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"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
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Un tranvía
Me estremezco al leer que Vivien Leigh se representaba a sí misma en "Un tranvía llamado deseo". Laurence Olivier no quería que su mujer se convirtiera en Blanche Lebois porque sabía que no volvería a ser la misma. Los diálogos se grabaron en su cabeza, su mirada se perdía con frecuencia, como podemos ver en la película.

Comencé a ver el filme desde el minuto veinte, por lo que desconozco qué es lo que Kazan quiso mostrar al comienzo de la película. Por eso leo comentarios que me descolocan y desasosiegan... La sensación es la misma que he tenido tantas veces después de ver "Esplendor en la hierba", una película que sólo en momentos cumbre de la historia de mi cine, he llegado a entender. Ocurre que necesito un estado emocional determinado para enfrentarme a estas cintas que juegan con la ambigüedad y lo sutil de una época candorosa y rancia. De una época marcada por la pasión y el deseo reprimidos, disimulados, frustrados.

Antes de ver una de estas películas, y de pensar en Marlon Brando como un icono sexual, es preciso hacer un cambio rápido de ojos. Hay que leer sobre Estados Unidos, pensar en los felices años veinte, los infelices treinta. Hay que haber visto "Gigante" y "Al este del Edén", tantas otras obras maestras. Y meterse en la piel de quiénes vivieron el pudor y la "indecencia" de amarse libremente. Sólo entonces podremos entender por qué Blanche había perdido el juicio, y la presencia de esa mujer que vende flores para los muertos (escena que me recordó a "Ángel", de Lubstich) en la noche de Nueva Orleans. Y ese tranvía que traquetea como un tren, cuando Kowalsky llega a casa, y Blanche, con los ojos turbios y luminosos al mismo tiempo, habla del deseo que coagula la sangre de su cuñado.

Nótese que el filme fue programado anoche, día en que se "celebraba" el Día Internacional contra la Violencia de Género.

 
Comentario:
Es una película que va más allá de la imagen, te sumerge en el subsconciente y recrea muy bien los sentimientos de la protagonista. Las emociones brotan a flor de piel y creo que el espectador puede llegar a comprender la "locura" de esta mujer.Lo que me hace pensar que los locos no están tan locos,simplemente son prisioneros de sus emociones.
 
Comentario:
Como no sé como llamarte, te llamare McGuffin jejeje. Querida McGuffin, conozco la versión que dices pero creo recordar que más que una versión, utilizan el mismo motivo, ya que de hecho es la peli favorita de Meg Ryan y por eso deciden encontrarse ahí. En cuanto a que decidieras verla en lugar de Kill Bill, me parece genial porque aunque Kill Bill sea una buena película, creo que acabar el domingo con un poco de ternura y romanticismo siempre es más agradable.
Buenas noches desde mi torre de cristal. Por cierto, llamaron a la puerta y acabo de volver del séptimo cielo... :-)
 
Comentario:
Cordelia, ¿siempre en la torre de cristal? ¿llamarán a tu puerta? Estoy viendo esa película, en lugar de Kill Bill (qué mal, pero bueno), y por si no lo sabías, hay una tercera versión de esa película -que me está gustando bastante-, mucho más moderna, con Meg Ryan y Tom Hunks: "Algo para recordar". A mí esa no me gusta mucho... pero es curioso pensar en cómo ese tema ha dado para tanto.
Un saludo.
 
Comentario:
No he visto "Un tranvía llamado deseo", pero puedo asegurar que la fuerza de la mirada de Vivien Leigh tendrá mucho que ver en la intensidad de la película. La que sí he visto es "Esplendor en la hierba" y además de observar lo guapo que es Warren Beatty, decir que siempre me deja igual esa peli, con una sensación de desasosiego e impotencia increíbles. Me has dejado a mí tb con muchas ganas de ver el tranvía, así que en cuanto pueda. Como apunte, una recomendación para quienes no la hayais visto. Esta noche, telemadrid a las 22:00: Tu y yo con Deborah Kerr y Gary Grant, preciosa y romántica película. Hay una versión más moderna con un mayorcito Warren Beatty y su actual, real y bella esposa Annette Bening. Disfrutadla quienes podais y ya me contais.
Saludos desde mi torre de cristal y esperando que llamen a la pùerta...
 
Comentario:
Es una peli de la que había visto escenas sueltas y que me había parecido curiosa, pero ahora de has dejado con unas ganas de verla entera...
No