respirando agua
Te encontraba tirado en el suelo, y todo estaba lleno de agua. No sé bien qué lugar era ése, pero era húmedo, como mi tristeza, un edificio en obras, un cielo gris, escaleras de cemento y polvo, y allí te encontraba, tumbado con la cabeza dentro de un charco lleno de agua de lluvia. En mi sueño, me arrodillaba y ponía tu cabeza en mi regazo y sin saber bien por qué me echaba a llorar, porque no sabía si estabas muerto, si estabas dormido, igual que ahora. Te besaba los labios frios, las mejillas mojadas, y te llamaba, por favor, quédate conmigo, mis manos apartando mechones de pelo negro en tu frente, te cogia de las manos sin hallar calor alguno, las sostenia entre las mías como si a besos pudiera darles vida, y yo no tenía fuerzas, suficientes fuerzas para sacarte de allí, tu cabeza resbalando de mis brazos, y estaba sola, tan sola, tan pequeña, tan débil como mi propia impotencia.
Cuando me despierto, y abro la cortina, no es de extrañar que toda la calle esté mojada. He estado llorando en sueños toda la noche.