<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/rss20.xml"><title><![CDATA[Literatura por Rogger Alzamora]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Literatura,  reflexión, opinión]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_62.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_61.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_59.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_58.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_57.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_56.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_55.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_54.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_52.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_50.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_62.htm"><title><![CDATA[SOBRE VIVENCIA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_62.htm]]></link><description><![CDATA[Tal vez<br/>los rostros no eran suyos;<br/>los enojos fueron iras;<br/>las cadenas mortajas<br/>y las sonrisas silencio.<br/>Probablemente<br/>lo cierto terminó en duda;<br/>el abrazo en distancia, tal vez.<br/>Pero la maldición del tiempo no los halló.<br/>Perdió ante la<br/>visceral <br/>necesidad de amar.<br/>Soslayó la adversidad y vendó los ojos <br/>del olvido.<br/><br/>Atravesaron la inquina y el odio<br/>y se fueron a encontrar <br/>en tiempos de placidez y certeza.<br/>La undécima hora valió el jornal de la primera<br/>y la nostalgia recaló en la urgencia.<br/><br/>No se hubieron vencido. No. <br/>Fue cuando el tiempo se retiró de la batalla<br/>derrotado y temeroso.<br/>Desde entonces la luz es su sombra;<br/>los dos son uno<br/>y la memoria pertenencia.<br/>Caminan por el recuerdo; <br/>lucen las evidencias;<br/>persisten en el intento.<br/><br/>   <br/><br/>©  <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_61.htm"><title><![CDATA[HACER TAXI (fragmento)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_61.htm]]></link><description><![CDATA[-La próxima vez que me eches en cara tu dinero, me largo de acá, le dijo Bruno  firmemente.<br/>Mara le secó los humedecidos labios con el pulgar y lo quedó mirando.<br/>-¿Me estás amenazando?<br/>Bruno le corrigió la posición de su rostro.<br/>-Sí. <br/>-Ok- respondió Mara sabiendo la magnitud de esas palabras, pero amándolo a pesar de eso. <br/>La tetera silbó su melodía urgente. Se despabilaron y abrazados recorrieron otra vez la distancia de retorno. Las tacitas azules estaban listas. Los largos vasos de extracto, el azucarero y los panes. Había que disfrutar lo que tal vez sería el último desayuno de la temporada. <br/>El desayuno fue todo miradas. Todo silencio.<br/>-¿Irás a entregar ese trabajo atrasado? <br/>-Sí. <br/>-Muéstrame -lo hojeó al vuelo-  Está muy lindo, está perfecto.<br/>Mara lo acarició largamente antes de irse. Él entendió. No era ni mucho menos un voto de confianza, era más bien un premio consuelo.<br/>-Sé lo que piensas. Temo que no tengo salida por ahora. Si hay suerte me harán un contrato. Si no, haré taxi...otra vez.<br/>Hacer taxi significaba trabajar de noche. Los dueños exigían pago de fianza y él sabía ese cuento. Luego nunca te devolvían ese dinero. Entonces sólo decía que no. Y lo mandaban al turno noche.<br/>Hacer taxi era volver a sumergir su autoestima. Hasta en el hecho de encontrar un buen auto. Era casi imposible, pues los mejores nunca sobraban. Autos sin radio, sin pisos, con las ventanas averiadas, sin neumáticos de repuesto, sin las luces completas. Cómo sentirse bien así. Y ni aún encontrando un buen auto. Las noches limeñas eran  lastimosas. Putas, ladrones, indigentes. Drogas, abusos, oscuridad. Había que ganar para la cuenta y eso significaba ir para cualquier parte. Ningún lugar está vedado si quieres ganar plata. Ningún pasajero es inelegible o sospechoso. Lugares casi cósmicos, territorios de nadie, calles amenazantes. Soledad en todas partes.<br/>Lizz Wright sonaba en el ambiente: hit the ground <br/>Hacer taxi era casi dormir en el auto de dos a cuatro de la madrugada, en la puerta del  burdelesco hostal de cinco pisos. Oyendo Radioprogramas y las patéticas intervenciones de los insomnes. Despertar casi sin haber dormido para irse a los terminales de buses, donde la gente igualmente soñolienta y malhumorada regateaba hasta los confines. Pelearse con los demás taxistas por una moneda más. Cargar bultos y luego descargarlos. Soportar la mierda misma.<br/>Hacer taxi era jugarse la vida por las mañanas, tratando de ganar al tiempo. Entrar<br/>contra el tráfico, pasarse la luz roja, cruzar temerariamente las esquinas. Al todo o nada. Estar despierto, mirando la pista y buscando entre las sombras a pasajeros casi ocultos. Rezar para no regresarse solo después de un largo servicio. Reprocharse el no haber esperado suficiente, cuando el taxi de atrás logra hacerse de tu pasajero. <br/>Hacer taxi era llegar desesperado pasada las ocho de la mañana y tener que aguantar al compañero que por culpa tuya saldrá tarde y ya no encontrará trabajo. Hacer taxi era contar las monedas de lunes a viernes y esperar sábado y domingo para sonreír. Hacer taxi era regresar dormitando en el colectivo, sin siquiera poderse laxar. <br/>Entrar a casa y no encontrar a Mara, sino los restos de una taza de café que había bebido en el desasosiego y la soledad.<br/>Hacer taxi era todo eso y más.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_59.htm"><title><![CDATA[CIEN POEMAS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[Toma.<br/>Bebe.<br/>Te regalo cien poemas.<br/>Mis poemas.<br/><br/>Están hechos de sangre,<br/>de piel <br/>y de huesos.<br/>Haz con ellos un pequeño dedo.<br/><br/>Tapa el sol con ese dedo. <br/><br/><br/>© 2005   <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_58.htm"><title><![CDATA[HE VISTO ESE ROSTRO ANTES...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_58.htm]]></link><description><![CDATA[He visto ese rostro antes... <br/>No me fue desconocida. <br/>Ha pasado un tiempo de sombras<br/>imaginándola.  <br/>Un rostro sutil de amapolas <br/>y cabellos de viento <br/>hasta los hombros. <br/>Los ojos tibios<br/>como su sonrisa,<br/>su boca grana, de labios gruesos, <br/>sus dientes apretando un beso.<br/> <br/>He visto ese rostro antes.<br/>No ha escapado de mis sueños<br/>Los mares que antes cantaban a lo lejos<br/>hoy llegan a mis playas y me bañan.<br/>El camino del mar hacia mi casa<br/>es ese rostro y su mirada<br/>más blanca que la luz de la nieve,<br/>más pura que el agua enamorada, <br/>más hermosa que el mismo arco iris.<br/> <br/>He visto ese rostro antes.<br/>Qué acento vital sobre la esdrújula!<br/>Qué puma guardando una manada!<br/>Qué luciérnaga vivaz que me alumbra!<br/><br/>Qué pobre eres flor, junto a ella!<br/><br/><br/>© 2008<br/><br/><br/> <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_57.htm"><title><![CDATA[DOS VECES EN UN DÍA (o La dulzura lleva tu nombre)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_57.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Todo cuanto escribí antes no sirve.<br/>Todo lo que sufrí no duele.<br/>Todo lo que viví no pesa.<br/>Ayer<br/>en plena medianoche,<br/>el sol se propuso alumbrar de nuevo.<br/>Dos veces en un día.<br/>Y me volví, para empezar, <br/>para vivir<br/>dos veces en un día.<br/>Sentir.<br/>Sentir propone empezar.<br/>Una risa anegada en llanto.<br/>Una mirada larga, <br/>cabellos recogidos, <br/>anteojos y zarcillos dorados <br/>sobre piel de durazno.<br/><br/>Viví dos veces en un día.<br/>Toda la dulzura que antes vi<br/>se hizo espuma,<br/>nada  es, nada fue.<br/>La dulzura, <br/>aún triste y sin fe,<br/>lleva tu nombre.  <br/>   <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_56.htm"><title><![CDATA[Ne me quitte pas- Jacques Brel]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_56.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/http://blogs.ya.com/roggeralzamora/files/external.swf?file=47374d2" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_55.htm"><title><![CDATA[EPIGRAMAS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_55.htm]]></link><description><![CDATA[Cinco<br/><br/><br/>Niña, que me diste tus labios matinales.<br/>Que en un lecho, bajo el sauce, viste<br/>la única aurora que saldrá de mis ojos   <br/>y la pluma celeste de mi beso<br/>y la brisa fatal de mi orgasmo.<br/>Cubre tus ojos de la ventisca<br/>Y escóndeme <br/>En tu memoria. <br/>    <br/><br/><br/>Seis<br/><br/><br/>En la noche de los tiempos<br/>Habrá un lugar para arrepentirme.<br/>Nada es mejor para la vergüenza<br/>Que la oscuridad,<br/>hijo mío.<br/><br/><br/><br/>Rogger Alzamora Quijano © 2007<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_54.htm"><title><![CDATA[REGOCIJOS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_54.htm]]></link><description><![CDATA[Hemos cumplido un año. Dios sabe el triunfo que significa un solo día juntos y sin embargo hemos cumplido un año. Aún recuerdo la fiesta aquella en que coincidimos. Empezamos por lavar nuestras soledades bailando en aquél pub reservado para melómanos de marca. Yo, que no acostumbro a bailar y hasta había perdido el ritmo y tú que apenas suena la melodía entras en un elástico trance, mientras de tanto en tanto cierras los ojos e invitas. <br/>Respirando vaho  e inundándonos en nuestros propios sudores nos sentamos en la barra y vimos cómo Eric Clapton hacía su versión de “While My Guitar Gently Weeps”. No lo dijimos entonces, pero aquella canción fue como un abrazo entre los dos. Luego de tres pisco sour decidimos irnos. Y nos fuimos abrazados (tres) calles abajo, donde habíamos parqueado los autos. Allí, viendo la imposibilidad de irnos juntos, nos despedimos. Tomaste un papel y escribiste algo muy breve. Me pediste que lo leyera al llegar a casa y así lo hice.<br/><br/>Desde entonces acordamos que, entre un desesperanzado como yo y una tierna muchacha de ojos chocolate que trata de encontrarse, abriríamos un catálogo de nuevas historias. Dos extraños tratando de conocerse entre sí, aún sin haber llegado a conocerse a sí mismos. De eso ha pasado un año. <br/><br/>No recuerdo haber sido feliz antes de ti. <br/>No recuerdo haber sentido antes la náusea mortal que siento cuando me haces falta.<br/>Aspiro de tu carne y vivo por tus versos en mis venas.<br/>Habito la oquedad de tu memoria<br/>y disfruto de tus ambigüedades, como un cisne en el lago.<br/><br/>Hay harta madeja que soltar en esta cometa que volamos al viento.<br/>Aún espera el huerto en nuestra jubilación.<br/>Aún puedo traerte algunas estrellas a tu mano.<br/>Un año es apenas un parpadeo. <br/>La mitad del otoño.<br/>Una gota de lluvia.<br/><br/><br/><br/>P.D.- Espero que esta tibia nota esté a la altura de aquella que escribiste y que aún guardo. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_52.htm"><title><![CDATA[CARTA PARA ELLA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_52.htm]]></link><description><![CDATA[Gracias... por no haberme dejado un mensaje que respondiera mis e- mail, tercos de toda terquedad. Gracias por haberme respondido inconscientemente, telepáticamente o subjetivamente. Gracias por darme por sobreentendidos tus argumentos. Todos válidos, todos muy justos y reflexivos. Gracias por sugerirme tu nueva personalidad, por más que sea ajena para mí (cosa que de hecho ya no te incumbe).<br/>Gracias por demostrarme entrega incondicional, amor insoslayable, urgencia tácita. Gracias por ser el horizonte que veo, aunque sea de lejos, aunque sea inalcanzable.<br/> <br/>He esperado poco, muy poco. No sé esperar más, pero odio esperar. Y esperé días enteros encontrar una respuesta que no merezco, pero que aguardo. Soy absolutamente imperfecto, absurdo, errático e incompetente, pero creí merecer al menos una respuesta de ti, que andabas fuera de mi entendimiento, pero dentro de mi corazón. <br/> <br/>Debo levantarme, sereno, sin aspavientos. Tomar mis cosas e irme. En estos últimos días ha llovido sobre mojado para mí. Y he intentado vanamente acercarme a ti por un poco de abrigo. Y te he sentido aquí, pero en otro mundo. En algún punto lejano mientras me mirabas. <br/> <br/>Pasarán los días. Nadie se ha muerto de amor. La distancia y el tiempo saben confabular junto al olvido. <br/> <br/>Algún día trataré de explicarte todo lo que no puedas entenderme y tú tendrás ese mismo derecho. Entonces buscaremos el camino que dejamos para ser más que amigos y lo retomaremos después del fracaso, intentando lavar nuestras culpas al menos de ese modo.<br/> <br/>Baste esta definitiva carta donde me reafirmo en un adiós que me duele, pero que necesito. Un adiós que habré de reprocharme siempre. Un adiós que servirá para liberarme de mis tormentos y para aprender de nuevo a caminar.<br/> <br/> <br/>Adiós, lucero que hasta hoy me alumbró.  <br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_50.htm"><title><![CDATA[TE ESCRIBO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/roggeralzamora/c_50.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/>Aún desde estos días mortecinos desde el alba  <br/>te escribo. <br/>Aún desde aquí donde la valentía se diluye <br/>y la memoria se atasca. <br/>Porque para mis letras tú eres imprescindible, <br/>las alas que en la cárcel se levantan<br/>en vuelo <br/>sobre las nubes. <br/>Y porque tu melodía suena en mis oídos tempranos <br/>llevándose la luna en tus senos. <br/>Incomunicado y sordo como nací. <br/>Infinitamente triste<br/>te escribo. <br/><br/>Espero <br/>la Flor de la palabra. <br/>La sonata del Silencio. <br/>La Espina del tiempo. <br/>La espiga de tu Risa. <br/><br/>Nada hay tan cercano para mí como las palabras <br/>que hablan de ti <br/>que hablan por ti. <br/>Nada tan certero para mis esperanzas vanas. <br/>Nada tan noble como tu ausencia <br/>siempre presente. <br/>Nada tan armonioso como mi soledad. <br/>Hago de ti una sana costumbre <br/>de ejercitar mis recuerdos. <br/><br/>Mientras <br/>te escribo. <br/> <br/>]]></description></item></rdf:RDF>
