Receptora de Historias
Me la paso tratando de entender la vida y sus misterios; me hago miles de preguntas noche a noche y algunas se quedan en un limbo sin respuestas.
Las mujeres son aun más misteriosas; me maravilla oírlas, y a veces siendo una de ellas me cuesta entenderlas.
Pasamos por diferentes etapas y ahora he tenido el gusto de tropezarme con cada una de ellas para deleite propio (y hablo de las etapas).
La muchacha ingenua de 19 años enamorada, escribiendo cartas de amor y gracias a la tecnología emails y text msg que llegan a cualquier lugar de la ciudad. La muchacha virgen que guarda y se guarda para el momento mas indicado, La ingenua que no tiene idea de que de las decisiones que tome hoy dependerá su vida de mañana y ni siquiera tiene idea que decisión va a tomar.
Después esta la enamorada a conciencia de un hombre que nunca le va a proponer matrimonio, pero ella sigue detrás de el aunque el tenga un hijo con otra y además allá embarazado a ala misma mujer durante el noviazgo con ella, pero ella espera y espera con paciencia que el un día de la nada le proponga matrimonio para vivir felices por siempre.
Hay otra que esta embarazada con 25 años y ahora casada, pero que la condición para casarse era que el novio le diera un anillo de compromiso probablemente más grande que su dedo; entonces yo me pregunto: el tamaño del anillo nos garantiza un buen esposo o un buen matrimonio?. Pero ellos son felices. (Por ahora)
Mi amiga también, pensando que había encontrado un hombre serio, cansada de salir con gente de su misma edad se busco uno 6 años mayor, responsable, que vive solo, pero se dio cuenta de la doble vida que lleva, es un hombre que no puede vivir con una sola mujer; y además ve en ella solo una amiga, una consejera, pero no la ama y jamás se lo dirá. Entonces mi amiga decide terminar y llorar y llorar pero sola.
Y después esta la señora casada hace 35 años; con una historia que podría escribirse un libro, una mujer nacida a finales de los cuarenta, con miles de prejuicios y líos internos, a la cual le enseñaron a amar a su esposo sobre todas las cosas y mas que amarlo a soportarlo, a ser mujer de un solo hombre, no creo que ella algún día pudiese imaginarse al lado de otro; la mujer sumisa, la cocinera, la eterna compañera de un hombre de su misma edad, que la hizo sufrir, que le puso los cachos cincuenta mil veces. Esa mujer que tomándose una limonada me contó que se sentía triste, triste 35 años después. Su esposo es un ser que a veces desconoce, un ser que se monto en la vejez sin estarlo, y ella llena de vida, me cuenta que su relación con su esposo es de hermanos y no de amantes. Y esto me parece triste.
Ahora me pregunto en cual de todas estas películas me monto yo? O quizás yo tengo la mía propia? Siento miedo y tristeza, me cuesta creer que nos pasamos toda la vida buscando la felicidad en una pareja y nunca encontramos la felicidad en nosotras mismas, me cuesta pensar que para ser feliz o para ser infeliz a costilla de otro me tengo que casar o tengo que tener un novio o un hijo. Que tal si se reinventa la teoría del rol de la mujer, Buscándonos a nosotras mismas y encontrándonos, cultivándonos y creciendo, sin necesidad de terceros que nos dañen la historia, que si hacemos, o lloramos, que si rien, sea por si mismas, por que nosotras queremos. Entender que la vida triste o feliz que llevemos va a llegar como consecuencia de las decisiones que tomamos. No dejarnos manipular por nadie, aprender a convivir, a controlar nuestros deseos, o a satisfacerlos sin prejuicios. Siendo autenticas.
Le daría un consejo a mis amigas pero no seria yo la mas indicada para eso; solo me queda por decir que; mi perspectiva de la vida ha cambiado drásticamente, lo que quería para mi futuro también y sinceramente la mas perdida en el limbo sin respuestas soy yo misma.
Las mujeres son aun más misteriosas; me maravilla oírlas, y a veces siendo una de ellas me cuesta entenderlas.
Pasamos por diferentes etapas y ahora he tenido el gusto de tropezarme con cada una de ellas para deleite propio (y hablo de las etapas).
La muchacha ingenua de 19 años enamorada, escribiendo cartas de amor y gracias a la tecnología emails y text msg que llegan a cualquier lugar de la ciudad. La muchacha virgen que guarda y se guarda para el momento mas indicado, La ingenua que no tiene idea de que de las decisiones que tome hoy dependerá su vida de mañana y ni siquiera tiene idea que decisión va a tomar.
Después esta la enamorada a conciencia de un hombre que nunca le va a proponer matrimonio, pero ella sigue detrás de el aunque el tenga un hijo con otra y además allá embarazado a ala misma mujer durante el noviazgo con ella, pero ella espera y espera con paciencia que el un día de la nada le proponga matrimonio para vivir felices por siempre.
Hay otra que esta embarazada con 25 años y ahora casada, pero que la condición para casarse era que el novio le diera un anillo de compromiso probablemente más grande que su dedo; entonces yo me pregunto: el tamaño del anillo nos garantiza un buen esposo o un buen matrimonio?. Pero ellos son felices. (Por ahora)
Mi amiga también, pensando que había encontrado un hombre serio, cansada de salir con gente de su misma edad se busco uno 6 años mayor, responsable, que vive solo, pero se dio cuenta de la doble vida que lleva, es un hombre que no puede vivir con una sola mujer; y además ve en ella solo una amiga, una consejera, pero no la ama y jamás se lo dirá. Entonces mi amiga decide terminar y llorar y llorar pero sola.
Y después esta la señora casada hace 35 años; con una historia que podría escribirse un libro, una mujer nacida a finales de los cuarenta, con miles de prejuicios y líos internos, a la cual le enseñaron a amar a su esposo sobre todas las cosas y mas que amarlo a soportarlo, a ser mujer de un solo hombre, no creo que ella algún día pudiese imaginarse al lado de otro; la mujer sumisa, la cocinera, la eterna compañera de un hombre de su misma edad, que la hizo sufrir, que le puso los cachos cincuenta mil veces. Esa mujer que tomándose una limonada me contó que se sentía triste, triste 35 años después. Su esposo es un ser que a veces desconoce, un ser que se monto en la vejez sin estarlo, y ella llena de vida, me cuenta que su relación con su esposo es de hermanos y no de amantes. Y esto me parece triste.
Ahora me pregunto en cual de todas estas películas me monto yo? O quizás yo tengo la mía propia? Siento miedo y tristeza, me cuesta creer que nos pasamos toda la vida buscando la felicidad en una pareja y nunca encontramos la felicidad en nosotras mismas, me cuesta pensar que para ser feliz o para ser infeliz a costilla de otro me tengo que casar o tengo que tener un novio o un hijo. Que tal si se reinventa la teoría del rol de la mujer, Buscándonos a nosotras mismas y encontrándonos, cultivándonos y creciendo, sin necesidad de terceros que nos dañen la historia, que si hacemos, o lloramos, que si rien, sea por si mismas, por que nosotras queremos. Entender que la vida triste o feliz que llevemos va a llegar como consecuencia de las decisiones que tomamos. No dejarnos manipular por nadie, aprender a convivir, a controlar nuestros deseos, o a satisfacerlos sin prejuicios. Siendo autenticas.
Le daría un consejo a mis amigas pero no seria yo la mas indicada para eso; solo me queda por decir que; mi perspectiva de la vida ha cambiado drásticamente, lo que quería para mi futuro también y sinceramente la mas perdida en el limbo sin respuestas soy yo misma.





