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Cosas que pasan a los veintimuchos
Aventurillas de un par de dos mientras recorren el mundo...
Acerca de
¡Lo que hay que ver! Tantos años soltera y bien orgullosa de serlo, y llega un morenazo derrochando amor ¡y caes como una tonta! Todo cambia, nada permanece... ¿o sí?
Sindicación
 
And the Oscar went to...
¡Ay, que me temo que no me ganaré la vida de adivina!

Eso sí, bien contenta que estoy del resultado (¡chúpate ésa, Scorsese!). Ayer al final la que ví fue "Diarios de Motocicleta"... ¿Sabeis que de seguir vivo el Che cumpliría años el mismo día que yo?

Genial ese Jorge Drexler cantando en lugar de darle las gracias a su familia, a sus vecinos, al lechero, al del banco, al taxista que le llevó desde el aeropuerto...

Me alegro de haberme equivocado con el Oscar de Morgan Freeman, porque su personaje me encantó. Había apostado por Alan Alda un poco por eso, porque Freeman hace muchos papeles simpáticos y una ya está tan acostumbrada que no le sorprende (¿quién no le recuerda en "Cadena Perpetua").

Lo mismo me pasó con Hillary Swank, que había recibido Oscar por "chica queriendo hacer cosas de chicos" en "Boys Don't Cry". Aunque al ver el escote que llevaba la amiga me pregunté ¿no se lo habrán dado para poder apreciar el escote trasero con detenimiento?

Y respecto a Mar Adentro, los que hayais visto las dos (Mar Adentro y Million Dolar Baby) entenderéis porqué creía yo que era mal año, esperaba el Oscar para Million Dollar Baby y pensaba que eso excluía la peli de Amenábar de las quinielas. Pues fue que no... y un montón que me alegro. ¡¡¡Y a ver para cuándo ese Oscar para Bardem!!!

Encantadísima por el Oscar para Cate-Kate (¿se puede contar como 5º de la grande entre las grandes?), y a ver si esta semana cae Ray y puedo apoyar a Jamie Foxx (que ya me gustó en "Collateral" y no dudo de que se lo merezca).

¡Y viva una gala de los Oscars tan interracial! Ya iba tocando...
 
And the Oscar goes to...
Una cinéfila de pro como yo no puede dejar pasar la ocasión para hacer su quiniela de los Oscars que se entregarán esta madrugada. Me faltan por ver Ray y Hotel Rwanda. Pero en el caso de la primera, dentro de dos horas me encargaré de ello, y si es necesario modificaré mis apuestas.

Mejor película: Million Dollar Baby (si no la habeis visto aún, llevaos un paquete de kleenex)
Mejor película extranjera: Mar adentro (mal año para presentarla, Alejandro!)
Mejor película de animación: Shrek 2 (oioioi mi gato hace uiuiuiuiui)

Mejor director: Clint Eastwood (púdrete, Scorsese, so creido)

Mejor actor: Clint Eastwood (aunque Johnny Depp me ponga un rato)
Mejor actriz: Kate Winslet (por ponerse esos pelos, por sus kilos bien puestos, por sus narices y porque me da la gana, y es que me gusta la jodía)

Mejor secundario: Alan Alda (¡qué gran escena la del juicio!)
Mejor secundaria: Cate Blanchett (sobretodo por tener los ovarios de encarnar a la irrepetible Kate)

Mejor guión original: Charlie Kaufman, Michel Gondry y Pierre Bismuth por ¡Olvídate de mí! (raro, raro, raro... en la línea de Charlie Kaufman)
Mejor guión adaptado:David McGee por Descubriendo Nunca Jamás (y eso que Peter Pan era el cuento que menos me gustaba de pequeña...)

Mejor banda sonora: James Newton Howard por El Bosque (el acojone por un sistema más simple que el mecanismo de un botijo)
Mejor canción: David Bryson, Adam Duritz y David Immerglück por Accidentally in love’ de Shrek 2 (I'm in love, I'm in love, I'm in love, I'm love...)

Mejores efectos visuales: Spider-Man 2 (que San Raimi- lo de "San" no es una errata, es que me el tío me divierte- se lleve una alegría)

Mejor vestuario: El Aviador (yo y mi debilidad por la moda de la primera mitad del siglo pasado, y la del anterior aún más, que vuelva el miriñaque- incómodo de cojones, seguro)

Mejor maquillaje: La pasión de Cristo (ay, qué pupita)

Últimas puntualizaciones: soy consciente de que es más que probable que Scorsese arrase este año, porque ha hecho su peli con un ojo puesto en el reconocimiento de los Oscars (como le pasaron la mano por la cara con "Gangs Of NY", este año se ha querido desquitar), pensando en la colla de momias que hay por académicos. Por eso mismo, el amigo Clint lo tiene difícil (demasiado de izquierdas para esos abueletes conservadores). Pero como éstas son mis preferidas y no intento hacer de Rappel me la repampinfla si no acierto ni una...

Ahora a ponerme las lentillas (y a limpiarme la cera de los oídos) para ver "Ray" con detalle, luego siestecilla, y finalmente a jartarse de café, que la noche será laaarga

PD.- ¿Nadie echa de menos alguna nominación para Kill Bill? La buena de Uma, tan olvidada ella...
 
Las amigas de la novia
A raiz de algún comentario a mis post (oséase, el de la buena de Ardelia más que nada), he recordado un fenómeno creciente en mi vida pero que debido al aislamiento por mi baja tenía un poco apartado de mi memoria.

Este fenómeno, conocido como "tútecallasqueyatienesnovio", consiste en que cuando me junto con una o varias solteras, yo, antigua adalid de la guerra contra las relaciones de pareja y defensora a ultranza del "fóllame pero no te enamores o te haré pupita", me encuentro que cada vez que doy una opinión, se me desautoriza con la frase "tú te callas que ya tienes novio".

Veamos unos ejemplos:

Ellas: "los tíos son unos cabrones que sólo quieren llevarte a la cama"
Yo: "A ver, no me seais radicales, que alguno bueno habrá"
Ellas: "Tú te callas que ya tienes novio"

Ellas: "Los tíos son unos cabrones, a los cuatro años se acaba la pasión pero siguen con sus novias porque tienen sexo garantizado además del que puedan encontrar por ahí"
Yo: "La pasión no tiene por qué acabarse a los cuatro años y no me seais radicales que no todos los hombres buscan algo fuera de su pareja"
Ellas: "Tú te callas que ya tienes novio"

Ellas: "Los tíos son unos cabrones, te dicen que te quieren para que te abras de piernas"
Yo: "Parece que lloverá hoy"
Ellas: "Tú te callas que ya tienes novio"

Snif!!!
 
Te quiero... decir que necesito ir al baño
Ay, me temo que esto va a doler... de largo y puede que incluso de pesadito a ratos, pero hay cosas que no se pueden resumir si uno quiere conocer la raiz del problema. Un poquito de paciencia, plis!

En el blog de la famosa Ardelia (para los despistados, "Blog de una soltera") he leido un post sobre ese par de palabrejas que tanta felicidad como dolores de cabeza provocan según el caso.

Yo lo veo así: la primera vez que me dijeron "te quiero" respondí "yo también te quiero" como un acto reflejo, porque creía que era lo indicado. Aunque no lo sintiera, pero algo de cariño sí le había cogido al muchacho, yo era joven e insensata, y además pensaba que el "te quiero" era una especie de "how do you do?", que los que sepais inglés sabreis que se puede contestar con la misma frase exacta, "how do you do?". Así pues, a un "te quiero" se le contesta "te quiero", ¡huy, qué fáciles son las relaciones de pareja!

Poco después tuve el cuelgue más grande de mi historia hasta entonces. El chaval, de ahora en adelante vamos a llamarle "el alpinista" para no crear confusión con mi romeo, era un mozalbete muy popular con una vida social hiperestresante. Bastante tenía yo con luchar por hacerme un hueco en medio de todo aquel gentío como para fijarme en que los días pasaban y aún no me había dicho que me quería. ¿Debe decirlo la chica antes de que el chico se lo haya dicho? ¿No quedaremos como unas idiotas rematadas, como unas pesadas, como unas bobas a las que tomar el pelo?

A fuerza de no oir ese "te quiero" de labios del alpinista, una aprendió a tragarse las ganas de decirlo, a demostrar con gestos y no con palabras lo que sentía... Ni siquiera en los momentos de pasión perdíamos el control, con él no había orgasmo que valiera.

El día de mi cumpleaños, "sólo" siete meses después de empezar a salir juntos, me mandó un SMS felicitándome y poniendo de postdata: "Te quiero".

¿Qué tipo de persona te dice eso, después de meses de relación, y ni siquiera tiene la delicadeza de dar la cara y decírtelo mirándote a los ojos? Ni siquiera tenía la excusa habitual de "ya lo he dicho otras veces y las mujeres, que sois malas malísimas, me habeis destrozado el corazón sin piedad, así que ahora me lo callo". Este muchacho, además de ser virgen antes de conocerme, jamás había sufrido una decepción amorosa. ¿Había de pensar lo que suelen pensar las mujeres solteras de mi edad, es decir, que los hombres son unos capullos sin sentimientos que sólo nos quereis para llevarnos a la cama?

Yo quizá pequé de ingenua, o estaba tan obsesionada por lo esquivo de sus sentimientos (que no enamorada, creo ahora), y no le dí importancia durante un año.

En nuestro aniversario me lo dijo, esta vez en un trocito de cartulina verde recortada a modo de tarjetita, dentro de una cajita rosa decorada con angelitos (cualquiera que me conoce mínimamente bien sabe que odio el rosa) y que no contenía un anillo, ¿qué esperábais?, sino las piedrecitas que adornan los parterres falsos de los centros comerciales... ¡Por cierto, chicos, que no todas buscamos la cartera del hombre!

Son los dos únicos "te quiero" que recuerdo de este individuo en 15 meses, y no sé si llegó a decírmelo alguna vez de viva voz, yo en todo caso no me acuerdo.

Mi romeo me dijo a las pocas horas de conocerme "creo que me estoy enamorando de tí". ¿Quién de entre nosotros no habría salido corriendo? Pues yo, que pese a tener el estómago debajo de la campanilla aguanté estoicamente. También aguanté estoicamente su primer "te quiero" a los pocos días, y los que me dijo durante y después de hacer el amor por primera vez, y todos los que me dijo, que fueron muchos, en nuestros primeros dos meses de relación.

No contestaba, sonreía, le besaba... Intenté explicarle mi trauma con esas palabras, que en la relación que me había transformado en un pendón desorejao de cara a las siguientes un "te quiero" era rara avis...

Un buen día hice un esfuerzo exagerado y conseguí susurrar uno muy tímido, casi inaudible, pero que él sí oyó. Le quería, ¡y tanto que le quería! Le quería desde el primer día, desde siempre, desde antes incluso de conocerle. Él es la persona con la que he soñado compartir mi vida, que hace realidad todas esas fantasías, salvajes o tiernas, el tipo de hombre que es capaz de hacerte el amor levantándote en volandas contra la pared del pasillo, cuando cinco minutos antes te había estado dando un masajito en los pies mientras cada uno leía su libro en un extremo del sofá...

Mi romeo me curó de mi miedo al amor.

¡Ah, y ahora le digo "te quiero" montones de veces al día, porque le quiero y porque se lo ha ganado con su infinita paciencia!
 
El día más frío del crudo invierno
Esta semanita está siendo de lo más frío por España. En las noticias no paran de salir imágenes de ciudades cubiertas de dos palmos de nieve, de carreteras cortadas, de montones de problemas que provoca un poco de agüita muy fría en un país que siempre anda publicitando su sol y sus playas...

...Y mientras tanto yo en mi pequeña burbuja donde todo es cálido...

Si teneis la mala suerte de ser de los míos, es decir, que odiais el frío y la nieve y no veis la hora de que llegue el veranito, ¡ánimo, que ya queda menos! Y abrigaos mucho, cuidad vuestra salud al máximo, que por culpa del tratamiento para curarme una amigdalitis tengo a mi chico en una especie de cuarentena (nos dejamos llevar una de cada cuarenta veces que nos apetece hacer el amor...).

Ayer le pregunté si había pensado una fecha límite para la mudanza. Se quedó pensativo y le sugerí "¿de cara al verano?", con la sensación de que me diría "¿¡dónde vas, loca, cómo vamos a mudarnos tan pronto!?", pero frunció el ceño un momento, miró al techo y me respondió "sí". ¿Era duda eso que capté en su voz? Pero no le pregunté. No sé dónde demonios se esconde esa parte de mí que hace años que me grita "¡¡¡Bobaaaa, tú eres fuerte, no necesitas a nadie, no te lies, estás mejor solaaaa...". Hace casi siete meses que está muda y por eso a veces casi no me reconozco...

...Capté su tono de duda y no pregunté por miedo a que me dijera: "¿y por qué no después del verano?"...

Y esta tarde, mientras estábamos abrazados en el sofá, se humedeció los labios (¡y qué labios!) y dijo: "oye, aquello que dijimos ayer de poner de fecha límite de aquí a cuatro meses..."

Creo que durante un segundo se me paró el corazón. Fue una sensación parecida a cuando te dicen la maldita frase "tenemos que hablar". Ese segundo en el que tienes la certeza de que va a decir cinco o seis palabras que abrirán un pozo bajo tus pies. Un montón de pensamientos positivos y negativos cruzan tu mente:

"Le da miedo comprometerse tan pronto"

"¡¡¡Pero si fue él el que te lo pidió!!!"

"No lo tiene claro"

"Él me adora"

"Te lo dijo en pleno polvo, la sangre no le llegaba al cerebro"

"¡¡¡No la tiene tan grande para albergar 5 litros!!!" (Oops! Cariño, si un día te doy permiso para leer esto, que sepas que estás muy bien dotado y además la usas como nadie, ¡campeón!).

Y volvió a hablar: "¿Realmente necesitamos tanto tiempo? Todo lo que tenemos que hacer lo podemos tener listo dentro de un mes como mucho...".

¿Cómo pude dudar? ¡Ay, los hombres teneis tan mala fama...!
 
Suerte
Soy joven (veintimuchos es ser joven, aunque ya no te hagan descuentos por casi nada)...

Soy razonablemente guapa (ni asusto a los niños por la calle ni soy la diosa que mi novio me grita que soy cuando estamos en plena faena)...

Tengo un trabajo que odio pero que podré dejar cuando me venga en gana (porque ni pago hipoteca ni tengo cuatro churumbeles a los que mantener)...

Vivo en una casa de casi cien metros cuadrados por la patilla (aunque tenga que soportar las idas de olla de mi madre o dejar un buen polvo a medias y vestirme a todo correr porque la oigo bajar por la escalera de la terraza)...

¡¡¡Y encima voy y saco cuatro aciertos en la Primi!!! ¿Quién dijo eso de "afortunado en juego desafortunado en amores"?

La vida me sonríe, y yo se lo agradezco con una risa de pura felicidad.

(Y la vocecita ceniza que me dice que no todo puede ser alegría y que algo malo vendrá para compensar que se vaya a hacer puñetas...).
 
Solidaridad femenina
La que esté libre de pecado, que tire la primera piedra: ¿a quién no le ha atraido alguna vez el novio de otra, ni que fuera uno de esos días tontos que te dan, que estás un poco falta de cariño y el pollo en cuestión te saluda con una sonrisa y dos besos y te dice "mmm, qué bien hueles"?

Yo misma he caido en la tentación, y un par de veces...

Luego, si realmente eres una persona íntegra, buscas una excusa para acallar tu conciencia... él es el que te busca... no eres tú la que le hace daño a nadie, que al fin y al cabo estás soltera y sin compromiso... antes de salir con ella fue novio tuyo y seguís teniéndoos cariño...

Todo esto viene a propósito de una charla con una amiga. Su ex-novio, ahora casado, no ha dejado nunca de echarle miradas significativas al escote, alguna caricia furtiva de tanto en tanto, un poco de toqueteo en el coche... Ella dice que han fijado unas reglas, y que no van a pasar de ahí, vamos, que han firmado el "Tratado de Toqueteo General", que lo permite todo excepto el intercambio de fluidos...

Y de pronto me he sentido muy mayor, como una respetable madre de familia abroncando a su hija pendón. "¿Y si te enteraras de que mi novio va tocándole el culo a su ex por ahí mientras yo quedo contigo a hacer un café? ¿No sería un cabrón y ella un puta?".

Admitámoslo: algunos chicos tienen la mano larga, pero nosotras nos ponemos a su alcance. ¿Qué tal un poco más de "oye, el culo se lo tocas a tu novia, que para eso la tienes, a mí me buscas cuando te haya firmado los papeles..."?

Y a los chicos, no os conformeis con la primera que pase porque esté buena, y buscad una que os llene de verdad. Seguro que no teneis que andar buscando nada por ahí, y sereis mucho más felices.

Y, en general, si hay que esperarse hasta los 30 o más, aprovechad el tiempo que se os ha dado, divertíos, probad, haced lo que os diga el corazón en cada caso... y no desespereis, porque al final todo llega, y si no llega tampoco pasa nada, que tarde o temprano se acaba teniendo una sorpresa. ¿Fácil decirlo desde la seguridad que da saber que dentro de cuatro horas llegará mi hombre para colmarme de amor? Os contaré un secretillo: el día antes de conocerle estaba desesperada porque me gustaba otro chico que no me hacía ni caso. Le dije a mi amiga (la misma del Tratado de Tocamientos Generales): "paso de éste, me busco uno que me quite las telarañas y listo" y sólo 4 días después ya me estaban susurrando "te quiero" al oido...

La vida es así de imprevisible.
 
Insomnio
¿Se puede hablar de insomnio siendo sólo la 1:45 de la madrugada? Pues teniendo en cuenta que me he pasado media vida acostándome más o menos a esta hora supongo que no, pero hace dos días que duermo poquito y la marmotilla que llevo dentro me pide a gritos 10 horas de sueño reparador.

Hoy no es por darle vueltas a la cabeza, sino más bien por los problemillas de salud, que no me dejan estar tumbada en la cama bien a gusto.

Aunque he de reconocer que últimamente no estoy cómoda en mi cama. No será porque sea una mala cama, que la puñetera me costó el sueldo de mes y medio entre canapé, colchón de látex de 200x150, nórdico para frío siberiano (así de calentita llevo yo todo el invierno), fundas para el nórdico (versión Heidi con florecillas para cuando estoy romanticona y versión hardcore en negro y rojo para noches de pasión), almohadas, cojines...

Mi sueldo tampoco es para tirar cohetes, pero vamos, ¡nómina y media es una buena suma!

Decía que no estoy cómoda... ¿cómo puedo estarlo? Si es que somos unos agoniosos, que nos acostumbramos enseguida a lo bueno.

A que me deje relajadita a base de horas de hacer el amor...

A apoyar la cabeza en su hombro, que no será tan anatómico como mis almohadas, pero ideal de la muerte que lo encuentro yo...

A cerrar los ojos y sentir cómo su aliento me acaricia los párpados...

A su mano grande y fuerte en mi cadera, mientras que la otra descansa sobre la mano que tengo en su pecho...

A pasar los pocos segundos que consigo mantenerme despierta después de la extenuación de amarnos, entretenida acariciando los pelitos de su pecho (ya casi lo he convertido en metrosexual a base de regalarle cremitas para la cara y jerseys que le marquen los pectorales, pero soy de las que piensan que "el hombre y el oso, cuanto más pelo más hermoso", y es que me ponen los tíos machotes, ¿qué quereis que os diga?)...

¡En fin, a tener a mi chico en mi cama!

¿Qué más da si sólo pueden ser un par de noches al mes, o una tarde de tanto en tanto? Menos da una piedra...

Voy a intentar dormir otra vez, a ver si la infección se apiada de mí, y me deja entrar en el mundo de los sueños...
 
Curiosa criatura la mujer
Me he pasado todo el día pensando en él. Aunque he estado dopada y medio delirando, no podía pensar en otra cosa que en el momento en que girara la llave de la puerta.

Extrañamente, cuando ha venido nos hemos besado durante un par de minutos y luego nos hemos dedicado a hacer otras actividades: yo a escribir un poco de un libro que posiblemente jamás termine de escribir y él a estudiar japonés, aunque sobretodo porque yo estaba absorta en la escritura y no le dejé otra opción.

Al cabo de un rato hemos cenado y casi le he obligado a irse, con la excusa de que él estaba muy cansado y que mañana tiene que madrugar mucho.

"Casi no te he hecho ningún mimito", ha protestado mientras le abrazaba a modo de despedida.

Y entonces me he quedado al borde de las lágrimas, deseando que pudiera quedarse a pasar la noche.

Como otras noches, noches que he conseguido escabullirme de mi posesiva madre con excusas, noches robadas a fuerza de sacar planes de la nada. Quien no tiene unos padres como los míos no sabe lo que es eso, y lo afortunados que son. Admito mi parte de culpa por no haberme rebelado en su momento, y haber creado una suerte de vida paralela de hija cuasiperfecta. Cada familia tiene sus miserias, y aunque admito que la mía es buena en comparación con otras que conozco, necesitaría un buen rato para explicar porqué nunca he dicho basta al abuso de autoridad y a las comparaciones con mi hermano, éste sí hijo perfecto y ganado a pulso con una paciencia infinita...

Padres... ¡capaces de dar un brazo por sus hijos pero a veces incapaces de darse cuenta de lo infelices que nos hacen interfiriendo en nuestras relaciones!

Pues eso, que no he aprovechado nada la tarde con él, pero tengo una explicación mejor que la que viene inmediatamente a la cabeza y que es "¡niña, cacho gilipichi que eres!".

Ayer ya tenía yo algunas molestias, y no estaba la cosa como para repetir las seis horas de sexo salvaje y desenfrenado del sábado. Aún así, antes de irse, el tierno besito de buenas noches se convirtió en casi una hora de besuqueo enfurecido contra la pared del recibidor, con repetidos golpes de mi cabeza en ella de los que apenas era consciente (¡y no sonaba a hueco, listillos!). Cuando por fin salió por la puerta, ahí estaba el consabido nudo en el estómago... ¡Será posible que le veo cada día un montón de horas y mira que echo de menos al condenao! ¿Será que estoy enamorada de él como nunca de nadie?

Pos va a ser que sí...
 
Una de médicos
Mi hermano en el hospital con neumonía.

Yo de baja por contractura muscular. Además, estoy reglosa. El colofón: la regla me ha reavivado una infección vaginal (suena fatal y se lleva peor) que tenía casi curada.

¿Serán achaques de la edad, a estas alturas? Seguro que no, sólo es una racha de mala suerte, pero no somos conscientes de la maravilla que supone simplemente tener todos los mecanismos funcionando correctamente.

Nos creemos capaces de todo, somos los dueños del universo, conseguimos los avances tecnológicos más sorprendentes... y luego la ingesta de unos antibióticos te altera la flora intestinal y te provoca la aparición de unos hongos microscópicos en el interior del aparato reproductor y ¡hala! de pronto esas cositas minúsculas se convierten en el centro de tu existencia.

Cariño, tocan otros cuantos días de abstinencia...
 
La conversación (episodio dos)
No contenta con la charla de ayer, esta mañana he repetido sesión intensa con mi madre, ama de casa abnegada de ideas antediluvianas...

Pensé que era mejor ir preparándola para lo que se le avecina.

No he sido nada concreta, pero le he venido a decir que no espere que las cosas sigan igual mucho más allá del verano.

Ella esperaba de mí un noviazgo estándar, petición de mano, boda por la iglesia, banquete en restaurante de cierto nivel... y posiblemente compartir su punto de vista del sexo como una obligación propia del matrimonio.

¡Cualquiera le dice que necesito las dos manos para indicar el número de hombres que me he llevado a la cama (y recordad que los árbitros de los partidos de baloncesto pueden marcar números bastante altos)!

Hasta esta mañana seguro que la pobre pensaba que yo aún era virgen... Ahora, como ni he confirmado ni desmentido nada durante nuestra conversación, no creo que las tenga todas consigo...

¡Un alivio, la verdad!
 
La conversación (episodio uno)
Ayer por la tarde pensé "valor y al toro".

Le dije "tenemos que hablar con calma de lo que me dijiste". Por un momento no supo a lo que me refería, y luego reaccionó. Conociendo mi miedo a perder la independencia tenía que tratarse de eso...

"¡Ah, lo de vivir juntos!"

Pero la conversación no fue por los derroteros prácticos que yo esperaba, como ponernos una especie de límite máximo de la mudanza, si era mejor que yo me mudase a su piso o él se aventurara a venir a mi casa, teniendo en cuenta que soy una especie de okupa de la planta de abajo de la casa de mis padres...

Tumbado a mi lado en el sofá, me miró y se desmarcó con un "venga, te lo digo: el día que te regalé los pendientes (el día que se cumplieron 6 meses de conocernos, del primer beso y de nuestra primera noche juntos, todo al mismo tiempo) estuve a punto de regalarte un anillo".

En lugar de salir corriendo de allí como alma que lleva el diablo, me quedé a seguir escuchándole hablar de compromiso, familia y amor eterno. Y lo más raro fue oirme a mí misma alentándole, estando de acuerdo, ¡y notar lágrimas de emoción corriendo por mis mejillas!

¿Qué fue de aquella chica que pensaba vivir sola, disfrutar de la soltería para mariposear bien a gusto, teniendo como compañía unos peces de acuario como mucho, porque hasta un perro le parecía que exigía demasiado compromiso?

Gran misterio...

A propósito, he dormido la friolera de tres horas.
 
Cosas que una noche te dicen...
Una habitación con vistas al mar.

Ojalá pudiera decir que una ligera brisa cálida acariciaba las cortinas trayéndonos el olor a sal... ¡pero estamos en febrero!

Todos mis sentidos están inundados de él. Su sudor se mezcla con el mío. Su respiración se entrecorta mientras el placer va subiendo. Me clava en los ojos su mirada castaña, y dice las palabras que menos esperaba oir en aquel preciso momento...

"¿A qué esperamos para vivir juntos?"

El shock es tan grande que el orgasmo que estaba a punto de elevarme a los cielos se desvanece en una fracción de segundo. Hago como si no hubiera dicho nada y no contesto, y me relajo lo justo para conseguir el cuarto o el quinto orgasmo de la noche (puede que se le vaya la olla un poco, pero es un fiera).

Pero le he oído muy bien. Y sé que lo que ha dicho le ha salido del alma y no de sus partes bajas...

Pensemos con la cabeza: ¿dónde está el gran problema? A ver, todos tenemos un pasado, unos tirando a clasicote y otros un poco más salvaje. El mío se divide en dos etapas básicas: el de antes de los 22 y el de después.

Antes de los 22 yo era un poco... ingenua, por no decir pánfila. Mi primer beso con lengua fue a los 17, y me dio tanto repelús que incluso me salió un bulto en el labio. Al llegar a casa mi madre me sugirió "échate aceite, que eso es que has tocado algo que te ha dado asco". Pues sí, un palmo de lengua de un maromo de casi dos metros de altura.

Seguí en ese plan de medio lela en lo que al tema amoroso se refería hasta los 22. Era (y soy) el tipo de chica que suele hacer más amigos entre los chicos que entre las chicas, porque soy capaz de argumentar con conocimiento de causa en una discusión sobre deportes, porque cuando voy de compras me paso más rato en la sección de libros, CDs y DVDs que en la de zapatos, porque juego a futbolín sin hacer el molinillo... Vamos, que soy muy versátil. Pero una es timidilla y no se puede decir que arrasara.

A los 22 pasó un hecho muy destacable: me apunté a un gimnasio donde había un monitor de aerobic increíble que me dejó un tipazo de alucinar, de ésos de marcar la tableta de chocolate en los abdominales, y eso me dio una seguridad en mí misma impensable en mi época de rellenita simpática.

Así que un buen día descubrí que la virginidad me estorbaba. Con un razonamiento muy lógico decidí que ya iba siendo hora de desmitificar el sexo. Digo más, teniendo en cuenta que había oído que la primera vez era un asco y dolía mucho y todas esas cosas... ¿por qué dejar que eso estropeara mi primera vez con alguien de quien estuviera enamorada? Había estado saliendo con un chico unas pocas semanas y no pretendía llegar a nada serio con él, pero me parecía que podría solventar el trámite con delicadeza y me dejó lista en el breve lapso de 3 días (sí, sí, 3 mañanas enteras en mi casa vacía de familiares para conseguir que esa telita tan flexible cediera con un dolor lacerante... sería que después de 22 años formando parte de mí estaba bien agarrada la joía!!!).

Poco después de eso planté al chico... porque ya le había echado el ojo a otro. Dos semanas que tardé en ligármelo, y sólo otra más hasta que acabamos haciéndolo en la alfombra del salón de su piso.

Con éste pasé 15 meses... hasta que me dejó por otra. Puede que en parte fuera porque estaba algo obsesionada con él. No hay nada como no estar segura de lo que siente tu chico por tí para que el cuelgue sea de lo más intenso. Panda de masoquistas que estamos hechas las mujeres...

Después de eso, mi currículum parecía la plantilla de la ONU: italianos, alemanes, holandeses, chilenos, argentinos... ¡¡¡una vez incluso me pidieron en matrimonio por teléfono desde Egipto!!! Y eso que cerraron mi gimnasio y la tableta de chocolate dejó de estar en mis abdominales y se me acumuló en la cadera (los que hacemos mucho ejercicio tendemos a comer mucho, y luego es difícil quitarse de ciertos vicios, ¡ay!)

Vistos mis antecedentes, ¿alguien puede creerse que llegara un chavalote de Barcelona, la primera noche de conocernos me dijera que se estaba enamorando de mí y no sólo no hice los 100 metros lisos en tiempo récord, sino que llegara a esta situación con él?

Pues sí...