Ayurvedeando en Kannur
Llegue a Kannur el Domingo a mediodia, despues de despedirme de Juan en Callicut (ciudad fea e insulsa, lo siento por los cientos de callicutienses que puedan leer esto). Aprovecho para saludar a Juan (hola amigo) y agradecerle el haber sido taaaaaaaaaan bueeeeeeeen compañero de viaje (gracias amigo).
Comienzo una nueva etapa en solitario en la que tan solo estare rodeado de unos mil millones de indios.
Kannur es una ciudad contradictoria y dificil de definir asi que no la defino y eso que me ahorro.
Me alojo en una casa a la que ya siento como mia, mi primera autentica casa en la India. Comparto el placer y el privilegio de vivir en ella con otros cinco de los seis estudiantes que hemos comenzado el curso este mes. La casa esta gobernada y atendida por Mr. Jayakumar, un señor de 70 años entrañable y un poco loco que cada dia dice dar gracias a Dios por haber sido bendecido con el don de la compañia, y es que para Mr. Jayakumar es una bendicion compartir su casa y su vida con estudiantes de todo el mundo, y para nosotros una bendicion ser sus huespedes.
Mi casa en Kannur

La casa es preciosa, fue construida a mediados del siglo diecinueve, al estilo colonial, con techos altos y habitaciones espaciosas y tiene un jardin grande y frondoso que aloja a miles de especies de insectos Antes de irme a dormir paso por un pasillo iluminado habitado por cientos y cientos de bichejos imposibles de clasificar que un principio me intimidaban un poco pero a los que voy a acabar cogiendo cariño.
Llevo cuatro dias de deliciosa rutina en Kannur: me levanto temprano, cojo una bicicleta, (es bonito montar en bicicleta, verdad Carmen?), y recorro un camino que transcurre junto a la playa. Saludo a muchos de los individuos e individuas que me encuentro en el camino, algunos me devuelven el saludo de forma efusiva, otros ladean su cabeza de un lado a otro de la forma que tan solo los indios saben hacerlo (aunque yo estoy haciendo un cursillo acelerado) y hay alguno que se limita a mirarme sin inmutarse. Cuando me canso de pedalear me doy un bañito en la playa, hago unas posturitas de yoga, vuelvo a coger la bici y pa casa.
Tras la ducha el desayuno suele estar servido. Una señora con gafas y pelo que brilla nos lo prepara con amor y picante. Normalmente el menu se compone de arroz y cosas para mezclar, es bonito comer arroz, normalmente ignoro el nombre y la naturaleza de las cosas que acompañan al arroz, pero me lo como y ya esta, a veces repito y a veces alimento al gato por debajo de la mesa.
Por las tardes al llegar de clase el Sr. Jayakumar nos obsequia con un te y si hay suerte con alguna galleta.
Jayakumar's brothers

Tengo dos compañeras de curso japonesas que no pueden ser mas graciosas. Una de ellas apenas si habla ingles, pero suple las carencias del lenguaje con carcajadas continuas. Hoy me la encontre por la mañana en el pasillo, recien levantada y con legañas en los ojos, le dije buenos dias y la tia se me descojono. Me estuve mirando a ver si llevaba alguna mantis religiosa colgando de la oreja o algo (cosa nada improbable), pero que va, ella que es feliz con todo, que buen rollo de niña. Ambas son masajistas profesionales en Japon, definitivamente Dios es misericordioso conmigo, y yo que soy agradecido, le guiño un ojo de vez en cuando, y digo esto porque llevo dos dias recibiendo masajes tailandeses antes de irme a dormir, es bonito, pero que muy bonito recibir masajes tailandeses, y aun me queda por probar el shiatsu. Gracias, gracias, gracias!!!.
Ayer en mi paseo matutino en bicicleta conoci a dos chavales que estaban muy interesados en ser mis amigos, querian que quedara con ellos cada tarde al salir de clase para tomar te y jugar al ajedrez. Me dijeron que les gustaba mucho mis chanclas!!!???, locos, estan todos locos... pero aun asi echare una partidita con ellos de vez en cuando.
Apenas llevo cuatro dias de curso. He aprendido a hacer el masaje de cara y bastantes fundamentos teoricos sobre Ayurveda. Tiene muy buena pinta todo. Estos indios saben mucho, el Ayurveda es toda una filosofia y una forma de vida de la que tenemos mucho que aprender. Estoy contento!!!.
Besitos. Escribidme coño!
Comienzo una nueva etapa en solitario en la que tan solo estare rodeado de unos mil millones de indios.
Kannur es una ciudad contradictoria y dificil de definir asi que no la defino y eso que me ahorro.
Me alojo en una casa a la que ya siento como mia, mi primera autentica casa en la India. Comparto el placer y el privilegio de vivir en ella con otros cinco de los seis estudiantes que hemos comenzado el curso este mes. La casa esta gobernada y atendida por Mr. Jayakumar, un señor de 70 años entrañable y un poco loco que cada dia dice dar gracias a Dios por haber sido bendecido con el don de la compañia, y es que para Mr. Jayakumar es una bendicion compartir su casa y su vida con estudiantes de todo el mundo, y para nosotros una bendicion ser sus huespedes.
Mi casa en Kannur

La casa es preciosa, fue construida a mediados del siglo diecinueve, al estilo colonial, con techos altos y habitaciones espaciosas y tiene un jardin grande y frondoso que aloja a miles de especies de insectos Antes de irme a dormir paso por un pasillo iluminado habitado por cientos y cientos de bichejos imposibles de clasificar que un principio me intimidaban un poco pero a los que voy a acabar cogiendo cariño.
Llevo cuatro dias de deliciosa rutina en Kannur: me levanto temprano, cojo una bicicleta, (es bonito montar en bicicleta, verdad Carmen?), y recorro un camino que transcurre junto a la playa. Saludo a muchos de los individuos e individuas que me encuentro en el camino, algunos me devuelven el saludo de forma efusiva, otros ladean su cabeza de un lado a otro de la forma que tan solo los indios saben hacerlo (aunque yo estoy haciendo un cursillo acelerado) y hay alguno que se limita a mirarme sin inmutarse. Cuando me canso de pedalear me doy un bañito en la playa, hago unas posturitas de yoga, vuelvo a coger la bici y pa casa.
Tras la ducha el desayuno suele estar servido. Una señora con gafas y pelo que brilla nos lo prepara con amor y picante. Normalmente el menu se compone de arroz y cosas para mezclar, es bonito comer arroz, normalmente ignoro el nombre y la naturaleza de las cosas que acompañan al arroz, pero me lo como y ya esta, a veces repito y a veces alimento al gato por debajo de la mesa.
Por las tardes al llegar de clase el Sr. Jayakumar nos obsequia con un te y si hay suerte con alguna galleta.
Jayakumar's brothers

Tengo dos compañeras de curso japonesas que no pueden ser mas graciosas. Una de ellas apenas si habla ingles, pero suple las carencias del lenguaje con carcajadas continuas. Hoy me la encontre por la mañana en el pasillo, recien levantada y con legañas en los ojos, le dije buenos dias y la tia se me descojono. Me estuve mirando a ver si llevaba alguna mantis religiosa colgando de la oreja o algo (cosa nada improbable), pero que va, ella que es feliz con todo, que buen rollo de niña. Ambas son masajistas profesionales en Japon, definitivamente Dios es misericordioso conmigo, y yo que soy agradecido, le guiño un ojo de vez en cuando, y digo esto porque llevo dos dias recibiendo masajes tailandeses antes de irme a dormir, es bonito, pero que muy bonito recibir masajes tailandeses, y aun me queda por probar el shiatsu. Gracias, gracias, gracias!!!.
Ayer en mi paseo matutino en bicicleta conoci a dos chavales que estaban muy interesados en ser mis amigos, querian que quedara con ellos cada tarde al salir de clase para tomar te y jugar al ajedrez. Me dijeron que les gustaba mucho mis chanclas!!!???, locos, estan todos locos... pero aun asi echare una partidita con ellos de vez en cuando.
Apenas llevo cuatro dias de curso. He aprendido a hacer el masaje de cara y bastantes fundamentos teoricos sobre Ayurveda. Tiene muy buena pinta todo. Estos indios saben mucho, el Ayurveda es toda una filosofia y una forma de vida de la que tenemos mucho que aprender. Estoy contento!!!.
Besitos. Escribidme coño!
Una lenteja de piernas depiladas charla animadamente con un fideo con delirios de spaghetti
Este post de nombre ridiculo tiene fecha de caducidad y pronto sera sustituido por otro post de nombre no menos ridiculo en el que contare cosillas mas o menos intranscendentes sobre mis ultimos dias en Kannur.
Hay una luna llena preciosa y sigo contento. Todo bien. Besitos
Hay una luna llena preciosa y sigo contento. Todo bien. Besitos
Cosas que hacen que la vida (en Kannur) merezca la pena
Le he cogido cariño al post anterior asi que no voy a sustituirlo por este, se que el titulo hara que mas de uno se cuestione mi salud mental, pero francamente queridos... eso a mi no me importa.
Bueno, ya han pasado mas de dos semanas desde que llegue aqui y creo que puedo decir sin miedo a equivocarme que estoy teniendo una mas que agradable estancia en Kannur gracias a cosas como las que cuento a continuacion:
El curso de Ayurveda
Ya hemos superado el ecuador del curso y estoy muy satisfecho con lo aprendido. Quizas algunos de los que esteis leyendo esto podreis comprobar en vuestras lozanas carnes las virtudes del masaje ayurvedico, pero para ello tendreis que hacerme mucho la pelota e invitarme a muchas barbacoas, cumpleaños, fiestas VIPS... etc.
Concierto de un famoso violinista
De cuyo nombre no puedo acordarme.
Iba yo pedaleando con nocturnidad y alevosia por las calles de Kannur, en plena voragine del festival Dussera cuando me encuentro a una pequeña multitud frente a lo que parecia ser un escenario. Dejo de pedalear y me baje de la bicicleta para curiosear un poco. Veo que un policia se acerca a mi diligentemente con cara de pocos amigos, pense que me iba a pedir los papeles de la bici y que me iba a enchironar cuando le dijera que la cogi prestada, pero al llegar a mi sonrie y me dice: "famous, violin, very famous, see, see", mientras señala el escenario. Al instante me veo rodeado de gente que repiten cuam automatas las mismas palabras del policia: "famous famous, violin, famous, very famous, see, see". Me señalan un lugar para que aparque mi bici mientras continuan diciendo: "famous, very famous, see see".
Aparco mi bici y me incorporo al grupo de espectadores que se muestran mitad sorprendidos mitad entusiasmados con mi presencia. A mi estos baños de multitudes con decenas de ojos clavados en mi como que me dan mucha verguenza, pero en Kannur ya me voy acostumbrando a saludar a la gente por la calle, y estrechar manos se ha convertido en un asunto de los mas cotidiano. Sobra decir que no abundan los turistas en Kannur.
Aparecio el famoso violinista sobre el escenario acompañado de otros cinco musicas y nos ofrecio un recital de musica clasica india que me mantuvo boquiabierto durante dos horas y media. Fama mas que merecida la de este virtuoso del violin.
Leche con pasteles
Hay un puesto callejero, no lejos de "mi casa" en el que de vez en cuando me paro a pedir un vaso de leche caliente que no se por que me sabe riquisima (ahorraos las conjeturas faciles), normalmente acompaño la leche con algun tipico pastel indio mientras me comunico, o intento comuncarme con los vendedores de puesto o con la gente que lo frecuenta.
La playa
Sigue siendo una delicia pasear o darse un bañito por la mañana temprano o al atardecer en una playa que casi siempre esta vacia, ojala estos indios nunca aprendan como convertir una playa virgen en algo como Benidorm, aunque me temo que ya existe algun precedente... que mundo este!.
Los helados de 5 rupias
Son muy pequeñitos, pero estan mas que ricos, creo que me he enganchado.
Las japonesas
Sin desmerecer al resto de compañeros, que son todos muy majos, las japonesas se llevan el premio a la simpatia y al buen rollo. No hay nada que les haga perder la sonrisa y el chiste mas tonto les provoca una carcajada. A veces pienso que estan en estado psicotropico permanente... nu se nu se...
El mercado
Un buen lugar para asombrarse y un mal lugar para pasar desapercibido a no ser que lleves un disfraz de vaca. Mis compras suelen limitarse a una tajada de sandia (2 rupias) y alguna que otra fruta.
El templo de Kali y los sacerdotes que lo habitan
Camuflado en medio del mercado se encuentra este pequeño templo, en el que he asistido a las pujas (rito religioso hindu) mas espectaculares que he tenido ocasion de presenciar en la India, imposible de explicar en que consiste una ceremonia en la que intervienen los cinco sentidos y que resulta verdaderamente hipnotica.
(Continuara)
Bueno, ya han pasado mas de dos semanas desde que llegue aqui y creo que puedo decir sin miedo a equivocarme que estoy teniendo una mas que agradable estancia en Kannur gracias a cosas como las que cuento a continuacion:
El curso de Ayurveda
Ya hemos superado el ecuador del curso y estoy muy satisfecho con lo aprendido. Quizas algunos de los que esteis leyendo esto podreis comprobar en vuestras lozanas carnes las virtudes del masaje ayurvedico, pero para ello tendreis que hacerme mucho la pelota e invitarme a muchas barbacoas, cumpleaños, fiestas VIPS... etc.
Concierto de un famoso violinista
De cuyo nombre no puedo acordarme.
Iba yo pedaleando con nocturnidad y alevosia por las calles de Kannur, en plena voragine del festival Dussera cuando me encuentro a una pequeña multitud frente a lo que parecia ser un escenario. Dejo de pedalear y me baje de la bicicleta para curiosear un poco. Veo que un policia se acerca a mi diligentemente con cara de pocos amigos, pense que me iba a pedir los papeles de la bici y que me iba a enchironar cuando le dijera que la cogi prestada, pero al llegar a mi sonrie y me dice: "famous, violin, very famous, see, see", mientras señala el escenario. Al instante me veo rodeado de gente que repiten cuam automatas las mismas palabras del policia: "famous famous, violin, famous, very famous, see, see". Me señalan un lugar para que aparque mi bici mientras continuan diciendo: "famous, very famous, see see".
Aparco mi bici y me incorporo al grupo de espectadores que se muestran mitad sorprendidos mitad entusiasmados con mi presencia. A mi estos baños de multitudes con decenas de ojos clavados en mi como que me dan mucha verguenza, pero en Kannur ya me voy acostumbrando a saludar a la gente por la calle, y estrechar manos se ha convertido en un asunto de los mas cotidiano. Sobra decir que no abundan los turistas en Kannur.
Aparecio el famoso violinista sobre el escenario acompañado de otros cinco musicas y nos ofrecio un recital de musica clasica india que me mantuvo boquiabierto durante dos horas y media. Fama mas que merecida la de este virtuoso del violin.
Leche con pasteles
Hay un puesto callejero, no lejos de "mi casa" en el que de vez en cuando me paro a pedir un vaso de leche caliente que no se por que me sabe riquisima (ahorraos las conjeturas faciles), normalmente acompaño la leche con algun tipico pastel indio mientras me comunico, o intento comuncarme con los vendedores de puesto o con la gente que lo frecuenta.
La playa
Sigue siendo una delicia pasear o darse un bañito por la mañana temprano o al atardecer en una playa que casi siempre esta vacia, ojala estos indios nunca aprendan como convertir una playa virgen en algo como Benidorm, aunque me temo que ya existe algun precedente... que mundo este!.
Los helados de 5 rupias
Son muy pequeñitos, pero estan mas que ricos, creo que me he enganchado.
Las japonesas
Sin desmerecer al resto de compañeros, que son todos muy majos, las japonesas se llevan el premio a la simpatia y al buen rollo. No hay nada que les haga perder la sonrisa y el chiste mas tonto les provoca una carcajada. A veces pienso que estan en estado psicotropico permanente... nu se nu se...
El mercado
Un buen lugar para asombrarse y un mal lugar para pasar desapercibido a no ser que lleves un disfraz de vaca. Mis compras suelen limitarse a una tajada de sandia (2 rupias) y alguna que otra fruta.
El templo de Kali y los sacerdotes que lo habitan
Camuflado en medio del mercado se encuentra este pequeño templo, en el que he asistido a las pujas (rito religioso hindu) mas espectaculares que he tenido ocasion de presenciar en la India, imposible de explicar en que consiste una ceremonia en la que intervienen los cinco sentidos y que resulta verdaderamente hipnotica.
(Continuara)
Templo de Kali
Va por ti Monica! (uno que es asi de agradecido)
Kali, la diosa cruel y destructora, cuenta en Kannur con un templo que le rinde culto. Lo descubri por casualidad en uno de mis paseos por el mercado. Es un templo bastante pequeñito que pasa casi desapercibido en medio del entramado de calles que conforman el mercado.
Kali (la foto es bastante malilla pero...)

Como no llevaba el disfraz de vaca, y encima vestia pantalones naranjas no pase desapercibido entre los sacerdotes que custodiaban el templo, que me invitaron a unirme a la puja que se iba a celebrar en breves instantes. Son muchos los templos en kerala que vetan la entrada a los no hindues, asi que acepte con agrado tan generosa muestra de hospitalidad.
Nadie en el templo habla mucho ingles, pero consigo enterarme de que la puja de hoy es especial porque celebran el ultimo dia del festival de Dussera, en el que se honra a la diosa Durga que es bastante coleguilla de Kali, se han marcado juntas unas cuantas batallitas y tal.. Para la ocasion cuentan con dos musicos (tabla y un instrumento de viento que no se identificar) muy simpaticos ellos.
Uno de los sacerdotes se me acerca y me pide dinero, mal empezamos, pero son solo 2 rupias (cuatro centimos de euros) y como no me parece un precio demasiado abusivo lo pago de buen rollo.
Comienza la musica. Los cinco sacerdotes que ofician la puja se ponen en movimiento. Dos de ellos se situan en el interior del pequeño habitaculo en el que se encuentra la imagen de la diosa, recitan mantras, hacen ofrendas de flores, parten cocos, cantan, esparcen incienso, encienden pequeñas lamparas de aceite... y otras actividades varias que no consigo descrigrar. Mientras, otros dos sacerdotes crean en el suelo frente al altar una alfombra de hojas de banano, sobre la que vierten grandes cantidades de algo parecido a palomitas de maiz mas otros elementos aparentemente comestibles pero de dificil identificacion.
En pleno extasis musical los sacerdotes que estan dentro de la "capilla" hacen girar sus lamparas de aceite alrededor de la diosa y salen para ofrecer a los presentes el fuego bendecido. Yo me limito a copiar los movimientos del que esta a mi lado, sin saber muy bien de que va el cuento, pero con la solemnidad que exige el momento. Asi que pongo mis manos sobre el fuego, y luego me las llevo a la frente y al pecho. Del mismo modo recojo un poco de agua entre mis manos, hago el gesto como de beber, y me la vierto sobre la cabeza. Seguidamente el sacerdote nos hace entrega de unas hojas de banano con pintura roja y ceniza amarilla. Yo sigo imitando a mi compi de al lado, me unbto un poco de pintura roja en el entrecejo y sobre ella me coloco un poco de ceniza amarilla.
La ceremonia continua con mas y mas ritos: se colocan ladrillos alrededor de la alfombra sobre los que se encienden pequeñas llamas, con una espada se separa la comida en dos montones, se colocan platanos aqui y alli, se encienden docenas y docenas de varillas de platanos, la musica alcanza momento de gran intensidad, los sacerdotes entran y salen del pequeño santuario, rompen cocos, recitan mantras, esparcen agua... hasta que la musica para y todos parecen abandonar el estado semihipnotico en el que parecian encontrarse.
Poco a poco se van retirando todos los elementos que han intervenido en la puja. Uno de los sacerdontes me acerca una hoja de banano con una mezcla de los comestibles utilizados en la puja, y yo, que ya me trago todo lo que me echen, me lo como todo sin pestañear.
Uno de los musicos se me presenta, creo entender que es de Caliccut, yo le miento y le digo que es una bonita ciudad, y el to contento me da una tarjeta de visita de su tio, porque el no tiene, pero como su tio es musico tambien, como que da lo mismo.
Me despido de todos los sacerdotes que me dicen que vuelva al dia siguiente, que me daran no se que comida que prepararan por no se que motivo. Vale, pues habra que volver.
Volvi, y solo habia un sacerdote que salio a recibirme to contento. Me ofrecio un delicioso arroz dulce y un par de bananas, como no, sobre una hoja de banano, y me invito a que me sentara en el templo a comer.
Mientras degustaba el arroz bendecido por Kali una señora entro con su hijita pequeña para hacer una ofrenda. Entrego al sacerdote sin bigote un plato con bananas, un coco, incienso y flores varias. El sacerdote se acerco con el plato junto a la imagen de Kali, recito los mantas oportunos, hizo los gestos pertinentes, y devolvio el plato a la buena mujer con el cincuenta por ciento de su contenido inicial. Uno de los platanos que contenia el plato me lo dio a mi, y yo pense, a ver si la buena mujer se va a mosquear con el detalle y me va a maldecir frente a la diosa, pero no, la muy buena mujer me ofrecio otro platano, y me hizo un gesto para que tocara con mi mano la cabeza de su hija. Asi lo hice, y espero que la fe que la buena, entrañable y amable mujer deposito en mi convierta a su hija en unaa mujer buena, sana, feliz y con pelo brillante, que es como les gusta a la gente de aqui.
Kali, la diosa cruel y destructora, cuenta en Kannur con un templo que le rinde culto. Lo descubri por casualidad en uno de mis paseos por el mercado. Es un templo bastante pequeñito que pasa casi desapercibido en medio del entramado de calles que conforman el mercado.
Kali (la foto es bastante malilla pero...)

Como no llevaba el disfraz de vaca, y encima vestia pantalones naranjas no pase desapercibido entre los sacerdotes que custodiaban el templo, que me invitaron a unirme a la puja que se iba a celebrar en breves instantes. Son muchos los templos en kerala que vetan la entrada a los no hindues, asi que acepte con agrado tan generosa muestra de hospitalidad.
Nadie en el templo habla mucho ingles, pero consigo enterarme de que la puja de hoy es especial porque celebran el ultimo dia del festival de Dussera, en el que se honra a la diosa Durga que es bastante coleguilla de Kali, se han marcado juntas unas cuantas batallitas y tal.. Para la ocasion cuentan con dos musicos (tabla y un instrumento de viento que no se identificar) muy simpaticos ellos.
Uno de los sacerdotes se me acerca y me pide dinero, mal empezamos, pero son solo 2 rupias (cuatro centimos de euros) y como no me parece un precio demasiado abusivo lo pago de buen rollo.
Comienza la musica. Los cinco sacerdotes que ofician la puja se ponen en movimiento. Dos de ellos se situan en el interior del pequeño habitaculo en el que se encuentra la imagen de la diosa, recitan mantras, hacen ofrendas de flores, parten cocos, cantan, esparcen incienso, encienden pequeñas lamparas de aceite... y otras actividades varias que no consigo descrigrar. Mientras, otros dos sacerdotes crean en el suelo frente al altar una alfombra de hojas de banano, sobre la que vierten grandes cantidades de algo parecido a palomitas de maiz mas otros elementos aparentemente comestibles pero de dificil identificacion.
En pleno extasis musical los sacerdotes que estan dentro de la "capilla" hacen girar sus lamparas de aceite alrededor de la diosa y salen para ofrecer a los presentes el fuego bendecido. Yo me limito a copiar los movimientos del que esta a mi lado, sin saber muy bien de que va el cuento, pero con la solemnidad que exige el momento. Asi que pongo mis manos sobre el fuego, y luego me las llevo a la frente y al pecho. Del mismo modo recojo un poco de agua entre mis manos, hago el gesto como de beber, y me la vierto sobre la cabeza. Seguidamente el sacerdote nos hace entrega de unas hojas de banano con pintura roja y ceniza amarilla. Yo sigo imitando a mi compi de al lado, me unbto un poco de pintura roja en el entrecejo y sobre ella me coloco un poco de ceniza amarilla.
La ceremonia continua con mas y mas ritos: se colocan ladrillos alrededor de la alfombra sobre los que se encienden pequeñas llamas, con una espada se separa la comida en dos montones, se colocan platanos aqui y alli, se encienden docenas y docenas de varillas de platanos, la musica alcanza momento de gran intensidad, los sacerdotes entran y salen del pequeño santuario, rompen cocos, recitan mantras, esparcen agua... hasta que la musica para y todos parecen abandonar el estado semihipnotico en el que parecian encontrarse.
Poco a poco se van retirando todos los elementos que han intervenido en la puja. Uno de los sacerdontes me acerca una hoja de banano con una mezcla de los comestibles utilizados en la puja, y yo, que ya me trago todo lo que me echen, me lo como todo sin pestañear.
Uno de los musicos se me presenta, creo entender que es de Caliccut, yo le miento y le digo que es una bonita ciudad, y el to contento me da una tarjeta de visita de su tio, porque el no tiene, pero como su tio es musico tambien, como que da lo mismo.
Me despido de todos los sacerdotes que me dicen que vuelva al dia siguiente, que me daran no se que comida que prepararan por no se que motivo. Vale, pues habra que volver.
Volvi, y solo habia un sacerdote que salio a recibirme to contento. Me ofrecio un delicioso arroz dulce y un par de bananas, como no, sobre una hoja de banano, y me invito a que me sentara en el templo a comer.
Mientras degustaba el arroz bendecido por Kali una señora entro con su hijita pequeña para hacer una ofrenda. Entrego al sacerdote sin bigote un plato con bananas, un coco, incienso y flores varias. El sacerdote se acerco con el plato junto a la imagen de Kali, recito los mantas oportunos, hizo los gestos pertinentes, y devolvio el plato a la buena mujer con el cincuenta por ciento de su contenido inicial. Uno de los platanos que contenia el plato me lo dio a mi, y yo pense, a ver si la buena mujer se va a mosquear con el detalle y me va a maldecir frente a la diosa, pero no, la muy buena mujer me ofrecio otro platano, y me hizo un gesto para que tocara con mi mano la cabeza de su hija. Asi lo hice, y espero que la fe que la buena, entrañable y amable mujer deposito en mi convierta a su hija en unaa mujer buena, sana, feliz y con pelo brillante, que es como les gusta a la gente de aqui.





