El quirófano de la risa
¿Hay algo más humillante que explicar en un hospital que “accidentalmente” un enorme bote de desodorante se ha introducido por tu ano?
Pues si llegas así a un hospital de Manila, en Filipinas, te puede pasar algo mucho más bochornoso: convertirte en el centro de atención de una juerga descomunal, con risas, fotos, videos, chistes y un montón de gente (diría que hasta personal de limpieza hay por ahí) sin perderse detalle y jaleando al cirujano.
El vídeo está trufado de momentos increíbles: Gente haciendo fotos con el móvil a pocos centímetros, gritos de “¡ya salío el bebé!”, “¡bravo, bravo!” y el cirujano descojonándose y destapando el bote para rociar al personal. En el Daily Telegraph explican más detalles.
Yo me pregunto si este tipo de intervención se hace con anestesia total, o parcial. Porque si el pobre paciente estuvo consciente durante esos minutos, es para levantarse, coger el bote y metérselo por ahí al primero que coja.
Aviso que el vídeo puede herir sensibilidades, pero si te animas a verlo, no olvides conectar los altavoces.
Pues si llegas así a un hospital de Manila, en Filipinas, te puede pasar algo mucho más bochornoso: convertirte en el centro de atención de una juerga descomunal, con risas, fotos, videos, chistes y un montón de gente (diría que hasta personal de limpieza hay por ahí) sin perderse detalle y jaleando al cirujano.
El vídeo está trufado de momentos increíbles: Gente haciendo fotos con el móvil a pocos centímetros, gritos de “¡ya salío el bebé!”, “¡bravo, bravo!” y el cirujano descojonándose y destapando el bote para rociar al personal. En el Daily Telegraph explican más detalles.
Yo me pregunto si este tipo de intervención se hace con anestesia total, o parcial. Porque si el pobre paciente estuvo consciente durante esos minutos, es para levantarse, coger el bote y metérselo por ahí al primero que coja.
Aviso que el vídeo puede herir sensibilidades, pero si te animas a verlo, no olvides conectar los altavoces.





