la tercera caja
La caja numero tres es más grande, aunque no contiene tesoros mejores que las demás. Simplemente más grandes.
La caja me la regaló tiempo ha la mujer más buena que he conocido jamás.
Hay varias tarjetas de sitios interesantes. Una notita con un dibujo que alguien me envió por correo. Un mantelito de papel del Dunkin con mi nombre y unas frases escritas en no-recuerdo-qué-idioma por una chica que estuvo unos días por aquí.
Una bolita de cirstal dentro de la cual hay un líquido azul, que alguien me dio mientras me besaba una tórrida noche de verano en mi cama. (Parece terriblemente apasionante. No lo es.)
Una lágrima de cristal de tonos azulados que compré para quien me dio la bolita azul. Posiblemente no vuelva a verle, seguramente nunca se la daré. Es un Katzenauge.
Hay un sachet perfumado con olor de lima que llevé mucho tiempo en la cartera, ese olor me recuerda a esos tiempos. La entrada de cine de Tigre y Dragon, que vi con una personita que fue muy especial y ahora se casa y no me habla. Billetes de avión, entradas de teatro y exposiciones de arte.
La tarjeta-llave del camarote del crucero que hicimos. Media púa del guitarra de El canto del loco, de hace miles de millones de años. La cogió ella al vuelo. Y la compartió.
Carnés con fotos de cuando era peque, muy peque. Twenty pence y one pound de cuando estuve un mes y medio dando vueltas por England.
Y una diapositiva. Dentro de un sobrecito de plástico que contiene también una tarjeta de ese restaurante. Adónde me invitó por mi cumlpleaños pasado. Cocina y arte contemporáneo. Recuerdo que hacíamos manitas por debajo de la mesa mientras nuestro pelo y los pantalones chorreaban, llovía, vino a buscarme al trabajo. Después cogimos un taxi y fuimos a su casa. Me dio mi regalo. Nos besamos, hicimos el amor. No volví a verle. No volvió a cogerme el teléfono. Y no debería volver a mirar esa diapositiva... no lo haré.
La caja me la regaló tiempo ha la mujer más buena que he conocido jamás.
Hay varias tarjetas de sitios interesantes. Una notita con un dibujo que alguien me envió por correo. Un mantelito de papel del Dunkin con mi nombre y unas frases escritas en no-recuerdo-qué-idioma por una chica que estuvo unos días por aquí.
Una bolita de cirstal dentro de la cual hay un líquido azul, que alguien me dio mientras me besaba una tórrida noche de verano en mi cama. (Parece terriblemente apasionante. No lo es.)
Una lágrima de cristal de tonos azulados que compré para quien me dio la bolita azul. Posiblemente no vuelva a verle, seguramente nunca se la daré. Es un Katzenauge.
Hay un sachet perfumado con olor de lima que llevé mucho tiempo en la cartera, ese olor me recuerda a esos tiempos. La entrada de cine de Tigre y Dragon, que vi con una personita que fue muy especial y ahora se casa y no me habla. Billetes de avión, entradas de teatro y exposiciones de arte.
La tarjeta-llave del camarote del crucero que hicimos. Media púa del guitarra de El canto del loco, de hace miles de millones de años. La cogió ella al vuelo. Y la compartió.
Carnés con fotos de cuando era peque, muy peque. Twenty pence y one pound de cuando estuve un mes y medio dando vueltas por England.
Y una diapositiva. Dentro de un sobrecito de plástico que contiene también una tarjeta de ese restaurante. Adónde me invitó por mi cumlpleaños pasado. Cocina y arte contemporáneo. Recuerdo que hacíamos manitas por debajo de la mesa mientras nuestro pelo y los pantalones chorreaban, llovía, vino a buscarme al trabajo. Después cogimos un taxi y fuimos a su casa. Me dio mi regalo. Nos besamos, hicimos el amor. No volví a verle. No volvió a cogerme el teléfono. Y no debería volver a mirar esa diapositiva... no lo haré.
Comentario:
Por suerte o por desgracia, no tengo cajas mágicas de esas, sino que lo tengo todo mezclao y disperso por ahí de modo que nunca descargo al cerebro demasiados recuerdos de golpe.
Muchas cosas las he tirado segun las he ido encontrando. Más fotos que otra cosa. Y regalos. De esos regalos que no te recuerdan nada bueno, ni tan siquiera el momento de recibirlo.
Y muchas otras cosas las he regalado por ahí. Cosas bonitas por fuera, que te da pena tirar, pero feas por dentro.
Y por otra parte me parece, maravillosas vuestras cajas! ^^ Y me dan envidia tb!! ^^U
Será que a mi lo que me gusta es el desorden...besazos, xexe!!
Muchas cosas las he tirado segun las he ido encontrando. Más fotos que otra cosa. Y regalos. De esos regalos que no te recuerdan nada bueno, ni tan siquiera el momento de recibirlo.
Y muchas otras cosas las he regalado por ahí. Cosas bonitas por fuera, que te da pena tirar, pero feas por dentro.
Y por otra parte me parece, maravillosas vuestras cajas! ^^ Y me dan envidia tb!! ^^U
Será que a mi lo que me gusta es el desorden...besazos, xexe!!





