NUEVO APALEAMIENTO DE FOBIA
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Pues si, los los que leisteis el anterior post, entendereis esto, y los que no, me parece tremendamente mal, pero bueno lo diré: Mi resfriado ha decidido darme una tregua: Mi mucosa ha dejado de tapizar las vias respiratorias, ya no expulsa mocos de forma repentina, con lo que puedo decir que ya soy una chica normal, que puede pronunciar la m sin pronunciar la b, y que vive un mes de julio con mucha calor, sin estar resfriada . Ahora ya me siento aceptada socialmente. Mi bolso ha dejado de estar lleno de pañuelos, que por cierto huelen muy bien, hecho que sería un puntazo si los mocos permitieran respirar, pero oye, que a mi me la repamplinfa si huelen bien o mal, porque en esos momentos no huelo a nada de nada. He podido trasladar de nuevo el medio rollo de papel higiénico de mi cuarto al water, que lo cojí con la intención de que mi madre no se dejara el sueldo en pañuelos. Es más, pensé en meterlo en el bolso, pero era un poco heavy sacar el rollo en mitad de la calle para sonarme así que lo dejé en mi habitación, que ahí estaba mejor.
Por otra parte, hoy ha ocurrido algo tremendo en mi vida. He asistido al apalizamiento de una media-fobia que tenia desde hacia algunos años. Me ha costado mucho no huir de la situación, porque eso solo lo hacen los cobardes y las michas figas, como ahora resulta que me llaman algunos. Y yo soy una chica valiente, y por supuesto acobarde (palabra de mi diccionario particular. Algún dia tendré que publicarlo).
Hoy he ido a hacerme una analítica.
Desde siempre he tenido una fobia espectacular e inconsciente por las serpientes, por algo que no recuerdo, pues cuando se inició esa fóbia tenia ya formada la amígala, parte del cerebro encargada de producir las emociones, pero no el hipocampo, parte del cerebro en recordar sucesos. (Que! ¿¿cómo os habeis quedao??). Esa fobia sigue ahí y creo que voy a tener que convivir con ella de por vida.
Pero últimamente tenia otra; las agujas. Ay ay ay. En esta ya tenia el hipocampo formado y lo puedo contar; de pequeña me hicieron una y no me encontraban la vena, con lo que me tuvieron que pinchar infinidad de veces hasta que (por fin!) apareció. Esto para una niña es demasiado, y más si es una niña llorona, repelente, quejica y no adicta al dolor, como era yo, si, lo admito. Desde entonces las veces que he ido a hacerme analíticas han sido pocas y por fuerzas mayores. Siempre me pasaba igual. Parecia que mi vena se esfumaba, se ponia en huelga por el pinchazo o algo así, o simplemente se tomaba 5 minutos de descanso de tan ajetreado trabajo de traer y llevar sangre para desayunar (quien sabe) en ese preciso instante y oye, que no habia forma. Poco a poco empecé a no querer ir a hacerme analíticas por lo que iba a pasar y con ese miedo he convivido durante algunos años.
Pero el otro dia, la ginecóloga, tan pancha ella y como si dijera la cosa más normal del mundo, me suelta: "Te voy a mandar una analítica completa, cuando vengas ya tendré yo los resultados". Mi cara fue todo un poema. Le dije que si, que claro que si, que no habia ningún problema, pero en mi interior habia una lucha enorme entre mi cabeza (que siiiiiii, que te la haces, c**o!) y mi amígdala (que no, j***r, que siempre pasa lo mismooooooo). Una vez fuera de la consulta empecé a analizar la frase:
Te voy a mandar una analítica completa... (Y si no quieres hacertela, te j***s y te la haces porque a mi me da la gana)
...cuando vengas ya tendré los resultados... (Doy por hecho que te la vas a hacer, un "no" no cabe en la frase, maja).
Poco después me fuí a mi consultorio a pedir cita. Para el jueves 20. Aún quedaba una semana para hacerme la idea de que si, me iban a pinchar, me iban a lesionar, me iban a dejar el brazo herido. Muchos pensamientos se pasaron por mi cabeza durante esta semana:
-Si me pinchan mal y no para de salirme sangre, porque un dia que tuve que ir a urgencias de manera repentina vi a una mujer que acababan de hacerle una analítica y por el brazo le caian gotas de sangre, y eso me marcó.
-Si resulta que no me encuentran la vena, ja! Me da algo ahí.
-Si resulta que ahora el dolor es im-presionante, no puedo soportarlo, quito de repente el brazo y me lo desgarro todo por la aguja.
-Si me toca una de estas tias horribles, antipáticas, prepotentes, que lo hace rápido y mal sin tener en consideración mi tema con las agujas, y que por supuesto, creen que los demás no sienten dolor hacia nadie ni hacia nada.
-Si resulta que luego me duele tanto el brazo que no puedo repartir propaganda, digo que no puedo trabajar y me ponen de patitas en la calle
-Si me sale un moratón de esos amarillos en el brazo, se extiende y me toca ir con manga larga en pleno julio
-Si me sacan 6 tubos de sangre y luego no puedo andar hasta que no me hagan una transfusión urgente
...
estos problemas y muchos más han convivido conmigo durante una semana entera. Las noches, lo peor. Me ponia en posición y ensayaba: Estiraba el brazo y giraba la cabeza, cerraba los ojos y pensaba que me iban a pinchar. Neurótica perdida, como va siendo costumbre.
Durante tres noches he soñado en que me hacian la extracción. Los sueños los recuerdo aún, en mi hipocampo, por supuesto.
1a noche: El sueño más light (pero el tio no apareció, jo) Tenia que someterme a un análisis (que raro, no??). Era una aguja azul muy mona. Me la clababan y no sentia nada, incluso yo misma decia a la gente que esperaba: Mirar, ¿¿veis?? me estan pinchando, y no me duele, ¿¿veis?? me pinchan y yo aquí, como si nada!
2a noche: Entraba en la consulta para hacerme la analítica y la enfermera se estaba lavando las manos. Luego me enseñaba el trasto con el que me iba a pinchar: Horrible, enorme, con una aguja que sin duda me traspasaba el brazo.
3a noche: Un médico me explicaba lo que me iba a sacar (como si fuera tan dificil de entender) y me decia si estaba preparada. Yo le decia que no. A pesar de lo que algunas mentes perversas pueden llegar a pensar, no hubo nada erótico en este sueño.
Pero bueno, que el dia de hoy ha llegado. Me he levantado pronto, me he vestido, me he ido pallí, con las piernas medio temblando y pensando que me desmayaba fijo, que iba a pasar si no! Algo para darle emoción! Pero no oye, no me he desmayado. He llegado y el consultorio estaba cerrado (hay que ver que prisa pa apalear una fobia, xe!). Cuando han abierto, ya medio taquicárdica (ay, ay, que abren, ay, ay). Mas temblores, Mas afán en buscar un asiento libre. Más pipí. Miraba a la gente que esperaba como yo a su analítica particular y pensaba: miralos, tan tranquilos están, les van a pinchar, pero ¿y que? no tembleis, pero miralos, como si nada!.
Para que contar cuando me han llamado, ¿verdad? jejje... Pues me llaman por mi nombre. Y yo voy y entro. 3 mesas, 3 enfermeras, las 3 en plena faena (pinchaaaaaaaaando) y una libre, para mi (yupi). Y pallí que me voy. Le digo a la enfermera que estoy un poco nerviosa porque todo esto me da un poco de fobia. Le cuento las salidas repentinas de mi vena de su puesto de trabajo cuando más tiene que estar ahí. Me dice que no me preocupe, que no va a ser nada. Que no me dolerá. Que me relaje. Giro la cabeza y espero. Mi corazón merece unos dias libres de lo que ha trabajado en 5 minutos. Un ojo miraba pa un lado y el otro miraba pa las agujas. No respondia a mis intentos de coordinarlos para ver hacia la otra parte. Me noto que me toca, me pone un gel o no-se-que, y escucho "clic". Alarma total en mi brazo: "Ha abierto la aguja, ya va, ya va, ya va! DIOS!!" Y si, ya va. Noto el pinchazo. Estrujo mi bolso con la otra mano. En ese momento me dice la enfermera:
-Mira tu brazo- A lo que giro la cabeza y me veo la aguja clabada. que sensación más bonita, pienso yo, sabes que me da fobia y me haces verlo, que guay tia.
-Te he pinchado la vena a la primera. Ahora solo falta que se llenen los 4 tubos y ya esta.
¿¿¿¿¿4 TUBOS????? Pero hija mia, que quieres, ¿¿dejarme chupá?? Que yo tengo que cumplir con mi trabajo, oiga!
Ale, me tapa la herida, y pa fuera. Nuevo apaleamiento de mi fóbia. Poco a poco supongo que irá muriendo.
Ale, muchos besos, y a ser wenos!
Por cierto, a disfrutar del momento, que sé que más de uno habeis encontrao algún amor, o proyecto de amor, o algo así...
Yo ya tengo el mio, el más maravilloso del mundo mundial!
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Pues si, los los que leisteis el anterior post, entendereis esto, y los que no, me parece tremendamente mal, pero bueno lo diré: Mi resfriado ha decidido darme una tregua: Mi mucosa ha dejado de tapizar las vias respiratorias, ya no expulsa mocos de forma repentina, con lo que puedo decir que ya soy una chica normal, que puede pronunciar la m sin pronunciar la b, y que vive un mes de julio con mucha calor, sin estar resfriada . Ahora ya me siento aceptada socialmente. Mi bolso ha dejado de estar lleno de pañuelos, que por cierto huelen muy bien, hecho que sería un puntazo si los mocos permitieran respirar, pero oye, que a mi me la repamplinfa si huelen bien o mal, porque en esos momentos no huelo a nada de nada. He podido trasladar de nuevo el medio rollo de papel higiénico de mi cuarto al water, que lo cojí con la intención de que mi madre no se dejara el sueldo en pañuelos. Es más, pensé en meterlo en el bolso, pero era un poco heavy sacar el rollo en mitad de la calle para sonarme así que lo dejé en mi habitación, que ahí estaba mejor.
Por otra parte, hoy ha ocurrido algo tremendo en mi vida. He asistido al apalizamiento de una media-fobia que tenia desde hacia algunos años. Me ha costado mucho no huir de la situación, porque eso solo lo hacen los cobardes y las michas figas, como ahora resulta que me llaman algunos. Y yo soy una chica valiente, y por supuesto acobarde (palabra de mi diccionario particular. Algún dia tendré que publicarlo).
Hoy he ido a hacerme una analítica.
Desde siempre he tenido una fobia espectacular e inconsciente por las serpientes, por algo que no recuerdo, pues cuando se inició esa fóbia tenia ya formada la amígala, parte del cerebro encargada de producir las emociones, pero no el hipocampo, parte del cerebro en recordar sucesos. (Que! ¿¿cómo os habeis quedao??). Esa fobia sigue ahí y creo que voy a tener que convivir con ella de por vida.
Pero últimamente tenia otra; las agujas. Ay ay ay. En esta ya tenia el hipocampo formado y lo puedo contar; de pequeña me hicieron una y no me encontraban la vena, con lo que me tuvieron que pinchar infinidad de veces hasta que (por fin!) apareció. Esto para una niña es demasiado, y más si es una niña llorona, repelente, quejica y no adicta al dolor, como era yo, si, lo admito. Desde entonces las veces que he ido a hacerme analíticas han sido pocas y por fuerzas mayores. Siempre me pasaba igual. Parecia que mi vena se esfumaba, se ponia en huelga por el pinchazo o algo así, o simplemente se tomaba 5 minutos de descanso de tan ajetreado trabajo de traer y llevar sangre para desayunar (quien sabe) en ese preciso instante y oye, que no habia forma. Poco a poco empecé a no querer ir a hacerme analíticas por lo que iba a pasar y con ese miedo he convivido durante algunos años.
Pero el otro dia, la ginecóloga, tan pancha ella y como si dijera la cosa más normal del mundo, me suelta: "Te voy a mandar una analítica completa, cuando vengas ya tendré yo los resultados". Mi cara fue todo un poema. Le dije que si, que claro que si, que no habia ningún problema, pero en mi interior habia una lucha enorme entre mi cabeza (que siiiiiii, que te la haces, c**o!) y mi amígdala (que no, j***r, que siempre pasa lo mismooooooo). Una vez fuera de la consulta empecé a analizar la frase:
Te voy a mandar una analítica completa... (Y si no quieres hacertela, te j***s y te la haces porque a mi me da la gana)
...cuando vengas ya tendré los resultados... (Doy por hecho que te la vas a hacer, un "no" no cabe en la frase, maja).
Poco después me fuí a mi consultorio a pedir cita. Para el jueves 20. Aún quedaba una semana para hacerme la idea de que si, me iban a pinchar, me iban a lesionar, me iban a dejar el brazo herido. Muchos pensamientos se pasaron por mi cabeza durante esta semana:
-Si me pinchan mal y no para de salirme sangre, porque un dia que tuve que ir a urgencias de manera repentina vi a una mujer que acababan de hacerle una analítica y por el brazo le caian gotas de sangre, y eso me marcó.
-Si resulta que no me encuentran la vena, ja! Me da algo ahí.
-Si resulta que ahora el dolor es im-presionante, no puedo soportarlo, quito de repente el brazo y me lo desgarro todo por la aguja.
-Si me toca una de estas tias horribles, antipáticas, prepotentes, que lo hace rápido y mal sin tener en consideración mi tema con las agujas, y que por supuesto, creen que los demás no sienten dolor hacia nadie ni hacia nada.
-Si resulta que luego me duele tanto el brazo que no puedo repartir propaganda, digo que no puedo trabajar y me ponen de patitas en la calle
-Si me sale un moratón de esos amarillos en el brazo, se extiende y me toca ir con manga larga en pleno julio
-Si me sacan 6 tubos de sangre y luego no puedo andar hasta que no me hagan una transfusión urgente
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estos problemas y muchos más han convivido conmigo durante una semana entera. Las noches, lo peor. Me ponia en posición y ensayaba: Estiraba el brazo y giraba la cabeza, cerraba los ojos y pensaba que me iban a pinchar. Neurótica perdida, como va siendo costumbre.
Durante tres noches he soñado en que me hacian la extracción. Los sueños los recuerdo aún, en mi hipocampo, por supuesto.
1a noche: El sueño más light (pero el tio no apareció, jo) Tenia que someterme a un análisis (que raro, no??). Era una aguja azul muy mona. Me la clababan y no sentia nada, incluso yo misma decia a la gente que esperaba: Mirar, ¿¿veis?? me estan pinchando, y no me duele, ¿¿veis?? me pinchan y yo aquí, como si nada!
2a noche: Entraba en la consulta para hacerme la analítica y la enfermera se estaba lavando las manos. Luego me enseñaba el trasto con el que me iba a pinchar: Horrible, enorme, con una aguja que sin duda me traspasaba el brazo.
3a noche: Un médico me explicaba lo que me iba a sacar (como si fuera tan dificil de entender) y me decia si estaba preparada. Yo le decia que no. A pesar de lo que algunas mentes perversas pueden llegar a pensar, no hubo nada erótico en este sueño.
Pero bueno, que el dia de hoy ha llegado. Me he levantado pronto, me he vestido, me he ido pallí, con las piernas medio temblando y pensando que me desmayaba fijo, que iba a pasar si no! Algo para darle emoción! Pero no oye, no me he desmayado. He llegado y el consultorio estaba cerrado (hay que ver que prisa pa apalear una fobia, xe!). Cuando han abierto, ya medio taquicárdica (ay, ay, que abren, ay, ay). Mas temblores, Mas afán en buscar un asiento libre. Más pipí. Miraba a la gente que esperaba como yo a su analítica particular y pensaba: miralos, tan tranquilos están, les van a pinchar, pero ¿y que? no tembleis, pero miralos, como si nada!.
Para que contar cuando me han llamado, ¿verdad? jejje... Pues me llaman por mi nombre. Y yo voy y entro. 3 mesas, 3 enfermeras, las 3 en plena faena (pinchaaaaaaaaando) y una libre, para mi (yupi). Y pallí que me voy. Le digo a la enfermera que estoy un poco nerviosa porque todo esto me da un poco de fobia. Le cuento las salidas repentinas de mi vena de su puesto de trabajo cuando más tiene que estar ahí. Me dice que no me preocupe, que no va a ser nada. Que no me dolerá. Que me relaje. Giro la cabeza y espero. Mi corazón merece unos dias libres de lo que ha trabajado en 5 minutos. Un ojo miraba pa un lado y el otro miraba pa las agujas. No respondia a mis intentos de coordinarlos para ver hacia la otra parte. Me noto que me toca, me pone un gel o no-se-que, y escucho "clic". Alarma total en mi brazo: "Ha abierto la aguja, ya va, ya va, ya va! DIOS!!" Y si, ya va. Noto el pinchazo. Estrujo mi bolso con la otra mano. En ese momento me dice la enfermera:
-Mira tu brazo- A lo que giro la cabeza y me veo la aguja clabada. que sensación más bonita, pienso yo, sabes que me da fobia y me haces verlo, que guay tia.
-Te he pinchado la vena a la primera. Ahora solo falta que se llenen los 4 tubos y ya esta.
¿¿¿¿¿4 TUBOS????? Pero hija mia, que quieres, ¿¿dejarme chupá?? Que yo tengo que cumplir con mi trabajo, oiga!
Ale, me tapa la herida, y pa fuera. Nuevo apaleamiento de mi fóbia. Poco a poco supongo que irá muriendo.
Ale, muchos besos, y a ser wenos!
Por cierto, a disfrutar del momento, que sé que más de uno habeis encontrao algún amor, o proyecto de amor, o algo así...
Yo ya tengo el mio, el más maravilloso del mundo mundial!
Comentario:
Un poco neurotica si que eres, jajajaja.
Comentario:
jajaja a mi me los hacia al principio cada seis meses y ahora cada año. Q mal lo pasaba xq la primera vez veia q cogian tubos y mas tubos y yo xo vale ya!!! y los medicos es q te han pedido de todo,!!!! y venga sangre, joer.
Besosssssss
Besosssssss
Comentario:
pues yo le tengo fobia a los espacios con mucha gente, desde lo de Valencia a los metros, a los aviones, a los cand¡grejos de río...mmmm...no te preocupes lo tuyo es normal (a mí cuando me pinchan no miro)
Por ciero, muy bonita canción la que has puesto (si es que mi Robbie es mucho Robbie)
Un muxu
Por ciero, muy bonita canción la que has puesto (si es que mi Robbie es mucho Robbie)
Un muxu





