En la sala de extracciones no se tocan los...
8.15 de la mañana. Tengo hambre y bastante mal humor, no solo porque no soy persona si lo primero que hago es NO beberme un tazón gigante de café con leche, sino porque odio las agujas. Asi que intento no pensar demasiado hasta que mi nombre completo salga de esa habitación como una condena al paredón. Y llevo esperandola más de 30 minutos. Un niño de unos 8 años se sienta a mi lado en el suelo y me mira curioso, al igual que yo a él. Si hasta él parece tener menos miedo que yo. Le sonrio justo un segundo antes de que mi nombre y al parecer el suyo suena por el interfono. Amos pallá. El niño se pone temeroso detrás de mi mientras observa que el rebaño anterior va saliendo por la otra puerta de la sala con cara de circunstancias y el brazo doblado. Los dos nos ponemos verdes. Yamestoyponiendomala. Pero esa es la razón por la que estoy aqui: llevo más de un mes con nauseas y alteración gastrointestinal. Y mi médico de cabecera, que es un tio de mi edad que está de los nervios, decidió matar todos los pajaros de golpe y me ha pedido muestras de todo lo que mi cuerpo es capaz de fabricar. Odio a los médicos. Los odio. Los odio. Los odioooo.
Al entrar en la salita, un par de ATS están ocupados tachando nombres de una lista y repartiéndonos los vasitos con la aguja, los tubos, las gomas y demás utensilios maniacos necesarios para proceder a la extracción. Por qué no inventarán de una vez una máquina parecida a la de Gatacca? Un pinchacito en la yema del dedo y listos. Sin dolor, sin visión de agujas, sin fobias, todo muy moderno, limpio y aséptico. Pues No. Lo que quieren es asustar. Para colmo, los dos ATS parecen tener la misma mala leche que yo pero sin excusa -porque estos dos fijo que han desayunado-:
- Su nombre? Ah, si, tome -mientras me alarga mis tubos- y eso?
- Si... tenia que dejar también estas muestras.... -susurro, muerta de verguenza-.
- Pues ya puede ir abriéndolas y quitándoles los papeles, que aqui no estamos pa perder el tiempo... -me comenta el muy borde-.
- Si, seguro?
- Que si seguro? -me pregunta mirándome como se mira a una persona inmensamente estúpida-... pues seguro no, segurísimo, ábralas y destápelas...
- ehem.... dudo mucho, caballero, que quiera que las destape...
- ah....... bueno, pues sin destapar.
- Bien.
Después de padecer la vergüenza de destapar las capas de plástico y papel albal necesarias para criogenizar mis fluidos delante de seis pares de ojos que miran curiosos qué desenvuelvo gracias a la borderia del ATS, llega mi turno. Una chica joven y amable me sonrie como la madre teresa de calcuta, mientras me indica que me siente en una silla con un reposabrazos ortopédico y viejo.
- Cal que me quite el jersey? es que se me encogió en la lavadora...
- No, mujer, mejor, asi se te notan mejor las venas.. te mareas? -me pregunta mientras coge el algodón y lo empapa en alcohol-.
- Esto....-el algodóon, el algoddóooon, odio el algodón, odio el algodóooooon- pues....

Si ya lo sé. Si yo lo sé. Si es sólo un pinchacito. Si duele más hacerse la cera. Yo todo eso ya lo sé, que voy para 30 tacos. Pero no he desayunado. Y el ATS ha sido un borde. Y yo tengo pánico a las agujaaasss. Y encima tengo fatal el estómago.
-Ala, yastá.
-Si?
-Claro, estás bien? quieres tumbarte?
-No,no... gracias. No me he enterado.
-Pues te he sacado tres...
Cuando salgo, como no, voy con mi algodoncito apretándome el brazo y poniendo cara de circunstancias, me permito dirigirle una última mirada borde al ATS amargado de poner etiquetitas a las muestras mientras fantaseo con la posibilidad de que le exploten mis muestras en la cara.
No me dura nada. La imagen de un biquini y un café con leche está a la vuelta de la esquina, en mi bar favorito para desayunar esos dias en los que uno tiene excusa para llegar tarde al trabajo y desayunar como dios manda leyendo el periódico del dia...
Al entrar en la salita, un par de ATS están ocupados tachando nombres de una lista y repartiéndonos los vasitos con la aguja, los tubos, las gomas y demás utensilios maniacos necesarios para proceder a la extracción. Por qué no inventarán de una vez una máquina parecida a la de Gatacca? Un pinchacito en la yema del dedo y listos. Sin dolor, sin visión de agujas, sin fobias, todo muy moderno, limpio y aséptico. Pues No. Lo que quieren es asustar. Para colmo, los dos ATS parecen tener la misma mala leche que yo pero sin excusa -porque estos dos fijo que han desayunado-:
- Su nombre? Ah, si, tome -mientras me alarga mis tubos- y eso?
- Si... tenia que dejar también estas muestras.... -susurro, muerta de verguenza-.
- Pues ya puede ir abriéndolas y quitándoles los papeles, que aqui no estamos pa perder el tiempo... -me comenta el muy borde-.
- Si, seguro?
- Que si seguro? -me pregunta mirándome como se mira a una persona inmensamente estúpida-... pues seguro no, segurísimo, ábralas y destápelas...
- ehem.... dudo mucho, caballero, que quiera que las destape...
- ah....... bueno, pues sin destapar.
- Bien.
Después de padecer la vergüenza de destapar las capas de plástico y papel albal necesarias para criogenizar mis fluidos delante de seis pares de ojos que miran curiosos qué desenvuelvo gracias a la borderia del ATS, llega mi turno. Una chica joven y amable me sonrie como la madre teresa de calcuta, mientras me indica que me siente en una silla con un reposabrazos ortopédico y viejo.
- Cal que me quite el jersey? es que se me encogió en la lavadora...
- No, mujer, mejor, asi se te notan mejor las venas.. te mareas? -me pregunta mientras coge el algodón y lo empapa en alcohol-.
- Esto....-el algodóon, el algoddóooon, odio el algodón, odio el algodóooooon- pues....

Si ya lo sé. Si yo lo sé. Si es sólo un pinchacito. Si duele más hacerse la cera. Yo todo eso ya lo sé, que voy para 30 tacos. Pero no he desayunado. Y el ATS ha sido un borde. Y yo tengo pánico a las agujaaasss. Y encima tengo fatal el estómago.
-Ala, yastá.
-Si?
-Claro, estás bien? quieres tumbarte?
-No,no... gracias. No me he enterado.
-Pues te he sacado tres...
Cuando salgo, como no, voy con mi algodoncito apretándome el brazo y poniendo cara de circunstancias, me permito dirigirle una última mirada borde al ATS amargado de poner etiquetitas a las muestras mientras fantaseo con la posibilidad de que le exploten mis muestras en la cara.
No me dura nada. La imagen de un biquini y un café con leche está a la vuelta de la esquina, en mi bar favorito para desayunar esos dias en los que uno tiene excusa para llegar tarde al trabajo y desayunar como dios manda leyendo el periódico del dia...
Comentario:
jajaj... con la poca mania que tenemos en la family a los medicos, verdad? Si es que siempre me tocan los bordes o los de prácticas, que le vamos a hacer...
Comentario:
Jajajaja...qué bueno sister!! Es verdad, esa sensación de almorzar a cuerpo de Rey mientras te pagan por ello!! Anda que también...no podías haber puesto esas muestras en una simple bolsita de plástico?? Espero que no añadieras un "Deseo que te guste" con etiqueta al paquetito. Tú has vísto mucho Martes y 13...
Que aguante tuviste con el borde del ATS, me pasa a mí éso sin café en el cuerpo y hago que lo pague él.
En fin..que estamos las dos de médicos por lo que veo...un besote guapa
Que aguante tuviste con el borde del ATS, me pasa a mí éso sin café en el cuerpo y hago que lo pague él.
En fin..que estamos las dos de médicos por lo que veo...un besote guapa