Otra vez por aquí
Este blog es como una especie de diario para mí, donde contar las cosas increíbles que me han pasado en los últimos meses, y ojalá hubiera empezado un poco antes, y haber explicado lo que hacíamos mi Romeo y yo desde que nos conocimos, nuestro primer encuentro, lo que hicimos cada día de nuestra primera semana, nuestro primer viaje... Tengo la sensación de que un día dentro de muchos años necesitaré este backup.
Lo que quiero decir es que de tanto en tanto pienso que debería seguir escribiendo, pero por otro lado ha llegado un punto en el que no sé muy bien qué contar. Claro que pasan cosillas, pero por lo general es todo tan fantástico que me doy repelús yo misma. Yo solía ser la reina de la ironía y el sarcasmo, pero ahora no tengo nada sobre lo que ser irónica o sarcástica porque soy muy feliz, y ni siquiera los ingleses y sus cosas me inspiran sarcasmo. En definitiva, siento una especie de ruptura entre lo que solía escribir antes y lo que me sale ahora, en el que todo es romanticismo y cursilerías y todas esas cosas que jamás pensé que llegaran a pasarme.
Ahora, lo suyo sería escribir un post sobre nuestros planes de boda, que con suerte será dentro de unos pocos meses, pero aunque me hace mucha ilusión siempre pienso "¿es algo que yo querría leer en un blog?". Y la verdad es que no lo sé. Por un lado es una historia empalagosa y cursi sobre cuánto nos queremos y lo absurdo que es que esperemos más para casarnos cuando en nuestro corazón ya somos una familia. Por otro lado, se trata de mi boda, y eso garantiza que no se trata de algo habitual, quiero decir, es "la boda de Leelee", tiene que tener su puntito poco común o no sería yo. Sin ir más lejos hace un rato me he hecho un corte bastante grande en la mano, y ni siquiera me he cortado con un cuchillo o unas tijeras o un papel como todo el mundo: ¡¡¡me he cortado con una puerta!!!
En definitiva, que ando dándole vueltas a la posibilidad de no volver a escribir, o de empezar otro blog con otro tono, otro estilo... No sé, pero de momento aquí está esto, por si queda alguien por ahí que me lea, pues que sepa que estoy bien, que estamos bien, y que la magia sigue siendo real en este pequeño punto del mapa...





