..nos están oyendo....
15,34h de la tarde. Suena el timbre del videoportero y me levanto del ordenador. Veo dos cabezas y media, las de dos 2 mujeres de cuarentaylargos y lo que parece la testuz de un niño o niña. No las conozco y sospecho el motivo de la visita. Descuelgo el telefonillo y me quedo en silencio.
-... si, 5 pisos...
-cinco pisos...- murmura la otra mientras parece apuntar el dato en una libreta grande- que pone dentro, Isabel?
Caigo en que la puerta exterior está abierta y la media testuz de la niña aparece de nuevo mi campo de visión, bajando el escalón de un salto. Se ha metido dentro y no me he dado cuenta.
-Hay tres nombres, pero faltan dos.
-De chica?
-Si.
-Los tres?
-Si.
El videoportero se apaga. De repente imagino a la niña como una de las gemelas de El Resplandor y me siento como en una peli de terror. Toda blanca y rubia vestida de azul con cara de esperar, de un momento a otro, una riada de sangre que proviene del vestíbulo mientras las mujeres me practican un exorcismo para expulsar todos los demonios que hay en mi. Pulso de nuevo el botón que activa la videocámara y contengo el aliento.
-... fijate, está todo el suelo lleno de papeles y polvo...
- Seran apartamentos de esos pequeños
-Estas ni limpian la escalera ni ná... tres mujeres en un piso y ni limpian la entrada...
Ahí ya no me da la gana de callarme y descuelgo el telefonillo.
-Si?
-Ay, hola... venimos a hacerle una propuesta...
Su voz cambia de manera inconcebible y yo quedo fascinada por el cambio de tonalidad que ha logrado transmutar, ante mis ojos, a una persona hostil en un ángel dulce y benévolo dispuesto a perdonar todos mis pecados. Su voz es dulce, melodiosa, cantarina como una primavera. Me recuerda demasiado a las de teleoperadora de telefónica.
-No me interesa -respondo, con la voz mas tajante que encuentro-
-... una propuesta sobre su futuro.
-Lo siento, no me interesa.
-...no le interesa lo que tenga que decirle Dios?
-No, lo siento. No me interesa. Adiós.
Cuelgo convencida de que no volverán a molestarme y me dirijo a la cafetera para hacer un café, intrigada por lo que acabo de observar. Vuelvo al telefonillo, descuelgo y pulso activar. Siguen ahí.
-Si... en el 1º1º no hay nadie. Pulsa el siguiente.
- ... hoy no hemos tenido mucha suerte (diiiingggg), en esta calle no hay mucha gente.
-Si, pero son gente mayor, algunos viudos y solos, con esos lo tenemos más fácil. Nadie en el 1º2...espera... -oigo un crujido en la linea causado por mi cambio de oreja-... espera... creo que nos están escuchando.... .
La mujer se acerca a la cámara, clavando en ella unos ojos que ya no son los de ningún angel, sino los de alguien increíblemente malicioso y perverso.
Jesús, que miedo. Cuelgo el telefonillo con manos temblorosas y mientras, sigo escuchando... nos están oyendo.... nos están oyendo...
-... si, 5 pisos...
-cinco pisos...- murmura la otra mientras parece apuntar el dato en una libreta grande- que pone dentro, Isabel?
Caigo en que la puerta exterior está abierta y la media testuz de la niña aparece de nuevo mi campo de visión, bajando el escalón de un salto. Se ha metido dentro y no me he dado cuenta.
-Hay tres nombres, pero faltan dos.
-De chica?
-Si.
-Los tres?
-Si.
El videoportero se apaga. De repente imagino a la niña como una de las gemelas de El Resplandor y me siento como en una peli de terror. Toda blanca y rubia vestida de azul con cara de esperar, de un momento a otro, una riada de sangre que proviene del vestíbulo mientras las mujeres me practican un exorcismo para expulsar todos los demonios que hay en mi. Pulso de nuevo el botón que activa la videocámara y contengo el aliento.
-... fijate, está todo el suelo lleno de papeles y polvo...
- Seran apartamentos de esos pequeños
-Estas ni limpian la escalera ni ná... tres mujeres en un piso y ni limpian la entrada...
Ahí ya no me da la gana de callarme y descuelgo el telefonillo.
-Si?
-Ay, hola... venimos a hacerle una propuesta...
Su voz cambia de manera inconcebible y yo quedo fascinada por el cambio de tonalidad que ha logrado transmutar, ante mis ojos, a una persona hostil en un ángel dulce y benévolo dispuesto a perdonar todos mis pecados. Su voz es dulce, melodiosa, cantarina como una primavera. Me recuerda demasiado a las de teleoperadora de telefónica.
-No me interesa -respondo, con la voz mas tajante que encuentro-
-... una propuesta sobre su futuro.
-Lo siento, no me interesa.
-...no le interesa lo que tenga que decirle Dios?
-No, lo siento. No me interesa. Adiós.
Cuelgo convencida de que no volverán a molestarme y me dirijo a la cafetera para hacer un café, intrigada por lo que acabo de observar. Vuelvo al telefonillo, descuelgo y pulso activar. Siguen ahí.
-Si... en el 1º1º no hay nadie. Pulsa el siguiente.
- ... hoy no hemos tenido mucha suerte (diiiingggg), en esta calle no hay mucha gente.
-Si, pero son gente mayor, algunos viudos y solos, con esos lo tenemos más fácil. Nadie en el 1º2...espera... -oigo un crujido en la linea causado por mi cambio de oreja-... espera... creo que nos están escuchando.... .
La mujer se acerca a la cámara, clavando en ella unos ojos que ya no son los de ningún angel, sino los de alguien increíblemente malicioso y perverso.
Jesús, que miedo. Cuelgo el telefonillo con manos temblorosas y mientras, sigo escuchando... nos están oyendo.... nos están oyendo...
Comentario:
si lo piensas bien, casi que pueden compartir sus datos con mafias de mobbing inmobiliario... que es a lo que me sonaba tu post al principio.