...
Mantuve en la mente unas cuantas frases para soltarlas de un golpe cuando cruzara la puerta, pero cuando le vi, sólo pude y supe abrazarle y “regañarle” por lo mucho que le había echado de menos. Sigo sin tener fuerzas a su lado, pero la verdad es que hoy estoy bien, feliz, ilusionada...; él ha conseguido volver a llenar mis manos y sólo con una sonrisa. “Te quiero tanto...” me decía mientras yo pensaba “Y yo, cabrón, y yo”...
Comentario:
Cómo me suena todo lo que cuentas..Saludos desde el paraiso
Comentario:
:) je, je... me gusta cómo estás últimamente. Yo aprendí una cosa importante cuando volví, que ya no me daba miedo vivir sin él. Es importante cuidarse a una misma para poder cuidar de otro. Espero que ayer lo pasaras bien. Besos!








