MARTES 22 DE MAYO - New York, New Yoooooork!!!
Últimamente estamos saliendo mucho. Pero llega el final y hay que aprovechar a tope y ver los sitios a los que no hemos ido. Y es que… a quién coño le apetece salir un lunes? (a parte de a mi amiga Irene, claro, que no mira el calendario, jeje). Eso pensaba hasta ahora, gran error, pues no había descubierto algo clave de Preston: el Squires/New York.
Esta vez fuimos la parejita Sandra/Paula a casa de Nuno a mezclarnos con la cultura inglesa y ver lo que les cuesta pillar los juegos (y eso que hay cerveza de por medio). Y luego, lo dicho, a la Squires/New York.
Tiene dos nombres porque son dos “bares” (teniendo en cuenta que bar en Inglaterra es un recinto tan grande como la “escrúpulo” (si la memoria no me falla, pues no voy desde los 15)). El primero, el Squires, es normal, música variada, ambiente típico. Pero entras al segundo, al New York, y es como retroceder 20 años de golpe y volver casi a la época de los guateques. Bueno, tampoco quiero exagerar, aunque es cierto que hasta sonó el “para bailar la bamba…”.
Así que Sandra y yo nos perdimos por ahí hasta que luego se unió el resto de la tropa. Lo pasamos genial, fue una gran noche para no olvidar. Gente: la de siempre y algunas caras nuevas; temática: noche pirata; compañía: la mejor.
Como no, la noche acabó, como no podía ser de otro modo: con La Voz, Frank Sinatra, entonando su impresionante “New York, New York”. Bendita inteligencia y ocurrencia ésta la de los ingleses…
Esta vez fuimos la parejita Sandra/Paula a casa de Nuno a mezclarnos con la cultura inglesa y ver lo que les cuesta pillar los juegos (y eso que hay cerveza de por medio). Y luego, lo dicho, a la Squires/New York.
Tiene dos nombres porque son dos “bares” (teniendo en cuenta que bar en Inglaterra es un recinto tan grande como la “escrúpulo” (si la memoria no me falla, pues no voy desde los 15)). El primero, el Squires, es normal, música variada, ambiente típico. Pero entras al segundo, al New York, y es como retroceder 20 años de golpe y volver casi a la época de los guateques. Bueno, tampoco quiero exagerar, aunque es cierto que hasta sonó el “para bailar la bamba…”.
Así que Sandra y yo nos perdimos por ahí hasta que luego se unió el resto de la tropa. Lo pasamos genial, fue una gran noche para no olvidar. Gente: la de siempre y algunas caras nuevas; temática: noche pirata; compañía: la mejor.
Como no, la noche acabó, como no podía ser de otro modo: con La Voz, Frank Sinatra, entonando su impresionante “New York, New York”. Bendita inteligencia y ocurrencia ésta la de los ingleses…






Este blog será mi pequeña bitácora de ese que dicen que es el mejor año de la vida de una persona: el año Erasmus. Concretamente, aquí contaré mis aventurillas por estas tierras de "El país de la lluvia tres veces al día" y de esta ciudad, Preston, mi paraíso particular durante 9 meses.
Y os las contaré a vosotros, mi gente, esa que, cuando todo esto acabe seguirá ahí (o eso espero), como siempre, para darle motivos a mi existencia.
"Si yo no fuera yo, me tendría envidia" es el lema de mi año, no es una frase pretenciosa, sólo expresa cómo es mi vida y la de todos los que estamos aquí: IMPRESIONANTE!!!