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Cosas que pasan a los veintimuchos
Aventurillas de un par de dos mientras recorren el mundo...
Acerca de
¡Lo que hay que ver! Tantos años soltera y bien orgullosa de serlo, y llega un morenazo derrochando amor ¡y caes como una tonta! Todo cambia, nada permanece... ¿o sí?
Sindicación
 
Lost... in England... again!!!
Otra vez desaparecida sin dar explicaciones, no tengo vergüenza ni la conozco...

Los motivos han sido muchos y variados, pero creo que 2 han sido los principales: la dificultad para acceder a Internet y el desánimo. Luego también influye el hecho de que como no he escrito en meses siento la obligación de hacer una especie de resumen que me resulta cansino, porque no sintetizo y me sale un rollazo que hasta a mí me da palo leer!!! Bueno, cuanto más me entretenga en los preámbulos más cansino será... Además, creo que voy a limitarme a explicar los 2 motivos principales de la ausencia:

Algo que no conté en su momento fue la súbita enfermedad de la madre de Romeo. Nos enteramos durante las vacaciones en Italia, así que corrimos a visitarla. Como la enfermedad conllevaba un tratamiento muy largo, y además habíamos viajado a Barcelona con el coche de alquiler que teníamos que devolver en Venecia, estuvimos un par de días y luego nos volvimos para Italia.

A partir de entonces, las ganas de seguir viviendo en UK se reducieron considerablemente. Había pasado justo lo que más temíamos y por lo que habíamos dicho "ahora o nunca" a trasladarnos a vivir fuera, que algún familiar se pusiera enfermo y nos necesitara a su lado. Pero mi suegra tenía una actitud admirable, no dejaba de decirnos que ella saldría adelante, que tenía mucha fuerza y mucha fe, que sabía que le llevaría tiempo recuperarse pero que se iba a curar. A medida que pasaba el tiempo, los informes médicos eran favorables, y aunque el tratamiento era durísimo, todos estábamos convencidos de que sí, que saldría de eso...

No fue así. El Dios en el que ella tanto creía decidió no escuchar las oraciones. Se fue después de trabajar muchísimo toda su vida, sin disfrutar de unos añitos de jubilación que se había ganado de sobras... Siempre que pienso en ella, la recuerdo en un bautizo, en el que mientras todos disfrutábamos de la comida, ella se "agenció" de la bautizada y se pasó la tarde meciéndola, mientras toda la familia hacía bromas y me decía "¡a ver si le das un nieto pronto que está muy necesitada!"...

Poco después, la empresa de Romeo le anunció que le trasladaban nada más y nada menos que ¡a Milán! En 10 días teníamos que recoger el chiringuito y trasladarnos al norte, cerca de Leeds, para que Romeo aprendiera los "secretillos" de su nueva posición. De esto hace casi 3 meses, en los que hemos vivido en un hotel con todas las privaciones que ello conlleva (que son muchísimas, ni os podéis imaginar lo malo que es). Yo siempre soñé con vivir en Italia un tiempecito, y no sólo voy a lograrlo, sino que además será en Milán, que a pesar de la mala fama que tiene de ser feo y eso, es "la Barcelona italiana", así que seguro que nos sentiremos mucho más "en casa" que en UK...

Ya os daré más detallitos (ahora tengo una buena conexión a Internet), pero bueno, mejor "sus" los dosifico...

 
San Valentín, el lazo emocional y el jarrón Ming
Las conversaciones con París son un auténtico reto para la lógica, y además no tienen fin porque no estaremos nunca de acuerdo. Son como un debate Zapatero-Rajoy, pero con cariño.

París se va dentro de una semana a una galaxia muy, muy lejana (Galicia) a visitar a un pollo que conoció en un hotel el verano pasado. Coincidieron en el desayuno durante unos días, charlaron y se intercambiaron la dirección de e-mail para no perder el contacto, aunque no la utilizaron hasta Navidad. De una simple felicitación navideña pasaron a una relación amistosa, un poco de chateo diario y es posible que algo de cibersexo. No se lo he preguntado, pero París está convencida de que le "quitarán las telarañas" la semana que viene, así que digo yo que algo de eso habrá habido.

Al describirme al muchacho, me hizo un apunte: "pero no te hagas ilusiones, porque sólo somos amigos, me quitará las telarañas pero nada más, ni relación ni pareja ni nada". Este concepto es el que me choca: amistad y sexo pero no relación. Que conste que yo también he tenido "amigos con derecho a roce", pero era un poco diferente: mi "amigo con derecho a roce" era algo estable durante unos meses, casi como una pareja, el propio hecho de tener sexo con él me ayudaba a recuperarme porque pensaba "vale, el sexo está bien porque nos tenemos cariño, pero cuando lo haga enamorada será muchísimo mejor", y recuperaba las ganas de volver a estar con alguien.

París, en cambio, hace años que defiende la teoría de tener amigos en ese plan, aunque en realidad lo que tenía era la "relación a distancia" de toda la vida aunque sin romanticismos: conocía a un chico, a ser posible a bastantes kilómetros de distancia, le hacía una visita cada par de meses, pasaban un finde en plan ardiente, y a esperar la siguiente visita, normalmente poniéndose celosa si el "amigo" en cuestión se colgaba de otra chica... Entonces se acababa el folleteo con ese "amigo", hasta que aparecía otro que seguía el mismo patrón. Sólo desde hace poco más de un mes parece que cumple su teoría: visitó a un amigo, echó un casquete, y ahora va a visitar a otro con la esperanza de una nueva limpieza de cañerías. Eso sí, hace muchísimo tiempo que tontea con un ex, éste sí que vive cerca de casa, que mientras tanto conoció a una chica, se fueron a vivir juntos, se casaron y ahora tienen un hijo (ya lo expliqué en un post anterior, tienen unas reglas absurdas para no considerarlo "infidelidad", básicamente que vale todo excepto el coito, y ella insiste en defenderle y decir que no hace nada malo, que es muy buen tío, y que su mujer no entiende sus necesidades).

Todo esto ha sido el preámbulo para que entendáis la conversación que voy a reproducir a continuación:

París- No te hagas ilusiones, porque somos amigos y me quitará las telarañas pero nada más, ni relación ni pareja ni nada.
Leelee- ¿Por qué no sólo amigos?
París- Te devuelvo la pregunta ¿por qué no?
Leelee- El sexo complica las cosas. Uno se cuelga, el otro no... Todos los amigos con los que me he acostado a la larga han acabado desapareciendo. ¿Por qué no dejarlo sólo en amistad?
París- Porque una tiene sus necesidades...
Leelee- Bueno, para eso existen los vibradores, los pubs liberales, los casados y papás recientes que se pasan la institución del matrimonio por el forro...
París- Ése al que te refieres, nunca he tenido sexo con él...
Leelee- Sexo oral es sexo, y aclárame algo, ¿por qué todos los que les ponen los cuernos a sus parejas son unos cabrones menos él (leer post anterior)? El día que explicaron la regla de tres te pegaste una campana del quince...
París- Son cabrones los que establecen un lazo emocional con la amante, para mí es la diferencia, un polvo es sólo sexo.
Leelee- ¡Aaaaah! Entonces no hay ni un sólo tío cabrón, porque los que ponen los cuernos a sus novias lo hacen sólo por sexo. Vamos, que ahora todos los tíos son unos santos. Llegas a tu casa y te encuentras a tu marido en la cama con dos mulatas y él te dice "cariño, que esto no es lo que parece, no te estoy poniendo los cuernos porque no he establecido ningún tipo de lazo emocional con estas dos pedazo de hembras...", a lo que tú contestas "es verdad, mi amor, no sé cómo no me había dado cuenta antes, no sabes cómo siento haberte tirado el jarrón Ming a la cabeza, dame un abrazo". Vamos, que todos los hombres son unos santos con aureola y alitas, y las arpías somos nosotras por enfadarnos, arderemos en el infierno...

Y tanto para los que lo celebráis, como para los que piensan que es un cuento de los centros comerciales, y hasta para los que no tienen con quien y les parece un día odioso... ¡¡¡Feliz San Valentín, y dad mucho amor a los vuestros, hoy y siempre!!! Hoy estoy cursilona, mira tú por donde, y eso que nosotros somos de los que no lo celebramos...
 
Amour, amour
Acabo de tener una charla con mi amiga París que me ha despertado la necesidad de escribir un post. El tema es uno bastante habitual entre nosotras, hombres, concretamente en su vertiente "hombres cabr****, las relaciones son una farsa, el amor no existe".

Hace un tiempo, París tuvo una crisis existencial, estuvo deprimida unos meses, tras lo que decidió hacer de su capa un sayo, pasar de todo y vivir la vida, sin preocuparse de por qué no era capaz de tener una relación estable y todos los hombres de los que se enamoraba le acababan diciendo que la querían sólo como amiga. Sería muy largo explicar el proceso que la llevó de ser una chica enamoradiza a un "pendón desorejao", pero básicamente es lo que os he dicho.

El caso es que desde entonces, cada vez que hablamos, me viene a decir que soy el único caso que conoce de pareja que funcione, que conozco al "hombre perfecto", pero que vivo en un mundo de fantasía, porque en realidad los tíos son infeles por naturaleza, dentro de un par de años se nos acabará la pasión y estaremos juntos por lo mismo por lo que están las demás parejas del mundo: por costumbre, por comodidad, por miedo a estar solos... Yo le digo que no es así y le intento explicar porqué estoy mucho mejor ahora que cuando estaba soltera y sobretodo que dentro de muchos años es probable que siga pensando lo mismo y siendo igual de feliz. Evidentemente nunca nos ponemos de acuerdo, y al cabo de varias semanas viene a repetirse la conversación. Por eso he pensado que estaría bien escribir sobre ello, y ya me diréis qué pensáis vosotros...

Por supuesto que todos conocemos historias en las que las parejas rompen y acaban echando pestes del otro, posiblemente de primera mano. Yo misma he tenido muchas relaciones hasta conocer a Romeo, así que se puede decir que por cada relación que funciona hay 10, 20 ó 30 que no. ¿Eso convierte a los hombres en cabr**** y a las mujeres en arpías? Evidentemente no, sólo es mala suerte, mal momento, falta de madurez, no saber lo que se quiere y un largo etcétera. A veces también pura maldad, pero estos casos creo que son los menos.

Que la pasión dura un tiempo y luego se apaga es un mito. Creo sinceramente que la pasión se confunde con otras cosas. Para mi amiga, la pasión es el cosquilleo de lo desconocido, el intríngulis de no saber qué te va a hacer la otra persona, descubrir nuevas manera de recibir placer... Eso no es pasión, y además se agota al cabo de una semana. Pasión es poner el corazón, el alma en lo que haces, y eso no lo puedo hacer con alguien a quien apenas conozco o en quien no confío. Mi pasión va ligada al amor que siento por la persona con quien estoy. Y el amor no tiene caducidad. ¿Tres, cuatro años? Si es amor de verdad dura siempre, aunque requiere mucho esfuerzo. Pero todo requiere esfuerzo: ¿acaso no nos esforzamos para conquistar a alguien? ¿No intentamos tener siempre el mejor aspecto, buscar actividades diferentes, ver sitios nuevos...? La novedad siempre es buena en nuestra vida, salir de la monotonía es esencial para sentirse vivo. Lo que ocurre es que a menudo "nos lo curramos" cuando estamos al principio de una relación, y tenemos más en cuenta a nuestra pareja. Luego consideramos a nuestra pareja parte del problema en lugar de parte de la solución (dos cabezas piensan más que una). De todas formas, me estoy yendo por las ramas, porque en realidad quería hablar de otra cosa.

Hablando con mi amiga, he tenido la sensación de que para ella una relación es sexo ardiente garantizado los 7 días de la semana. Da demasiada importancia al placer, a la aventura, a la conquista. Todo eso está muy bien, pero las relaciones no van de eso, y si las ves así tienes una visión muy inmadura o muy egoísta de lo que es tanto la convivencia como el amor. De hecho, uno de los principales problemas en las relaciones humanas (no de pareja, sino en todos los tipos, entre amigos, entre padres e hijos...) es el egoísmo, el no ser capaz de ponerse en el lugar del otro, de entender sus necesidades, el imponer tu voluntad o ayudar esperando algo a cambio. Sé que sueno a los cromos aquellos de la parejita en pelotas, pero el amor es algo que se da, sin más. No deberías estar con alguien sólo por lo que te aporta, sino porque quieres estar con él, porque quieres darle cariño, cuidarle, hacerle reír, ayudarle en lo que puedas... Eso es lo que te hace sentir bien, el sacar eso que llevas dentro y dárselo. Si la otra persona es egoísta y sólo toma sin dar nada a cambio, esa relación no funciona. El egoísmo es algo muy propio de los niños, y al madurar deberíamos aprender a perder ese egoísmo infantil. Claro que te llevarás muchísimos palos, pero si te cierras, si anestesias tu capacidad de amar, eso tampoco es vivir. ¿Merece la pena una vida en la que no das amor y todas tus relaciones son frívolas, superficiales o por interés? Insisto en que no se trata sólo de parejas, sino de relaciones humanas en general.

En resumen, que hay que sacrificarse un poco, la comodidad, la seguridad, para tener algo que merezca la pena. Muchas veces será en balde, pero cuando "suene la flauta" te compensará de sobras todos los sacrificios, y aunque no sonara, al menos tú lo has intentado. Es mejor sentir frustración por lo que no ha podido ser que rabia por lo que has estropeado.

París me preocupa. No porque diga que se ha hecho a la idea de estar sola o que no quiere tener hijos porque son demasiada responsabilidad. Me parece bien que quiera vivir sola porque sea su elección y la manera en que le gusta vivir su vida, y que la gente pase de los convencionalismos y de la presión de la sociedad si es lo que quiere. Lo que me preocupa es la visión que tiene de la gente, de los sentimientos, que me diga que cree que el amor no existe. Yo misma la quiero, la quiero desde hace casi veinte años que hace que nos conocemos, veo muchísimas cosas buenas en ella que no entiendo que otros no vean. Pero también es porque ella lleva casi 20 años escuchándome, estando ahí para mí sin esperar nada por mi parte. Ha hecho lo mismo por muchos hombres durante muchos años y le han fallado, pero ha decidido que ya no le volverá a pasar. Eso es lo que me preocupa, que cierre su corazón, que sólo conozca hombres "para que le quiten las telarañas", no ofrezca nada y desconfíe de lo que reciba, que por miedo a que le hagan daño mantenga siempre su coraza, sin dejar que nada llegue a su interior y sin dejar salir lo bueno que tiene, y que esa capacidad de amar se vaya pudriendo, que esté sola no por elección sino por perder la fe en los demás.

En fin, que después de todo esto creo que hay dos conceptos clarísimos: que creo que falta amor en el mundo y que no tengo capacidad de síntesis...
 
La píldora, el paraíso y la vecina exhibicionista
Con este peculiar título se resumen los dos últimos meses en Inglaterra:

Aunque mi salud no está muy fina desde hace más de un año, al final decidí arriesgarme y empezar a tomar la píldora. Lo de "arriesgarme" es porque después de tanta historia con la infección y demás, tomar algo que puede provocar una nueva infección parecía una locura. Después de que mi GP (insisto, no es "gilip*****", sino "General Practitioner" o "médico de cabecera") me jurara por sus pecosos hijos que la píldora que me iba a recetar no podía provocarme vaginitis, me decidí. El resultado: desastroso y a la vez fantástico. ¿Cómo se come eso? Bueno, por un lado el terrorífico SPM prácticamente ha desaparecido, pero por el otro ya soy bastante emocional sin hormonas, así que imaginadme con el suplemento. El primer mes me lo pasé o cabreada o llorando día sí y día también. Os aseguro que era como estar poseída. El segundo mes ha sido un poquito más tolerable, pero la paciencia de Romeo no conoce límites. Hoy comienza la tercera tanda, que Dios le coja confesado...

Lo del "paraíso" va porque al final he decidido trabajar de "freelance". Aún tengo muchos flecos que atar, pero si me pudiera establecer por mi cuenta sería una auténtica gozada: ¡¡¡no aguantar más jefes cretinos ni más compis petardas!!! Ya veremos, pero ahora mismo me parece el paraíso, sólo me falta ganar dinero con ello y ya sería el acabóse. De momento sólo supone muchas horas de dedicación "por amor al arte"...

Y finalmente, la vecina. No sé si os habré contado antes que los ingleses son unos enfermos del sol y de la luz. Como suelen tener tan poca, aprovechan al maximo las posibilidades de recibir luz natural, así que tienen los coches o con techo solar o descapotables, las oficinas con ventanas gigantes, y las casas sin persianas. Para ellos debe ser una gozada, pero para nosotros no mucho, especialmente en verano, porque a las 5 de la mañana tenías la habitación llena de luz y de caloooooor, de luz y de calooooor (me parece que tengo que llamar a Pepa Flores para que me recuerde la letra de "Tómbola", que no las tengo todas conmigo...). Bueno, para mí es un suplicio, pero creo que Romeo se vio recompensado alguna vez... gracias a los vecinos de enfrente. Es una parejita joven que acostumbra a hacerlo todo con las cortinas descorridas, y cuando digo todo, quiero decir T-O-D-O. Supongo que los que vivís en grandes ciudades igual estáis acostumbrados, pero yo que soy de campo como las amapolas, pues como que no. Después de varios días de ver a la rubita limpiar la casa con sólo una toalla alrededor de la cabeza, decidí descorrer yo TODAS mis cortinas, para que la chica fuera consciente de que había gente a media mañana en el edificio, y desde entonces se han puesto unas persianas venecianas. De momento no nos han rajado las ruedas, así que nadie en el barrio debió darse cuenta de mi mensaje "subliminal" a la rubia...
 
Tecnología aplicada al romanticismo
Leelee está en casa, estirada en el sofá, sintiéndose fatal por culpa de esa amiguita pelma que la visita cada mes...

Romeo está en el trabajo, un poquito agobiado y queriendo irse a casa a darle mimitos a su chica, pero aún tiene que quedarse otra hora en la oficina...

Nunca fui una gran fan de la tecnología. Me horroriza pensar que llegue un día en que la gente no tenga tiempo de tomarse un café y charlar con los amigos, y que en vez de eso se conecte un momentín al Messenger, diga "q tal?", "bien y tú?" y "tengo prisa, charlamos luego, besukis", y que ésa sea toda la relación que tengas con los amigos de toda la vida durante meses.

Encontrar a Romeo vía Internet ya me reconcilió bastante con el mundillo, y hoy me ha dado otra muestra...

No me preguntéis cómo, pero mientras estaba en el sofá, envuelta en mantas y considerando seriamente un cambio de sexo, por los altavoces del ordenador empezó a sonar "Norwegian Wood" (para los despistadillos, una canción de los Beatles). No sé si ya lo había contado, pero la noche que nos conocimos, allá a las cinco de la mañana, mientras estábamos estirados en la cama, mi Romeo me empezó a cantar esa canción. Por suerte, estábamos a oscuras y no me vio emocionarme, así que no se enteró de lo llorica que soy hasta que fue demasiado tarde.

Hoy ha conseguido el mismo efecto.

Los anuncios seguirán diciendo que lo mejor es el helado de chocolate, mucho cariño y un poco de paciencia, y tienen razón. Pero una canción preciosa salida de la nada seguro que no se le había ocurrido a ningún publicista...

LU, sweetie!!!

PD.- Luego le poseyó el espíritu de algún maldito DJ que le hizo ponerme "Pesadilla en el parque de atracciones" de Los Planetas...
 
Otra vez por aquí

Este blog es como una especie de diario para mí, donde contar las cosas increíbles que me han pasado en los últimos meses, y ojalá hubiera empezado un poco antes, y haber explicado lo que hacíamos mi Romeo y yo desde que nos conocimos, nuestro primer encuentro, lo que hicimos cada día de nuestra primera semana, nuestro primer viaje... Tengo la sensación de que un día dentro de muchos años necesitaré este backup.

Lo que quiero decir es que de tanto en tanto pienso que debería seguir escribiendo, pero por otro lado ha llegado un punto en el que no sé muy bien qué contar. Claro que pasan cosillas, pero por lo general es todo tan fantástico que me doy repelús yo misma. Yo solía ser la reina de la ironía y el sarcasmo, pero ahora no tengo nada sobre lo que ser irónica o sarcástica porque soy muy feliz, y ni siquiera los ingleses y sus cosas me inspiran sarcasmo. En definitiva, siento una especie de ruptura entre lo que solía escribir antes y lo que me sale ahora, en el que todo es romanticismo y cursilerías y todas esas cosas que jamás pensé que llegaran a pasarme.

Ahora, lo suyo sería escribir un post sobre nuestros planes de boda, que con suerte será dentro de unos pocos meses, pero aunque me hace mucha ilusión siempre pienso "¿es algo que yo querría leer en un blog?". Y la verdad es que no lo sé. Por un lado es una historia empalagosa y cursi sobre cuánto nos queremos y lo absurdo que es que esperemos más para casarnos cuando en nuestro corazón ya somos una familia. Por otro lado, se trata de mi boda, y eso garantiza que no se trata de algo habitual, quiero decir, es "la boda de Leelee", tiene que tener su puntito poco común o no sería yo. Sin ir más lejos hace un rato me he hecho un corte bastante grande en la mano, y ni siquiera me he cortado con un cuchillo o unas tijeras o un papel como todo el mundo: ¡¡¡me he cortado con una puerta!!!

En definitiva, que ando dándole vueltas a la posibilidad de no volver a escribir, o de empezar otro blog con otro tono, otro estilo... No sé, pero de momento aquí está esto, por si queda alguien por ahí que me lea, pues que sepa que estoy bien, que estamos bien, y que la magia sigue siendo real en este pequeño punto del mapa...
 
Otoño en UK
Pues sí, ya estamos en otoño, aunque por aquí no se nota en exceso. Algo sí han bajado las temperaturas, pero sigue sin llover apenas y durante el día se puede ir tranquilamente en manga corta. Eso sin contar que los ingleses siguen llevando tirantes y sandalias, y a menos que esté cayendo el diluvio no usan paraguas... De todas formas mi Romeo usa desde hace días chaquetón, bufanda y demás.

Puede que gracias a su exageración se haya librado de la bronquitis que he pillado yo, y que ayer en Oxford empeoró. Aprovechando el buen día hicimos una excursión, visitamos el cementerio de Wolvercote donde está enterrado J.R.R. Tolkien (responsable, junto con mi padre, de la afición a la lectura), comimos junto al río Támesis, en una especie de merendero rodeados de patos y cisnes, y pasamos la tarde paseando por Oxford, que es bonito aunque me gustó más Cambridge, puestos a comparar ciudades universitarias.

Esta semana hemos celebrado también el cumpleaños de mi Romeo. Mi mente maquiavélica organizó un "Treasure Hunt": escondí los cuatro paquetes con sus regalos por todo el piso y le tuve buscando durante casi una hora a las tantas de la noche, y eso que vivimos en una caja de cerillas... No os hacéis una idea de lo que pude reirme...

Bueno, y ahora a acabar de ver la carrera de Alonso, aunque la cosa está clara, ¿verdad?
 
¿Que si quiero qué?
¡Ays, otra vez me caí del mapa! Mira que luego me siento culpable, no sólo por toda esa gente maja que me lee y me sube el pavo diciéndome que me echa de menos, sino porque pierde la función de diario con el que fue creado y la memoria es un poco "perra"...

Pues no, no he estado por la labor de escribir, o sí, pero otros menesteres. También cursillos y viajecitos y tejemanejes familiares... Un verano completito, vamos. Pero sigo por aquí, más o menos, y aunque algunos recuerdos se empiecen a desdibujar y me los guarde para mí en lugar de explicarlo, ya vendrán otras cosas.

De todas formas hay un recuerdo que no creo que se desdibuje nunca: ocurrió una noche de agosto, preciosa y estrellada tras un día lluvioso. El lugar: Verona, claro. El protagonista: mi Romeo, que en plena representación de "La Boheme" de Puccini (el más romántico de los compositores de ópera), me cogió de la mano, me dijo algo sobre el amor y otras cosas que apenas escuché porque la emoción no me dejaba, y me pidió que me casara con él, acompañado de anillo a juego... Ni siquiera pude decirle que sí de inmediato, porque me abracé a él llorando mientras el público a nuestro alrededor cuchicheaba si hanno appena promeso!

Al acabar la ópera, fuimos caminando hasta la casa de Julieta, cenamos y después paseamos junto al río.

De la repetición de la escena en la habitación del hotel, y sin mucha ropa de por medio, nada diré aquí...
 
Friends
Esta semana está siendo movidita, en lo que a "asuntos amistosos" se refiere. También en otros sentidos, pero merecen post aparte...

En primer lugar, hemos decidido celebrar nuestro primer aniversario en Italia, y de paso visitar a mi amiga Sorella, mi gran amiga en la adolescencia, que se fue a vivir allí con su novio Cavaradossi. Hace 3 años que no nos vemos, y eso es demasiado teniendo en cuenta que somos como hermanas. Aunque ahora haya tantas compañías que vuelan a bajo coste entre unas cosas y otras acaba suponiendo un lastre considerable para nuestro presupuesto, pero también hemos pensado que qué demonios, que el dinero está para disfrutarlo si tenemos la suerte de disponer de él, y que si ahora mismo un viaje así nos supone quedarnos unos cuantos días en el piso viendo DVDs en lugar de salir al cine y al teatro, pues lo aceptamos de buena gana... ¡¡¡Al menos no nos estamos fundiendo el presupuesto para los libros de los niños!!!

También hacía tiempo que no sabía nada de mi ex-compi Posh&Spices, que se conectó al messenger y me puso al día de todo lo que había pasado en nuestra ex-empresa. La cuenta de despidos no se cerró conmigo, al parecer, así que la cosa sigue de capa caída. Bueno, con su pan se lo coman, no es raro porque el gerente no tiene ni idea.

Otra que también se ha hecho oír ha sido mi amiga Rocío (por supuesto, todos los nombres son apodos, pero facilísimos de aplicar a cada cual). Después de contarle mis problemillas de infecciones varias y que deberían hacerme presidenta de honor de la casa Predictor- cachis, el de presidenta de honor de la Durex mola más-, me ha confesado que ella y su marido, el Sr. Rubio, llevan 2 meses intentando tener un crío pero no lo sabe nadie, sólo yo.

Mi amiga París también tiene un secretito, del que sólo me ha hecho partícipe a mí. Debe ser que como estoy lejos, se creen que me he caído del mundo o algo así. Mi Romeo dice que es por méritos propios, y que como doy tanto de mí misma la gente se abre a mí con facilidad. Es lo que tienen los enamorados, que sólo ven virtudes...

Pero el contacto amistoso más llamativo ha sido con Olivia. Me envió un email el martes, de repente, y eso que tiene mi dirección desde hace años. Es una chica majísima, con la que tengo unas conversaciones muy interesantes cada vez que nos vemos porque a las dos nos apasiona el cine y cantar. Lo más curioso es que su pareja, Valparaíso, es uno de mis "ex", más concretamente con el que perdí la virginidad. Durante un tiempo el chico no me dirigió la palabra, y eso que creo que tuve bastante tacto cuando rompimos. Después no le quedó más remedio que hablarme, porque su chica y yo hablábamos como cotorras en todas las cenas, así que si quería participar en la conversación era lo suyo. Ahora, Olivia me cuenta cosas de los dos en los mails, y yo no sé muy bien qué decirle al respecto. Yo no digo que Valparaíso sea mal chico, ni mucho menos, soy consciente de que la misma persona puede suponer una relación desastrosa para uno y su media naranja para otro, pero claro, como mínimo me concederéis que es raro. Ah, y por si lo dudábais, ella sabe que estuvimos juntos porque todos somos del mismo grupo de amigos.

Sólo me falta que Leti, la novia de Alpinista (mi "ex" por antonomasia, porque estuvimos 15 meses juntos), me mande un SMS comunicándome que han sido papás (sale de cuentas la primera semana de agosto, y ya me envió un SMS hace un par de semanas para invitarme a una obra de teatro, así que no sería tan sorprendente)...

Es una suerte que mi chico no sea muy celoso, porque dudo que haya muchas chicas con un pasado sexual tan "presente" como el mío, y es que sigo manteniendo contacto con muchos de mis ex. Dice que esto es así porque soy muy sincera con él, y le he contado mi pasado de pe a pa. Según él, lo difícil habría sido conocer a alguno de mis ex sin saber que lo era, y al cabo de un tiempo enterarse de lo que había pasado. Mucha gente es partidaria de no enterarse de nada del pasado de su pareja, pero desde mi punto de vista es un error. Somos lo que somos, y en buena medida nuestro carácter se ha definido gracias a esas experiencias. Y lo hecho, hecho está, no puede borrarse. ¿Realmente es tan malo saberlo, con lo que ayuda a conocerse?

Ya tenéis sobre qué meditar durante el fin de semana, ¡a disfrutar!

 
No quieres caldo... ¡dos tazas!
Hala, pa que sus quejeis de que no escribo!!!

Esta mañana chateaba un rato con mi buena amiga Queen y me dijo algo que ha motivado este post, y es que todas sus primas tienen maridos tipo móvil, esto es, "de segunda generación", porque ninguna está ya con el primero... Ella es la única que resiste, gracias a que Pianoman, su marido, es un auténtico cielo y un tipo divertidísimo, pero también a lo que se lo curran los dos.

El otro día, charlando con mi cuñado, también me dijo algo que me dejó parada. Cuando me acompañaba a comprar un regalito para su hermano me preguntó que a qué venía, si no era su cumpleaños ni nada. Y al decirle que era porque celebrábamos 11 meses juntos, me dijo "¿Sólo 11 meses? Pues yo pensaba que era mucho más, el otro día un amigo me preguntó que cuánto hacía que salíais y le dije que unos 3 años...". Yo misma tengo esa sensación, después del montón de citas, viajes y las dos mudanzas que hemos vivido en tan poco tiempo.

Con todo esto, quiero decir que me ha dado por pensar en que nos pasamos media vida, con suerte, y si no toda entera, buscando pareja, con más o menos empeño. Hay "cienes y cienes" de blogs de solteros contando sus batallitas, con un tono en el que jurarías que el punto final de dicho blog será "y me eché un novio y vivimos felices y comimos perdices por el resto de los tiempos", pero poca gente habla de lo duro que es mantener una relación funcionando, aunque tu pareja sea un/a sant@ y esteis enamorados hasta las cachas. La semana pasada, posiblemente por el cansancio y porque no nos encontrábamos bien de salud, tuvimos un par de días duros, de ésos en los que hasta puedes llegar a plantearte cosas como volverte a casa de mamá para que te cuide y olvidarte de todo. Todas las parejas discuten, pero tener una vida común implica muchísimas más cosas, un roce tonto puede convertirse en un mundo, y hasta el más maduro y sensato puede acabar peleándose como un crío.

Nosotros llevamos poquísimo tiempo juntos, pero ha sido lo bastante intenso como para que podamos hablar con cierto conocimiento de causa (si no tenemos en cuenta a los agoreros que dicen que la pasión se acaba a los 4 años...). Y lo que acabas sacando en claro es que el éxito de una relación está en el amor que sienten los dos, pero no sólo en el amor "per se" sino también en sus distintas acepciones: comprensión, respeto, ternura... La pasión es genial, y que nos dure, pero últimamente parece que todo se base en experimentar y salir de la rutina, y esa mentalidad no creo que implique el esfuerzo necesario para que una relación funcione a lo largo de los años.

Puede que todo esto parezca muy conservador, y que choque de frente con el concepto que tenían de mí algunos amigos, y que por eso me digan que he cambiado mucho. En realidad, creo que no es un cambio sino una evolución. He experimentado mucho, y eso mismo es lo que me da la estabilidad que tengo ahora: la seguridad de que lo que tengo es algo muy especial y que es improbable, por no decir imposible, que encuentre nada mejor. Y merece la pena esforzarse, porque soy mucho más feliz, aunque como soltera tuviera una existencia mucho más fácil y cómoda.

Hasta aquí la reflexión del día. Mañana más, o no...
 
Sin perdón
Lo sé, lo sé, imperdonable del todo lo de estar missing otras 3 semanas... Pues no, el gigantón de BT hizo su trabajo a la perfección, de hecho ya tenemos incluso ADSL a 2Mb y me pego unas videoconferencias con mi family que son una delicia, y por suerte estábamos a muchos kilómetros de Londres el jueves pasado...

Básicamente, he pasado las últimas tres semanas o en España o enferma o entregada en cuerpo y alma a la escritura (a puntito estoy de terminar un cuento que me planteo incluso enviar a un concurso literario).

El viajecito a Barcelona fue más que nada por necesidad, para arreglar el piso de mi chico y ponerlo en alquiler. No nos hace mucha falta, pero bueno, unos ingresos extras al año nunca van mal. Desde que llegamos fue un no parar de visitas, comilonas, fiestas varias... Tanto, que al día siguiente de volver a nuestro pisito acabamos los dos con gastroenteritis, y la consiguiente semana a arroz hervido y manzana asada.

Eso sí, celebramos nuestros 11 meses de una manera inmejorable: pasamos el día con mis suegros en su casa de la playa, pero se fueron allá a las 20h. Cuando nos quedamos solos le dí su regalo. Le había comprado unas cosillas que sabía que le hacían muchísima ilusión, y me dediqué a dejarlas sobre la cama, una a una. Cada vez le mandaba a hacer algo, a buscar las llaves del coche, o el móvil, a la habitación, y cuando iba se encontraba un regalo, así durante hora y media. Luego nos fuimos a un restaurante, nos sentamos en la terracita, al lado del mar, y la cena fue deliciosa, de lo mejor que he comido nunca. Acabamos jugando en la playa, con la ropa mojada y escribiendo nuestros nombres en la arena, como dos críos.

Y la infección que por fin parece que mejora lentamente, y lo de la "cuarentena" va quedando atrás, aunque tengamos que seguir frenando un poco los impulsos, y aún necesite un día o dos de reposo después del ajetreo, pero nada que ver con lo que he pasado estos meses atrás.

Entendereis que no haya estado muy por la labor de colgar posts...
 
Tan lejos, tan cerca...
¡Por fin Internet llama a mi puerta! En realidad fue un tipo de BT de casi 2 metros y rondando los ciento cincuenta kilos, pero a mí me pareció Santa Claus...

Tengo mucho que contar y mucho que leer, pero me permitireis un inciso, porque esta semana ha tenido lugar un evento importante: mi cumpleaños.

El martes fue el primer día de mi último "veintimuchos". Seguro que pensais que la depre pre-treintena estaba cantada, pero en realidad no. Estoy contenta por tener 29, por un lado no los aparento, y por otro simplemente por tenerlos. Desde hace unos años valoro más esto de cumplir años, porque los vivo con bastante intensidad y porque hay amigos que no llegaron a cumplirlos, sólo por eso cada día más es un regalo.

Para lo que no estaba tan preparada fue para estar lejos de los míos. Tengo la enorme suerte de tener una familia adorable y unos amigos geniales, y todos mis cumpleaños desde hace mucho los he celebrado rodeada de gente, con fiestas, tartas con velas de números puestas al revés (62, 72, 82...). Pero este cumple era diferente: era el primero que celebraba con mi Romeo (ni siquiera nos conocíamos vía Internet en mi anterior cumple), pero también el primero lejos de casa, y no sólo eso, sino que también estoy bastante rato sola en casa, así que la sensación de soledad no hacía más que aumentar a medida que pasaba el día. Hablé por teléfono con mis padres, mis abuelos (mi abuela salió del hospital el mismo día que cogí el avión de vuelta, y está mucho mejor, así que por ese lado estoy tranquila), mi hermano, mi sobrina... Pero cada llamada, cada mensaje, me hacía echarles de menos un poco más.

Cuando llegó mi Romeo, yo estaba toda arregladita y dispuesta a ir a cenar a un pub para celebrarlo. Me regaló un perfume. Y ahí empezó a salir lo que llevaba todo el día guardando dentro. Fue una decepción. No por el regalo, porque es un perfume que me encanta y además me había comprado un frasco tan grande que puedo bañarme dentro (ya me va bien, soy de las que echa el perfume al aire y luego paso por en medio de la nube, es como para darme con el bote en la cabeza!!!). Me decepcionó que fuera tan a lo seguro, sin sorprenderme, sin romanticismo, sin convertir ese primer cumpleaños juntos en algo que recordar. Sé que es injusto dejar caer sobre sus hombros todo el peso de compensarme por no estar con los míos en mi cumple pero, justo o no, era así como me sentía. Además, desde que volví de España habíamos "compensado" el tiempo de separación con unas buenas sesiones de cama (y sofá, y suelo, y...), y mis problemillas de infección/irritación volvieron a hacer acto de presencia después de muchos días de estar perfectamente.

Así las cosas, mientras bajábamos al centro a comprar un teléfono mi ánimo también iba bajando. Él lo notó y empezó a disculparse, a decir que sentía no haber estado a la altura, y yo me sentía muchísimo peor por ser tan ingrata, pero es que era como si no me conociera. No era que yo esperase un gran regalo (el suyo ya lo era, perfecto, me había quedado sin perfume y ése me enamoró gracias a una muestra), sino que necesitaba algo más... "especial", no sé, un muffin con una velita, o una postal con cuatro palabras empalagosas.

Cuando cogimos el coche para ir al pub empecé a llorar: la infección me molestaba muchísimo, me sentía fatal conmigo misma por ser tan mala con él, y no me apetecía nada cenar "toad in the hole" ni ninguno de los grasientos platos típicos ingleses. Le pedí volver a casa porque no me sentía con ánimos.

Al llegar, como es habitual en él, fue todo paciencia, cariño y dulzura. Me dijo que si me sentía sola que dejaría el trabajo y se buscaría cualquier cosa en Barcelona, o si no que me volviera yo, que me quedara con los míos, que dejaría el piso, se buscaría una habitación compartida y lo que ahorrara lo emplearía en comprar billetes de avión para estar conmigo todos los fines de semana. Yo le dije que ni hablar, y le conté porqué me sentía así.

Al cabo de un rato, cuando ya estaba más tranquila, me mandó sentarme en el pasillo: me trajo un "pastel" hecho por él mismo con pan de molde, mantequilla y mermelada de albaricoque, con una velita en el centro... y me dio el regalo de verdad, el que pensaba darme durante la cena (el perfume sólo me lo compró porque sabía que no tenía): unas entradas para ver "Guys & Dolls" en Londres en octubre, y así ver en persona a mi actor preferido, que no es otro que Ewan McGregor.

Al acabarnos el pastel, me invitó al cine, y el día terminó mientras paseábamos hasta el coche, abrazados y comentando la película, solos en medio de la típica noche de junio en UK: fresquita y con cuatro nubes tapando las estrellas.

¿Cómo pude pensar que no me conocía, y que no iba a hacer de mi cumpleaños un día especial y súper-romántico? Tal vez soy yo la que no le conoce aún, y no puedo pensar en ningún regalo mejor que cada día que pasamos juntos...

¡¡¡Hala, os doy permiso para tener arcadas de puro empacho!!!
 
Que San Ceregumil me asista...
Aprovechando que tengo un ratito tranquilo antes de comer, voy a empezar con el prometido relato de nuestra aventurilla, que ya toca.

Lo del coche parecía ser el alternador, así que el mecánico amigo de la familia nos recomendó esperarnos hasta el martes 17 por la mañana (porque el lunes era fiesta) para podernos buscar un alternador en condiciones y salir tranquilos. El lunes aproveché para pasar todo el día con mis sobrinos y acumular una buena dosis de energía sobrinera que me durara hasta la vuelta. Mientras, mi Romeo seguía haciendo la maleta... ¿Cómo lo habríamos hecho para salir el domingo por la tarde? Con todo y con eso dejamos mil temas pendientes, como vaciar su piso para alquilarlo (por cierto, que si alguien de la provincia de Barcelona desea independizarse a un dúplex amueblado bastante apañadito que nos lo haga saber...).

Al final, el mecánico encontró que "sólo tenía un poco de juego" (el muy ludópata) y que no tenía porqué dejarnos tirados. De esto me enteré cuando ya vinieron mi Romeo y mi papi a casa dispuestos a cargar el coche. Mi reacción: "¿Y ya que hemos esperado día y medio no sería más seguro arreglarlo?". Respuesta masculina al unísono: "Si el experto dice que aguanta, lo sabrá él mejor que tú, ¿no?". Me callo por no herir egos, "mayormente"...

Entre unas cosas y otras, salimos a las 12. Tenemos una reserva abierta en el ferry de Boulogne-sur-Mer, así que da igual el que cojamos, pero hemos reservado hotel en el pueblo del mismo nombre para esa noche. ¿1300 kilómetros en 12 horas? Lo dudo mucho, pero el check-in es automático, así que aunque lleguemos a las 2 de la mañana podremos descansar un ratito y coger el ferry al día siguiente.

El viaje es la mar de animado: llevamos el coche como el de ésos que cruzan el estrecho, la radio no funciona, está cayendo un tormentón del 15 y la calefacción del coche lo que hace es soltar aire congelado y no encontramos la manera de que deje de entrar por la parte de los pies. A pesar de todo llevamos un humor excelente y estamos encantados de habernos lanzado por fin.

Hacemos un par de paraditas cortas a comer unos bocatas y hacer "un riu", a eso de las 16h pasamos por Toulouse, con los buenos recuerdos que nos trae (nuestra primera escapadita romántica...), y un poco más allá mi Romeo me sugiere hacer un relevo porque empieza a estar cansadillo de conducir. Al cabo de una media hora, mi Romeo deja de intentar dormir (se ha metido tanta cafeína en el cuerpo para no dormirse al volante que casi no puede parar quieto) y se propone investigar porqué no funciona la radio (posiblemente porque siempre que conduzco me pongo a cantar para entretenerme). En esas que tira de la radio para mirar los cables de detrás y de pronto el cuadro se enciende con la señal de stop y la de la batería. Yo le grito que qué demonios ha tocado mientras paro el coche junto al poste de SOS, y él me jura que no ha sido culpa suya. Abrimos el capó y ¡cómo no! la correa del alternador ha desaparecido, porque el alternador se ha cascado (me revienta tener razón...).

Conseguimos hacernos entender lo suficiente para que venga una grúa, que nos lleva al taller mecánico de la familia, en un pueblecillo que no sale ni en el mapa. Nos dicen que "l'alternateur c'est casse", así que nos vayamos olvidando de reemprender viaje hasta el día siguiente, aunque para las 10 espera tener el coche arreglado.

Vamos al hotelillo que hay en el pueblo de al lado, que es un poquito más grande, y allí esperamos hasta las 10. Y las 12. Y las 14. Y las 15. Y por fin a las 17h nos entregan el coche arreglado y podemos seguir tirando. El último ferry sale a medianoche y tenemos 7 horas para hacer unos 800 o 900 kilómetros. Aguantándonos un poco las ganas de hacer pis, pisándole un poquillo al acelerador, esperando no perdernos al rodear Paris y rezándole a Santa Bujía para que no se rompa nada más en el coche nos hacemos a la idea de que llegaremos esa noche a UK, y llamamos a la dueña del B&B, que nos dice que esconderá nuestra llave bajo el paragüero de la entrada, así que da igual la hora a la que lleguemos mientras no hagamos ruido.

Obras por media autopista que nos obligan a bajar la velocidad a 90km/h. Posibilidades de llegar al ferry antes de las 12: escasas.

Al llegar a París nos perdemos y lo rodeamos por el otro lado, más largo. Además está saturadísimo de coches y perdemos un montón de rato. Posibilidades de llegar al ferry antes de las 12: mínimas.

Al llegar a la salida de la autopista que nos conviene para llegar al puerto, nos encontramos que está cerrada por obras. Posibilidades de llegar al ferry antes de las 12: nulas porque son las 0:05.

Aún así decidimos ir hasta el puerto para encontrar el sitio ahora que la cosa está tranquila, y además el hotel que habíamos reservado para la noche anterior no debe andar muy lejos, igual podemos hacer el check-in automático aunque no tengamos reserva. Después de callejear un rato, encontramos la cabina de la compañía de ferrys. Hay una chica dentro. Por preguntar no se pierde nada:
Romeo: Hola, ¿ha salido ya el ferry de las 00:30? (son las 00:20)
Chica: Aún no ("español tenías que ser", debió pensar).
Romeo: ¿Estamos a tiempo de cogerlo?
Chica: Sí ("si no, ¿de qué iba a estar yo en la taquilla a estas horas de la noche?").
Romeo: ¡Vale, pues lo cogemos!

Fue llegar nosotros y cargar los coches, así que supongo que fue una cuestión de 2 minutos, y porque éramos 4 gatos, si alguna vez teneis que coger un ferry no os confieis y llegad a la hora...

El trayecto en el ferry fue tranquilo, conectamos el portátil y pusimos una peli, aunque gracias que el trayecto dura unos 45' y que el mar estaba como una balsa de aceite, porque si no mi estómago no lo hubiera resistido.

Llegada al puerto de Dover, ratito de autopista y llegada al B&B a las 3 de la mañana hora local (4 en España, que es la que cuenta para nosotros). Agotados, nos arrastramos hasta la cama, sabiendo que a las 7:30 habrá que ponerse en pie si queremos disfrutar del desayuno (que se sirve de 7:30 a 8:15 de lunes a viernes, y de 8:30 a 9 los fines de semana, olvídate de remolonear en la cama!!!).

En cuanto pueda, más.
 
Pos va a ser que no...
¡Hola, hola, hola!

Pos no, el siguiente post, o sea éste, no es desde UK sino desde mi casita, porque he vuelto... Que nadie se crea que me he rendido, de hecho me muero de ganas de volver (sobretodo porque me he dejado allí a Romeo, hoy será el primer día que no nos veamos desde que nos conocimos- ¡vaya un par de pegajosos!), pero había unos temillas que resolver por aquí. Ya os daré los detalles del viaje y de las dos primeras semanas de aventura (pff, no sé si el blog tendrá capacidad suficiente para tal cantidad de información...), pero ahora hay que estar con la familia, especialmente con mi iaia, que está en el hospital.

¿Que por qué no he escrito desde UK? Porque hasta el domingo no encontré un ciber desde donde escribir, a un precio bastante prohibitivo (3 libras cada media hora, a los que andeis un poco pez en cambio de divisa os daré una regla bastante fácil: 1000 pesetas = 6 euros = 4 libras), y además han sido unos días agotadores.

Voy a comer, que la menda ya se había acostumbrado al horario británico (o sea, a comer a las 12) y estoy muerta de hambre.

¡¡¡Besitos!!!
 
La hija pródiga
¡¡¡Hola a todos!!! ¿Me habeis echado de menos? Yo sí, tengo un mono de blog espantoso, pero también tengo un programa la mar de apretado por aquí y hay que tener muy claras las prioridades. Pese a todo, salimos dentro de 9 horas como mucho (vamos a ir en coche para llevar el máximo de cosas posibles, especialmente ordenador, libros y demás artículos poco facturables en avión) y la situación es la siguiente:

1- Aún no hemos hecho las maletas, sino que tenemos los dos sofás, la cama grande, la pequeña, la mesa del comedor y la de la cocina llenitos con todo lo que vamos a llevarnos.

2- El coche empezó a hacer un ruidito raro ayer, y estamos esperando a un mecánico amigo de la familia que nos va a hacer el enorme favor de acercarse hasta casa a echarle un vistazo. Como nos diga que es el alternador, "cagada pastoret", porque el arreglo valdría más que el coche (vamos con el coche de mi Romeo, el mío de momento se queda en casita).

3- Hace una hora que me despedí de mi hermano, mi cuñada y mis sobris y no he parado de llorar desde entonces, especialmente por mi sobrina, a la que quiero como si fuera mi hija... Espero que entre las visitas y la webcam no se olvide de la tita Leelee.

Y os dejo, que acaba de llegar el mecánico. El próximo post, ¡¡¡desde UK!!!
 
El regreso de la Guerra Fría
El sábado acabé yendo al súperbodorrio. En condiciones normales, las probabilidades de que te venga la regla el día en que tienes semejante compromiso social son de algo más del 3%. Teniendo en cuenta que llevaba un retraso de un mes, imagino que uno diría que mis posibilidades eran de algo así como del 1%, ¿no? Pues no, tratándose de mí lo lógico era apostar por el 100%... Al malestar físico y el estado de salud frágil, había que sumar el nerviosismo por la primera visita de la familia de mi Romeo a nuestro nidito (que sí, que una es bastante ordenadita y tiene la casa en perfecto estado de revista todos los días, y si no, para eso creó Dios los armarios, para tirar dentro todo lo que no se quiere tener a la vista, pero una suegra es una suegra, y especialmente la mía, que limpia su baño con salfumán a diario, como es enfermera debe haberle cogido el gusto a los espacios estériles...).

Resulté ser casi la más sana de la familia, ya que mi suegro y mi cuñado tenían "problemillas estomacales". A media misa, en aquello de ponerse en pie, mi suegro que no se levanta, y no por ateísmo. Mi suegra y mi chico se lo llevan a la sacristía porque el hombre no se encontraba nada bien. Se les desmaya, vomita... pero se niega a que avisen a una ambulancia. Al final, con la mitad de los invitados haciendo cola en la puerta de la sacristía para interesarse por su estado y pasando de los novios, mi cuñado se lo lleva acompañado de mi suegra, y mi Romeo y yo nos quedamos como representantes de la familia. Mi cuñado se acercó a medio banquete, después de dejar a sus padres en el hospital (al final lo de mi suegro no fue nada, gastroenteritis infecciosa, unos antibióticos y para casa).

El banquete, pasable, pero no por la calidad de la comida, sino porque nos instalaron en una mesa con unos amiguetes del novio, uno de ellos apodado "Oso" porque el muchacho pegaba unos berridos de aquí te espero y unos silbidos que te destrozaban los tímpanos. Mi cuñado y otro vecino soltero, aunque éste ya cuarentón, tenían una pinta de aburridos considerable (por cierto, que si hay alguna soltera interesada yo se lo presento, que el chaval es majete y divertido, y la que se lo lleve va a tener unos "cuñaos" la mar de encantadores y unos cuantos fines de semana en Inglaterra por el morro...). Lo mejor, la fiesta de después, bailando muy animadamente grandes éxitos de Abba y Boney M, posiblemente debido a los 3 gintonics (lástima que cuando no bebo también me sé la coreografía del YMCA y la excusa del alcohol cada vez cuela menos...).

El domingo la racha de ponerse malitos llegó a mi casa también, con mi sobrino, mi padre y yo (faltaría más, mira que soy agoniosa, tó lo quiero pa'mí...). Así las cosas, no estábamos para contar lo de UK, y lo dejamos para el lunes a mediodía, aunque fue francamente sospechoso que mi chico no fuera a trabajar, claro. La cosa resultó ser así:

Romeo- Bueno, sobre lo de la entrevista, al final me hicieron una buena oferta y la he aceptado, de hecho, ya no hace falta que vuelva a trabajar a la otra empresa, sólo tengo que ir a firmar el finiquito, y a los de Inglaterra les he dicho que me incorporo el 23 de mayo...
Papi- ¿Qué día?
Romeo- El 23.
Papi- ¿Así que un mes menos un día? (Y se va tranquilamente a sentarse al sofá).
Mami- (A mí) ¿Quieres media naranja?

¡¡¡Y ESO FUE TODO!!! Mi chico y yo nos miramos arqueando las cejas, incrédulos, y aunque aún nos quedamos un rato en la mesa no nos hicieron ni una pregunta. Por la tarde, mi Romeo se fue a ver a su padre y mi madre me hizo alguna preguntilla con cara de pocos amigos, pero básicamente eso fue todo.

Eso sí, no sé si debido a lo de UK o a que mi chico la llamó a la 1 de la madrugada para preguntarle qué había hecho con su pijama (si mi suegra tiene querencia por el salfumán, mi madre la tiene por el detergente de la lavadora y pone lo menos 3 diarias, aunque le digamos que no nos lave nuestra ropa y de hecho esté limpia, a ella le da lo mismo), el caso es que desde ayer mantienen las distancias. Vienen a ser como dos espías, uno de la CIA y el otro de la KGB, que tienen que trabajar en un caso común pero que desconfían absolutamente el uno del otro, y me obligan a mí a explicar el comportamiento mutuo no sea que un día de éstos el uno envenene la bebida del otro... Yo era consciente de que esto podía pasar, pero es que lo de venir a vivir aquí era la opción lógica pensando en irse un tiempecillo a UK. Mientras estemos allí, espero que mi madre se haga consciente que hace unos añitos que cortamos el cordón umbilical, y a la vuelta ya veremos (¡¡¡si es que volvemos!!!).

Y con esto y un bizcocho... ¿he dicho bizcocho? ¡¡¡Qué hambre!!! Voy a echarle un vistacillo a la despensa...
 
Bienvenidos a la casa del terror
La cosa está bastante revuelta por aquí, y lo que te rondaré morena...

Por un lado, mi Romeo dijo adiós a su bien remunerado empleo el martes, tras sufrir las chiquilladas de su jefe, según él, tras sufrir mobbing, según yo. Ays, será que la gente de letras no estamos preparados para entender este mundillo de las grandes empresas, pero estoy convencida, diga él lo que diga.

El hecho de que ahora tengamos mucho más tiempo para organizar la mudanza a UK no quiere decir que estemos más tranquilos, más bien lo contrario. Bueno, nervioso él, porque yo más bien ando al borde del pánico...

Vereis: hace diez meses, yo era una soltera recalcitrante, cambiaba de novio como de camisa, estaba feliz en mi trabajo, mi idea de familia de cara al futuro era un niño concebido por inseminación artificial con los soldaditos de un astronauta moreno de ojos claros y, como mucho, como figura masculina en casa, un perro. Ahora ando mirando las leyes de UK para ver hasta qué punto tiene validez la ley de parejas de hecho española o si nos conviene casarnos allí (asco de leyes que estropean el romanticismo), estoy en paro, y el martes tengo hora para otro análisis en el que se incluye un test de embarazo, porque el Letitest no es 100% fiable y yo sigo sin recibir la visita de los pintores... El colmo fue escuchar ayer de boca de mi Romeo que si tuviéramos un "accidente", por supuesto en última instancia la decisión es mía, pero que él querría tenerlo. ¡¡¡Si no fuera porque mi cama es canapé, miraría debajo esperando encontrar las vainas de "La invasión de los ultracuerpos"!!!

A todo esto, mis papis volvieron de sus vacaciones la mar de contentos, aunque como la alegría dura poco en casa del pobre, mañana o pasado le daremos el disgusto a mi madre. Espero que mi hermano venga a comer, así no podrá montarnos un numerito tan grande. Ahora que lo pienso, ¿y si vamos a un restaurante? Para mantener la ilusión de que él sigue trabajando hasta que se lo contemos, hoy le he facturado a las 6 de la mañana a su piso, así de paso sigue recogiendo cosas...

Y finalmente, tengo serias sospechas de que alguien saltó la valla de casa el otro día. Esto viene de antiguo. A modo de resumen, digamos que un día mi padre salpicó agua a los de la casa de al lado mientras regaba, pero como el hombre empieza a tener algunos problemillas de audición ni se enteró de que les había mojado y se metió para dentro tan pancho, pero vamos, que serían cuatro gotas y en pleno verano, que igual hasta se agradece. Pues pese a haber tenido muy buena relación durante años, en cuanto asomó mi madre la pusieron como un trapo, ¡y eso que la culpa era de mi padre! En cuanto mi padre se enteró, picó y se disculpó, pero no supuso ninguna diferencia. Desde entonces, la cosa ha ido a peor, especialmente porque con los años los hijos se han vuelto poco menos que delincuentes juveniles y con una pandilla de amigos a la altura. Al principio eran gamberradas de tipo cogernos el correo, romperlo y tirarlo en la acera de enfrente, hacer pipí en la puerta del garaje, tirar chicles masticados a la terraza... Ahora hablamos ya de romper el buzón, maceteros, mi perra que murió aparentemente envenenada hace un par de meses... La otra noche incluso escuchamos ruidos raros por el balcón, y empieza a entrarte la paranoia. Yo por si acaso tengo las puertas cerradas con llave incluso de día. En ese sentido, voy a estar muy aliviada de irme a UK, aunque si mis padres nos hacen una visita, ¿estaremos tranquilos de dejar la casa vacía?

¡¡¡Jo, esto de escribir tan poco es horroroso, con la poca capacidad de resumen que tengo!!! Sorry, sorry, sorry!!!
 
Una boda y una infección
¡¡¡Gracias a todos por vuestros ánimos y buenos deseos!!!

Mi Roumiou, como dice Gabri, sí me dio unos mimitos durante el finde, aunque como el pobre no tiene el don de la ubicuidad, ayer se pasó el día fuera de casa, resolviendo asuntillos, y como la cosa siga así es posible que sea la tónica de estos días, por ejemplo el sábado.

Nos habían invitado a la súper-boda (porque nosotros vamos por la parte del novio, pero la familia de la novia es súper-pija y tienen una casa divina de la muerte, con piscina olímpica y todo), que se celebrará el sábado por la tarde. Que no es por no ir, pero claro, ahora mismo lo único que puedo ponerme son pantalones de chándal, que quedan flojitos en la "zona afectada". Me da a mí que como vaya en chándal aparecerá un segurata y me echarán de la casa (porque entre la misa y el banquete hay un pica-pica en los jardines de la mansión...). De hecho, ni siquiera me veo con ánimos de ir a comprar el modelito, por no decir que claro, una ha cobrado finiquito e indemnización hace poco, pero entre los viajecitos y las celebraciones no paro de rascar la tarjeta y no es plan. Ayer mi chico me propuso ir solo si yo no me encontraba bien, ya que él fue el que me metió en el fregao (yo ni siquiera conozco al novio) pero bueno, de aquí al sábado aún falta, ¿no?

El que no se consuela es porque no quiere...
 
Se hace saber
Por causas ajenas a la voluntad de la autora (léase, infección aguda y fiebre), resulta imposible actualizar esta página muy a menudo, aunque sigo estando al tanto de vuestras cositas, que lo sepais.

Me sabe muy mal no contaros las cosas detalladamente, pero al menos os pongo al día en plan rápido: el martes mi Romeo recibió respuesta positiva de los de la entrevista. Estaban encantados con él, le ofrecían un contrato muy bueno (bueno, alguna pega que otra tenía, pero en líneas generales está muy bien) y sólo era cuestión de decidir...

Sin tiempo apenas para pensarlo, en su empresa las cosas se pusieron un poco feas, le "ofrecieron" un cambio de departamento que no le hacía ninguna gracia y que no conducía a ninguna parte, mientras que en el trabajo de UK tiene muchas posibilidades de aprender y mejorar.

¿Solución? ¡¡¡Allá vamos, UK!!!

Ya informé a mi padre, aunque ayer se fueron de vacaciones y le pedí que no le dijera nada a mi madre, que disfrutara de las vacaciones, la pobre, antes de llevarse el disgusto.

¿Los amigos? Todos encantados, no me los sacaré de encima ni con agua caliente...

¿Nosotros? Pensando que no tenemos tiempo de nada, y encima con un montón de dudas: ¿qué pasará con mis problemillas de salud? Porque mientras esté así no puedo trabajar, pero si no trabajo y no estoy casada con mi Romeo sólo me darán tratamiento de turista... ¿Dónde viviremos? Nos gustaría en Londres, claro, pero los precios son prohibitivos, y por lo que nos cuesta una habitación casi alquilamos toda una casa en algún pueblo de los alrededores...

En fin, que ya iremos decidiendo sobre la marcha, supongo. En cuanto me cure, tendreis más detalles, ¿ok? ¡¡¡Besos!!!
 
Crónicas Londinenses (y IV)
En pie a la hora convenida. Compartimos mesa en el desayuno con un tipejo fan del Newcastle de no ser porque hay que practicar el idioma no le habríamos dirigido la palabra, pero claro, apareció Mr. Bryan, le contó que éramos de Barcelona y nos espetó "Oh, you brought the sun with you!" para luego contarnos que había venido un par de veces al "New Camp" a seguir al equipo de sus amores.

Tenemos que dejar la habitación a las 10h, pero nos acordamos de que no llevamos bastante efectivo para pagar, así que allá se va mi Romeo a sacar dinero, dejándome sola en el B&B con aquel par. Me meto en la habitación y le doy la vuelta a la llave en la cerradura, just in case. Se hacen las 10 y Mr. Bryan me dice que me vaya, que tiene que preparar la habitación para el próximo huésped. Cuando ya me veía pagándole en carne, aparece mi Romeo con las 50 pounds contantes y sonantes, y nos largamos a Cambridge.

Aparcamos al lado del centro histórico, donde todo son parques enormes y colleges. Paseamos tranquilamente bajo un sol que no calienta nada, pero sol al fin y al cabo. Entre familias pijas curioseando el futuro colegio de sus niños, estudiantes, turistas y puede que alguno que resida de verdad allí, la ciudad es pura animación.

Pasamos la mañana de tiendas, sobretodo en la conocidísima Cambridge University Press, el paraíso de los estudiantes de filología inglesa. Para gastar nuestras últimas libras en efectivo, decidimos regalarnos una hamburguesa de avestruz (es un pollo grande, Leelee, es sólo un pollo enorme, ánimo, que tú puedes...) en una parada del mercadillo. Dos cuestan 4 con 40 y tenemos 4 con 39. Después de comunicárselo a los dueños del puestecillo, casi meados de la risa nos dicen que claro que nos las dejan por ese dinero. He de decir que no estaba tan mala, aunque si hay una próxima, la pediré sin mostaza de Dijon (el picante se subía a la nariz y se me saltaban las lágrimas en algunos bocados, ¡me habían dado un trozo de infierno!).

A las 16h nos marchamos camino del aeropuerto, pensando que tendremos tiempo de sobra y no como a la ida, que cogimos el avión de milagro.

Llegamos al aeropuerto a las 16:30, el avión sale a las 18:35. Ahora sólo a relajarse, que una tiene vértigo y los aviones no son santo de mi devoción. Nos pasamos un rato larguísimo haciendo cola en el check-in, por lo menos una hora.

Yo llevo mi bolso y el equipaje de mano, pero mi Romeo lleva equipaje de mano, mochila, bolsito (masculino y de Calvin Klein, pero bolsito a fin de cuentas), el traje que se llevó para la entrevista y la bolsa con la comida para el avión. Además, el equipaje de mano está al límite del peso, pero no queremos facturar porque llevamos el portátil y además se rumorea que en Girona se pierden muchas maletas. En el mostrador no nos dicen nada, así que para allá que vamos, pero yo no puedo aguantar las ganas de hacer pis.

Mi Romeo recuerda que habíamos comprado un cuchillo en el supermercado para preparar los bocatas, aunque apenas lo usamos, y ahora no sabemos donde está. Revisamos la bolsa de la comida y encontramos un agujero. Pensamos que ha debido caerse por ahí, pero para estar más tranquilos, le digo a mi chico que revise su mochila mientras voy al baño. Hora: 17:45h.

Salgo del baño y mi Romeo me dice que no lo ha encontrado. Bueno, no pasa nada, lo debimos perder o dejar en el coche de alquiler. A malas, si te lo encuentran, que lo tiren y punto. Nos dirijimos hacia el arco y uno de seguridad (hay muchísimo personal de seguridad en este aeropuerto, nada que ver con Girona) nos para diciendo que llevamos demasiado equipaje y que volvamos al check-in para facturarlo. Le intentamos explicar que no es para tanto (hay gente que entra con un montón de bolsas y no les ha dicho ni pío), pero el tío se pone cabezón, así que guardamos la comida y su bolsito en la mochila, y volvemos. El tío nos pregunta qué hemos hecho y le decimos que hemos tirado la comida, que sólo llevamos las maletas, los bolsos y un traje (lo cual es cierto). Nos mira un poco mal, pero nos deja pasar (ay, dando mala imagen a los españoles).

Al pasar el equipaje por los rayos X ésos o como se llamen, la mochila de mi chico es apartada. ¡¡¡Mierd*, el cuchillo!!! Nosotros le decimos al de seguridad que creíamos haberlo perdido, el tío nos lo enseña (cómo si no supiéramos qué pinta tenía), y nos dice que era un objeto prohibido y que ahora tenía que revisar toda la mochila. Y encima con parsimonia el tío... Mi Romeo me dice que me vaya yendo a la puerta de embarque, por si la cosa va para rato, y no subir los últimos, o a malas irme yo y él ya cogería el siguiente vuelo. Hora: 18h

Me voy a buscar la puerta, pero como el aeropuerto es tan puñeteramente grande, hay que coger una especie de tren que te lleva hasta la puerta de embarque. Pierdo el primero por los pelos, el siguiente anuncian que viene en 5', llega puntual, me subo y me dirijo a la puerta de embarque. Ni rastro de mi chico.

Llego a la puerta de embarque, donde puede leerse "Last Call"... ¡¡¡pero si falta media hora!!! Estoy agotada del trote de los últimos días, la infección me molesta más que nunca y los aviones no me hacen ninguna gracia. De no ser porque hay un montón de gente lloraría. Además, él tiene las llaves del coche que dejamos en el aeropuerto de Girona, así que si llego allí me quedaré a las 21:30h tirada en la calle... Vaya perspectiva.

A las 18:20, con el anuncio "Last Call" aún parpadeando pero sin que hayan abierto las puertas, recuerdo que tengo el móvil desconectado. Lo conecto y enseguida recibo un mensaje para que llame al contestador. Mi chico: "Hola, estoy esperando el trenecillo, dicen que pasa dentro de 6 minutos y son las 18:10. Ya no llego, pero intentaré que me hagan un hueco en el siguiente, te quiero". Justo en ese momento, una de las azafatas anuncia que la salida del vuelo se retrasará 5 o 10'. Bueno, ya estoy tranquila, porque seguro que llega a tiempo.

A los 5' aparece, sonriendo y explicando cómo se lo han abierto y manoseado todo. Y además que por si le volvía a pasar, que se callara porque llevar un objeto prohibido y saberlo es delito...

Subimos al avión, y después de la habitual demostración de las azafatas, la explicación, que corría a cargo de un "azafato", termina de la siguiente manera: "minuto 45, 3 a 1, gol de Raúl, ¡hala Madrid!". A partir de ahí, el surrealismo fue total. Medio avión empezó a silbar y el otro medio a aplaudir, los muy fanáticos se pusieron nerviosos perdidos, lo que sumado al miedo a volar que debía tener más de uno fue un milagro que no empezasen a caer como moscas.

A medio vuelo, se enciende la luz del cinturón. Nos anuncian que vamos a atravesar unas ligeras turbulencias. Nada. Se apaga la luz.

Al poco rato, otra vez la señal del cinturón. Nuevo anuncio de turbulencias. Nada. Se apaga la señal.

Voy al baño porque estoy realmente mal y empiezo a sospechar que además de la infección, puedo haber desarrollado otra de orina.

Al volver, vuelve a encenderse lo del cinturón. Sin previo aviso, empezamos a botar en el asiento. Me empiezo a acordar de "¡Viven!", "Naufrago", "Aeropuerto Setentaynosécuántos" y hasta de "Apolo 13". Uno de los saltos es tan fuerte que la gente grita de pánico, porque de no ser por el cinturón nos habríamos golpeado contra el techo. Al cabo de un rato el azafato anuncia "eso ha sido la tramontana (viento del norte)". Nos relajamos un poco, pero no mucho porque seguimos dando saltos. Mi chico se queja de que no le circula la sangre por los dedos (de lo fuerte que se la apretaba yo, animalico...).

Cuando nos anuncian que estamos llegando al aeropuerto, el azafato simpático apostilla "final del partido, 4-2, ya estamos sólo a 6 puntos, hala madrid". ¡¡¡Lo que faltaba!!! La del asiento de detrás empieza a cantar el himno del Barça y medio avión la secunda a pleno pulmón, mientras que el avión sigue dando brincos. Como el piloto sea del Madrid la hemos cag***.

Si el vuelo es malo, el aterrizaje es peor, muy brusco y el avión muy ladeado, posiblemente por el fuerte viento (o porque el piloto efectivamente era del Madrid). Acojonados, pero vivos, salimos del avión. El mundo tiene otro color, el aire es más fresco y las estrellas brillan más...

Y a esperar noticias de los de la entrevista.
 
Inciso
Ayer por la tarde-noche tenía yo mi último capítulo de las "Crónicas Londinenses" a puntito de publicar, cuando trajeron el sofá nuevo para mis padres, "heredamos" los de ellos, sacamos los viejos a la calle para que se los llevara el ayuntamiento... A mí se me olvidó que no había llegado a publicar el post, y mi Romeo, sin encomendarse a Dios ni al diablo (¿es así la frase?), me desconectó el ordenador para instalarme un SAI... ¡¡¡sin preguntar y sin guardarloooooo!!!

Así que vuelta a empezar...
 
Crónicas Londinenses (III)
El día amanece soleado aunque sigue haciendo mucho frío (en torno a los 5ºC, aunque parece que no es una temperatura habitual ni siquiera para UK, ya que Mr. Harvey nos dice "you brought the winter with you"- trajisteis el invierno con vosotros. Aprendeos esta estructura porque es la frase favorita de los ingleses para saludar a los recién llegados de otro pais, junto con la variante "you brought the sun with you", las escuchamos 5 veces en 3 días...).

Dedicamos la mañana a pasear por Winchester, de donde sales como la persona más afortunada del mundo, según la superstición de que da suerte que un pájaro se te cague encima. Sinceramente, prefiero lo de la herradura... Al menos, lo único afectado fueron los abrigos, que tuvieron fácil limpieza. Inglaterra es algo así como el país de los patos, los encuentras a decenas en todos los ríos.

A las 11 ya nos hemos recorrido la ciudad de punta a punta, así que decidimos partir hacia Cambridge, ya que según Mrs Harvey tiene mucho que ver. También nos recomienda visitar Ely. Como el regreso iba a ser desde el aeropuerto de Stansted, habíamos reservado un B&B cerca de Cambridge, así que todo cuadra.

De camino a Cambridge, mi Romeo me anima a coger el coche un rato. Prácticamente todo es autopista, así que no me parece muy complicado y acepto. La sensación es rarísima, no encuentras el retrovisor interior nunca porque no se te ocurre buscarlo a la izquierda, te das golpes con la puerta al buscar la palanca de cambio en el lado que no es, y es un milagro si no intentas arrancar en 5ª, porque el cambio sí es igual que el de los coches de aquí... De todas formas, al cabo de 5' te haces con el coche, aunque creo que en una situación de peligro te saldría el instinto y tirarías hacia el lado que no es.

Nos acercamos al B&B, por si pueden darnos llaves y así volver un poquito tarde para variar (que llevamos dos días recogiéndonos antes de las 22h). Tras escuchar de nuevo "you brought the sun with you", el dueño del B&B nos da las llaves y un mapa de la zona.

Nos dirigimos a Ely (pronúnciese "ili"), cuya catedral es de lo más impresionante. No diré que medio pueblo es catedral, pero casi.


Hacia las 6, después de recorrer el pueblo de punta a punta, nos plantamos en Cambridge. Nos orientamos un poco, curioseamos las empresas de los alrededores (farmaceuticas y tecnológicas, esta gente sabe lo que se hace, no como aquí, que todo es construcción o servicios), cenamos y decidimos dejar el centro y sus colleges para el día siguiente. Nos recogemos hacia las 23h, aunque nos vamos a dormir pasada la 1. ¿Haciendo qué? Pues viendo la tele y "otras cosas", aunque UK sigue siendo un país virgen para nosotros, porque aún no podemos levantar la cuarentena (¡¡¡dichosa irritación!!!).

¡¡¡Y habíamos pedido el desayuno a las 8!!!
 
Crónicas Londinenses (II)
A las 7:30 arriba, dos horas para la entrevista.

El día pinta frío. Cambio mis planes de curiosear por la ciudad porque mi salud anda un poco perjudicada y además la entrevista digo yo que no va a durar tanto...

Mientras estoy en el coche chispea, llueve, diluvia, nieva, sale el sol, vuelve a nublarse, sopla un viento huracanado y finalmente vuelve a salir el sol. Con este clima, ¿qué puede esperarse de los ingleses? Que estén como put** cabras, como demuestra el tipo que sale a recibir a mi Romeo, en manga corta, y alguna que otra chica que veo por la calle, ataviadas con falda y sin medias. Temperatura: en algunos momentos el termómetro baja tranquilamente de 32ºF (0ºC). Paso el rato escuchando la radio, pasmándome con el nivel de conservadurismo y xenofobia de los que llaman a los distintos programas y escribiendo uno de esos cuentos que igual algún día me animo a colgar por aquí (no os hagais muchas ilusiones, porque raramente los llego a terminar).

Le entrevista acaba casi a las 12. Mi Romeo dice que todo ha ido bastante bien. ¡Ahora sólo tenemos que disfrutar! Como los dos hemos estado ya en Londres, decidimos aprovechar para ver otras ciudades, y así saber si nos convendría más mudarnos al mismo centro o hay sitios más tranquilos (y más asequibles, dicho sea de paso).

Primera parada: Stonehenge. Sólo unas cuantas piedras, cierto, pero pura magia. Ahora podría decir que "fue como si el tiempo se hubiera congelado", ¡¡¡pero es que hacía tantísimo frío y viento que los congelados éramos nosotros!!! Al poco rato nos dolían los oídos, así que preferimos despertar del hechizo y recogernos en el coche.


La tarde nos cundió muchísimo: conseguimos sacar una impresión general de Salisbury, Basingstoke y Southampton.

Nueva discusión idiota, esta vez: si tienes una novia que sabe manejar un mapa, no le toques la moral... La cosa estaba calentita, porque a mi Romeo no se le ocurrió otra cosa que grabar en video mientras conducía por la autopista.

Romeo- ¿Tenemos el mapa por ahí?
Yo- Sí... (apenas he empezado a mirarlo, que el tío me lo quita de las manos y se pone a mirarlo, aún en marcha por la autopista, con lo que mi cabreo llega a cotas inimaginables). Soy capaz de mirar un mapa, que lo sepas.
Romeo- Lo has tenido un montón de rato ahí sin mirarlo...
Yo- Uno de los dos tenía que mantener los ojos en la carretera...
Romeo- Pues toma y dime por donde tirar, yo sólo pienso ir por donde tú me digas.
Yo- Creía que eras como Juan Palomo... Ya que eres capaz de grabar en vídeo, leer un mapa y de todo mientras conduces, pues nada, tú mismo.
Romeo- Pero es que tienes el put* mapa ahí detrás sin tocarlo en toda la tarde, y perdona que te hable así, pero es que lo de guiar se supone que es cosa tuya y pasas de todo.
Yo- Paso porque me cabrea que hagas cosas que no debes hacer al volante, así que ahora guíate tú solo.
Romeo- Va, venga, lo siento, tienes razón, debería haberte dejado a tí, ahora ¿quieres guiar tú, por favor?
Yo- No me da la gana, mírate tú el mapa o tíralo por la ventanilla, me importa una m*****.
Romeo- Mira que eres cabezona...
Yo- Mira quién fue a hablar...
Romeo- No, tú (y luego poniendo voz de chica) y tú maaas... Parecemos dos niños pequeños.

Acabamos riéndonos los dos, y no ha vuelto a hacer ninguna otra cosa mientras conduce, a ver cuánto le dura...

Llegamos a Winchester agotados y al borde de la pulmonía. Los dueños del B&B (bed & breakfast, por si hay algún despistadillo) resultan ser un par de viejecitos la mar de encantadores, ambos profesores retirados, que nos dan un montón de información útil y se deshacen en atenciones. Una maravilla.

Nos vamos a la cama encantados, pero sin saber a qué dedicar el sábado, ya que pensamos que lo que hicimos en una tarde iba a llevarnos día y medio...

Eso sí, somos unos paranoicos del copón y tapamos el ojo de la cerradura con una bufanda y atrancamos la puerta con una silla. Como colofón, nueva pelea por el lado de la cama, esta vez riendo sin parar, haciéndonos cosquillas y peleando como dos críos...

Es medianoche pasada y le habíamos pedido el desayuno a Mrs. Harvey a las 8, ¿podremos levantarnos a tiempo?
 
Crónicas Londinenses (I)
Lo prometido es deuda, así que allá vamos, aunque me permitireis que lo "administre" un poco, que pasaron muchas cosas y yo todavía estoy con la hora de Londres (de hecho, sólo me he levantado "a fer un riu"- creo que ya me entendeis- y en cuanto acabe el post me vuelvo a la cama).

Llegada a Londres a las 19:30 (hora local).

El primer contacto con un lugareño deja claras dos cosas: me parece que esto no es Kansas, Totó (al menos, la tía Rose de Wolffo no corretea por aquí), y mi Romeo necesita un intérprete. El enorme recepcionista de los coches de alquiler era el equivalente anglosajón de Antonio Ozores, cierto (sólo le faltaba decir "no, daughter, no!"), pero si yo le entendía y mi Romeo no sería por algo...

En mi fuero interno lamento no poder experimentar la conducción por el lado izquierdo, pero teniendo en cuenta que soy algo así como disléxica y sólo distingo la derecha de la izquierda porque en la primera llevo el reloj (aunque soy diestra... ¡no es raro que me haga la picha un lío!), me resigno, no sin antes insistir encarecidamente en que contratemos el seguro completo en lugar del básico, por el módico precio de 11 libras más diarias. Parece ser que si tienes un golpe, sea o no culpa tuya (!), te clavan la friolera de ¡600 libras! mientras que, si has contratado el seguro completo, la broma se queda en sólo 100 libras. A esto los ingleses lo llaman "ass coverage"...

Con mucho cuidadito y 100 ojos, partimos hacia nuestro primer destino, que tras la fachada de pueblucho de mala muerte, escondía un pueblucho de mala muerte...

Del hotel, pagado por la empresa entrevistadora, lo único bueno que se puede decir es que está limpio (bien pensado, tampoco es mal piropo para un hotel).

Tras una ducha rápida, nos metemos en la cama para practicar una entrevista-tipo (seguro que después de leer "practicar" os esperábais otra cosa... ¡qué morbosillos!). Al principio en serio, y luego con bastante cachondeo porque estábamos agotados y mi Romeo no es capaz de decir tres palabras seguidas con sentido. A dormir y hasta el día siguiente...
 
El retonno
De verdad que lo intenté, pero me ha sido imposible conectarme por una cosa o por otra, pero sobretodo porque hemos aprovechado el tiempo al máximo y hemos exprimido los tres días. Si el jet-lag (!) y sobretodo el enorme cansancio acumulado me lo permiten, por la mañana os explicaré algunas aventurillas...

¡¡¡Pero ahora a mi camita!!!
 
Leaving On a Jetplain


All my bags are packed
I'm ready to go
I'm standing here
Outside your door
I hate to wake you up
to say goodbye...

But the dawn is breaking
It's early morn'
The taxi is waiting
It's blowin' its horn
I'm ready, I'm so lonesome
I could die...

So kiss me and smile for me
Tell me that you'll wait for me
Hold me like you'll never let me go

'Cause I'm leaving on a jetplain
I don't know when I'll be back again
Oh, babe, I hate to go...





I'll miss you, guys!!!

Pero tened por seguro que intentaré estar al corriente e incluso enviaros algún saludito (el estupendo de mi Romeo tiene un portátil que me vendrá de perlas), y a más tardar el domingo tendreis nuevas historias de la menda... See you!
 
Encuesta
Mientras le doy los últimos toques al equipaje, una encuestilla, así de paso igual me he olvidado algo y me echais un cable:

¿Qué 3 cosas no olvidais jamás de los jamases llevar cuando os vais de viaje? Y recordad que no voy a Kenya sino a la vieja Europa, así que nada de antídoto para serpientes o modelitos a lo Paula Vázquez...

¡Hasta ahora!
 
Minimalismo vs Rococó
El post de hoy de la buena de Carol B me ha hecho recordar algo que pasó cuando yo tenía unos 12 años (para que veais que lo mío con mi mami viene de antiguo, y no de que crea que he entregado mi flor a mi Romeo sin matrimoniarnos...).

Como en toda familia española de los 80 que se preciara, las faenas del hogar las realizaban las mujeres en exclusiva. A mí ya me afloraba la venilla feminista, claro, sobretodo cuando llegaba del cole a la una, con hora y media para comer, y mi augusta madre me ordenaba que limpiara el polvo, mientras que mi hermano, que iba al instituto por la tarde, se había levantado a las diez y se había pasado la mañana mirando el programa del Hermida (digo yo, que me suena que la Campos vino después), tumbado en el sofá sin pegar ni sello.

Que sí, que muchas han tenido que hacer muchísimas más labores del hogar desde su más tierna infancia, pero aquí es donde entra la dicotomía mencionada en el título (¡joé, como se nota que estudié en cole concertado!).

El estilo decorativo de mi casa se caracterizaba por no dejar ni 5 cms de espacio en cualquier superficie sin una figurita o marco de fotos. Ello resultaba en que algo que se podía realizar en 5' me llevaba cerca de media hora, ya que había que quitar el polvo del mueble pero también de todas y cada una de las figuras, y os aseguro que no había menos de 30...

Un día, hartita del rollo, le comuniqué mi intención de declararme en huelga de plumeros caidos hasta que no redujera el número de figuritas a la mitad.

No he vuelto a limpiar el polvo en casa de mis padres desde esa fecha.

Y en mi mueble sólo hay una foto de mis sobrinos, otra de unos amigos, y un jarrón que hice en un curso de cerámica (¡preciosisísimo, tú!).

 
¡Ya tenemos hotel!
Bueno, en concreto tenemos 3 hoteles, uno por noche. Aquí os dejo las fotos de un par de ellos, para poneros los dientecillos largos:




¡Mañana más!
 
¡Ays, y yo que me quejaba de la Renfe!
Noticia aparecida en www.elperiodico.com:

Tokio pone en servicio vagones de metro sólo para mujeres para evitar manoseos

Tokio. -- Las líneas ferroviarias de Tokio han comenzado a introducir en sus servicios vagones sólo para mujeres ante la avalancha de denuncias contra hombres que aprovechan las aglomeraciones en las horas punta para manosear a usuarias.

Este tipo de vagones, impulsado por el Ministerio de Transportes e Infraestructuras, ya existen en otras regiones de Japón, pero su aplicación se retrasó en la capital nipona por su masificada e intrincada red de compañías ferroviarias públicas y privadas.

Las primeras líneas en adoptar esta medida de prevención han sido Saikyo, de la compañía East Japan Railway, considerada como la más popular entre los manoseadores, y Rinkai, de Tokyo Waterfront Area Rapid Transit, debido a que ambas tienen un sistema compartido.

Pervertidos de los trenes

Por lo general, los chikan, que en castellano puede traducirse como "pervertidos de los trenes", se introducen en los tradicionales vagones abarrotados de gente y aprovechan la confusión para realizar tocamientos obscenos a las mujeres.

También los hay que actúan en grupo y, mientras uno realiza los tocamientos, los otros hacen de pantalla o bien acorralan a la víctima y proceden todos al mismo tiempo al abuso.

En los últimos ocho años este fenómeno se ha triplicado, puesto que de las 778 denuncias que fueron presentadas en las comisarías de Tokio en 1996, se pasó a 2.201 en 2004.

Por el momento, un sólo vagón de cada convoy de esas dos líneas prohíbe la entrada a hombres, pero otras nueve compañías privadas y la pública Toei Shinjuku tienen previsto seguir este ejemplo a partir del 9 de mayo.
 
Discusiones Idiotas de Nuestro Tiempo
Hoy: el lado de la cama...

Leelee llega a la cama después de cepillarse los dientes y se encuentra a Romeo en su lado (su de ella):

Leelee- Anda, hazme un huequecito.
Romeo- ¡Déjame un ratito, que se está muy bien!
Leelee- Tu lado es igual de cómodo, cuentista
Romeo- Que no, que aquí se está mejor (hasta aquí todo sonrisas, y Leelee esperando a los pies de la cama a que se quite).
Leelee- (poniéndose seria) Venga, apártate un poquito...
Romeo- (riendo) Oye, que en mi piso éste era mi lado de la cama.
Leelee- (seria) Pues aquí este lado es el mío...
Romeo- (riendo más) ¿Qué más te da?
Leelee- (mucho más seria) ¿Qué más te da a tí?
Romeo- (riendo a carcajadas) ¿No te parecen los dos lados iguales?
Leelee- (empezando a cabrearse) No, en el otro lado no me puedo dormir
Romeo- (descojonado) En mi piso sí te dormías al otro lado...
Leelee- (con un cabreo del 15) ¡¡¡Pues nada, hombre, quédate toda la cama para tí, que yo me voy al sofá, o puede que a tu piso, y así al menos podré dormir donde me salga de los huev**!!!

Leelee se va de la habitación y Romeo salta de la cama para seguirla, la coge y se la lleva a la cama, quedándose encima de ella en el centro de la cama. La besa, se ríe ¡¡¡y el tío fresco vuelve a estirarse en el lado de ella!!!

Romeo- ¿En serio estás cabreada por esto?
Leelee- (toda enfurruñada) Sí.
Romeo- ¿Tú sabes que yo lo decía en broma y que iba a dejarte tu sitio?
Leelee- Ya... (Pausa) ¿Ya no puedo echarle la culpa a las hormonas alteradas por el embarazo, no?
Romeo- No, pero explícamelo, anda...
Leelee- Es que antes me iba a dormir cuando quería, si no tenía sueño me quedaba un rato viendo la tele o leyendo, me levantaba más o menos a la misma hora... Y desde que estás aquí, me intento adaptar a tus horarios, y me voy a la cama a la misma hora que tú aunque no tenga nada de sueño, y tú te duermes y yo me tiro un montón de rato despierta, y me levanto según tu horario, aunque cada día sea a una hora distinta y me siente fatal... ¡¡¡Y ya lo que me faltaba es que me quites el lado de la cama!!!
Romeo- Lo entiendo.
Leelee- Y si al menos me fuera contigo a la cama "para hacer algo"...
Romeo- Ahora lo entiendo más...
 
¿Usted no nada nada? Es que no traje traje...
Antes de irme a la cama, sólo enseñaros lo elegante que va a ir mi Romeo a la entrevista de UK... ¡Si es que van a hacerle gerente de la empresa por lo menos!


¡Ay! Lo que me pone a mí un hombre con traje... ¡Ahora entendereis la prisa por irme a la cama! Que no, mal pensados, que es sólo por ayudarle a aflojar el nudo de la corbata ;)
 
Para todo lo demás... (versión 2.0)
Espejo retrovisor: 64€

Cubierta: 14.90€

Pintar cubierta: 6€

Mano de obra (media hora): 15.88€

IVA del 16%: 16.12€

Aguantar el rapapolvo de mi madre por no decirle que la rascada en la puerta fue culpa de mi novio y así dejarla que le metiera una bronca del copón a mi padre pensando que él era el culpable del estropicio porque ha sido él el que ha llevado el coche al final al taller porque la infección/irritación seguía haciendo de las suyas y no me he visto con ánimos y ahora sí os dejo respirar a gusto: ...¡¡¡NO TIENE PRECIO!!!
 
Resultado
¡Ay, chicos! De verdad que siento haberos mantenido con el alma en vilo toda la noche. Que no ha sido por fastidiar, pero a las horitas a las que hice el test como para ponerme encima a escribir el post... Y había que hablar, discutir la jugada y todo eso.

Llevo despierta desde las 7 de la mañana, básicamente porque se fue la luz, el teléfono empezó a pitar, y la infección/irritación a hacer de las suyas (lleva tanto tiempo conmigo que estoy por ponerle nombre, ¿alguna sugerencia?)...

Vale, vale, admito que lo de ahora sí es por haceros sufrir un poquitín... Venga, ahí va la foto:


Para los que no están muy puestos en estas lides, la rayita de la derecha significa que el test se ha realizado de forma correcta, y la ausencia de cualquier tipo de marca en la ventanilla de la izquierda indica que el test ha dado negativo... ¡Lo que yo decía!

¡Oooooooh! Nada de sacar las agujas de punto de momento...
 
¡Joé con el marketing!
A ver, ¿a qué cabeza pensante se le ha ocurrido llamar así al producto de marras?


Hombre, bien pensado, tiene su aquel, que viendo cómo les va a la Real Pareja, ¡¡¡seguro que me sale negativo!!!

En fin, muchachos, que me quedaré mirándolo un rato más, a ver si le hago entender la sencilla frase "una línea, bueno; dos, muy, muy malo".

Y no, no se mueve, ni me provoca mareos matutinos ni vespertinos, ni me dan ganas de comer calamares a la romana a las 3 de la mañana... ¡¡¡Que seguro que no estoy embarazada, leñe!!!

Y si no, en cuanto reúna valor, os lo enseño... ¡Echadle una horita, mínimo!
 
Sres. Predictor, ¿tienen ustedes a bien patrocinar mi página?
Mucha gente me ha preguntado, en persona, por teléfono o vía comentario, que por qué demonios aún no me he hecho el dichoso test...

Primero y principal, porque mi periodo es tan irregular que si hiciera caso a los retrasos de menos de 10 días, me tendría que hacer al menos 4 tests al año... ¡En lugar de patrocinarme, Predictor tendría que hacerme accionista!

En segundo lugar, ¿qué pasa si da positivo? Si, ya, que en la ventanita indicada sale una marca, pero no me refería a eso. Supongo que en el fondo soy una cobarde de tomo y lomo, que desde que comenzó la historia del retraso se lo toma a cachondeo, dice "no sé si debo" cada vez que se toma una copa, o culpa al niño (y no a las comilonas de Semana Santa) del kilillo que ha cogido en estos días de celebraciones varias. Pero realmente sería el peor de los momentos para encargar una criaturilla, y por muy agnóstica y satánica que sea, lo del aborto no es una perspectiva halagüeña (siempre he sido de las que piensan que hay que ser responsable de tus actos...).

Y tercero, porque el nuestro sería el caso de fertilidad más milagroso de la historia. Bueno, puede que la Virgen María nos quite el primer puesto, pero fijo que hacemos podio... Porque os recuerdo que hay una cuarentena que dura desde hace un tiempo más que considerable, y las posibilidades que nos quedan son taaaaan remotamente proclives a engendrar un nuevo ser...

Esta tarde, al salir del trabajo, Romeo irá en busca del dichoso Predictor, y os informaré puntualmente, pero como sea que sí, ya os aviso: chicas, dejad de pensar que somos menos fértiles a partir de los 27, porque es un bulo...

¡Ah, querido Fray Barriga! ¿Habrá sido la mantequilla enriquecida con "Folic B"? ¡¡¡Cachisnelácidofólico!!!
 
This is the end...
Que no, que ni cierro el quiosco ni me he peleado con mi chico ni el Predictor ha dado positivo...

Que lo que pasa es que en mi ruta habitual por los blogs del personal, en el de La Divina Gilda (¿alguien me puede explicar cómo se hace eso tan bonito de pasar el puntero sobre el nombre y que la página aparezca como una seta? En todo caso, la ilustre dama habita en "blogs.ya.com/ladivinagilda"), me he encontrado otro de esos tests un poco tontolabas en el que se supone te vaticinan el día exacto de tu fallecimiento (www.deathclock.com).

Una ve siempre la vida color de rosa, así que además de escoger la fecha en versión "optimista", de índice de masa corporal (ese número mágico que se obtiene de dividir el peso en kilos entre el cuadrado de la estatura en metros) he puesto la que me quedará a más tardar en verano, cuando horas y horas de nadar en el mar obren milagros en mi anatomía...

El caso es que me ha salido que el Día D será un lunes, 21 de octubre... ¡¡¡del 2080!!! Eso supone que voy a vivir la friolera de 104 años, ¡¡¡VOY A ARRUINAR A LA SEGURIDAD SOCIAL CON EL PAGO DE MI PENSIÓN!!!

Visto desde el lado positivo:
- Aunque vaya a ser madre a una edad considerable (o no) es posible que vea a los hijos de los hijos de mis hijos... ¡¡¡voy a ser la reyaya Leelee!!!
- Sobreviviré a la Tercera Guerra Mundial, que según Nostradamus tendrá lugar cuando el futuro Papa, que será italiano, sea asesinado por los árabes (qué tío el Nostradamus ése, sembrando inquina un montón de siglos).
- Veré al Barça ganar la Copa de Europa otra vez (que en 75 años ya podrán, no les aprieto...).

Visto desde el lado negativo:
- Ya me puedo ir comprando una buena crema antiarrugas, y ahorrando para una operación de pecho, ¡¡¡porque me van a acabar llegando a las rodillas!!!
- Mejor me hago un seguro médico y que me miren bien lo de la infección/irritación, que no quiero vivir otros 75 años con ella...
- Más vale que le ponga las pilas a mi Romeo, que suele dejarse los calcetines usados por el suelo del dormitorio, o se los tendré que recoger 27.375 veces... Claro que tampoco es para tanto, porque él me ayuda un mínimo de 3 veces al día a buscar mis gafas, ¡¡¡eso son 82.125 búsquedas de gafas!!!

Animalico...

 
Adivina, adivinanza
¿Qué pueden estar haciendo Romeo y Leelee un domingo a las 22:50 de la noche?

¿Cenar? Con lo que tenemos en la nevera, evidentemente no.
¿Hacernos carantoñas? Yo en la habitación verde, él en la azul, y con una pared de por medio, pues tampoco.
¿Ver la tele? No seguimos "Aida" ni... ¿qué hacen por la tele los domingo por la noche, aparte de "Silenci?"?
¿Discutir? No, gracias, ya tuvimos bastante estos dos días atrás...
¿Dormir? Levantarse a las 13h ayuda a estar despejaditos...

¡¡¡Pues reservar hotel!!! Que nos vamos el jueves por la tarde, estaremos allí hasta el domingo ¡¡¡Y NO ENCONTRAMOS HABITACIÓN!!! ¿Serán las legiones de fans de Camilla Parker-Bowles que acudirán a la boda desde todos los rincones del mundo?

PD.- ¿El niño paga habitación? Pobrecito él, es muy bueno y no hace nada de ruido (antes de que descorcheis el cava, que aún no me he hecho el test, pero antes de ir a UK seguro que sí)...
 
Contenido de la nevera (más o menos habitual)
Tarrinas de mantequilla: 2 (ambas empezadas)
Botes de mermelada: 2 (ciruela y arándanos)
Sobres de allioli: 3 (al límite de la fecha de caducidad)
Cuñas de queso azul danés: 4 (una empezada)
Bolsas de pan de molde: 2 (una caducada desde el 30/3 y la otra, sin empezar, desde el 01/4)
Yogures: ¡¡¡23!!!
Botellitas Bio Soja (ideales para la flora que he de recuperar): 7
Tubitos para análisis de orina (para ser entregados el 06/6): 2
Botellas de granadina: 1 (¿caducada?)
Fresas del Maresme (regalo de mi suegra): 2 kgs
Carne de la barbacoa de hoy: lo menos para 6 personas

¿Sabríais preparar algo decente con semejantes ingredientes? Eso sí, la carne no cuenta, que con unos minutos al microondas ya está lista...
 
La conquista del paraíso
Por ser la pequeñita de la casa (1'65 contra 1'85 de mi hermano), en su día tuve una cama de 1'80x80, mientras que mi hermano disfrutaba de una de 2'00x90. Me prometí a mi misma que cuando me comprara una cama, sería lo más grande que permitiera la habitación, así que el año pasado me obsequié con mi estupenda cama de 2'00x1'50 con colchón de látex, una auténtica gozada.

La puñetera costumbre de dormir con la mitad de la cara sobre el filo del colchón hizo que me llevara la friolera de medio año hacerme dueña y señora de la totalidad de la cama. Entonces empecé a dormir totalmente estirada, los brazos abiertos, y nunca daba con los confines de mi paraíso particular.

Al empezar a compartir cama con mi Romeo, ya me costó lo suyo dejarle sus 75 cms. Ahora resulta que él me busca en mis 75 cms, con lo que la mayor parte de la noche nos quedamos los dos en mi lado de la cama, dejando vacío el otro...

Moraleja: si el diseño de vuestro dormitorio os lo permite ¡¡¡compraos una cama de 2x2!!! Si no, os encontrareis con un novio pegado a vuestra espalda como una mochila y durmiendo en el palo como las gallinas, que diría mi madre...

PD.- Si no se nos pegan como una lapa también nos quejamos, ¿verdad, chicas?
PD2.- Gracias a todos por el apoyo de ayer.