Nunca juzgar el libro por el Cover
Recuerdo ese día en el centro comercial, escuchamos gritos y quejas de una muchacha sin rostro, en su voz se notaba la ansiedad de decirle a esa otra persona miles de cosas, pero lo único que salían eran voces de odio, odio y rencor; mi acompañante y yo nos quedamos callados por un minuto, tratando de entender que decían y mas al darnos cuenta que se trataba de dos personas que hablaban nuestro mismo idioma, y probablemente la mitad de la gente dentro de esa tienda no tenían el gusto de entender el por que de la discusión; después escuchamos un golpe y todo acabo, cinco minutos después salieron ellas dos, la madre y su hija, la señora mas o menos en sus cuarentas, la muchacha no tenia mas de veinte. Y para sorpresa mía sus caras eran conocidas, la madre que me vendió el libro que hoy leo y releo tratando de entender el cerebro frió del sicoterapeuta para el que algún día trabaje de manera indirecta.
Hoy abrí el libro una vez más y me parece irónico que en su libro el doc suene tan coherente y además su presencia es tan fuerte y me provocaba en el tiempo en que trabaje cerca de el demasiado respeto. Pero hoy al recordar la escena olvidada en donde vi la ira de su hija y la furia de su esposa; maltratando la impotencia de una hija sin destino mi visión hacia el y hacia su libro cambia.
Seguramente es mejor no conocer al que escribe, o tal vez debería decir que no siempre lo que uno escribe dice realmente quienes somos?
O no debo juzgar al doctor por los actos infames de su esposa? O por la malacrianza que le dieron a la hija? Y además quien soy yo para juzgarlos?
Solo me queda en la boca desechos de un tango oxidado... palabras, gritos, frases.
De pronto me digo que no hay teoría para criar los hijos, se puede ser el mejor sicoterapeuta, psicólogo, tener masters en lo que sea, ser el putas, pero ninguna técnica es perfecta, por que la técnica de la compañera perfecta de la que el habla en los agradecimientos de su libro fue la de los golpes para callar la furia de su hija.
Hoy abrí el libro una vez más y me parece irónico que en su libro el doc suene tan coherente y además su presencia es tan fuerte y me provocaba en el tiempo en que trabaje cerca de el demasiado respeto. Pero hoy al recordar la escena olvidada en donde vi la ira de su hija y la furia de su esposa; maltratando la impotencia de una hija sin destino mi visión hacia el y hacia su libro cambia.
Seguramente es mejor no conocer al que escribe, o tal vez debería decir que no siempre lo que uno escribe dice realmente quienes somos?
O no debo juzgar al doctor por los actos infames de su esposa? O por la malacrianza que le dieron a la hija? Y además quien soy yo para juzgarlos?
Solo me queda en la boca desechos de un tango oxidado... palabras, gritos, frases.
De pronto me digo que no hay teoría para criar los hijos, se puede ser el mejor sicoterapeuta, psicólogo, tener masters en lo que sea, ser el putas, pero ninguna técnica es perfecta, por que la técnica de la compañera perfecta de la que el habla en los agradecimientos de su libro fue la de los golpes para callar la furia de su hija.





