Los Vigilantes de la Playa
Con la llegada del verano y las vacaciones, todos sabemos que la parrilla televisiva sufre un ligero cambio (y con esto me refiero a que sufre un ligero cambio con respecto al resto del año, no con respecto al resto de los veranos). Las mañanas se llenan de dibujos animados y series. Este año la 2 de Televisión Española ha dejado por fin de emitir Los Rompecorazones y Xena, la Princesa Guerrera y repone los capítulos de Los Vigilantes de la Playa. A veces parece inevitable no quedarse enganchado a alguna serie, sin embargo, con Los Vigilantes de la Playa, resulta un tanto complicado...
Como todos sabemos, Los Vigilantes de la Playa cuenta la historia de un grupo de socorristas de la playas de California. En principio son socorristas, lo que no se sabe muy bien es si además de las pruebas de salvamento tienen que pasar algún tipo de casting, ya que la plantilla de socorristas está formada por un grupo de cachas y macizorras (entre ellos Pamela Anderson, David Hasselhoff y Carmen Electra) que lucen el palmito durante todo el capítulo.
Creo que lo que más me gusta es la cabecera, sin duda una de las cabeceras más larga de toda la televisión: la música suena mientras los vigilantes se van luciendo uno por uno con la bandera de los Estados Unidos de América detrás. Se me ponen los pelos de gallina. También es algo normal que al comenzar cada capítulo (después de la espectacular cabecera) haya otros 3 o 4 minutos durante los cuales uno o dos de los protagonistas de la serie hacen alarde de sus virtudes con una nueva canción de fondo y las imágenes ligeramente ralentizadas.
Supongo que no es algo que altere su simple línea argumental, pero para colmo, cada día ponen un capítulo de una temporada diferente. Y digo lo de la simpleza argumental, porque es tal, que hasta una niña de 5 años es capaz de seguirla sin perderse. Esto es fácil de comprender, al estar el argumento inundado por un maniqueísmo exagerado que permite a la citada niña reconocer en una milésima de segundo al personaje malo del capítulo. Habitualmente una guapa pelirroja o un cachas enfundado en una chupa de cuero.
Supongo que lo que más me pone de los nervios es que habrá niños que disfruten viendo esto. Y si digo que disfrutan, es que disfrutan.
Por cierto, para aquellos a los que les interese, hoy la trama incluía una medusa gigante con picadura mortal y un vigilante cinéfilo que se vuelve loco mientras rueda una película de tiburones (con tiburones de verdad). Impresionante.
Disculpen las molestias
Esta cantinela se puede oír cada día cuando uno se dispone a coger el Metro de Madrid. Por supuesto, esta no es la única línea cerrada: el servicio de la línea 3 ha sido suspendido en su totalidad hasta septiembre. Así como la estación de Chamartín de la línea 10, donde se está construyendo un intercambiador en el que se unirá con una ampliación de la línea 1.Desgraciadamente para los madrileños, las obras no sólo dificultan el transporte en el metro, ya que en los últimos meses, las calles de Madrid se han llenado de señales que indican “obras”, vallas, conos, andamios y obreros.
En Embajadores, en el acceso al centro comercial Príncipe Pio, en Cuatro Caminos con la mejora de la estación de metro, en las ampliaciones de las diferentes líneas de metro, en toda la M-30 con los enlaces a la A2, by pass sur... La lista es bastante larga, basta consultarlo en Munimadrid.
Parecía que con la candidatura de Madrid 2012 (cuánto tiempo sin oírlo), Madrid se engalanaba para la gran cita. Sin embargo, las olimpiadas serán en Londres y aquí está todo manga por hombro, pero como dice Ana Botella “las instalaciones las disfrutaran los madrileños”. Tan sólo un 17% de las obras que se preparaban para las olimpiadas han sido canceladas (sólo las que no se habían construido aun). Lo peor de todo, es que ahora, una vez conocido el veredicto de las Olimpiadas de 2012, probablemente el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, ya no tenga tanta prisa en acabar lo empezado. Parece que hay obras para rato.





