“Controla el pasado y controlarás el presente” 1984. George Orwell
Advertencia a todos aquellos que se puedan sentir ofendidos, aclaro: la gran ventaja de la pensamiento postmoderno es, a mi modo de entender, la posibilidad que ofrece de situarse, a la hora de analizar un hecho hístorico como este, por encima de los sentimientos, por encima de los ideales, por encima de los rencores, por encima del bien y del mal (menudos palabros estos). Es pues, la absoluta falta de fe inherente a mi generación la única vía posible en la actualidad de urgar y aceptar determinadas verdades que, desde otra perspectiva escuecen y llevan a la confrontación.
Llega la mañana, amanece y ya se jodió el día. Hoy ni tan siquiera la luz del sol entra por la ventana y parece, a cada día que pasa, que más merece la pena vivir la vida dentro de un nórdico, calentito parapetado y a refugio de todo. Pero no, uno tiene la fea costumbre de leer la prensa por las mañanas, no se muy bien con que fin. Supongo que con el de pasar el rato antes de ir a recorrer las calles de Madrid dejando tristes informes sobre mi, más triste, vida laboral.
El café que he comprado en el chino (no muy bueno, por cierto) sobre la mesa, el cigarrillo consumiéndose ya más fuera que dentro del cenicero y este come horas al que algún gracioso puso el nombre de “ordenador” (ya me dirán lo que ordena) aquí, incitándome a cagarme en todo. Titulares ofensivos me llevan a ello.
Para empezar y terminar (y me da igual que me tachen de facho) una panda de rojeras fuera de sitio y sobre todo de época, claman histéricos al cielo por el abucheo a Carrillo durante su honoris causa. La primera en la frente. ¡Buenos días! Si bien a uno le da por pensar que, a buen seguro, estos son los mismos que aplaudieron la retirada de la ecuestre de Franco y abogaban por aquel proyecto de transformación del Valle de los Caidos en una cúpula celestial donde, por fin, se diera descanso al recuerdo latente de aquella guerra que a mi, ya, tan poco me importa. (Por cierto, mi abuelo y tantos otros no se dejaron media vida como esclavos para que ahora un gobierno populista les joda el chiringuito que construyeron con su sangre, sudor y lágrimas)
Parece ser pues que no solo los gringos son especialistas en institucionalizar la doble moral. Y digo los gringos por que últimamente parecen ser un blanco idóneo para las iras, más o menos razonables, de cualquiera. Señores un poco de sensatez ¿O es que no saben que en las guerras unos ganan y todos pierden? ¿O piensan que Carrillo, Lister, Durruti y “la Pasionaria” eran hermanitas de la caridad?¿les suena la matanza de Paracuellos? Seamos serios, eran tan hijos de puta como Mola, Paco y Millán Astray, solo que estos últimos no se traicionaron a si mismos por un puñado de rublos y unos uniformes.
Y es que es muy difícil, últimamente, hacer juicios justos (y si no que le pregunten a Sadam), es tan difícil separarse de los sentimientos y abrazar la razón que, cuando se intenta, esta última acaba subyugada a los mismos rencores por los que un día algunos gilipollas decidieron emprenderla a tiros. Allí están para demostrar esta tesis la “A.R.M.H” que parece empeñada en desenterrar los muertos de un solo lado. ¿Recuperación o transformación de la memoria histórica? (vuelvo a recomendar la equidistancia y la razón).
Así, la realidad actual es que la lucha sigue desde el bando republicano, ahora enmascarada en asociaciones y juegos mediáticos. La realidad que nos quieren hacer tragar es que las balas iban en una sola dirección, que el fanatismo era exclusivamente “nacional” y que el bando republicano era una asociación de hermanitas de la caridad que predicaba bondad, paz, amor y buenos alimentos (de haber sido los huibieran quemado en alguna iglesia). Luego extraña que nos matemos a hostias. En fin, como dijo Kato, aquel viejo poeta callejero: “España el país de la patraña”.
Y ya para terminar, lanzo lógica formal al viento y a vuestra inteligencia. Si el dinero dinero, los tanques, los aviones, los oficiales etc. del ejercito rojo venian de Moscú ¿Creen ustedes que el bando “republicano” hubiera restituido la democracia del 36 o, por el contrario, hubiera instaurado un régimen estalinista? ¡¡¡Piensen, piensen, que alguien razone por dios!!!
Llega la mañana, amanece y ya se jodió el día. Hoy ni tan siquiera la luz del sol entra por la ventana y parece, a cada día que pasa, que más merece la pena vivir la vida dentro de un nórdico, calentito parapetado y a refugio de todo. Pero no, uno tiene la fea costumbre de leer la prensa por las mañanas, no se muy bien con que fin. Supongo que con el de pasar el rato antes de ir a recorrer las calles de Madrid dejando tristes informes sobre mi, más triste, vida laboral.
El café que he comprado en el chino (no muy bueno, por cierto) sobre la mesa, el cigarrillo consumiéndose ya más fuera que dentro del cenicero y este come horas al que algún gracioso puso el nombre de “ordenador” (ya me dirán lo que ordena) aquí, incitándome a cagarme en todo. Titulares ofensivos me llevan a ello.
Para empezar y terminar (y me da igual que me tachen de facho) una panda de rojeras fuera de sitio y sobre todo de época, claman histéricos al cielo por el abucheo a Carrillo durante su honoris causa. La primera en la frente. ¡Buenos días! Si bien a uno le da por pensar que, a buen seguro, estos son los mismos que aplaudieron la retirada de la ecuestre de Franco y abogaban por aquel proyecto de transformación del Valle de los Caidos en una cúpula celestial donde, por fin, se diera descanso al recuerdo latente de aquella guerra que a mi, ya, tan poco me importa. (Por cierto, mi abuelo y tantos otros no se dejaron media vida como esclavos para que ahora un gobierno populista les joda el chiringuito que construyeron con su sangre, sudor y lágrimas)
Parece ser pues que no solo los gringos son especialistas en institucionalizar la doble moral. Y digo los gringos por que últimamente parecen ser un blanco idóneo para las iras, más o menos razonables, de cualquiera. Señores un poco de sensatez ¿O es que no saben que en las guerras unos ganan y todos pierden? ¿O piensan que Carrillo, Lister, Durruti y “la Pasionaria” eran hermanitas de la caridad?¿les suena la matanza de Paracuellos? Seamos serios, eran tan hijos de puta como Mola, Paco y Millán Astray, solo que estos últimos no se traicionaron a si mismos por un puñado de rublos y unos uniformes.
Y es que es muy difícil, últimamente, hacer juicios justos (y si no que le pregunten a Sadam), es tan difícil separarse de los sentimientos y abrazar la razón que, cuando se intenta, esta última acaba subyugada a los mismos rencores por los que un día algunos gilipollas decidieron emprenderla a tiros. Allí están para demostrar esta tesis la “A.R.M.H” que parece empeñada en desenterrar los muertos de un solo lado. ¿Recuperación o transformación de la memoria histórica? (vuelvo a recomendar la equidistancia y la razón).
Así, la realidad actual es que la lucha sigue desde el bando republicano, ahora enmascarada en asociaciones y juegos mediáticos. La realidad que nos quieren hacer tragar es que las balas iban en una sola dirección, que el fanatismo era exclusivamente “nacional” y que el bando republicano era una asociación de hermanitas de la caridad que predicaba bondad, paz, amor y buenos alimentos (de haber sido los huibieran quemado en alguna iglesia). Luego extraña que nos matemos a hostias. En fin, como dijo Kato, aquel viejo poeta callejero: “España el país de la patraña”.
Y ya para terminar, lanzo lógica formal al viento y a vuestra inteligencia. Si el dinero dinero, los tanques, los aviones, los oficiales etc. del ejercito rojo venian de Moscú ¿Creen ustedes que el bando “republicano” hubiera restituido la democracia del 36 o, por el contrario, hubiera instaurado un régimen estalinista? ¡¡¡Piensen, piensen, que alguien razone por dios!!!





