DOMINGO 3 DE DICIEMBRE - Momentos magicos en el cuarto oscuro...

De nuevo domingo… y, como el anterior, nos hemos ido a comer al centro las cuatro magníficas. Eso sí, no hacía tan buen tiempo (típico domingo de misa) como el pasado. De hecho, hacía un aire horrible y helado y tan fuerte que (y no es broma) he tenido que agarrarme un par de veces a una farola para porque se me llevaba. Además, he pasado algo de frío, todo por no hacerle caso a mi vecina-compañera de inglés Chinita, que siempre está preocupándose por si llevo poca ropa, qué maja. Cada día me caen mejor los Chinos y eso que son más raros… No salen más que por el día, por la noche no ves ni a uno por los bares. Eso sí, si vas a la library una noche sólo ves a chinos y a La Puchol-“La Messenger”, claro (jajaja).
Lo dicho, que nos hemos ido a comer al centro, aunque yo he salido antes de casa para comprar todo (cama, edredón, almohada…) para los preparativos de la llegada de la gran visita: mis padres y mi hermana. Ya sólo falta una hora para que lleguen y, no se por qué, estoy algo nerviosa. Será que no los veo hace casi tres meses…
Y en la comida, como no, hemos comentado la noche de ayer. Hubo fiesta en la casa de Kiko. “La gran fiesta”, por el tiempo que llevaba anunciándose. Como en toda fiesta, lo pasamos genial, con la casa partida en dos: la zona Chill Out de la cocina y la zona de baile del Living Room. Lo mejor de la noche, a parte de los emocionados bailes del compañero de piso de Kiko, nuestro rato en el cuarto oscuro.
Todas las casas inglesas son iguales: tienen un cuartito pequeño y vacío que no se sabe muy bien para qué es (porque para la plancha me da que no, ya que lo que es planchar, planchan poco, jeje). Yo ya le he encontrado varias utilidades (ejem, ejem), pero sin duda la mejor fue la de anoche: el cuarto del cotilleo. A oscuras (no había luz), Beatriz, Cristina, Sandra y yo acampamos una en cada pared, con nuestro cubatita en la mano, y nos pusimos a hablar… en nuestra línea, vamos.
Joe… ahora que escribo esto… parece que eso es lo que hagamos a todas horas!!! Hablar, hablar y hablar las cuatro!!! Y es que, con la excusa del té… nos pegamos horas y horas!!! Anda que por no hablar del mejor invento del mundo: LA EXTENSIÓN. Eso sí que es chollo: hablar de un cuarto a otro y gratis. Así que ya os podéis imaginar… estamos todo el día que, en cuanto pasa algo o nos enteramos de algún cotilleo… 77552, 73121, 77551 o 73642!!! Radio patio, 24 horas en acción.
¿¿¿Y todo esto por qué??? ¿¿¿porque somos unas cotillas sin solución??? Pues sí. Pero, sobre todo, porque ¡¡¡estamos encantaítas de habernos conocido!!! Chicas, como ya os he dicho en numerosas ocasiones (y sin ir borracha, que al fin y al cabo es lo que cuenta): sois lo mejor de éste Erasmus!!! el regalo más valioso que voy a llevarme a casa. Puchol, Topolina y Torre, definitivamente OS QUIERO!!!
Aunque las comparaciones sean odiosas… y a veces muy tópicas típicas… a veces me siento como Carrie Bradshaw…. rodeada de Samantha, Charlotte y Miranda… hablando de todo…. sobre todo de ellos. Una vez más… ¡¡¡doy gracias al destino por haberos encontrado!!!
Ahora os dejo, que me voy a coger el Safety Bus para recoger a mis padres… Besitos…
FOTO: Como diría mi amiga Sara Calvo… “Nuestra Biblia”. Por cierto, Charlotte lleva el próximo abrigo que Sandra adquirirá en el New Look… (ya sabes, ese de 2X50, jajaja).






Este blog será mi pequeña bitácora de ese que dicen que es el mejor año de la vida de una persona: el año Erasmus. Concretamente, aquí contaré mis aventurillas por estas tierras de "El país de la lluvia tres veces al día" y de esta ciudad, Preston, mi paraíso particular durante 9 meses.
Y os las contaré a vosotros, mi gente, esa que, cuando todo esto acabe seguirá ahí (o eso espero), como siempre, para darle motivos a mi existencia.
"Si yo no fuera yo, me tendría envidia" es el lema de mi año, no es una frase pretenciosa, sólo expresa cómo es mi vida y la de todos los que estamos aquí: IMPRESIONANTE!!!