Traicion
Liliana, mi compañera de piso, se trajo a su “amigo” (según ella) Frigeliano, de la “Asociación de Proctología” a pasar la noche a su cuarto. Yo, que duermo a escasos centímetros de ella, separada tan solo por una micro-pared, pude ser espectadora auditiva de una auténtica sesión bdsm, donde Lili era sometida sexualmente por él.
Apenas pude dormir cinco minutos entre flujos y excitación vouyerística, justo lo que faltaba para que sonase mi despertador. Me levanté y me encontré a mi compañera con la puerta del cuarto abierta, un látigo en la cama, un dildo anal tirado por el suelo y ella sentada en su sofá empapada de sudor, con un pendiente friccionado por la embestida a cuatro patas de su dueño y con un ramito de mis cerezas para que se alimentase su agotado Frigeliano, mientras él estaba dándose una ducha con mi jabón de aloe vera.
Me enfadé con ella por apropiarse de mi comida y mis productos de aseo corporal sin antes pedirme permiso, así que rauda me fui a por mi cámara digital y le disparé una foto y que se sienta humillada por haberme traicionado.
Via MorenaDeBote
Apenas pude dormir cinco minutos entre flujos y excitación vouyerística, justo lo que faltaba para que sonase mi despertador. Me levanté y me encontré a mi compañera con la puerta del cuarto abierta, un látigo en la cama, un dildo anal tirado por el suelo y ella sentada en su sofá empapada de sudor, con un pendiente friccionado por la embestida a cuatro patas de su dueño y con un ramito de mis cerezas para que se alimentase su agotado Frigeliano, mientras él estaba dándose una ducha con mi jabón de aloe vera.
Me enfadé con ella por apropiarse de mi comida y mis productos de aseo corporal sin antes pedirme permiso, así que rauda me fui a por mi cámara digital y le disparé una foto y que se sienta humillada por haberme traicionado.
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