Que dejen de colgarse de esas nubes
ya no pueden sostenerlas,
que ahora soy tormenta
que caigan rayos, truenos y centellas
Que llueva, si,
mejor, que diluvie
Que se derrame el cielo en cataratas
que llueva, si,
que me llueva dentro, y me llueva fuera
que caiga el agua en toda mi geografia
mis valles, mis montañas, deltas, rios, cuevas
sienta toda esa lluvia, repletos de verde y musgo.
-Si es que no se te puede dejar sola... te piensas que cambiando de ciudad cambias tú también y no es así, pedazo de ingenua... acaso cambias de cuerpo? Además, alguien tan observadora como tú no podrá dejar de advertirlas, no? Las evidencias, quiero decir... apenas has puesto los pies aqui, has vuelto pitando a tu madriguera...estas siendo una egoista, una egoista de cojones...o qué te creías? Por qué si no te sientes culpable,eh?
-Culpable por sentirme bien? Por estar bien? Venga ya... por no acordarme de tí y de tus zarpas? No has aparecido hasta que he vuelto aqui. Por primera vez en mucho tiempo has desaparecido de verdad, y sabes que no me di ni cuenta? Sabes cuando me he acordado de tí? Cuando he vuelto a verte con esa asociación de ideas tan ridícula que casi me hace llorar de vergüenza ajena!!
- Bah... te estaba dando cancha, para que te creyeras, pequeña ingenua, que puedes llegar a cambiar...
- Para arrinconarme de nuevo, cabrona.
- Ahi lo tienes, laurita, ahí lo tienes...que gran pensadora se ha perdido el siglo XX, hay que ver...
- Si, pero sabes qué, petarda?
- Qué?
- Que, ahora, la que está en el espejo eres tú
Me voy al sur, a pensar con él en la sangre, y aqui dejo mi norte, con las persianas cerradas y a oscuras. Cuando vuelva, espero que se haya secado, haciendo compañía a mis plantas