Lluvia
Ayer por la tarde hice algo que hacía años que no hacía. Decidí no esperar a que amainara encerrada en el coche y me planté debajo de una de esas tormentas de verano en las que el cielo parece a punto de romperse. Me quité los zapatos para chapotear descalza en el rio de agua en el que se había convertido mi calle. Decidí no correr porque iba a mojarme igual, asi que pasé por el parque, me quité la chaqueta, cerré los ojos y dejé que la lluvia me recordara que el olor de la tierra mojada es uno de mis preferidos, mientras me caia encima todo el agua del mundo. Por fin lluvia. Echaba de menos la lluvia