Nótese
La vida gira y gira, y yo, que soy una cobarde, muchas veces no tengo ganas ni de subirme ni de bajarme. Muchas veces, me quedaría tranquilamente en un rinconcito y diría a mis obligaciones/responsabilidades diarias: "buscadme un poco más tarde, o mejor, olvidadme por unos días". Nunca "para siempre", eso es lo que más miedo me da.
La vida cambia, es extraño. Antes no era capaz de hablar en estos términos, de hablar de "la vida", recién empezaba a vivirla, y ya me veo arruguitas mínimas asomándose por todas partes. Dormir nos devuelve al pasado, y no sé si despertarse es una alegría o no. Lo cierto es que luego los días salen adelante, se dibujan, siguen marchando. Nadie para el mundo, nadie para los relojes (ya no), los días siguen su curso. El despertador suena y aunque sabes que verás un montón de caras amables, un montón de personas con conductas extrañas y miradas preciosas, qué pereza da mirarlas.
Si me hubieran dicho hace unos meses la "terribilidad" del asunto, no me lo hubiera creído. De nuevo en la universidad vi a los de tercero haciéndose fotos con corbatas negras y camisas blancas. Y los recuerdos como chaparrones, nublados.
Pero es que la vida comienza cada día. Cuando ese despertador suena, uno cree que lo tiene ya todo aprendido, lo da todo por sabido. De ahí viene la pereza, de creer que cada día, se resolverá como el anterior. Sin embargo, eso nunca ocurre. Lo de los pequeños detalles, los pequeños placeres, los momentos efímeros pero existentes, existen. Hay que aprender a aprender. Me parezco cada día más a Jorge Bucay o algo así (Dios no lo quiera), pero es que no hay nada como el apagar el despertador y saber que se está vivo.
De tanto en tanto, de cuando en cuando, nótese que movemos las piernas, que caminamos, que seguimos viendo a pesar de las dioptrías y que seguimos acumulando ilusiones, como la primera vez.
La vida cambia, es extraño. Antes no era capaz de hablar en estos términos, de hablar de "la vida", recién empezaba a vivirla, y ya me veo arruguitas mínimas asomándose por todas partes. Dormir nos devuelve al pasado, y no sé si despertarse es una alegría o no. Lo cierto es que luego los días salen adelante, se dibujan, siguen marchando. Nadie para el mundo, nadie para los relojes (ya no), los días siguen su curso. El despertador suena y aunque sabes que verás un montón de caras amables, un montón de personas con conductas extrañas y miradas preciosas, qué pereza da mirarlas.
Si me hubieran dicho hace unos meses la "terribilidad" del asunto, no me lo hubiera creído. De nuevo en la universidad vi a los de tercero haciéndose fotos con corbatas negras y camisas blancas. Y los recuerdos como chaparrones, nublados.
Pero es que la vida comienza cada día. Cuando ese despertador suena, uno cree que lo tiene ya todo aprendido, lo da todo por sabido. De ahí viene la pereza, de creer que cada día, se resolverá como el anterior. Sin embargo, eso nunca ocurre. Lo de los pequeños detalles, los pequeños placeres, los momentos efímeros pero existentes, existen. Hay que aprender a aprender. Me parezco cada día más a Jorge Bucay o algo así (Dios no lo quiera), pero es que no hay nada como el apagar el despertador y saber que se está vivo.
De tanto en tanto, de cuando en cuando, nótese que movemos las piernas, que caminamos, que seguimos viendo a pesar de las dioptrías y que seguimos acumulando ilusiones, como la primera vez.
Comentario:
Te aseguro que si te parecieras a Jorge Bucay, no te leería...
(Sesgo, sesgo, sesgo, ¡¡pero me da igual!!)
Y sobre tu Él o él o Dios o dios, creo que ciñéndonos al complejo contenido literario-filosófico-existencialista de tu post, has hecho bien. Besunis.
(Sesgo, sesgo, sesgo, ¡¡pero me da igual!!)
Y sobre tu Él o él o Dios o dios, creo que ciñéndonos al complejo contenido literario-filosófico-existencialista de tu post, has hecho bien. Besunis.
Comentario:
¡Pasemos a la acción!Dejemos de ser meros troncos inertes que se dejan arrastrar por las aguas turbias de la vida. No somos espectadores de nuestra historia, cojamos esa pluma que todos llevamos guardada en lo más profundo de nuestro ser y convirtámonos en creadores de nuestra vida.
Puede que el viento azote con fuerza,puede que nos perdamos entre tinieblas;pero si mantenemos la ilusión y somos capaces de configurar nuestro propio mundo, si encajamos las piezas del puzzle que nos ofrece la vida tarde o temprano...¡triunfaremos!
Por cierto, gracias por compartir con todos nosotros tus reflexiones.
Puede que el viento azote con fuerza,puede que nos perdamos entre tinieblas;pero si mantenemos la ilusión y somos capaces de configurar nuestro propio mundo, si encajamos las piezas del puzzle que nos ofrece la vida tarde o temprano...¡triunfaremos!
Por cierto, gracias por compartir con todos nosotros tus reflexiones.
Comentario:
¿Sabes? a mí también me ha sorprendido hablar de Dios mayúsculamente, pero en fin, así lo escribí, y lo respeté como tal. Muchas gracias Marian, tengo ganas de verte, hoy iba a llamarte. Un beso.
Comentario:
Por fin algo de optimismo en tu blog :) Por cierto, me ha extrañado mucho ver que hablas de él en mayúscula. Supongo que es lo políticamente correcto o quizá fue sólo la costumbre.
A veces también me encantaría no salir de la cama en todo el día. Sin embargo, la culpabilidad de haber cometido el mayor pecado capital (:P) me perseguiría todo el día, así que ¡arriba!
A veces también me encantaría no salir de la cama en todo el día. Sin embargo, la culpabilidad de haber cometido el mayor pecado capital (:P) me perseguiría todo el día, así que ¡arriba!





