Mas de 1500 dias, mas de 1500 noches
No lo pude evitar, y creo que ni me di cuenta. Se me puso cara de mala con solo mirarle. Se me colgó una sonrisa debajo de las pecas y cuando me miró, no hicieron falta más palabras. Debajo de la conversación trivial que se supone debiamos tener ante cuatro personas, se lo pregunté con los ojos, me respondió con una sonrisa y un pestañeo que me acarició la cara y de repente el ambiente se impregnó de una complicidad que superaba a todos los que nos acompañaban mientras nos veian mirarnos y sonreir. Nos quedamos con un abrazo de los de verdad colgando de cada parte de nuestro cuerpo y volví a casa con la firme convicción de que, si las cosas no fueran como son, no hubiera tardado ni un solo segundo en sacar de su funda mi cola roja para ponerme a dar golpecitos nerviosos en el suelo, en enviar un mensaje, escuchar un timbrazo y abrir la puerta para dejar fuera a mi cordura y disfrutar de la delicia de hacer esas cosas que no se deben hacer. Asi de simple. En vez de eso, susurré que era tarde y que seguramente le esperaban. Me apretó la cintura en un pellizco, me besó con sus labios esponjosos en cada mejilla, me olió, rozando su nariz con mi pelo y se fue, con la firme convicción de que no recibiria ningún mensaje, de que no tocaria ningún timbre ni volveria a preguntarse a si mismo si hizo bien, si existe una posibilidad, por pequeña que sea, de que se cumpla lo que me dijo hace tantos, tantos años....
Esta vez, va por ti. Ya sabes que yo siempre te querré, aunque nunca fuera capaz de ser lo que esperabas de mi.

Esta vez, va por ti. Ya sabes que yo siempre te querré, aunque nunca fuera capaz de ser lo que esperabas de mi.

Ergo consensum?
Al principio fue el consenso. Luego, por alguna razón, alguien inventó la democracia.


Estuviste alli
Aunque no te lo creas, estuviste alli, porque estuviste todo el rato conmigo. Estuviste cuando empezaron con "Life in technicolor", cuando tocaron "Yellow", cuando me volví loca con "Fix you", cuando me vi envuelta de una nube gigante de mariposas de papel... Ir gratis a un concierto está bien. Ver antes que nadie el directo del nuevo disco de Coldplay, no tiene precio. Pero colarme en primera fila y ver a Crhis Martin a tres metros de distancia, mientras 1500 afortunados se desgañitaban la garganta detrás de mi.... no hay dinero en el mundo para pagar ese momento. Va por ti sister. Eres la única que sabe lo que te llegué a echar de menos!!
..nos están oyendo....
15,34h de la tarde. Suena el timbre del videoportero y me levanto del ordenador. Veo dos cabezas y media, las de dos 2 mujeres de cuarentaylargos y lo que parece la testuz de un niño o niña. No las conozco y sospecho el motivo de la visita. Descuelgo el telefonillo y me quedo en silencio.
-... si, 5 pisos...
-cinco pisos...- murmura la otra mientras parece apuntar el dato en una libreta grande- que pone dentro, Isabel?
Caigo en que la puerta exterior está abierta y la media testuz de la niña aparece de nuevo mi campo de visión, bajando el escalón de un salto. Se ha metido dentro y no me he dado cuenta.
-Hay tres nombres, pero faltan dos.
-De chica?
-Si.
-Los tres?
-Si.
El videoportero se apaga. De repente imagino a la niña como una de las gemelas de El Resplandor y me siento como en una peli de terror. Toda blanca y rubia vestida de azul con cara de esperar, de un momento a otro, una riada de sangre que proviene del vestíbulo mientras las mujeres me practican un exorcismo para expulsar todos los demonios que hay en mi. Pulso de nuevo el botón que activa la videocámara y contengo el aliento.
-... fijate, está todo el suelo lleno de papeles y polvo...
- Seran apartamentos de esos pequeños
-Estas ni limpian la escalera ni ná... tres mujeres en un piso y ni limpian la entrada...
Ahí ya no me da la gana de callarme y descuelgo el telefonillo.
-Si?
-Ay, hola... venimos a hacerle una propuesta...
Su voz cambia de manera inconcebible y yo quedo fascinada por el cambio de tonalidad que ha logrado transmutar, ante mis ojos, a una persona hostil en un ángel dulce y benévolo dispuesto a perdonar todos mis pecados. Su voz es dulce, melodiosa, cantarina como una primavera. Me recuerda demasiado a las de teleoperadora de telefónica.
-No me interesa -respondo, con la voz mas tajante que encuentro-
-... una propuesta sobre su futuro.
-Lo siento, no me interesa.
-...no le interesa lo que tenga que decirle Dios?
-No, lo siento. No me interesa. Adiós.
Cuelgo convencida de que no volverán a molestarme y me dirijo a la cafetera para hacer un café, intrigada por lo que acabo de observar. Vuelvo al telefonillo, descuelgo y pulso activar. Siguen ahí.
-Si... en el 1º1º no hay nadie. Pulsa el siguiente.
- ... hoy no hemos tenido mucha suerte (diiiingggg), en esta calle no hay mucha gente.
-Si, pero son gente mayor, algunos viudos y solos, con esos lo tenemos más fácil. Nadie en el 1º2...espera... -oigo un crujido en la linea causado por mi cambio de oreja-... espera... creo que nos están escuchando.... .
La mujer se acerca a la cámara, clavando en ella unos ojos que ya no son los de ningún angel, sino los de alguien increíblemente malicioso y perverso.
Jesús, que miedo. Cuelgo el telefonillo con manos temblorosas y mientras, sigo escuchando... nos están oyendo.... nos están oyendo...
-... si, 5 pisos...
-cinco pisos...- murmura la otra mientras parece apuntar el dato en una libreta grande- que pone dentro, Isabel?
Caigo en que la puerta exterior está abierta y la media testuz de la niña aparece de nuevo mi campo de visión, bajando el escalón de un salto. Se ha metido dentro y no me he dado cuenta.
-Hay tres nombres, pero faltan dos.
-De chica?
-Si.
-Los tres?
-Si.
El videoportero se apaga. De repente imagino a la niña como una de las gemelas de El Resplandor y me siento como en una peli de terror. Toda blanca y rubia vestida de azul con cara de esperar, de un momento a otro, una riada de sangre que proviene del vestíbulo mientras las mujeres me practican un exorcismo para expulsar todos los demonios que hay en mi. Pulso de nuevo el botón que activa la videocámara y contengo el aliento.
-... fijate, está todo el suelo lleno de papeles y polvo...
- Seran apartamentos de esos pequeños
-Estas ni limpian la escalera ni ná... tres mujeres en un piso y ni limpian la entrada...
Ahí ya no me da la gana de callarme y descuelgo el telefonillo.
-Si?
-Ay, hola... venimos a hacerle una propuesta...
Su voz cambia de manera inconcebible y yo quedo fascinada por el cambio de tonalidad que ha logrado transmutar, ante mis ojos, a una persona hostil en un ángel dulce y benévolo dispuesto a perdonar todos mis pecados. Su voz es dulce, melodiosa, cantarina como una primavera. Me recuerda demasiado a las de teleoperadora de telefónica.
-No me interesa -respondo, con la voz mas tajante que encuentro-
-... una propuesta sobre su futuro.
-Lo siento, no me interesa.
-...no le interesa lo que tenga que decirle Dios?
-No, lo siento. No me interesa. Adiós.
Cuelgo convencida de que no volverán a molestarme y me dirijo a la cafetera para hacer un café, intrigada por lo que acabo de observar. Vuelvo al telefonillo, descuelgo y pulso activar. Siguen ahí.
-Si... en el 1º1º no hay nadie. Pulsa el siguiente.
- ... hoy no hemos tenido mucha suerte (diiiingggg), en esta calle no hay mucha gente.
-Si, pero son gente mayor, algunos viudos y solos, con esos lo tenemos más fácil. Nadie en el 1º2...espera... -oigo un crujido en la linea causado por mi cambio de oreja-... espera... creo que nos están escuchando.... .
La mujer se acerca a la cámara, clavando en ella unos ojos que ya no son los de ningún angel, sino los de alguien increíblemente malicioso y perverso.
Jesús, que miedo. Cuelgo el telefonillo con manos temblorosas y mientras, sigo escuchando... nos están oyendo.... nos están oyendo...