Diccionario de nombres propios

- Si es niño se llamará Tanguy. Si es niña, se llamará Joëlle.
Lucette pensaba que odiaba aquellos nombres.
De la biblioteca de su abuelo, cogió una enciclopedia del siglo pasado. Allí uno encontraba nombres fantasmagóricos que presagiaban ásperos destinos. Lucette los anotaba concienzudamente en trozos de papel que a veces extraviaba.
Más tarde, alguien descubría, aquí y allá, un arrugado jirón sobre el que estaba escrito "Eleuthère" o "Lutegarde", y nadie comprendía el sentido de aquellos exquisitos cadáveres.
[Zoë Valdés]





