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retinorama
reunión de parpadeos y cuatro paredes
Acerca de
Curiosidad: impulso que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.
Sindicación
 
de la alegria y la tristeza
Me miraste raro pero te lo dije igual, que todas las tristezas tienen puerta, y que esta es la mia. Quiza sea injusto llamarle puerta, o quizá tristeza, pero tanto da. Detrás de ella se quedaron fantasmas, algunos que todavia se duelen. Por eso no es injusto llamarla tristezas. También quise decirte que no todas las tristezas son húmedas, y que la mia fue, era, una tristeza de desierto. También fue voluntaria y eso es lo que te puede sonar más raro, que me sentara a convocar mi tristeza con tantas fuerzas, pero es que el mundo, además de feo, es triste, y duele. A mi me duele todavía, y entonces me dolia aún más. A veces me duele un poco, como un picazón molesto, a veces bastante, como cuando te das un golpe en el hueso de la risa, pura evidencia de que somos del derecho y del revés. A veces mucho, y eso también pude aguantarlo. Lo que parece que me duele más es el desamor,o el sentimiento de traición, porque luego siento ira. Sentir ira, también me duele. Y lo unico que no me dolia era estar sola. El silencio. No ser. No hablar. La nada salvo la mia. Y ahí me quedé hasta que la fealdad del mundo no me hiciera daño. Ahora, el mundo sigue siendo feo, pero ya no me lo tomo en serio, al igual que dejo de tomarme en serio y cada vez empiezo a cansarme antes de escucharme rancia, seca, arisca, o a enseñar los colmillos cada vez más redondos. Prefiero reirme y sacudir la cabeza al otoño.

La mia, como todas las tristezas, hablan de amor, del perdido, del encontrado, del equivocado, del egoista, del culpable o del clandestino. Del mio, del de los demás. A fin de cuentas, la tristeza siempre tiene mucho que decir de nuestra historia, porque sin ella, yo no sabría en qué consiste la alegria.

retinorama  Jueves, 16 Noviembre 2006 23:26  Enlace Permanente  Comentarios (2)
 
Comentario:
después de leerte, me pregunto... se puede olvidar la tristeza? Se puede sin tener la sensación de que olvidas un parte de tí?
 
Comentario:
Puertas hay en todas partes, y abren tristeza. Las mías sé que abren tristeza venida y por venir. Abren sueños que no quiero dormir y llevan a lugares donde no quiero ir. Y la voluntad de no ir y no dormir también tiene una propia puerta que me gusta cruzar demasiado. Quizás sea injusto, quizás no sea una puerta, pero como dices: tanto da.

En esos sueños, al final de esos caminos que llevan a esos lugares, hay fantasmas. Yo no quiero que estén ahí, pero están. Bien lo sé. No quiero tenerlos pero si hay que escoger prefiero enfrentarme a ellos, y al final ser descubierto por unos ojos que me reconozcan.

Mi tristeza es húmeda y fangosa. Mi tristeza huele a más de lo mismo. Mi tristeza me marca distancias. Mi tristeza me da hambre para hoy y para mañana. A mí, mi tristeza no me hace daño pero me señala, me cuenta nostalgias. Indeterminada, encima o debajo del teclado, a uno u otro lado de la boca, de la oreja, siempre habla.

Mi tristeza, como todas las tristezas, es lista, y sabe que mientras estoy con ella, ella gana.

No hubiera encontrado ninguna imagen mejor que para ese estado que una marioneta: Pues la mía no es voluntaria.
No