El primer sueño del calor
... y yo no tengo ganas de volver a inundar mi casa...
la última vez, tuve que salir por la ventana encima de una ola...
con la mesa sobre la que estoy escribiendo como canoa, y mis boligrafos como remos...
me impulse, salí volando...
hacia lo lejos, hay un páramo que en situaciones normales tan solo llego a tocar con la mirada...
Me di cuenta que ya no habia humedad...
y reia, reia como un loco, mientras tan solo el aire que corria debajo de la mesa me sostenia...
Más allá del páramo, vi otro páramo, luego un rio...
y atravesé un valle muy estrecho (de donde soy, pasas de páramos a angostos valles con demasiada facilidad)...
Del aire pasaron a sostenerme ratoneros, que me posaron en un bosque, entre las hojas caidas del otoño,...
allí me quedé unas horas, sintiendo sus caricias y escuchando el ronroneo de sus crujidos...
Y desperté, y me ví aquí, contandote todo esto.





