Bailar es soñar con los pies
Con la salsa en la venas y la rumba en los pies comienza la fiesta. El corazón bombeando salsita fresca, de la buena.
Un ambiente ardiente con astillas de la misma cepa, la cepa salsera. Nómadas del baile de una ciudad y de otra con unas mismas aspiraciones: baile, baile, baile, ...

Se repiten las situaciones, rumberos y rumberas de todas partes al son del timbal. Desde la noche hasta el amanecer mientras el cuerpo aguante, aprovechando cada segundo de pulso acelerado marcado a ritmo de salsa. Salsa, salsa, salsa...
Qué más queréis? Que la rumba no pare!
Un ambiente ardiente con astillas de la misma cepa, la cepa salsera. Nómadas del baile de una ciudad y de otra con unas mismas aspiraciones: baile, baile, baile, ...

Se repiten las situaciones, rumberos y rumberas de todas partes al son del timbal. Desde la noche hasta el amanecer mientras el cuerpo aguante, aprovechando cada segundo de pulso acelerado marcado a ritmo de salsa. Salsa, salsa, salsa...
Qué más queréis? Que la rumba no pare!
Palabra o arma
Porque temes mis palabras, si mis palabras no son armas.
Acaso las ves cómo tal? Y si así fuera, qué arma serían? Tal vez un puñal? Tal puñal que rasgaría el alma con cada acento final!

Sin voluntad malvada de herir a quien se lo merecería, o no, quien sabe! Me muerdo la lengua que no viperina, en todo caso legal.
Cada uno ve los colores de su jardín como se los pinta su imaginación
Acaso las ves cómo tal? Y si así fuera, qué arma serían? Tal vez un puñal? Tal puñal que rasgaría el alma con cada acento final!

Sin voluntad malvada de herir a quien se lo merecería, o no, quien sabe! Me muerdo la lengua que no viperina, en todo caso legal.
Cada uno ve los colores de su jardín como se los pinta su imaginación
Sin que sepas de mí
No puedo obligarte a que me quieras, sabe dios que no puedo dejar de quererte. La espina del dolor rasga mi pecho, sé que no te alejará la niebla de los días. No hay un sólo motivo por el que quiera olvidarte.
Seré, sin molestarte, sin que sepas de mí, goce que hará girar la puerta de tu sueño. Sé que no me olvidarás, sé que no te olvidaré en la niebla de los días.
Seré sin que sepas de mí. Seré lo que yo quiera ser, el deseo en los besos que des. Seré, lo que tú quieras ser, seré, sin que sepas de mí.
El guante que cubra tu mano, la mano que arañe tu espalda, alfanje a tu cuerpo ceñido, seré en tus labios su fina curva. A tu hoguera de pavesas llego y soy bien recibido.
Bebe y llénate la copa, que te ofrezco siendo otro. No te guardo rencor porque hayas abandonado, sé que no te alejarás, sé que no te alejarás, vives tras tu muralla.
Seré sin que sepas de mí. Seré lo que yo quiera ser, el deseo en los besos que des. Seré, lo que tú quieras ser, seré, sin que sepas de mí.
El guante que cubra tu mano, la mano que arañe tu espalda, alfanje a tu cuerpo ceñido, seré en tus labios su fina curva. Seré trino irisado de jade, nazarí, palabra de poeta. Alfanje bruñido en siglos, blanco de lirios. Aljibe y agua.
Cuanto sentimiento recogido en cada palabra. Esta canción es de Manolo García, del album titulado "Nunca el tiempo es perdido"
Seré, sin molestarte, sin que sepas de mí, goce que hará girar la puerta de tu sueño. Sé que no me olvidarás, sé que no te olvidaré en la niebla de los días.
Seré sin que sepas de mí. Seré lo que yo quiera ser, el deseo en los besos que des. Seré, lo que tú quieras ser, seré, sin que sepas de mí.
El guante que cubra tu mano, la mano que arañe tu espalda, alfanje a tu cuerpo ceñido, seré en tus labios su fina curva. A tu hoguera de pavesas llego y soy bien recibido.
Bebe y llénate la copa, que te ofrezco siendo otro. No te guardo rencor porque hayas abandonado, sé que no te alejarás, sé que no te alejarás, vives tras tu muralla.
Seré sin que sepas de mí. Seré lo que yo quiera ser, el deseo en los besos que des. Seré, lo que tú quieras ser, seré, sin que sepas de mí.
El guante que cubra tu mano, la mano que arañe tu espalda, alfanje a tu cuerpo ceñido, seré en tus labios su fina curva. Seré trino irisado de jade, nazarí, palabra de poeta. Alfanje bruñido en siglos, blanco de lirios. Aljibe y agua.
Cuanto sentimiento recogido en cada palabra. Esta canción es de Manolo García, del album titulado "Nunca el tiempo es perdido"





