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“CUANDO LA EXPERIENCIA SUPERA EL ARREPENTIMIENTO, DESAPARECE LA CULPA" Mohamed Chukri.
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WELLCOME HOME: CRÓNICA DE UN DOLOR DE CABEZA
Los meses de julio y agosto se consumieron como el tabaco de una pipa: lentos, dulzones y a grandes bocanadas; y septiembre, al menor descuido se nos cierra de un portazo. ¡Joder como pasan los veranos! Parece que fue ayer el día de mi último post y ya toca, por devoción, volver a echar un vistazo al mundo que me rodea.

Entre tanto, hemos tenido tiempo a ver como a nuestro alrededor se distribuyen las tragedias y las alegrías de tantos y tan pocos. Pero ¿A quién le interesa mientras el sol siga cayendo por poniente, aquí, tumbado en mi toalla a la vera del mediterráneo, sentado a la mesa (¡por fin fabada!) ,en la casa de mi madre o rascándome los huevos placidamente al ritmo del son cubano y la barra libre de pulserita en Punta Cana? El mundo en verano, puede esperar. A mí que no me agobien.

Sin embargo a la vuelta de todo esto encontramos, los pocos afortunados que vivimos en Madrid , que todo sigue igual o peor. Entras con el coche por una de las rutas de acceso a esta sucia metrópoli y lo único que encuentras es un maremagnum de grúas, camiones, taladros y una especie indefinida de pinzas gigantescas que asustarían al mismo Julio Verne. Es el nuevo parque temático: El Jurásico de Gallardón y compañía. La gran apuesta en infraestructuras para unas olimpiadas que, gracias a dios (y sí, lo pongo con minúscula), nunca llegarán. También es el lavado de cara de la señora Espe que, cómo no y así cualquiera, ya se ha quitado, a pico y pala, los 200.000 puestos de trabajo prometidos. (entre los cuales no está el mío. (Sigue jugando, “insert coin”)

Mientras tanto, en el sur de Madrid (Latina, Carabanchel, Vallecas y otros tantos) donde, según las estadísticas oficiales viven 27 de cada 100 habitantes de Madrid, seguimos a merced del paro, la inmigración (sin ofender), la delincuencia (no necesariamente relaccionada con lo anterior) y la falta de tan dichosas infraestructuras. ¿Cómo se vivirá entonces por el norte? Por si esto fuera poco, resulta que la sanidad, la gran cuenta pendiente para con todos los ciudadanos de esta región, en propias palabras de Super Espe, ya no es problema. Y mientras, todas las comunidades gobernadas por el P.P. piden a gritos, con la abstención y con muy mala educación un incremento en las ayudas del estado para sanidad (1.700 mill. de Eu) Todo está resuelto, aquí en Madrid, salvo el diagnóstico en mamografía.

Otra realidad indisoluble en la época estibal es la estupidez, la cual no es exclusiva de la derecha en este país y, que yo sepa, en ningún otro. Así, los bocazas del puño y la rosa, no dejan de intentar sacar tajada para ellos. Y ahí los tenemos posando, sonrientes como el payaso de McDonalds, para esa foto con un fondo de nuevos/viejos pisos de alquiler que, hasta hace bien poco, pertenecían a la seguridad social. Como si hubieran solucionado algo. Y me jode recordar esto, pero creo que el mayor número de V.P.Os de España ,mi casa por ejemplo, aún llevan clavada la chapita del yugo y las flechas. Y si no lo llevan es por que algún desalmado o coleccionista se ha dedicado a arrancarlos. ( ¿estarán con la ecuestre de franco?)

Luego hay realidades a nivel de estado, circunstancias de esas que diríamos atenuantes, que dan pie al cabreo multitudinario y a que la razón se nos obstruya con jodiendas y malas hostias. Séase sequías, incendios, trasnvases, estatutos de autonomía, negociaciones y desnegociacoines con bandas terroristas que, ahora, solo son ya arma arrojadiza en la batalla del porcentaje de voto. Amén de Carotines, Ibarretxes, Zapateros, Roucos, Acebes y, por descontado, la selección, problemas endémicos de este país que no hacen más que reforzar aquella vieja idea de las dos Españas que a nuestro ex-presidente, “el repelente niño vicente”, le gusta propagar por todo el “mundo libre”. Sin duda, problemas que no tienen solución ¿o sí?

y es que Sr@s, quizás librarnos de todas estas comeduras de olla no pasa por un billete de avión a la desconexión, tampoco por una semana en Torrevieja, ni tan siquiera por un polvo matador con una brasileña de Botafogo. Porque la gente descansa pero los problemas no, o eso he pretendido demostrar en estas líneas, la racionalidad política del ciudadano debe seguir apretando, así como el político no debe permitirse el abuso del descanso ¿o les parece normal que nuestra clase dirigente, con sus sueldos e innumerables quehaceres tenga las vacaciones de un niño de primaria?

Feliz vuelta a casa señores…