Sexo con lagartijas.¿Sexo poetico o realidad?
Tengo una lagartija que me entierra.
Ella camina sobre rocas y confunde tu nombre con la brisa
ella no deja de dar vueltas hasta encontrarte.
En tu invisible soplo se descuelga los músculos
y al atardecer llora por lo que ya no fué,
la incertidumbre se plasma en un montón de indignaciones
y así va buscando tu piel entre las ramas.
Busca por los ríos y no siente su frescura
busca entre la hierba sin sanarse la nariz.
Desenfrenada,
hace lo indebido por alcanzar lo imposible.
Un laberíntico destino la transforma
ya no es más lagartija, es un ciego desesperado
así se asegura el infierno, como topo que me entierra.





