<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Retales de Teresa]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[¡QUÉ ADELANTADO PARA LA ÉPOCA!]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b>Estoy harta de escuchar la injuriosa frase “¡qué adelantado para la época!” cada vez que alguien repara en un texto pasado que se ajusta como un guante al presente más inmediato. Estoy muy harta.<br/><br/>  Existe una errónea concepción colectiva que sitúa al mismo nivel el avance tecnológico con el avance intelectual. La historia nos dice que ambos desarrollos no van en paralelo sino a la inversa. Esto es, a más tecnología de tercera generación, más incultura. ¡Qué curioso! ¿Por qué será?<br/><br/>   En materia educativa, nuestra sociedad está muy por debajo de la de épocas anteriores. Es paradójico porque mientras, antiguamente, la educación era un bien elitista sólo al alcance de una minoría llamada nobleza, hoy, en cambio, la educación es un bien democratizado. No obstante, su esencia se ha desvirtuado y el ser tan accesible ha acabado por sepultar su valor intrínseco. Antes, leer un libro era un privilegio. Hoy, para muchos, una pérdida de tiempo. <br/><br/>   Pues bien señores, os invito a viajar por el túnel temporal y a adentraros en el oscuro y decadente siglo XVII barroco español. Os invito, además, a que descubráis la obra de Quevedo; una literatura, la suya, marcada por el agotamiento y el cansancio de la formalidad y la temática renacentista pero, en cualquier caso, una literatura sagaz, creativa e irónica como ninguna. Y, por último, os invito, ya de paso, a que os replanteéis esa incomprensible posición de superioridad que creéis que os concede el ser ciudadanos del siglo XXI.<br/><br/>   Para mí Quevedo es un artista de la palabra y su obra una delicia que ha traspasado la barrera temporal para seguir teniendo en el presente el mismo significado original aunque en un contexto reciclado. Este agudo literato se sirvió de la sátira y la burla para mostrar su crítica más severa del mundo que le rodeaba. Atacó, sin piedad, los defectos morales y la hipocresía social, y ,además, lo hizo como un señor... con una elegancia formal que quita el hipo.<br/><br/>   Por respeto a quien sí se tomaba en serio esto de las palabras… abandonemos para siempre el comentario  “¡qué adelantado para la época!” porque para atrasados, nosotros. Esta actitud sería más justa y más noble… si es que nos queda un ápice de dignidad.<br/><br/>   Os dejo un par de ejemplos. Yo ya tengo mi opinión. ¿Cuál será la vuestra?<br/> <br/><br/>DESENGAÑO DE LAS MUJERES<br/><br/>Puto es el hombre que de putas fía,<br/>y puto el que sus gustos apetece;<br/>puto es el estipendio que se ofrece<br/>en pago de su puta compañía.<br/><br/>Puto es el gusto, y puta la alegría<br/>que el rato putaril nos encarece;<br/>y yo diré que es puto a quien parece<br/>que no sois puta vos, señora mía.<br/><br/>Mas llámenme a mí puto enamorado,<br/>si al cabo para puta no os dejare;<br/>y como puto muera yo quemado<br/><br/>si de otras tales putas me pagare,<br/>porque las putas graves son costosas,<br/>y las putillas viles, afrentosas.<br/><br/><br/>AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE<br/><br/>Cerrar podrá mis ojos la postrera<br/>sombra, que me llevare el blanco día,<br/>y podrá desatar esta alma mía<br/>hora, a su afán ansioso linsojera;<br/><br/>mas no de esotra parte en la ribera<br/>dejará la memoria en donde ardía;<br/>nadar sabe mi llama la agua fría,<br/>y perder el respeto a ley severa;<br/><br/>Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,<br/>venas que humor a tanto fuego han dado,<br/>médulas que han gloriosamente ardido,<br/><br/>su cuerpo dejarán, no su cuidado;<br/>serán ceniza, mas tendrán sentido.<br/>Polvo serán, mas polvo enamorado.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[LOS 'PRIMISNOBS']]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b>Arrancamos un nuevo año todavía con el sabor del trago más dulce que ingerimos en Nochevieja. Arrancamos y lo hacemos con ganas de cambiarlo todo, pisando fuerte y con la esperanza de mejorar ciertos puntos que, por “descolgados” o “aparcados”, nos impiden ser plenamente felices.<br/><br/>  En verdad, la cuesta de enero tiene un significado más trascendental que material. No es que estemos arruinados. Quizás nunca hicimos bien las cuentas y sólo ahora nos paramos a pensarlo. Pero la cuestión es más profunda y viene, precisamente, de nuestro afán por aportar novedades al día a día. Estamos a dos de enero y ya he perdido la cuenta de la gente que me ha dicho una sarta de disparates que quieren hacer este año…<br/><br/>   En fin, que ni metrosexuales ni metrovirtuales ni metronada… somos más primitivos de lo que nos creemos. Somos los “primisnobs” y por eso nos apuntamos a la moda de la permuta. ¡Qué bajeza! Cambiar de año no tendría por qué implicar un cambio de actitud. ¿Alguien se ha parado a pensar que nuestro deseo de mudar costumbres es el resultado de ancestrales ritos paganos? ¿Acaso el cambio de año no viene a ser como un ritual de renovación? ¿Por qué el 16 de enero quemamos la hoguera de San Antonio en Canals? Cachis! Lo hacemos porque el fuego es sinónimo de renovación y, por lo mismo, la conmemoración del nacimiento de Jesús se entiende como el inicio de una nueva etapa. Ésta y no otra es la razón de que empecemos enero haciendo una lista de buenos propósitos para renovarnos aunque, si bien es cierto, casi nunca los cumplimos. Pero, volviendo al símil anterior, ¿no es el mismo acto pero con distinto nombre? ¿visteis como mi idea de que no somos libres se cumple? ¿os disteis cuenta de que la religión sigue marcándonos el paso aunque sólo sea en nuestra mitad inconsciente y conformista con los valores tradicionales?<br/><br/>   Yo, personalmente, no me he marcado nada. Mi carácter tiene tal solidez que ni el David de Goliat me lo cambiaba a base de lapidaciones. Otra cosa son mis aspiraciones. Ambición tengo y mucha pero también tengo bien claro que los ‘grandes cambios’ hay que trabajárselos día a día y durante mucho tiempo…. Cuando una hace esto, no tiene sentido buscar ni esperar el gran momento porque éste siempre llega por sí sólo. <br/><br/>   Así que, a seguir con vuestras vidas… Dejaros de ingenuidades y empezad a ver la vida con una mirada más crítica y menos infantil. Analizad bien la situación, vuestro ‘fuera de juego’, y tratad de ver qué es lo que falla y cómo hacer para luchar por algo mejor.<br/><br/>¡¡¡   Feliz Año Nuevo!!!<br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[SUMAR Y  NO RESTAR]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_35.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b>Hola a todos/as!<br/> <br/>Es miércoles, es Navidad, estoy trabajando. Sí, sí, puede parecer gracioso pero, al fin y al cabo,  no soy la única que pasará de puntillas por las fiestas navideñas. La plaga de "viva la vida" que nos licenciamos en junio, ahora extrañamos con nostalgia la vida estudiantil y las fiestas nocturnas de los jueves por los adoquines valencianos.<br/> <br/>La vida es un constante devenir de sentimientos agridulces. Por ejemplo, hoy me siento entre dos fuegos. Por una parte, me alegro de poder trabajar en algo que me gusta. Sin embargo, por otra, echo en falta lo que perdí con los años. Está claro que hacerse mayor no siempre resulta agradable. <br/> <br/>Mi jefe siempre dice que "hay que sumar y no restar" y lo cierto es que tiene mucha razón. El mundo adolece de dos grandes males: la decadencia personal y la pereza.  Ambos se disputan la cima del podium. Si bien el primero parece más propio de las mujeres y el segundo de los hombres,  puede que ambos no estén exentos de presentarse en cualquiera de los dos sexos. Estos 'defectos' crecen con nosotros. Quizás, hasta vayan más rápido... y si no, recapacitemos...<br/> <br/>¿Cuántas postales navideñas habéis mandado este año?, ¿cuándo fue la última vez que llamaste a ese/a amigo/a que tanto querías?, ¿por qué te separaste de tus amigos de siempre?, ¿por qué tu vida se ha acabado reduciendo al nombre de tu novio?, ¿por qué desaparece la espontaneidad de la gente?, ¿por qué el carácter se agría con la edad?, ¿cuándo le hiciste una visita sorpresa a alguien? ¿cuándo le regalaste algo porque sí?...<br/> <br/>No sé, podría estar escribiendo preguntas completamente retóricas hasta que me fuera del despacho pero lo único que pretendo es dejar patentes mis dudas sobre si con los años sumamos más que restamos.<br/> <br/>En cualquier caso, me gusta crecer. 23 primaveras han conseguido que me empape de mucho conocimiento y han constituido un gran aliento para seguir en esta línea... Queda mucho por recorrer pero, si algo he aprendido, es que TODO se merece un cuidado especial. Todo. Como diría Borges y, lamentablemente, esto es algo que una aprende... sólo con el tiempo...<br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[LA SOLEDAD]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b>Ahora que se acerca la Navidad creo que es un buen momento para hablar de la soledad. De hecho, considero que diciembre debería ser reconocido como su mes estrella. Las luces, los villancicos, las cenas, las visitas, las aglomeraciones en los grandes almacenes, los regalos, las risas, el champagne y la “masa” que inunda la ciudad acentúan la necesidad de sentirse acompañado. De no saciar este apetito de amistad y este afán por tener a alguien con quien pasar unas fechas tan familiares, la soledad te puede reducir y, hasta aplastar, porque es una de las peores enemigas del hombre.<br/><br/>Sin embargo, desde una perspectiva mucho más abierta, he de reconocer que hay infinidad de oportunidades para sentirse solo así como muchas formas de soledad. Por ejemplo, ésta puede ser eventual o perpetua, puede estar ocasionada porque al buscar manos sólo encuentres puños o puede estar derivada de una carencia emocional; puede estar motivada por la ausencia de gente con quien hablar o por una excesiva presencia de personas que no te aportan nada y que te empujan, irremediablemente, a sentir nostalgia por la que te falta. Hay multitud de causantes. Ya lo decía Ana Frank en su Diario, “una persona puede sentirse sola aún cuando haya mucha gente que la quiera”.<br/><br/>La soledad no es ajena a nuestros tiempos. Es más, considero que va ligada a la brutal transformación que están sufriendo las sociedades modernas para ser globales. La mundialización y el desarraigo pueden llegar a sobrepasarnos. Y aquí viene el problema. Nadie aprende a soportar la soledad y cada cual, a su manera, trata de esquivarla. Algunos se aferran al primer clavo ardiendo que encuentran y otros dicen que “mejor solo que mal acompañado”. En ambos casos, su actitud es muy hipócrita. No sé de ninguna persona a la que no le guste que no se preocupen por ella. Necesitamos testigos de todo lo que hacemos. Alguien que nos dé su parecer y que sepamos que nos acompaña aun cuando físicamente no esté con nosotros. Necesitamos seguridad.<br/><br/>Todos nos hemos sentido invisibles en algún momento. El modo más habitual es el de sentirse solo por no poder estar con ese alguien al que adoras. Pero, ¿qué hacer cuando la única persona que puede hacer que dejes de llorar es aquella por la que lloras?, ¿qué hacer cuando resulta imposible que acuda a tu rescate? Es entonces cuando la soledad se hace más fuerte y se crece para recordarte que está ahí porque la raíz del problema sigue bajo la piel; es entonces cuando uno tiene que darse cuenta de que la solución reside en uno mismo por difícil que sea vislumbrarla. Está en ser valiente, en saber afrontar el problema, neutralizarlo y buscar nuevas motivaciones que te ayuden a seguir tirando. Como decía Newton, “la gente se siente sola porque construye murallas en lugar de puentes”. A veces es necesario derribar esquemas y desmitificar a las personas. La soledad es una prisión que sólo puede abrirse desde dentro. Otras basta con viajar en el tiempo y evocar recuerdos agradables. Arjona dijo una vez  “realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste? si cargaste con el cuerpo, pero no con el recuerdo”.<br/><br/>En cualquier caso, sentir el desierto a tu alrededor es un estado de ánimo nada deseable aun sabiendo que, como animales, hemos nacido para ser seres independientes. A mí los solitarios me despiertan ternura. Creo que son  los antihéroes de la sociedad y un grupo más dentro de los olvidados del sistema. Viven en un vacío donde sus sentimientos se confunden y se replantean constantemente y donde no hay lugar para el sosiego. Sufren en silencio porque nadie se preocupa de pensar en su dolor o, quizás, porque nadie se da cuenta. Es muy fácil compartir una sonrisa pero muy difícil soportar una lágrima y, precisamente por esto, muchas veces los solitarios aprenden a controlar su pena en público. Aprenden a mandar de su dolor. Por ello, esos millones de personas que parecen llevar una vida perfecta son los que, al caer el día, se sienten más vacíos. La quietud que otorga la noche les puede resultar muy traicionera. Digo yo que algo habrán perdido en el camino. <br/><br/>Pero no voy a ser pesimista. No es mi estilo. Puede que algún día un acontecimiento extraordinario y repentino les sacuda su existencia y les devuelva al “juego”. Mientras tanto, tenemos que pensar que si nos caemos siete veces, nos podemos levantar ocho. Los/las que sufrís de mal de amores no os preocupéis. Cuando menos os lo esperéis aparecerá esa personita que os pondrá el mundo en la palma de la mano. Todo llega porque como dice Mikel Erentxun, “siempre quedará el mañana”.<br/><br/>¡Feliz Navidad Solitarios!<br/><br/>... y muchos besos…<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[LA LIBERTAD]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b>A Mario,<br/><br/>A petición tuya voy a escribir unas líneas sobre la “libertad”, sobre todo lo que este término lleva implícito y sobre la importancia que tiene el respeto a la misma, ya no sólo como vocablo sino como valor moral y como derecho fundamental que ampara (o que, al menos, debería amparar) toda Carta Magna que se considere el principio rector de un estado de derecho y, por qué no, democrático. Hay una multitud de ideas que se agolpan en mi mente así que espero ser clara y no resultar contradictoria. <br/><br/>EL CONCEPTO LIBERTAD<br/><br/>Es sorprendente el valor polisémico que tiene una palabra de tan sólo siete letras. Pero más asombroso es contemplar la posibilidad de que ésta no exista o, en caso de existir, el raudal de sentimientos que entraña poseerla o carecer de ella. No es un asunto baladí. <br/>¿Somos libres? Esta es la eterna duda de todo mortal que se preste a una mera reflexión. Como en todo dilema filosófico, siempre encontraremos apocalípticos e integrados[1]cuya postura se fundamentará en la definición o significado que se le conceda al controvertido concepto. Ahí está el quid de la cuestión. El lenguaje nos subyuga y nos somete y, por ello, es importantísimo rescatar la consciencia lingüística presente en toda la obra de Nietzsche.<br/>La definición más primaria de la libertad es la que la considera como la autonomía que tienen los individuos para proceder de manera aleatoria en su conducta. Partir de este axioma me lleva, irremediablemente, a una rápida conclusión: no somos libres. Principalmente, porque como seres pertenecientes a una sociedad con una cultura característica y, ¡ojo!, con una religión arraigada, siempre estaremos predeterminados en nuestras decisiones. Es así de simple. Por mucho que queramos desprendernos de los valores aprehendidos desde nuestro nacimiento, no lo lograremos. Y si, además, tenemos fe en alguna creencia, si estamos convencidos de que el sentido de todo se llama Dios y de que tenemos un "destino", las dificultades para ser libres se multiplican. <br/><br/>Según Nietzsche, para evitar todo esto tendríamos que abandonar la teodicea y pasar a la cosmodicea, esto es, cambiar a Dios por la Naturaleza y creer en el superhombre. Precisamente de aquí arranca su tesis del eterno retorno, no como una literal repetición infinita de las cosas en el tiempo, no como una valoración del tiempo real como algo con un principio y un final, sino como una transvaloración hacia una visión del mismo tiempo como algo total, eterno, cíclico. Esto es un tanto complicado de entender y, más aún de explicar. En su libro “Así habló Zaratrusta” tenemos un ejemplo:<br/> <br/>“Mira ese portón (...), tiene dos caras. Dos caminos convergen aquí: nadie los ha recorrido aún hasta su final. Esa larga calle hacia atrás: dura una eternidad. Y esa larga calle hacia delante es otra eternidad. Se contraponen esos caminos; chocan derechamente de cabeza. Y aquí, en este portón, es donde convergen. El nombre del portón está escrito arriba: "instante". Pero si alguien recorriese algunos de ellos – cada vez y cada vez más lejos: ¿Crees tú (...) que esos caminos se contradicen eternamente? – (...) Desde este portón llamado Instante corre hacia atrás una calle larga, eterna: a nuestras espaldas yace una eternidad. Cada una de las cosas que pueden correr, ¿no tendrá que haber recorrido ya alguna vez esa calle? Cada una de las cosas que pueden ocurrir, ¿no tendrá que haber ocurrido, haber sido hecha, haber transcurrido ya alguna vez?<br/>(ZA; III. De la visión y el enigma; p.230)<br/> <br/>Vamos a ver. Para Nietzsche, el eterno retorno rompe con la estructura tradicional del concepto "tiempo"; para él no hay pasado ni futuro, con lo cual, el hombre es libre en tanto en cuanto tiene todo un “futuro” por delante así como la experiencia de todo un “pasado” por detrás. No sé si se entenderá pero éstas, a mi modo de ver, son sus premisas. (Mariado, tú que eres filósofa y habrás estudiado más a fondo su obra, ¿qué opinas? ¿me equivoco?)<br/><br/>No obstante y, sin ánimo de criticar al maestro, pienso que como lo que lo que plantea no existe, en algún recoveco de nuestra mente siempre brillará con fuerza todo el proceso de asimilación del entorno y de enseñanza labrado con los años que nos impedirá ser libres.<br/>“Y se oyó un ruido de cadenas… ha nacido un hombre”. Me pides que interprete esta frase y, bueno, creo que mi visión ya ha quedado explicada en el párrafo anterior. Coincido con Nietzsche al afirmar que no somos libres pero me surgen serias dudas en torno a su idea del eterno retorno. En cualquier caso, pienso que somos el resultado de un engranaje llamado sociedad cuyo funcionamiento hace que rueden las cadenas, que surjan nuevas generaciones, pero creando siempre un mismo producto final llamado hombre.<br/><br/><br/>UNA POSIBLE LIBERTAD<br/><br/>La única libertad que considero posible es la que se deriva de su definición como valor social de convivencia (en un Estado, en un grupo de amigos, en una relación de pareja…) que debe ser defendido y respetado a capa y espada. <br/> <br/>Pero, para considerar la libertad como un derecho a defender, en primer lugar tenemos que reconocernos como personas y, en segundo, adquirir cierta educación para saber torear con inteligencia la más que tendente intolerancia social. La historia nos ha dejado suficientes ejemplos de esto que planteo. Sólo hay que echar la vista atrás o buscar en el diccionario la palabra “esclavo/a”.<br/> <br/>Mi humilde punto de vista me lleva a aseverar que mi libertad termina donde empieza la de los demás. Como en muchos otros aspectos, debemos marcar unos límites para hacer prevalecer este bien, ¿o acaso la democracia no tiene los suyos?, ¿por qué, entonces, la ley de partidos?, ¿por qué, si no, someternos a la Justicia? <br/>Es nuestra responsabilidad poner el freno a quienes intentan arrebatárnosla. No se puede tolerar la intolerancia porque, de permitirlo, siempre saldría victoriosa esta última. Hay una infinidad de ejemplos. Desde siempre han existido personas que han estado convencidas de poder manejar a su antojo las libertades de terceros. Basta con recordar a los piratas, a los monarcas déspotas, a los que pensaban que eran una raza superior, etc, etc. En definitiva, la libertad como derecho fundamental es una garantía que debe ser respetada porque, de lo contrario, su precio puede costar muy caro.<br/><br/><br/>CONCLUSIÓN FINAL<br/><br/>El genio Quevedo escribió una vez “poderoso caballero es don dinero”; yo podría extender tan aguda y mordaz frase para aportar una nueva versión: “poderosas majestades son las pelas y las libertades”. No es una premisa tan ingeniosa como la primera pero se podría entender como una derivación. Ambos conceptos mueven montañas, ambos determinan tu tránsito por la vida y ambas son deseadas por todos los homo sapiens[2] que vagamos por el mundo. Y ésto no lo digo solamente yo...  Es una declaración de principios transversal a cualquier época que también está presente en las canciones (ej. Para la libertad - Serrat o Libre- Nino Bravo), en los poetas del Romanticismo (ej. La canción del pirata - José de Espronceda), en el cine (Braveheart), en la historia, en la mitología, en la pintura, en la escultura, en la publicidad (deseo a alcanzar que se verá satisfecho con la compra de un producto, ej. Amena) y en todas las artes. <br/><br/>Mario, desconozco si era esta la reflexión que me pedías. He intentado darle un enfoque más funcional que teórico, más adaptado a la realidad social en la que nos encontramos. Acepto tus posibles críticas al respecto. Es más, las espero con ansias. La verdad es que es un gusto poder reflexionar y debatir sobre temas tan interesantes como estos. Sólo con que la gente parara, de vez en cuando, el reloj de la inercia social y analizara el espacio (¿predeterminado?) que bulle a su alrededor y que lo condiciona, conseguiríamos entre todos tener un mundo mejor. Ser conscientes de todas estas realidades no sólo nos permite dar un paso adelante a nivel intelectual sino que nos acerca un poco más al foco del problema para facilitarnos el planteamiento de posibles soluciones. <br/><br/>Ignacio Ramonet decía que “informarse cansa”; parece que “pensar” también es una tarea molesta y exánime. Mientras seamos pocos los que de verdad valoremos todo esto y critiquemos la opresión y, mientras sean muchos los que, en calidad de políticos que representan al pueblo, en lugar de buscar soluciones estudien como someter a los que están por debajo, el mundo estará perdido. ¡Respeto, respeto, respeto! Ahí está la clave para deambular con más soltura y tener, quizás, algo de libertad.<br/> <br/>Gracias por darme la idea para un nuevo ensayo y por despertar las ganas de reflexionar y escribir. Un besete.<br/><br/><br/> <br/>[1] Término empleado por Umberto Eco para referirse a las personas que están de acuerdo o en desacuerdo con un determinado asunto.<br/>[2] Empleo el término homo sapiens para remarcar el carácter animal e instintivo de los humanos.<br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[EL ENCUENTRO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[<h4></h4>Hoy me apetece hablar del <b>encuentro</b> así que voy a lanzar unas reflexiones...<br/><br/>El encuentro o reencuentro se podría definir por la experiencia de un momento natural, sin reproches, improvisado, aleatorio, casi trivial y, por supuesto, imprevisto. Experimentar las emociones de ese encuentro al tiempo que se producen en otra persona es ya algo superior. Digamos que de ahí nacen las relaciones.<br/> <br/>El amor es eso. Es el fruto de un encuentro que no sólo se produce una vez en la vida; el amor es encontrarse y reencontrarse cada día; es decidir; es tener siempre clara esa elección... sencillamente, es ver cómo ninguno de los dos se choca cuando hay un encuentro en el reencuentro.<br/> <br/>Existe un dúo de películas que abordan, con suma inteligencia y mejor maestría, esta dicotomía del encuentro y el desencuentro: <b>Antes del amanecer </b> y <b>Antes del atardecer</b>. No sé cuál de las dos me gusta más pero, quizás, la segunda pueda englobar a la primera y ser por ello más completa. Los efectos del encuentro digamos que son más claros.<br/> <br/>Es así: París, nueve años después, una librería y una última parada en el tour literario de Jesse gracias a la cual se da el segundo encuentro con Celine, con todo lo que ello implica. Un encuentro, esperado por nosotros los espectadores  y por la parejita a pesar de los esfuerzos del director del film por hacernos creer que para ellos es  inesperado. Claro, como si decidir escribir un libro que habla de un encuentro con una francesita fuera algo aleatorio, como si realizar un tour por Europa para presentarlo también lo fuera, como si Celine no intuyera que el autor de ese libro fuera Jesse, como si, como si...<br/> <br/>En cualquier caso, suman 9 el total de años que Jesse y Celine han estado separados desde su primera charla, su primera cita, su primera noche y su primera relación sexual. Nueve años en los que cada uno ha seguido con su vida pero siempre con el implacable recuerdo de aquel día; un recuerdo que les empuja a dudar de casi todo y que les plantea la cuestión de... ¿qué habría pasado si hubiesen estirado esa relación? ¿estarían juntos ahora?<br/> <br/>Sin duda, ese momento marcó sus vidas y, cada uno por su parte, trató de ser feliz buscando otras alternativas. Sin embargo y desafortunadamente, no lo consiguieron. Jesse se casó con una mujer buena a la que no amaba y Celine se dedicó a ennoviarse con hombres que siempre estaban viajando para no tener que aferrarse a ninguno de ellos. Es la infelicidad llevada a su punto más álgido.<br/> <br/>Pero tras nueve años se reencuentran. No voy a desvelar el final pero digamos que la película nos da una lección magistral: la felicidad es una opción y la moralidad un concepto. Saber a ciencia cierta si actuar de una manera u otra es correcto o no, cuando conoces a alguien, no depende de las normas de la sociedad sino del sentir de uno mismo, de las características especiales de una situación y de la convicción/intuición innatas. Como dice mi madre: "haz caso al corazón y no hagas caso a la razón". Qué gran verdad, ¿no creéis?<br/> <br/>En fin, que hay que arriesgarse para conseguir cosas interesantes. Como decía Lau, "la vida guardándose de situaciones riesgosas por miedo a sufrir no tiene demasiado sentido". <br/> <br/>Bueno, gente, creo que por hoy ya es suficiente. Mi cabecita va a tres mil y tengo trabajo. Me encantaría saber vuestras opiniones.<br/> <br/>Besitos... muaks!<br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[JORGE LUÍS BORGES]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b><h5>Hola de nuevo!<br/><br/>Hoy me he puesto trascendental. Es lo que tiene pararse a pensar un poco....<br/><br/>En ocasiones nos sentimos perdidos, cansados, hartos.... pero es en esos momentos cuando una simple canción, un texto o unas palabras amigas consiguen salvarte el día.<br/><br/>Algo parecido me pasó a mí hace unas semanas cuando, por sorpresa, alguien me envió un pedacito de Borges... De nuevo, era Mariado la que tendía la mano para poner las palabras exactas a un cúmulo de sentimientos... eres un ángel! muchas gracias, me vino de lujo.<br/><br/>Eran palabras mayores no sólo por quién me las enviaba sino porque pertenecen a un maestro de las letras. Como diría él, "la lectura debe ser una de las formas de la felicidad", y vaya que lo es!<br/><br/>Me hicieron reflexionar mucho... <br/>Por una parte y, desafortunadamente, no son los libros sino la vida la que te da una lección magistral.... la que te da el mejor máster. Y hasta las equivocaciones son necesarias! Yo, si volviera a nacer, desearía cometer los mismos errores que he protagonizado hasta el momento.... sólo que más rápido.<br/><br/>Por otra parte,  la gente acostumbra a tener una vida planificada y a seguir una rutina, porque es ahí donde, en muchas ocasiones, encontramos la seguridad y la estabilidad para seguir tirando. Incluso los "anárquicos" del orden... acaban haciendo planes para un futuro no muy lejano.<br/><br/>Pero, ¿de qué sirve pensar en lo que podremos hacer dentro de unos años cuando ni siquiera nos hemos planteado qué haremos esta tarde?¿no es mejor tratar de aprovechar el momento? ¿queremos "existir" o "vivir"? Esa es la pregunta que nos deberíamos plantear.<br/><br/>Yo elijo vivir con todo lo que ello implica sobre todo en el ámbito sentimental. Esto tiene partes buenas y partes malas pero, puestos a elegir, prefiero una vida llena de heridas que una vida sin sentimientos.<br/><br/>No sé, creo que la vida es muy corta y pasa demasiado rápido como para perderse en conjeturas a largo plazo y para funcionar al dictado de la rutina que te impone la sociedad. Me parece más interesante parar el mundo y disfrutar de cada momento valorando la gente que tienes al lado y los medios de los que dispones para ser feliz.<br/><br/>Este texto me hizo reordenar mi escala de preferencias. Desconozco el efecto que tendrá en vosotros/as pero espero que sea positivo... ¿lo compartimos?<br/><br/><br/><h3></h3>APRENDIENDO<br/><br/><h4>Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... <br/><br/>Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.<br/><br/>Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.<br/><br/>Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.<br/> <br/>Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.<br/><br/>Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.<br/><br/>Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.<br/><br/>Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.  <br/> <br/>Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.<br/><br/>Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.<br/><br/>Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.<br/><br/>Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir. <br/><br/>Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.<br/><br/>Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.<br/><br/>Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.<br/><br/>Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas. <br/><br/>Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.<br/><br/>Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.<br/><br/>Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.<br/><br/>Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...<br/><br/> <br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[MI HISTORIA CON LA ESCRITURA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_29.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b>Recién me he dado cuenta de que la escritura es mi terapia particular. Uno a veces escribe para contar historias ficticias, para dejar volar la mente o para contar lo que ve. Mi caso es distinto. Yo escribo para plasmar en un papel aquello que pienso. Es una manera de constatar mis sentimientos y mi manera de entender el mundo. Y así, releyendo mis discursos, suelo encontrar soluciones a aquellas cosas que me preocupan. Los problemas se tornan más pequeños y, una vez focalizados, me resulta más sencillo encontrar sus múltiples soluciones.<br/><br/>Me gusta escribir. Es mi catarsis. A veces me ayuda a quitarme problemas  y pesos de encima. Es como cuando viajas al exterior para darte cuenta de que los problemas cotidianos en tu realidad más cercana son sólo boludeces. Quizás sea que me cuesta mucho abrirme al resto de gente y conversando conmigo misma me relajo y llego a determinados acuerdos. Sin duda, las soluciones siempre surgen del propio interior.<br/><br/>Por otra parte, me parece que escribir es una excelente vía para conocerse personalmente. En mi caso es una actitud positiva. Me reporta mucho y me gusta. Con los años he aprendido a expresar mis emociones. Al menos soy sincera conmigo misma y soy capaz de hacerme cargo de ellas. Creedme, hay mucha gente que no puede. Esa madurez te la da el tiempo o la vida aunque, en muchos casos, no llega nunca. Fijaros en algunos grandes multimillonarios. Son personas capaces de asumir sus responsabilidades laborales pero incapaces de sentir, demostrarlo y luchar por aquello que aman y que les hace sentir bien. Les cuesta. En general, a muchos hombres les cuesta. Y ahí viene su desequilibrio. Siempre les falta algo y, por mucho dinero que tengan, siempre les quedará un vacío.<br/><br/>Estoy orgullosa de que ese no sea mi caso. Soy perfectamente capaz de llevar a cabo todo tipo de actividades. Seguramente cometa errores con frecuencia (soy humana) pero no dejo de apostar por todas ellas. No me asustan los desafíos. Encuentro interesantes las cosas difíciles. Y la verdad, la vida guardándose no tiene demasiado sentido.<br/><br/>Nunca publicaré mis archivos más privados pero recomiendo a todo el mundo que escriba. Nos ahorraríamos muchos problemas si en lugar de intentar cambiar el mundo empezáramos a conocernos un poquito más e intentáramos ser mejores personas. Yo descubrí que puedo hacerlo mediante la escritura.  Pero, a veces, basta con pensar durante unos minutos al día. Es cierto aquello que dicen de que cada maestrillo tiene su librillo.<br/><br/>Saludos a todos! Espero no haberos aburrido! ........ :-)<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[OLIVERIO GIRONDO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_28.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b><h5>Hola a todos!<br/><br/>He vuelto.. He estado ausente durante largo tiempo pero, al fin, encuentro un ratito para escribir. Me hallo muy lejos de mi casa y de mi país. Sin embargo y, aún alejada del espacio literario en el que me suelo ubicar, he encontrado un motivo para escribir.<br/><br/>Y es que estoy en la ciudad del tango, de las letras, del delivery y de las grandes arboledas..., es decir,  en Buenos Aires.<br/><br/>Me acaban de leer unas palabras casi mágicas que me gustaría compartir con todos/as. Son de un escritor llamado Oliverio Girondo y componen un pequeño relato dentro de su libro "Espantapájaros". La culpable de mis ganas impulsivas de escribir se llama Laura... mi pequeña Lu, un tesoro que descubrí en Bs As.<br/><br/>Ahí van:<br/><br/><h4>"No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! <br/> Esta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. <br/><br/>     ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué  me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? <br/>  ¡María Luisa era una verdadera pluma! <br/><br/>     Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba de comedor a  la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres... <br/><br/>     ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.       "¡María Luisa! !María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte. <br/><br/>    Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo. <br/><br/>    ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo! <br/><br/>     Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? <br/><br/>     Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando." <br/><br/><br/>MUCHOS BESOS!!! Espero que os haya gustado!<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item><item><title><![CDATA[AL FINAL A TODO EL MUNDO LE ACABAN GUSTANDO LOS BEATLES...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/c_27.htm]]></link><description><![CDATA[<b></b><h5>Hola a todos/as!! <br/><br/>Como veréis, he estado unos días ausente pero...  HE VUELTO!<br/><br/>Supongo que habrá mucha gente que, como yo, esté de exámenes por estas fechas así que... vamos a hacer un alto en el camino y a desestresarnos un poco... y qué mejor que escuchar música!<br/><br/>Atención a lo que he encontrado... una versión de "Ticket to ride" de los magníficos Beatles cantada por  Andrés Calamaro...  Menuda fusión! jajajaj!<br/><br/>Por cierto, qué gran grupo los Beatles!! en mí tienen una fan number one! jajaj!<br/><br/>Espero que el temita os guste tanto como a mí.. aleee... ahí va un regalito!<br/><br/><br/><a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/retalesdeteresa/files/Ticket_to_ride.mp3">Ticket_to_ride.mp3</a><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Teresa]]></author></item></channel></rss>
