logotipo

img_google
QUIZÁS... PENSABA EN TI
Mi vida, mis sueños, mi gente, mi mundo, yo y mis circunstancias...
Acerca de
Sindicación
 
Su tristeza
Le noté extraño, con la mirada perdida, mitad triste, mitad enfadado... Le había pasado algo, que por supuesto no tenía intención de contarme. Imaginé tempestades, llamadas de alguna ex... Imaginé y sigo pensando en miles de posibilidades que revolotean sobre mi cabeza como fantasmas en celo, dispuestos a engullirme. Se marchó..., pero antes vino a mi cama para abrazarme y contarme lo muchísimo que me quería, para regalarme cielos y mi vidas que no escuchaba desde hacía tiempo y que lejos de tranquilizarme sólo me provocaron incertidumbre. Rozaba su cabeza sobre mi cuerpo, como un niño pequeño buscando refugio, y agarraba con fuerza mi mano, como si intentara retenerme. “Mi cielo, cuanto te quiero”. Fue lo último que escuché tras la puerta y lo primero que he recordado hoy. Pero sigo notando esa tristeza sobre mi espalda, como un peso maldito del que no conseguiré librarme hasta que no vuelva a “escuchar” su sonrisa.....
 
Comentario:
Relajate... nada va producirte más dolor que tu propia cabeza inventora de hazañas. Cuidate mucho.
 
Comentario:
Claro! Su respuesta fue: no hay nada que contar. Sólo un mal día...
 
Comentario:
¿Le llegaste a preguntar por qué estaba así de triste?
No puedes quedarte con el peso de una tristeza que ni siquiera sabes qué la ha causado.
No