Lo ke te conte mientras te hacias el dormido...
Con el tiempo se aprende que aquella persona que se muestra mas fuerte afuera es la más débil adentro; y el dicho “dime de que hablas y te diré de que careces” encaja perfectamente.
Con el tiempo entendí que el grupo de personas que llegan solteras a los treinta se habrán dado el lujo de tener aproximadamente tres o cuatro relaciones serias y algunos tendrán el chance de tener varias no tan serias. Pero si pensáramos un poco, esas personas solteras de treinta tendrán ventajas con aquellos que solo han tenido una relación desde que tienen 18 años; pues conocerán diferentes tipos de gente y se enfrentaras a mas situaciones que los convertirán en seres mas fuertes y con una personalidad mas definida.
Y me preguntaba a mi misma por que nos cohibimos de vivir y conocer las miles de opciones que la vida nos puede presentar solo si nos abrimos a ellas? Y me imagino y suena lógico que la sociedad y la religión nos llevan a esto, a nacer, crecer, estudiar, graduarte de la escuela, luego de la universidad y con suerte tener de novio/a a la misma persona que conociste en los últimos años de Escuela, y casarte con esa persona cuando eres un profesional hasta que la muerte los separe.
Suena fantástico y como de cuento de hadas. Pero no todos corremos con la misma suerte? O mala suerte?
Con el tiempo entendí que me niego a seguir las reglas letra a letra que me imponen mis papas, la sociedad, y la religión. Amo la libertad de mis pensamientos y por consiguiente la libertad de mi alma y de mi cuerpo.
Encasillarme en una personalidad sin opción a cambio me aterroriza. Entiendo que puedo mejorar para llegar a convivir con el ser que ahora se roba mis pensamientos. Entiendo que si dejo los celos el se abrirá a mi y será menos mentiroso. Entiendo que la materia desaparecerá, pero lo que formemos sentimentalmente permanecerá en nuestras vidas para siempre, y seria bueno que pudiéramos vivir sin esas reglas que aburren y que desbaratan las vidas de las mujeres y hombres casados. En ultimas el famoso “matrimonio” me aterroriza. Pensar en que tengo que pararme en frente de un tipo que no me conoce, acompañada de gente que van a criticar y a comerse la comida que yo pague (pa’ que critiquen) me parece algo entupido. Y no critico a los seguidores de ese sueño, que no me malentiendan, pero creo que eso no es para mí. El casarse debería ser un compromiso mas serio y mas libre, sin firmas ni papeles, sin jueces ni sacerdotes, talvez en presencia de los seres que uno realmente ama y no de un grupo de aparecidos que casi ni te conocen.
No sueño con matrimonio, pero si sueño con amar, con vivir, con poder contemplar la luna en compañía de alguien que lo disfrute tanto como yo, sueño con morir de viejita, con volver a vivir en la tierra que me vio nacer, y no sentirme extranjera. Sueño con tenerte a mi lado, con tener hijos que crezcan libres, felices, con la imagen de un hombre y una mujer locos, pero que los aman, con la imagen de dos seres que les inspiren respeto. Tal vez si necesito un motor que me empuje a contemplar esos sueños de forma más palpable, y es justo que empiece ahora a organizar ideas para que sea pronto.
Con el tiempo entendí que el grupo de personas que llegan solteras a los treinta se habrán dado el lujo de tener aproximadamente tres o cuatro relaciones serias y algunos tendrán el chance de tener varias no tan serias. Pero si pensáramos un poco, esas personas solteras de treinta tendrán ventajas con aquellos que solo han tenido una relación desde que tienen 18 años; pues conocerán diferentes tipos de gente y se enfrentaras a mas situaciones que los convertirán en seres mas fuertes y con una personalidad mas definida.
Y me preguntaba a mi misma por que nos cohibimos de vivir y conocer las miles de opciones que la vida nos puede presentar solo si nos abrimos a ellas? Y me imagino y suena lógico que la sociedad y la religión nos llevan a esto, a nacer, crecer, estudiar, graduarte de la escuela, luego de la universidad y con suerte tener de novio/a a la misma persona que conociste en los últimos años de Escuela, y casarte con esa persona cuando eres un profesional hasta que la muerte los separe.
Suena fantástico y como de cuento de hadas. Pero no todos corremos con la misma suerte? O mala suerte?
Con el tiempo entendí que me niego a seguir las reglas letra a letra que me imponen mis papas, la sociedad, y la religión. Amo la libertad de mis pensamientos y por consiguiente la libertad de mi alma y de mi cuerpo.
Encasillarme en una personalidad sin opción a cambio me aterroriza. Entiendo que puedo mejorar para llegar a convivir con el ser que ahora se roba mis pensamientos. Entiendo que si dejo los celos el se abrirá a mi y será menos mentiroso. Entiendo que la materia desaparecerá, pero lo que formemos sentimentalmente permanecerá en nuestras vidas para siempre, y seria bueno que pudiéramos vivir sin esas reglas que aburren y que desbaratan las vidas de las mujeres y hombres casados. En ultimas el famoso “matrimonio” me aterroriza. Pensar en que tengo que pararme en frente de un tipo que no me conoce, acompañada de gente que van a criticar y a comerse la comida que yo pague (pa’ que critiquen) me parece algo entupido. Y no critico a los seguidores de ese sueño, que no me malentiendan, pero creo que eso no es para mí. El casarse debería ser un compromiso mas serio y mas libre, sin firmas ni papeles, sin jueces ni sacerdotes, talvez en presencia de los seres que uno realmente ama y no de un grupo de aparecidos que casi ni te conocen.
No sueño con matrimonio, pero si sueño con amar, con vivir, con poder contemplar la luna en compañía de alguien que lo disfrute tanto como yo, sueño con morir de viejita, con volver a vivir en la tierra que me vio nacer, y no sentirme extranjera. Sueño con tenerte a mi lado, con tener hijos que crezcan libres, felices, con la imagen de un hombre y una mujer locos, pero que los aman, con la imagen de dos seres que les inspiren respeto. Tal vez si necesito un motor que me empuje a contemplar esos sueños de forma más palpable, y es justo que empiece ahora a organizar ideas para que sea pronto.





