SUMAR Y NO RESTAR
Hola a todos/as!
Es miércoles, es Navidad, estoy trabajando. Sí, sí, puede parecer gracioso pero, al fin y al cabo, no soy la única que pasará de puntillas por las fiestas navideñas. La plaga de "viva la vida" que nos licenciamos en junio, ahora extrañamos con nostalgia la vida estudiantil y las fiestas nocturnas de los jueves por los adoquines valencianos.
La vida es un constante devenir de sentimientos agridulces. Por ejemplo, hoy me siento entre dos fuegos. Por una parte, me alegro de poder trabajar en algo que me gusta. Sin embargo, por otra, echo en falta lo que perdí con los años. Está claro que hacerse mayor no siempre resulta agradable.
Mi jefe siempre dice que "hay que sumar y no restar" y lo cierto es que tiene mucha razón. El mundo adolece de dos grandes males: la decadencia personal y la pereza. Ambos se disputan la cima del podium. Si bien el primero parece más propio de las mujeres y el segundo de los hombres, puede que ambos no estén exentos de presentarse en cualquiera de los dos sexos. Estos 'defectos' crecen con nosotros. Quizás, hasta vayan más rápido... y si no, recapacitemos...
¿Cuántas postales navideñas habéis mandado este año?, ¿cuándo fue la última vez que llamaste a ese/a amigo/a que tanto querías?, ¿por qué te separaste de tus amigos de siempre?, ¿por qué tu vida se ha acabado reduciendo al nombre de tu novio?, ¿por qué desaparece la espontaneidad de la gente?, ¿por qué el carácter se agría con la edad?, ¿cuándo le hiciste una visita sorpresa a alguien? ¿cuándo le regalaste algo porque sí?...
No sé, podría estar escribiendo preguntas completamente retóricas hasta que me fuera del despacho pero lo único que pretendo es dejar patentes mis dudas sobre si con los años sumamos más que restamos.
En cualquier caso, me gusta crecer. 23 primaveras han conseguido que me empape de mucho conocimiento y han constituido un gran aliento para seguir en esta línea... Queda mucho por recorrer pero, si algo he aprendido, es que TODO se merece un cuidado especial. Todo. Como diría Borges y, lamentablemente, esto es algo que una aprende... sólo con el tiempo...
Es miércoles, es Navidad, estoy trabajando. Sí, sí, puede parecer gracioso pero, al fin y al cabo, no soy la única que pasará de puntillas por las fiestas navideñas. La plaga de "viva la vida" que nos licenciamos en junio, ahora extrañamos con nostalgia la vida estudiantil y las fiestas nocturnas de los jueves por los adoquines valencianos.
La vida es un constante devenir de sentimientos agridulces. Por ejemplo, hoy me siento entre dos fuegos. Por una parte, me alegro de poder trabajar en algo que me gusta. Sin embargo, por otra, echo en falta lo que perdí con los años. Está claro que hacerse mayor no siempre resulta agradable.
Mi jefe siempre dice que "hay que sumar y no restar" y lo cierto es que tiene mucha razón. El mundo adolece de dos grandes males: la decadencia personal y la pereza. Ambos se disputan la cima del podium. Si bien el primero parece más propio de las mujeres y el segundo de los hombres, puede que ambos no estén exentos de presentarse en cualquiera de los dos sexos. Estos 'defectos' crecen con nosotros. Quizás, hasta vayan más rápido... y si no, recapacitemos...
¿Cuántas postales navideñas habéis mandado este año?, ¿cuándo fue la última vez que llamaste a ese/a amigo/a que tanto querías?, ¿por qué te separaste de tus amigos de siempre?, ¿por qué tu vida se ha acabado reduciendo al nombre de tu novio?, ¿por qué desaparece la espontaneidad de la gente?, ¿por qué el carácter se agría con la edad?, ¿cuándo le hiciste una visita sorpresa a alguien? ¿cuándo le regalaste algo porque sí?...
No sé, podría estar escribiendo preguntas completamente retóricas hasta que me fuera del despacho pero lo único que pretendo es dejar patentes mis dudas sobre si con los años sumamos más que restamos.
En cualquier caso, me gusta crecer. 23 primaveras han conseguido que me empape de mucho conocimiento y han constituido un gran aliento para seguir en esta línea... Queda mucho por recorrer pero, si algo he aprendido, es que TODO se merece un cuidado especial. Todo. Como diría Borges y, lamentablemente, esto es algo que una aprende... sólo con el tiempo...
Comentario:
Sorprendente lo que se puede encontrar uno navengando a estas locas horas sin esperanza de localizar nada interesante. Creo que es como gran parte de las cosas que nos pasan en la vida: cuando menos nos esforzamos por conseguir algo es cuando sucede.
Mucha calidad en tus palabras.
Saludos bambina
Mucha calidad en tus palabras.
Saludos bambina





