Tecnología aplicada al romanticismo
Leelee está en casa, estirada en el sofá, sintiéndose fatal por culpa de esa amiguita pelma que la visita cada mes...
Romeo está en el trabajo, un poquito agobiado y queriendo irse a casa a darle mimitos a su chica, pero aún tiene que quedarse otra hora en la oficina...
Nunca fui una gran fan de la tecnología. Me horroriza pensar que llegue un día en que la gente no tenga tiempo de tomarse un café y charlar con los amigos, y que en vez de eso se conecte un momentín al Messenger, diga "q tal?", "bien y tú?" y "tengo prisa, charlamos luego, besukis", y que ésa sea toda la relación que tengas con los amigos de toda la vida durante meses.
Encontrar a Romeo vía Internet ya me reconcilió bastante con el mundillo, y hoy me ha dado otra muestra...
No me preguntéis cómo, pero mientras estaba en el sofá, envuelta en mantas y considerando seriamente un cambio de sexo, por los altavoces del ordenador empezó a sonar "Norwegian Wood" (para los despistadillos, una canción de los Beatles). No sé si ya lo había contado, pero la noche que nos conocimos, allá a las cinco de la mañana, mientras estábamos estirados en la cama, mi Romeo me empezó a cantar esa canción. Por suerte, estábamos a oscuras y no me vio emocionarme, así que no se enteró de lo llorica que soy hasta que fue demasiado tarde.
Hoy ha conseguido el mismo efecto.
Los anuncios seguirán diciendo que lo mejor es el helado de chocolate, mucho cariño y un poco de paciencia, y tienen razón. Pero una canción preciosa salida de la nada seguro que no se le había ocurrido a ningún publicista...
LU, sweetie!!!
PD.- Luego le poseyó el espíritu de algún maldito DJ que le hizo ponerme "Pesadilla en el parque de atracciones" de Los Planetas...
Romeo está en el trabajo, un poquito agobiado y queriendo irse a casa a darle mimitos a su chica, pero aún tiene que quedarse otra hora en la oficina...
Nunca fui una gran fan de la tecnología. Me horroriza pensar que llegue un día en que la gente no tenga tiempo de tomarse un café y charlar con los amigos, y que en vez de eso se conecte un momentín al Messenger, diga "q tal?", "bien y tú?" y "tengo prisa, charlamos luego, besukis", y que ésa sea toda la relación que tengas con los amigos de toda la vida durante meses.
Encontrar a Romeo vía Internet ya me reconcilió bastante con el mundillo, y hoy me ha dado otra muestra...
No me preguntéis cómo, pero mientras estaba en el sofá, envuelta en mantas y considerando seriamente un cambio de sexo, por los altavoces del ordenador empezó a sonar "Norwegian Wood" (para los despistadillos, una canción de los Beatles). No sé si ya lo había contado, pero la noche que nos conocimos, allá a las cinco de la mañana, mientras estábamos estirados en la cama, mi Romeo me empezó a cantar esa canción. Por suerte, estábamos a oscuras y no me vio emocionarme, así que no se enteró de lo llorica que soy hasta que fue demasiado tarde.
Hoy ha conseguido el mismo efecto.
Los anuncios seguirán diciendo que lo mejor es el helado de chocolate, mucho cariño y un poco de paciencia, y tienen razón. Pero una canción preciosa salida de la nada seguro que no se le había ocurrido a ningún publicista...
LU, sweetie!!!
PD.- Luego le poseyó el espíritu de algún maldito DJ que le hizo ponerme "Pesadilla en el parque de atracciones" de Los Planetas...