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Mac Guffin
Más cine, por favor
Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
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Sindicación
 
Rolling over never felt so good
Hace poco escribí de ti aquí. Hace poco te escribí. Escucho una y otra vez las canciones. Ahora tu voz está enlatada. Ahora todo está en una lata. Ahora no sé a qué dirección escribirte. Ya nunca más.

 
Lo que vi
Yo estaba empeñado en no ver
lo que vi, pero a veces
la vida es más compleja
de lo que parece.

 
Una vida lo que un sol vale
-Mira cómo arruga la nariz.
-Es tan simpático.
-Y es muy moreno.
-Sí, es más moreno que tú.
-¿En serio?
-Sí.
-Y se parte de la risa.
-Sí, es verdad.
-Es que se parte. Ha desarrollado un nuevo ruidito. A ver si lo esuchas.
-Y qué ojos. Cuánta ilusión contenida.
-Llora y ríe a la vez.
-¿Lo has visto bostezar?
-Sí. Va a tener el pelo rizado.
-¿Tú crees?
-Y será republicano.
-Que sea lo que quiera ser.
-Sí, pero... ¿monárquico?

 
The show must go on
Un día te expliqué en el autobús que, a mi modo de ver, las semanas se organizaban por temas. A veces se titulaban "Del vómito" porque durante los siete días estaba presente el malestar. Otras podían etiquetarse de "El malentendido" si todo salía al revés; los títulos o epígrafes eran infiinitos. "De lo inclasificable". "De lo frustrante". "De la insoportable factura telefónica". "De los sueños extraños". Bien. A esta semana la llamaría, sólo para que vayas entendiendo cómo funciona esta técnica, del "musical". Finaliza en "Moulan Rouge", pasa por "Sonrisas y lágrimas", recuerda a "42sd street" -no en vano las dos la hemos citado- y comienza en "Hoy no me puedo levantar". Falta "Chicago" y "Cabaret", qué lástima.

 
Europa marcha
"Sí, piensa Franz, la Gran Marcha continúa, a pesar del desinterés del mundo, pero se vuelve nerviosa y febril, ayer contra los norteamericanos que ocupaban Vietnam, hoy contra Vietnam que ocupa Camboya, ayer a favor de Israel, hoy a favor de los palestinos, ayer a favor de Cuba, mañana contra Cuba y siempre contra Norteamérica, siempre contra las masacres y siempre en apoyo de otras masacres, Europa marcha para no perder el ritmo de los acontecimientos y que ninguno se le escape, su paso se hace cada vez más rápido, de modo que la Gran Marcha es una marcha de gentes que dan saltos, que tienen prisa y el escenario es cada vez menor, hasta que un día se convierta en un mero punto sin dimensiones".

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera

 
Pasajeros al tren... Pasajeros al tren...
El sábado decidí. Cualquier lingüista estaría conmigo en que a la anterior frase le pasa algo. No es un "Mujeres soñaron caballos" tan evidente, pero resulta anhelante. No desasosiega, simplemente que si uno la lee en voz alta, es probable que deba pronunciarla dos veces. "El sábado decidí... Eh, el sábado decidí". Entonación ligeramente ascendente al llegar al "dí".

Ciertamente, el sábado decidí. Es decir, tomé decisiones. Es decir, abroché la mente. Es decir, clarifiqué la ventana. Entró fugazmente un rayo de sol por el hueco de la buhardilla y respiré. Entonces, bajé a la calle. Me encontré de casualidad con una decisión con patas.

Y luego la decadencia vespertina. Esa es la que más me angustia. Es la que en verdad me recuerda que un día seré vieja, que llegaré a los setenta años o que me volveré arrugada y torpe. Cada mañana empieza luminosa y termina oscureciendo las horas. Una brocha -la potente brocha del pintor de Marian- va tiñendo el día. Y por la tarde, se me limitan las fuerzas. Tan así que a una broma la interpreto gris y que al gris lo envuelvo de negro. Y tú: "Perdona, no quería...". Pero es que yo sé que no quieres. Yo sé que no quiero. Aunque, ¿cómo obviar las carencias?

Imagen-puente. Las pasiones que van de corazón a corazón. El mensaje. Hilos que unen invisiblemente tu casa con la mía. Un autobús de diez minutos y medio. La precisión de la vista nocturna. "Yo, más ciega que tú, sé ver mejor por las noches". Lo que pasa es que no sé si lo que veo me gusta.

Cada día menos inteligible, cada día tengo más oportunidades de perderme en el abismo de las palabras. Cada día una nueva verdad se asoma y ante la intranquilidad de leer entre líneas, estropeo ese interlineado. Emborrono con un lápiz la verdad estrecha para ampliar la mentira-sangre, que se extiende como el café sobre una servilleta.

 
Por cada quark había un antiquark
"En un momento determinado, el universo visible estaba al rojo vivo y no era más grande que la cabeza de un alfiler. Las tremendas condiciones, la elevadísima temperatura, generaban cantidades inmensas de partículas y antipartículas de todo tipo. En el universo había mucha materia y , exactamente, la misma antimateria. Por cada quark había un antiquark, pero en cierto momento se puso en acción el mecanismo conjeturado por el físico ruso Andrei Sajárov (1967). Por cada mil millones de partículas hubo un par más de quarks y según se iba enfriando el universo, los antiquarks chocaban con los quarks y se aniquilaban entre sí. Al final quedaron unos cuantos quarks que se combinaron en tríos para formar los nucleones, protones y neutrones, que es el material más abundante en la materia ordinaria de nuestro universo".

 
Miedos submarinos
¿Y si el teatro por el teatro deja de ser teatro? ¿Y si el sentarme en una butaca catorce ya no es como estar en el paraíso? ¿Y si la fuerza del teatro se queda en las letras de la Lupe? ¿Y si el vehículo se vuelve autobús? ¿Y si me acostumbro demasiado? Será como el amor pasado tres meses, como aquellas galletas después de tres cajas consecutivas, como el helado de chocolate tras los primeros lametazos, como la caja de pandora tras la tercera vez que la abro. Como el tercer escalón en las escaleras de la piscina, la tercera vez que lees en las sábanas "clémiso", la tercera ocasión en que la ocasión por sí misma se presenta. No quiero que el teatro, ese dios, deje de oler a teatro.