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retinorama
reunión de parpadeos y cuatro paredes
Acerca de
Curiosidad: impulso que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.
Sindicación
 
mi duda insustancial
“...y tú, por mucho que lo niegues, por mucho que reniegues de marcas y demás, eres una pija. Una PIIIII-JJJJAAAAAAA.”

En cuanto vocaliza alargando las sílabas esa palabra a grito pelado porque estamos debajo del altavoz, sé que han estado hablando de mi, lo sé. Lo sé porque hace ahora cuatro dias, mientras escuchaba a clara despotricar de su novio tras otra pelea, hizo algo que todo el mundo sabe que no se debe hacer: dar a conocer las opiniones de tu novio sobre tus amigos, a tus amigos.

- Es un capullo!...
- Hombre, un poco retrógrado si que es, por no decir muy machista...pues que debe pensar de nosotras? Menos mal que no sabe de la misa la mitad...no sabrá lo de la marta, no?
- Noo, le caéis todos muy bien... a ver, choca un poco con Manuel, pero ya sabes como es. Y lo único que me ha dicho alguna vez sobre ti es que eres una pija para ir dándotelas de obrera...
-....eso si que no me lo habian dicho nunca – pii-jaa??? O-BRE-RAA?? Jooooodeeeeeerrrr....-.

Nunca lo habia pensado demasiado porque nunca me he sentido identificada por alguno de esos grupo sociales que todos creemos tener tan definidos (pijos, okupas, heavys, góticos, gitanos, charnegos, niñosbien). .Ni blanco, ni tinto, ni tiene color, como el vino de Asunción, a mi me da igual y que cada uno sea, sienta, vaya como quiera, incluida yo. Pero el hecho de que dos personas de un mismo circulo usen esa palabra para definirme en una semana, me indica que, efectivamente, en ese finde en madrid, mi persona saltó sobre alguna de las sobremesas. No me molesta y soy sincera. Pero, lo confieso: me inquieta.

Nunca me habia planteado en mi definición, y para ser sincera, nunca me ocupé de ella en esos términos, pero al parecer parte de mi gente si. Nunca los consideré pijos porque, a pesar de sufrir una evidente afición a gastarse cantidades abusivas por ese tipo de ropa de marca tan evidente, esa gama de todas las marcas donde puedes leer dior en los tejanos, marité-francois-girbau en la camiseta, y calvin klein en los calzoncillos, crecieron en mi barrio, sus padres son currantes de los de toda la vida, como los mios, que llegaron del sur huyendo de la miseria e hicieron negocios con sudor, lágrimas y horas, interminables horas de trabajo con las manos que luego pudieron hacer que sus hijos no tuvieran que trabajar para mantener una casa y sacarse el titulo que ellos no pudieron. Tienen sueldos medios, son espabilaos y aprendieron a hablar en dos idiomas a la vez, igual que yo.

Después de darle vueltas, pensé que esa misteriosa afición a ostentar lo que uno no es me la habian precisado precisamente los que iban de lo que no son y de lo que dicen que yo soy y no voy: pijos, valgame la redundancia. Y por tanto,me perdonan que me burle sanamente de Miguel cuando le veo ir a buscar el pa de pages al horno del pueblo de montaña en el que estamos como si se fuera al paseo de gracia de shopping, al igual que perdonan mi falta de clase cuando me enseñan algo que acaban de adquirir y que fomenta su concepto de lo que significa ser pijo y yo no reconozco la marca porque todas me parecen iguales. Somos mucho más que eso, y todos lo sabemos. Y por eso, las etiquetas que queramos ponernos, son solo eso, etiquetas, y son lo de menos. Lo de más es lo que somos.

Eso concluí hasta que de repente, pensando en la historia de mi hermana, recordé aquel comentario que escuché en mi oficina:

- ...està vist que en aquesta empresa tenim de tot. Dos de poble, dues pijes de centre y una xarnega...
- ....xarnega??
- si, clar, no t’ofenguis...


La charnega, claro, era yo, y el comentario voló por encima de la mesa de reuniones provocando a todos una alegre cascada de risitas complacientes, menos a mi. Primero, porque siempre he oido utilizar el término charnego de manera despectiva ( y sin conocimiento). Segundo: porque en qué quedabamos? Era yo o no una pija? Podéis entender mi desconcierto: si era una pija para los charnegos y una xarnega para los que yo consideraba pijos....qué era yo?

Anoche llegué a mi piso y me miré en el espejo de la entrada. Tengo 29 años. Mi piso un zulo de 30 m2 de obra ilegal, pero está en la zona en la que siempre quise vivir, a tres minutos del parque, por el que pago casi el 35% de mi sueldo. No hubiera podido hacerlo si mis padres charnegos no me hubieran dejado el dinero que habian ahorrado para dar a sus hijos algo con lo que poder comprarse una habitación con ventanas. En mi armario no hay nada en lo que se lea marca, pero si has hay en alguna etiqueta. Gano lo justo para ir tirando, pero no me falta si me apetece tener un lujo de más y me voy a cenar a un buen restaurante y beber un buen vino. Soy buena, a veces muy buena en lo que hago y no me da miedo meter la pata, porque ni soy ni quiero ser perfecta y creo que tengo mucho que aprender. A veces me peino, otras no. Tengo amigos, libros, música, amor de todo tipo. Tengo salud y todavia tengo ganas. No estoy de vuelta de nada.

Y es verdad, que lo importante no son las etiquetas, que lo importante es lo de más, es lo que somos. Y precisamente por eso , cada vez tengo más claro lo que quiero decir, a unos y a otros:

Me importa un pito lo que penséis de mi.

Asi que pija o charnega....esta soy yo. Ni más ni menos.
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