Galletas que hacen crecer las tetas
Encontre el otro día unas galletas que hacen crecer las tetas de las chicas que se las coman. Esas galletas milagrosas se llaman F Cup cookies, y se pueden comprar incluso vía Internet. El secreto de las galletas F Cup es que uno de sus ingredientes es una hierba llamada Pueraria Mirifica, dicen que esta hierba tiene efectos directos sobre el tamaño de los senos de las mujeres.

SpiderWoman
Siempre se ha dicho que lo mas peligroso era el beso de la mujer araña, pero después de ver esta versión libre realizada en Japón damos Fé de ello, eso si aconsejamos a los responsables del vestuario del film, desde nuestra modestia un poquito mas de interés en vestir a la protagonista pues hasta en la red se puede conseguir y sino que se lo digan a la famosa modelo ínternáutica Christina que le sienta de miedo.


Utensilios de cocina para mujeres despechadas
Condon en Spray ????
Una compañía alemana desarrollo un condón en presentación aerosol. El producto se rocía en el miembro y minutos después se solidifica, como cualquier condón látex. La empresa dice es un gran ahorrador de tiempo y es fácil de usar que condones tradicionales. Esto está todavía en la fase de pruebas (de hecho, ellos buscan a voluntarios ahora mismo) .
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De todas formas y siendo "tradicional" lo mejor es visualizar el top 20 de los condones que todos deberiamos usar al menos una vez en la vida. Clic Top
Y para que no quede ninguna duda un video de formacion de como colocarse un condon,observese ka maestria.

Igualdad anal
Hay algo común a los individuos, más allá del sexo, del género y del transgénero: el ano. Si los hombres disfrutan haciendo sexo anal con las mujeres, los homosexuales con hombres, las lesbianas con arnés tienen agujeros donde elegir… ¿por qué tanto tabú? Parece, a veces, que el sexo anal sólo sirve para las pelis porno y las fantasías sexuales. Gran error. Amigos, desprendeos de ideas puritanas, liberaros y sabed que, ya seas hombre o mujer, lo mejor es practicarlo.
La penetración rectal es un ejercicio de igualdad democrático que supera no sólo la orientación sexual, sino las etnias, clases sociales y religiones, porque culo tenemos todos y porque a los seres humanos nos une la búsqueda del placer, aunque muchos pringaos no lo reconozcan.
La verdadera igualdad, la justicia social, pasa por el sexo anal universal. Nuestra querida España ya tiene Ministerio de Igualdad, y entre sus objetivos prioritarios debería estar la valoración social y personal del culo porque esta parte de nuestra anatomía no se aprecia lo suficiente. Hacia los glúteos hay algo más respeto, pero hay que ir más allá y defender la entrada al placer que proporciona todo el pack.
La idea no es novedosa, ya lo hizo a su manera Quevedo en “Gracias y Desgracias del ojo del culo”.
Habitación gratis por sexo
Habitaciones gratis a cambio de sexo.
Hola, soy un chico de 26 años empresario con estudios superiores, apariencia normal.
Vivo solo en un apartamento en Málaga con una habitación libre, la cual me gustaría
ceder a alguna chica para su alojamiento.
A cambio, no pido contribución económica (salvo gastos comunes como el agua, luz y gas)
por el alquiler con la condición de que haya contactos exporádicos y mútuos en cuanto a
sexo se refiere (acuerdo previo).
Por favor, contacten chicas realmente interesadas.
Gracias, un saludo.
En Italia también está de moda
Alquilo habitación a cambio de sexo
A mi que no me jodan, el capitalismo se lo está comiendo todo. ¡Puto capital! Follar por deseo, vivienda por derecho.
!!! Tengo fantasias con un caballito de mar !!!
Desde la antigüedad sirenas, tritones y bagres han despertado la curiosidad sexual de hombres, mujeres y, porque no decirlo, niños. Quizá por esto el sexo con caballitos de mar haya tomado tanta fuerza en nuestros jovenes.
"Me habían contratado en un acuario. Era un lugar tranquilo y más bien húmedo. En una oportunidad mi jefe me pidió que limpie las peceras. Ese día comenzó mi tragedia: conocí a Jack, un fabuloso caballito de mar, que atravesaba las aguas con una potencia y una gallardía propia de un Tarzán. Ojo, a mi siempre me gustaron las minas, pero algo me pasó. Vivía excitado como en la adolescencia y de solo acercarme a las peceras sentía que me estallaba el ganso. Empecé a tener continuos ataques de erección y más de una vez me accidenté cerrando algún cajón. El idilio duró hasta una tarde, cuando mi jefe me sorprendió haciéndole gestos provocativos a Jack. Me echó a patadas del local, no sin antes revelarme que ellos eran amantes desde hacía meses", nos revela un Buatxaval, al tiempo que no deja de cruzarse de piernas.
"Desde tiempos inmemoriales el hombre se ha sentido atraído por el mar. Por ejemplo, son innumerables las historias de serpientes acuáticas, que en el fondo revelan fantasías en torno a penes ultra enormes. La atracción por los caballos también es natural. Basta recordar algún capítulo de "Las memorias de una Princesa Rusa" o de "Platero y Yo", donde la tensión sexual alcanza grados casi insoportables. Además es innegable que los amantes del turf solo asisten a las carreras para deleitarse con las musculatura prieta, las carnes bruñidas y sudadas de los caballos".
"Mi esposo le había regalado un caballito de mar a Noelia, nuestra hija. Un Domingo, cuando vuelvo de visitar a mamá, me encuentro con la cama deshecha y al caballito metido en un preservativo. Roberto, mi esposo, no podía explicarme que ocurría. Yo sospechaba algo y estuve llorando tres días y solo me detuve cuando me deshidraté.
Para reconciliarnos, Roberto, me regaló unas medias con portaligas. Por más que intenté no podía meter más que los dedos de los pies en ellas. Entonces él me propuso que tiremos una y que la otra se la pongamos al caballito de mar, para que no se resfríe. Esa fue la gota que desbordó el vaso. Le dije: elige, o el caballito o yo.
Desde hace dos meses estamos separados. Lo último que supe de Roberto era que estaba tomando clases de buceo", cuenta una Buatxavala, quien pide mantener su identidad oculta.
La sexualidad humana abunda en desvíos. Ya nadie tiene sexo buscando la reproducción de la especie. Sin embargo, que alguien quiera voltearse o ser volteado por un caballito de mar nos hace anhelar la vuelta de la inquisición.
Déjame ser tu caballito de mar que danza sobre tu pecho mientras la mar saborea nuestro amor de espuma.
Ketchup Effect -Handjob
Mis 5 extraños hábitos
Una amiga me ha enganchado a esta cedena de hábitos, pero me temo que se quedará aquí... soy muy malo y rompo todas estas cadenas.
1º.- No pisar las partes negras en los pasos de cebra... siempre por la pintura. Lo hago desde que tenía 6 o 7 añitos. Bueno, no siempre voy pendiente, pero muchas veces pe sorprendo dando saltitos para evitar caer en el asfalto.
2.- El citurón de seguridad: una cosa que no soporto es montarme en un coche, incluso parado, y no ponerme el cinturón de seguridad... ¿será por que soy inseguro y necesito seguridad?
3.- El despertador: Nunca me lo pongo a horas exactas. Siempre a y 17, y 14, y 53... no redondeo ni a 5 ni a 0.
4.- La rutina al despertarme: creo que nos pasa a casi todos. El orden exacto es: 10 minutos de vidilla después del primer toque del despertador; Lavabo; Ducha; afeitarme; peninarme; desayunar; vestirme. Bajo ningún concepto puede cambiarse el orden, que ya empieza mal el dia.
5.- Autopista: cojo con frecuencia una autopista. Las calles que utilizo para pagar o coger el ticket SIEMPRE son las mismas, aunque haya una cola de kilómetros y las otras estén vacías.
Bueno, si alguien quiere seguir la cadena...
Déjame
Déjame acercarme, observarte.
Déjame acariciar tus sedosos glúteos, realizar dibujos imaginarios con las puntas de mis dedos.
Déjame investigar los secretos de tu maravilloso surco. Entreabrirlo un poco, contemplarlo y recorrerlo levemente.
Deja que la punta de mi lengua busque el camino a tu placer.
Déjame rozar con ella tu agujero más escondido, humedecerlo, rodearlo, tentarlo, explorarlo.
Déjame avanzar hacia la incipiente humedad entre tus labios. Déjame saborearla, catarla.
Déjame avanzar en tu canal, explorando cada milímetro, lamiendo cada rincón.
Déjame encontrar tu más codiciado botón.
Déjame lamerlo, lamerlo, lamerlo...
Déjame perder mi cabeza al sentir tu clítoris con cada roce de mi lengua, con cada movimiento de tu cadera, con cada suspiro, con cada gemido.
Déjame emborracharme con tu sabroso licor.
Déjame llevarte por el camino del placer, y déjame sentir cuando te dejas llevar y te corres.