"Te equivocarás"
Acaba de terminar "Pauline en la playa", una película que me ha parecido espléndida. No sé hasta qué punto visualmente o formalmente es interesante; tampoco podría hablar de la fotografía, o la utilización del silencio, ni tan siquiera de la narrativa. ¿Cómo está contada? ¿Qué sugiere? ¿Qué evoca? En mi opinión, lo que transmite es sencillez. Comunica perfectamente con el espectador que, entre divertido y melancólico, recuerda sus primeros amores (en plural), lo fatídico del Amor (en singular y mayúscula, a ver qué dice la RAE), la imposibilidad de evitar enamorarse de quien no se debe y la posibilidad imposible de fijarse en el bueno de la película. Pierre, corre de un lado para otro. Ese rubio con camiseta de rayas -muy francés- y pantalones blancos, ajustados. Ese rubio se la pasa diciendo verdades, mirando con sinceridad, proclamando la bondad de las acciones y aconsejando el camino que se debe seguir. Mientras, Marion, Pauline (todas), hacen lo que no deben. Buscan en quien no deben ese amor que llaman pasional, auténtico, soñador, puro. No escuchan las palabras sabias del que fuera un joven tierno e inteligente, sino que actúan. La mujer se revela heroica: "voy a actuar, se acabó el esperar: lo que quiero, lo puedo conseguir". Pero qué ciegas están...
Sin embargo, Pauline (¿qué edad tiene? ¿17?) es mucho más madura de lo que su pelo a lo monje refleja. Lo es mucho más que Marion, que está loca de remate, y sólo busca que el momento sea mágico, que la quieran con esa locura que irradia su pelo largo, sus manos delgadas, su ropa ceñida y de colores. Busca el brazo fuerte de un hombre no-de-bien, que desconoce, y sin embargo, cree conocer. Se entrega pronto, no permite que la deseen, y el marinero pierde el interés por ella. Aunque dice saber esperar, querer esperar, es demasiado impaciente, y está ciega... Ciega de remate.
Pauline se reencontrará con Pierre, estoy segura. Además, sus nombres empiezan por la misma inicial. Él aprenderá a darse cuenta de que no es un cría; ella, no pensará nunca más "qué viejo es". Se esperarán, aunque no lo hagan a propósito, pero el tiempo les ayudará a encontrarse de nuevo. Pierre, pensando en que espera a Marion, se cruzará en la vida de Pauline, que conservará siempre el candor y la dulzura de la niñez.
Lo mejor es el final, y el olor de la playa.
Sin embargo, Pauline (¿qué edad tiene? ¿17?) es mucho más madura de lo que su pelo a lo monje refleja. Lo es mucho más que Marion, que está loca de remate, y sólo busca que el momento sea mágico, que la quieran con esa locura que irradia su pelo largo, sus manos delgadas, su ropa ceñida y de colores. Busca el brazo fuerte de un hombre no-de-bien, que desconoce, y sin embargo, cree conocer. Se entrega pronto, no permite que la deseen, y el marinero pierde el interés por ella. Aunque dice saber esperar, querer esperar, es demasiado impaciente, y está ciega... Ciega de remate.
Pauline se reencontrará con Pierre, estoy segura. Además, sus nombres empiezan por la misma inicial. Él aprenderá a darse cuenta de que no es un cría; ella, no pensará nunca más "qué viejo es". Se esperarán, aunque no lo hagan a propósito, pero el tiempo les ayudará a encontrarse de nuevo. Pierre, pensando en que espera a Marion, se cruzará en la vida de Pauline, que conservará siempre el candor y la dulzura de la niñez.
Lo mejor es el final, y el olor de la playa.
Comentario:
¡Yo también quiero ver "Pauline en la playa"!
Comentario:
A mí me despertaste las ganas de ver "Vive la vie" (¿era así?). Un besote.
Comentario:
Soy el pesado... Éric Rohmer es Éric Rohmer y me has dejado con unas ganas locas de ver la peli. Por cierto, ¡escribes un montón! Cuesta seguirte el ritmo. Voy a ver Battle Royale. Besunis.





