , y terminé sola, en la cama, llorando y preguntándome cómo puede ser tan miserable, tan cruel, tan...

He apagado el móvil
 
Idiota
Y hoy me ha llamado y le he cogido el teléfono, y aunque tenía planes para esta noche he quedado con él. ¿Soy idiota? Sí, lo soy. No encuentro otra explicación...

 
......
Necesito estar sola, sí, pero también llorar, y este es el único sitio donde me siento libre, donde sé que no habrá reproches ni un “ya te lo dije”. Los ruidos de la oficina me están matando; se nota que es viernes y la gente está más inquieta de lo normal. Muchos corretean por los pasillos con sus planes de fin de semana metidos en los bolsillos de la chaqueta. Yo tengo ganas de gritarles que se callen, que tengo ganas de llorar, que me duele el alma, el pecho y que se me va la vida en un suspiro, en un puto suspiro cada vez que pienso en él.
 
La diferencia
Apostar por construir algo juntos. Se trataba y se trata de eso, pero él dice que ahora necesita espacio y una cierta calma sentimental. Prefiere que seamos sólo amigos o “colegas” o “compañeros de piso”, y que nos sigamos viendo (uno, dos, tres, cuatro, o cinco días a la semana). En realidad no cambiaría nada porque eso es justamente lo que hemos estado haciendo hasta ahora. La diferencia es que yo ya no estoy dispuesta a machacarme en una relación sin futuro, a esforzarme por pasar sin más por él, por mí y en nombre de un dos inventado.
Él expuso el problema (su problema), yo la solución: no nos veremos más. Y ahora empieza quizás lo más duro, lo más difícil, pero cuando lo consiga, cuando sea capaz de mirar hacia atrás con cierta perspectiva sonreiré porque sabré que esta ha sido mi mejor apuesta.

Perdonadme si no escribo en unos días: necesito estar sola...
 
Maldita sensación
Después del “llanto” y de una aparente calma, regada con alguna que otra noche de sexo, han vuelto sus inseguridades y con ellas mi determinación a no estar al lado de una persona que aún no tiene claro que yo soy la mujer de su vida. Volví a repetirle las mismas palabras que utilicé el viernes y volví a replantearle y a replantearme nuestra situación, cada día más extraña, más distante y menos real que nunca. Le pedí reflexión, que sopesara las cosas y que me colocara en el lado de una balanza. Las respuestas las tiene él, no yo.

Y hoy hablaremos en serio..., y tengo la sensación (maldita sensación) de que pondremos fin a muchas cosas.
Si os parece, os cuento mañana

 
....
Mi saludo, cuando entró en casa, fue más frío de lo normal. Él lo supo en el mismo instante en que me miró a los ojos. Creo que ya os he dicho alguna vez que tienen la maldita costumbre de no mentir. Hablamos… de lo que sucedía y nos sucedía o de lo que yo al menos creía que estaba pasando. Le dije que no sentía que me quería, que había gestos, actitudes y palabras que me dolían y que nuestra relación se estaba convirtiendo en algo extraño (dos compañeros de piso que se miran, sin más, cuando se cruzan en el pasillo). Sus ojos se nublaron cuando me dijo que tenía miedo, miedo a perderme, a vivir sin mí, al compromiso, miedo a sufrir, y cuando me abrazó para decirme que me quería con locura. Sintió presión… No lo entendí; yo le pedía y le pido un amor real, sincero, nada más. Nunca le he hablado de hipotecas, de niños, de bodas ni de un “para toda la vida”. Sólo le he exigido amor, aquí y ahora, eso sí, de verdad. Él cree que no ha dado el paso que yo necesito, que de alguna manera ha dejado pasar el tiempo sin riesgos, sin implicarse y sin pensar en mí (quizás he sido egoísta, decía). Me pidió que no nos precipitáramos (no sé a que se refería) y que intentara comprenderle. Las cosas son más fáciles de lo que crees, le dije, sólo tienes que mirar dentro de ti. Y a lo mejor estos días se mira y me ve y descubre qué y quién soy y porqué nos encontramos.

¿Cómo están las cosas? Sinceramente no lo sé…
Lo único que sé es que yo no volveré a perderme nunca, que voy a reconstruir mi círculo y que voy a seguir caminando, esté o no esté él. Y creedme, ojalá que esté, ojalá que se quede y nos descubra… pero pase lo que pase, Yo seguiré mi camino.

 
sólo Yo
Me acaba de llamar. Estaba serio, yo también. Vendrá después de comer y sinceramente no sé que persona o que palabras espera encontrar. Creo que él sabe que algo no va bien, pero aún no se ha dado cuenta hasta que punto las cosas han cambiado.

Cuando cruce la puerta ya no le esperará la mujer de siempre porque estaré sólo Yo. Y ese yo no va a permitir que nadie ni nada vuelvan a hacerle daño.

Me sorprende mi fortaleza. Gracias a todos, porque tenéis mucho que ver en esto.
 
no pensar...
Necesito hablar
Necesito amigos
Necesito un abrazo,
…un beso
…unas risas
y unas manos que me ayuden a no pensar
 
...
Tengo que escribir porque en mi soledad esta es la mejor manera que tengo de expulsar mis fantasmas y cerrar mis heridas. Pensaba hace un rato en él y me preguntaba que pensaría, que les dirá hoy a sus amigos cuando no me vean. Probablemente nada…

Ahora aquí, serena, tranquila, y sin lágrimas en los ojos sé que he hecho lo correcto, lo justo y tal vez lo que tendría que haber hecho hace mucho tiempo. Pero mi dolor me impedía reaccionar y mi amor se negaba a dejarme libre. ¿Por qué ahora? No lo sé. No podía seguir viviendo así, en una jaula, en mi mundo imaginario, sin amigos, sin otros aires y otras manos a las que agarrarme. No podía permitir que su actitud y sus continuos rechazos reflejaran en el espejo a una mujer que no soy. Me he sentido fea, débil, vulgar… y he dejado que cada una de sus palabras y actitudes me fueran modelando poco a poco.

Me he perdido a mí misma durante demasiado tiempo…
Él sigue teniendo las puertas de mi casa, de mi vida y de cama abiertas, pero esta vez, si quiere volver, será con condiciones y en condiciones.

 
Y...
Y hoy me siento sola…
Y le echo de menos…
Y estoy triste…
Y se me agrieta el corazón…

Pero nada de eso importa cuando lo que está en juego es mi vida, mi futuro y ese yo al que hace tanto que no oigo hablar

Gracias a todos
 
Otras reglas
Y mi respiro tomó forma anoche cuando le dije “no sé si quiero que nos veamos más”. ¿Los motivos? Demasiados para explicarlos aquí y ahora, pero podría resumirlo en uno: “Siento que no me quiere”. Intenté explicarle que las parejas no funcionan como simples compañeros de piso, que hay otras reglas en el juego del amor y que él no las estaba cumpliendo. Y que yo ya no sabía cómo luchar, que más dar de mí. “Lo que ves es lo que hay” le dije, y ahora tú decides si estás dispuesto a apostar por ello. Él me quiere, sí, pero a veces eso no es suficiente. Me preguntó si nos podíamos ver hoy. No, le contesté, llámame cuando estés seguro que soy yo la mujer que quieres tener a tu lado.

Y pensaréis: ¿Por qué esta vez tendría que ser distinto?
Porque no estoy llorando…, por eso, sólo por eso
 
Mi respiro
Un respiro de él (aunque no le deje)
de mí y de mis preguntas
Un respiro de mis respuestas, porque sólo me hacen daño
y del nosotros que yo he construido
Y … de todo lo que no sea YO

Y ayer lo decidí y hoy parece que se abren miles de puertas:
Una amiga a la que no veo desde hace dos años me ha llamado para quedar y contarnos y emborracharnos y, sobre todo, recordarnos.
Alguien, casi un desconocido, me invita a cenar (parece que no he perdido mi encanto)
R., del que no tenía noticias hace tiempo, me manda un email porque quiere que nos veamos.
Y.. me dan una entrada para una fiesta a la que nunca creí que iría.

Parece que me está sentando bien esto de respirar. ¿Alguien se apunta?



 
....
Siento que se me va... pero también que a cada hora que pasa, vuelvo a ser más yo que nunca.

¿Sabéis qué?
Voy a darme un respiro






 
Es sólo que...
Ayer llegó a casa. Notó mi enfado. Le expliqué que a veces tenemos que pensar un poquito más en los demás, que yo no podía estar pendiente de sus caprichos y de lo que le puede o no apetecer a cada segundo. Creyó que le estaba dando la charla. Yo sólo le estaba pidiendo un poco de respeto. Mi reacción le hizo pensar... lo vi en sus ojos y en su forma de mirarme, pero no pude averiguar que tipo de sensaciones pasaban por su cabeza.
Hoy tengo un nudo en el estómago porque creo que le estoy perdiendo... ¿Y qué? Me pregunta mi otro yo, mi yo hormonal, mi yo “libre”. Nada, le contesto, es sólo que duele...
 
Sentada en el sofá
Le esperé, sí, le espere durante horas...mientras me preguntaba, buff, demasiadas cosas. Apareció a las 12, pero no le abrí. Sentí el sonido de sus llaves al otro lado de la puerta y sus pasos cuando decidió marcharse. Yo seguí sentada en el sofá el resto de la noche.... esperando, esta vez, a un fantasma. Aún no me ha llamado y tampoco sé si hoy pasará por casa...

Sinceramente, aunque me duela, está empezando a darme igual. Si él no es capaz de respetarme... ¿por qué razón tendría que hacerlo yo?

 
DOS HORAS...
“Aún no te has dado cuenta de lo mucho que te quiero”… Y yo le miraba de reojo para no tragarme sus palabras de un golpe, para evitar recordarlas. Y ya veis, las recuerdo. Hoy cuando he llegado de trabajar estaba en casa; se ha marchado con la excusa de ir a buscar a un amigo suyo (no le contestaba al móvil) y algo de un “frenadol” y aún no ha vuelto. Ya han pasado dos horas. Al parecer íbamos a ir a un concierto. Entiendo que su infancia ha sido terrible y que los capítulos de Barrio Sésamo donde explicaban el alto y el bajo, el grande y el pequeño y las agujas del reloj, no tuviera más remedio que saltárselos. Pero esto ya me parece excesivo y un poco… como deciros… mamoneo?

¿Alguien me puede explicar por qué coño quiero yo a este hombre?
 
...
Tengo un constipado tremendo y eso unido a que estoy medio drogada por culpa de la regla y por el maldito olor a lejía que ahora mismo invade mi casa hace que esté sin estar, que ayer no probara ni tren de la bruja, ni coches chocones, ni olla loca, ni un mísero bocadillo de panceta acompañado de un buen mini de whisky, que es como hay que tomarlo. Mi primo y su novio que por cierto, si todo va bien y aprueban la ley que tienen que aprobar (¡de una puta vez!tenía que decirlo-), se casan al año que viene, ya se han marchado. Y yo había quedado hoy por la mañana con A., pero está claro que su sentido del tiempo está un poco trastornado, y no diferencia entre “tempranito” y “tardecito” porque probablemente se saltó unos cuantos capítulos de Barrio Sésamo. Lo mismo por aquella época ya estaba “enganchao” al porno. El chaval fue precoz. Así que aquí estoy, esperando a que pase la tarde para buscar alternativas porque una cosa os digo… Yo no me quedo hoy, aunque tenga que ir sola y a rastras, sin montar en el tren de la bruja, sin comerme un bocadillo de panceta en mitad del campo, y sin subirme a esa olla “endemoniada”, que todo se ha dicho me ha dejado moratones en todo el cuerpo.
 
...
Me encanta el tren de la bruja...



Nunca consigo coger la escoba, pero esta noche....descarrilo el tren si hace falta
 
soy/estoy/me estoy...
Anoche, después de ver a mi padre, mandar el móvil a tomar por culo, colocar a mi primo en mi casa, y recomponer mi cuerpo, destrozado por el ataque de hormonas, me fui a las fiestas de mi barrio. Unas copas, un poco de charla, otro poquito de una orquesta de estas multiusos que lo mismo cantan por Bisbal que por Paquito el Chocolatero, y como nueva!. Bueno, y unas vueltas en la olla loca, que parece que no, pero te devuelven ese sabor a infancia y a buenos tiempos de un golpe (probadlo!).
A. me llamo, sí, para decirme que no me acompañaba a ver a mi padre porque se había “liao” con un amigo. Me preguntó si me organizaba y si me enfadaba, al menos tres veces, y cuando por fin consigue sacarme un “me enfado un poco, pero no pasa nada” su respuesta fue “pues ya lo siento”. “Yo también”, le contesté y... hasta hoy. Bueno, me llamo anoche pero yo que estaba con un vaso de whisky en la mano y un bocadillo de panceta en la otra, no escuché el teléfono. Su mensaje: “Mañana te llamo tempranito, que ya veo que ahora no estás”. No sé que entiende la gente por tempranito, pero yo desde luego creo que es antes de las 2, no?

Y yo pienso... que cada día soy/estoy/me estoy volviendo más gilipollas

 
Hasta los...
Hoy tengo uno de esos días... en los que desearía mandarlo todo a la mierda. Estoy hasta arriba de trabajo, mi móvil no para de sonar y su musiquita se ha me metido en la cabeza. Tengo la regla y noto como las hormonas recorren mi cuerpo sin compasión. He quedado con mi padre a las 8 porque viene a montar no sé que historia a un pueblo de Madrid. Mi primo me mandó un mensaje anoche para decirme que hoy venía con su novio, y que pasarán unos días en mi casa. Yo a todo esto, tengo que salir pitando de la oficina para ir al pueblo en cuestión. El resto tendrá que esperarme en algún bar. A. no apareció ayer; tampoco me llamó y sigue sin hacerlo, claro. De P.M. Aquí todo el mundo pasa de ti, pero tú no puedes pasar de todo el mundo.

Hasta los mismísimos...
Como alguien me diga hoy algo sobre mi pelo... LO MATO!

 
MI renuncia...
Sé que muchos de vosotros no podéis entenderme. Y no os "culpo". Yo la mayoría de las veces tampoco consigo comprenderme a mí misma; comprender mi falta de arrojo, mi incertidumbre, mi ausencia de “yo” brutal y mi forma de estar a su lado (aunque no esté). Hoy cuando se ha marchado me he preguntado a solas y en este salón, rodeada de sus cosas,si él me quiere, si me ama como yo lo hago, si me añora cuando no estoy y si cuando estoy le entra ese nudo y ese temblor en la garganta del que tantas veces os he hablado. Me he preguntado y sólo he notado un vacío inmenso, una sensación a muerte y a abismo que me ha dejado fría. Pero también a solas y en esta misma habitación siento que si A, no quisiera estar, sentir y saborear la vida conmigo simplemente no estaría, no vendría cada día a darme un beso de buenas noches, ni aparecía tras el cristal para susurrarme un "mi vida", así sin más. Esas cosas, a lo mejor, se hacen con 15 años, pero no creo que alguien pueda hacerlo con 31.

Si pudierais estar en mi piel, sentir lo que yo siento cada vez que le veo o le recuerdo, si pudierais por un segundo capturar todo lo que mi corazón me grita cuando él no está al otro lado de la cama, quizás, sólo quizás, entenderías mi renuncia….

Nunca antes había amado así; ¿Vosotros sí?
 
UN POCO DE...
A. me pide un poco de colaboración, un poco más de lo que él llama feminidad (¿quién inventó ese término?, ¿por qué las mujeres siempre tenemos que estar perfectas y andar de punta en blanco hasta para ir a comprar una barra de pan?, ¿por qué, ellos, los hombres, se pueden permitir la licencia de pasearse en calzoncillos y rascarse los huevos sin perder ni un ápice de su elegancia- o eso creen, claro-?). Y aquí estoy..., dispuesta a hacerme con todos los trapitos de la nueva temporada mientras me doy un paseo por la sección de cosmética de "El Corte Inglés", esa donde unas señoritas muy amables pero con "mu" mala leche se dedican a echarte perfume en los ojos y sin parar. Yo más de una vez he salido ciega y oliendo a rayos por las mezclas que te hacen ahí dentro.
Algunos calificarían esto de amor incondicional; otros directamente dirían que soy gilipollas.

Yo lo único que sé es que le miro (le miro ahora; está durmiendo en el sofá) y me tiembla todo el cuerpo...
 
"eso"
Anoche, cuando ya volvíamos a casa, mi pelo o “eso” como él lo llama volvió a ser el protagonista de nuestra conversación. Lloré porque estaba harta; harta de que me dijera lo mucho que le molesta que mis rizos se pongan delante de mi cara, porque estaba y estoy cansada de intentar ser cada día esa mujer perfecta que no soy. Y porque a mí me hace daño. No lo entendió. “No quiero que seas perfecta, a mí me gusta como eres… es sólo que creo que deberías hacer algo con tu pelo” ¿Algo como qué, coño? Fui a la peluquería porque él me lo pidió, me levanto y pienso en cómo acertar para gustarle, me acuesto imaginando otro pelo, otra persona e incluso otro cuerpo. ¿Qué hace él por mí?. A. no tiene ni idea de hasta que punto le amo…

 
MI... CIELO
Mi c
ielo...
Intento averiguar a donde me lleva esto que yo llamo nosotros y a lo que tú aún no has puesto nombre. Intento entender tus pequeños desastres para hacerlos también míos, y tus enrevesadas manías y tus grandes silencios.... Me gustaría ser perfecta y ser esa mujer que buscas en las fotos de las revistas, mitad zorra, mitad señora, mitad ángel, mitad demonio, con pechos erguidos y profundos, con piernas larguísimas y poderosas, capaz de entender y comprender tu forma de vida. Por eso lo intento cada día y a cada segundo, porque la idea de perderte me aterra y me llena de un dolor amargo que se coloca justo en medio de mi garganta. Y hoy no sé si podré hacerlo, si podré ser esa compañera que esperas, sumisa y perra al tiempo, frágil y fuerte, amante cornuda al fin de tu mundo. Dios! Cuanto te quiero! Y si quieres que seamos tres seremos tres (lo pienso en silencio) y si quieres construir un palacete a tu medida yo estaré ahí, esperando en mi alcoba una dulce caricia. ¿Dónde está el límite? ¿Dónde las barreras? ¿Dónde estás cuando yo ya no estoy? ¿Dónde encontrarte si no es en mí? Es por eso, sólo por eso, que ayer abrazada a tu almohada decidí dejar de llorar y aprender a aceptar el tiempo y los sueños como vienen, sin análisis, sin preguntas, sin porqués; aceptarte a ti sin más, con tus enrevesadas manías y tus grandes silencios, con mis pequeñas desdichas y mis apasionados momentos de absoluta felicidad... porque ¿dónde encontrarla si no es tus brazos?

Lo escribí hace tiempo, pero también vale para hoy, para mañana y para siempre
 
Sin muecas
Hace días que A. no ha vuelto a mencionar nada sobre mi pelo o mi aspecto. Las muecas han desaparecido y han dado paso a risas espontáneas y a te quieros susurrados sobre el sofá de casa. Cada vez pasamos más tiempo juntos; parece que está renunciando a parte de su independencia por estar conmigo. Me alegra saber que podemos continuar el camino en el mundo aquel del que os hablaba, en ese que yo había construido para nosotros, sin pedirle permiso, sin que él lo sepa.... Sólo yo y mis sueños...

PD: Estoy intentando abrir un nuevo blog porque he visto otros con más posibilidades (espacio, formatos...). Por eso escribo menos..., pero os sigo leyendo, a todos, todos los días.