logotipo

img_google
el mirador
No importa el ámbito el mundo es tan complejo como sencillo es sentirse fascinado por él.
Acerca de
ensueños marinos de brisas y cantos/ olores yodados susurros y abrazos/ tiempo detenido aquí en tu regazo
Sindicación
 
Rompamos la botella contra el casco
Si, ahora toca empujar la botella que cuelga del hilo, que está sujeto al puente de mi primera embarcación, contra el casco. Los invitados a la botadura van llegando poco a poco, qiuzá no son muchos, o puede que sí, de cualquier manera va a ser una fiesta. La madrina del evento es la ilusión, que ha querido asistir -aunque, la verdad es que no se ha hecho de rogar- al inicio de esta singladura. No podía ser de otra manera, sino de ésta, el que me lanzara a navegar, después de comprovar que en el mar me mareo.
En este momento histórico pienso en todo lo que podre descubrir, vivir y compartir a lo largo del viaje; me imagino entendiendo por fin algo del mundo que nos rodea, conociendo - a pesar de la globalización- a gente nueva con ideas diferentes y culturas diversas, observando paisajes producidos por la reflexión, propia y colectiva. Me imagino encontrando respuestas a tantas cosas injustificables, o mejor dicho, encontrado soluciones, es decir, nos imagino porque no hay que olvidar que, si bien este bote es mio, el mar es de todos y a todos nos afecta el estado en que se encuentre.
Según las aguas que navegue, cual Ulises de andar por casa, me encontrare con calmas, marejadillas, marejadas, mar gruesa, pero procuraré mantener mi timón siempre firme en todo momento rumbo a la razón empujado por el viento de la curiosidad.
Voy subir al puente, la nave empieza a moverse y con tanta ceremonía podría quedarme en tierra. Ya saludan con la mano todos los que me acompañan desde el puerto, yo les saludo también y me alejo en el mar.
No