logotipo

img_google
Alea jacta est
La suerte está echada
Acerca de
Dulce, soñadora, impulsiva y sincera. Me gusta decir lo que pienso y escribir lo que siento.
Sindicación
 
La mágica noche de San Juan
En Galicia esta noche mágica desde los tiempo más remotos, y que coincide con la celebración del solsticio de verano (la noche más corta del año), tiene en nuestra tierra unas características muy especiales. Es la noche del fuego, las llamaradas, las hogueras, caches o chacharelas; del agua, revive las propiedades de las fuentes santas y milagrosas, de las nueve olas del mar (purifican y fecundan), del rocío; es también del mundo vegetal.
Esta noche las plantas encuentran lo mejor de sus propiedades curativas y mágicas. Por eso, las chicas las recogen para ponerlas en un cubo con agua. Allí tienen que quedar al rocío de la noche y por la mañana todos los miembros de la casa, en especial los niños, se lavan con esta agua milagrosa.
Con las hierbas recogidas en la noche de San Juan se hacían “cachos”, mejor con agua de siete fuentes.
Las hierbas, atadas en un manojo, se dejaban en un cubo con agua, toda la noche, al sereno (para la bendición de San Juan)
La mañana siguiente, se lavaban con esa agua y guardaban las hierbas que secaban al sol, para luego usar como medicinas.
Se curaban también a los niños de engaño, partiendo en dos un roble y pasando al niño por la brecha. Intervenían dos Marías o una y un Juan, diciendo: “Toma María. Daca Xoán. Doucho crebado. Darasmo sán”. (Toma María. De aquí Juan. Te lo doy enfermo. Me lo darás sano) Atan de nuevo el árbol y si solda, el niño se cura.
También hay una creencia de que si las chicas meten las hierbas bajo la almohada, conocerán quien va a ser su hombre.
Colgando del techo las hierbas de San Juan, se puede saber la suerte de los ausentes.




También saltando las hogueras, echas con leña verde para ahumar a las brujas, se puede saber el futuro. Las chicas que salten o “salven” la hoguera un número impar de veces, sin tocar el fuego, se casarán dentro de un año. Tienen que hacer la invocación: “salto por enriba do lume de San Xoán, para no me trabe ni cobra ni can” (salto por encima del fuego de San Juan, para que no me muerda ni culebra ni perro)
“Dios te dou, Dios te criou, Dios che saque esta ollada se alguén cha botou. Antes que o mal sea visto, naceu Cristo. Morra este mal e viva Cristo” (Dios te dio, Dios te crió, Dios te saque esta mirada que alguien te echó. Antes que el mal sea visto, nació Cristo. Muera este mal y viva Cristo)
La ceniza de la hoguera la tiramos hacia un río diciendo:
“Demo maldito vaite de ahí. Ahí vai a borralla de San Xoán atrás de ti. Dios te leve ó mar onde non cantou galiña ni galo. E a que cantou, levouna o diaño”
(Diablo maldito vete de aquí. Ahí va la ceniza de San Juan atrás de ti. Dios te lleve al mar donde no cantó gallina ni gallo. Y la que cantó, la llevó un diablo)

No se si creéis en las meigas ... pero dicen que "Haberlas hailas"

Para terminar de purificar el cuerpo que mejor que una queimada. Pues ahí va el conjuro:


CONXURO DA QUEIMADA

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasgos e diaños,
espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas,
feitizos das menciñeiras.

Podres cañotas furadas,
fogar dos vermes e alimañas.
Lume das santas Compañas.

Mal de ollo, negros meigallos,
cheiro dos mortos, tronos e raios.
Ouveo do can, pregón da morte;
fuciño do sátiro e pé do coello.
Pecadora lingua da muller casada cun home vello.

Averno de Satán e Belcebú,
lume dos cadavres ardentes,
corpos mutilados dos indecentes,
peidos dos infernales cus,
muxido da mar embravescida.

Barriga inútil da muller solteira,
falar dos gatos que andan á xaneira,
guedella porca da cabra mal parida.

Con este fol, levantarei as chamas deste lume que
asemella ó do inferno e fuxirán as meigas a cabalo das
súas escobas, índose bañar na praia das areas gordas.
¡Oíde, oíde! os ruxidos que dan as que non poden deixar
de queimarse no augoardente quedando así purificadas.

E cando esta brebaxe baixe polas nosas gorxas,
quedaremos libres dos males da nosa alma
e de todo embruxamento.

Forzas do Ar, Terra, Mar e Lume,
a vós fago esta chamada:
Si é verdade que tedes máis poder que a humana xente,
eiquí e agora, facede que os espritos dos amigos
que estean fóra, participen con nós desta queimada


 
En busca de inspiración


Miles de ideas rondan mi mente: sensaciones, pensamientos, curiosidades, ... Nada me llena... busco palabras.... ¿¿¿???
Pensando y pensando recuerdo algo curioso: ¿Cuál es la palabra más bella del castellano? Este año se pretendía celebrar el Día del Libro homenajeando a las palabras.
Los internautas hispanohablantes han elegido la palabra más bonita del castellano. La palabra amor, con 3.364 votos, ha sido el término elegido como el vocablo más bello de la lengua castellana. Libertad, paz, vida, azahar, esperanza, madre, mamá, amistad y libélula, en este orden, han sido las preferidas. Curioso, muy curioso.
Para mí la palabra más bonita es Alegría, no sólo por lo bien que suena sino por lo que representa, esa sensación de plenitud que llena tus adentros llegando en ocasiones a producirte hasta lágrimas . Me vienen a la cabeza la sonrisa de un bebé, las balbuceantes palabras de un niño pequeño, la recuperación de un enfermo, la emoción de una sorpresa, ....
¿Cuál es para vosotros la palabra más bonita?

Y si fuese al contrario, ¿cuál sería para vosotros la peor palabra?

Yo no lo dudaría ni un segundo, para mí, la peor palabra del castellano es la palabra Miedo. El terror que recogen sus cinco letras y todos sus significados. Los espantos que nos puede producir ese miedo: pánico, asfixia, angustia... esa sensación que te invade, te ocupa, te vacía, te satura, te paraliza...




 
LA SONRISA
Es el son...son... son de la risa, hija de la risa y nieta de la carcajada.

El mas saludable masaje de belleza para el rostro:

el ropaje más lindo del alma;

el mejor antídoto contra las preocupaciones;

la canción de los Ángeles;

la seriedad arrepentida;

la oración de los sabios;

la contraseña entre los amigos;

la puerta de la cooperación entre conocidos y desconocidos;

alienta la buena voluntad en los negocios;

acorta el tiempo de la angustia;

crea la felicidad en la pareja y en el hogar;

una clara manifestación de salud mental, emocional y espiritual;

descanso para los fatigados;

calor para los tristes;

luz para los decepcionados;

es como el sol: ilumina, calienta y se irradia.