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retinorama
reunión de parpadeos y cuatro paredes
Acerca de
Curiosidad: impulso que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.
Sindicación
 
doing the unstuck

Yo creia que no se podia vivir de otra forma, que lo que se sentia de verdad dolia porque tenia que hacerlo. También creia muchas otras cosas igual de tontas o igual de verdaderas, como que si te mordias la lengua cuando se te acercaba una abeja emitias unas ondas que las alejaban y eso hacia. Me mordia la lengua para que no me picaran.

No es verdad. Hay muchas formas de vivir. Pero yo me quedo con la mia.





 
mi otro yo

Cuando mi otro yo me rapta, lo unico que puedo hacer es callar, bajar la cabeza, intentar pasar todo lo desapercibida que pueda, debajo de mis propias nubes de tormenta.

Pero la oigo. No puedo evitar oirla, al igual que se escucha la lluvia cuando golpea con los cristales, al igual que la echo de menos aunque haga frio. Oigo su nostalgia, oigo su aullar triste, sus susurros de fantasma, sus lagrimas de manada. Oigo su violencia golpear con furia de tormenta mis cristales.

A veces me golpea tan fuerte que no tengo mas remedio que sujetarla con los dos brazos, mirarla con los dos ojos, darle puntapies con los dos pies y taparle las dos orejas para que deje de gritar. Y no se deja. Y no me dejo. No puedo dejarla, porque tambien es mia.

A veces, simplemente se me mete en los sueños, y se transforma en enormes dientes podridos que escupo con asco. A veces, me aplasta contra el suelo, contra mi animo de dar besos, abrazos, caricias , anulando a esa otra parte de mi que apenas empezó a ser consciente de si misma después. Casi nunca pide rescate, porque todavia no sabe que no hay precio para el silencio cuando se sabe hablar con un abrazo.

Pero la oigo. La sigo oyendo. La sigo sintiendo, y despues de todo, he aprendido que no puedo vivir sin ella. Sin esa parte mia negra, egoista, culpable, mezquina, traicionera. Eso es quiza lo que nos pasa a aquellos que hemos retorcido demasiado nuestra suerte.
Que nunca volvemos a saber si es buena o es mala hasta que desaparece...