" name="keywords"/>
retinorama
reunión de parpadeos y cuatro paredes
Acerca de
Curiosidad: impulso que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.
Sindicación
 
sin agua
El tiempo se convoca para ser mi tristeza. Se expande, se llena de aire como un globo, hinchada y vacia por dentro, se aplasta contra sus propias cuerdas, se asfixia, engulle los segundos con un hambre voraz,  y una vez dentro el tiempo, o mi vida, no sé, deja de hoy  para convertirse en años, siglos, eras de nostalgia, y de tristeza, pasando como lentos funerales grises.Yo pensé que todas  las tristezas eran húmedas. Que era su condición.

 

Entonces... qué esta tristeza seca, árida, esta tristeza de desierto?

 

Cómo me perdono lo que no he vivido?
 
sin aire
Las miradas se me clavan como puñales, como espadas, como flechas. Y si miro, miro a través de un fantasma. Y si toco, toco la piel transparente. Los dedos de mi conciencia no me señalan a mi. Pero si los de las manos de todos mis sentimientos. Ahora,  han dejado de acusarme. Ahora apenas son unos cuantos puños cerrados, sin ira, sin rabia, sin intención de darme la mano
 
alter ego
Tus argumentos mutan cuando tocan el aire, se transfiguran, se pudren, muertos apenas con unos segundos de vida, en un patético y grotesco esfuerzo por sobrevivir, mientras no puedo evitar recordar que una vez yo hubiera dado la vida por defenderlos de todo aquel que osara tocarte. Vete a pedir misericordias a otra. Esta vez te has equivocado de puerta.

 

 Shh...Silencio. Bonita guarida para los cobardes.

 

Puedo escuchar tu respiración. Yo ya empiezo a respirar por la boca. Lo mejor y lo peor que tengo dispuestos a aliarse y a lanzarse, frontalmente y como un solo, contra ti. Detrás de mi propio cuerpo, el mundo parece haberse detenido, suspendido en un segundo eterno.

 

Un puñal afiladísimo y diminuto se desliza sigilosamente por mi lengua de larva, situándose en su centro exacto, mientras entorno los ojos en busca de la diana más certera. Una distancia tan corta como una mesa de un café. Mínimo riesgo de error. Altas probabilidades de éxito. No tienes la más mínima posibilidad, y un oscuro escalofrio repta, viscoso, por mi espina dorsal.

 

En mis venas, riadas de sangre empujan tus piedras, y mi cuerpo se afila, se tensa en diagonal, hundo los hombros y adelanto la cabeza, me muerdo los labios para encontrar palabras, saliva, sangre,  relamiéndome como un gato, casi podría ponerme a ronronear.

 

Como he podido estar tan ciega. Toda la verguenza que siento de mi misma me instala la náusea en la boca del estómago. 

 

Esta rabia no es mía. Acércate. Deja que te muerda y te devuelva tus virus. Los he cuidado y potenciado para tí. Y los dos sabemos que lo estás deseando. 

 
cansada y cansina
Buenas tardes, discúlpame el retraso. Ya sabes, el tráfico, la hora, el calor. Pideme algo de beber, estoy muerta de sed, si, lo mismo, esta bien. Por fin aqui. Todo lo que he venido a decirte es lo que te imaginas. Y disculpa si te avergüenzo. Pero después de todo, lo último que me esperaba de tí era tu diplomacia.  Pero tampoco me esperaba que me doliera tanto. Y estoy cansada. Cansada de que me duelas. Cansada de que aparezcas y desaparezcas. Cansada de que nunca me dejes acabar esta historia.Cansada de ti.

Ya sé que quizá no era necesario, que me sobran las evidencias para destronarte, sacudirme el recuerdo de un arrebato tan ingenuo.  Para qué perder el tiempo elaborando mentiras piadosas. No me gusta perder el tiempo, y no he venido a pedirte que te enamores de mí como yo lo hice. Eso ya no va a pasarnos otra vez.  Si, una lástima, es cierto.

Y  casi me habia creido que no, que no necesitaba esa conversación, que no quiero saber lo que pasó por tu mente para que de repente te esfumaras con el rabo entre las piernas, que ningún argumento va a convencerme ya de cualquier cosa que no sea la condena por tu silencio. Por condenarme a él, te condené yo al mio.

Por tener un corazón cobarde.

Y porque el mio quiere ir a la guerra.