Olor a infinito
Estaba más guapo que nunca. Le dije que le había echado de menos y me colgué a su cuello con la intención de no despegarme nunca. Él sonreía, con esa sonrisa que da la seguridad de tener al otro. Sabe que le quiero; yo también sé que él me quiere, aunque sea a su manera y no se parezca demasiado a la mía. Imagino que todos amamos de formas diferentes. Le confesé mi nerviosismo, los “gusanos” que habían correteado por mi barriga durante todo el día y que aún, teniéndole en frente, se negaban a marcharse. El me miró, y me dijo que también había estado nervioso. Yo dormía cuando el se marchó de casa. Vino a mi cama para darme un beso de buenas noches. Horas antes, abrazados en aquella misma cama y sobre un suspiro, me dijo que me quería. Ya lo sabes, me explicó, te quiero y no sólo mucho, sino mucho, mucho, mucho........ Sus palabras olían a infinito.
Comentario:
Hey, no es que no te lea, q., es que no sé qué decirte... ;)








