En verdad
Se le apareció un enano sin nada de particular al doblar la esquina y le dijo: "qué futuro quieres tener". Le respondió: "quieres la verdad o la mentira". El enano sonrió: "la verdad, pues será el de la mentira el que vayas a tener".
En verdad, quería compartir aquel pisito de Ópera, con vistas al Palacio Real y a la playa de Madrid. En verdad, quería levantarse todas las mañanas a las ocho o a las nueve, y desayunar abundantemente durante unos largos treinta minutos. Los domingos (o los días que lo parecieran), tomarían churros con chocolate o cola cao. Después, la mañana se dejaría caer lentamente; un rayo de sol se posaría a cada hora en una línea diferente del horizonte.
En verdad, quería escribir todos los días varias hojas de papel. Una, en el Word del ordenador, para su novela. Otra, a mano, en su cuaderno. Algunas pequeñas para los bolsillos del abrigo, el cajón de los pendientes, la bolsa de la comida. En verdad, quería pasearse sin dirección por el Madrid de los Austrias, y llegar al Retiro algunas tardes.
En verdad, quería leer el periódico, aprender a retratar objetos animados e inanimados, comer frutas, hacer postres. Ver películas, tocar la melódica de la vida.
En verdad, quería compartir aquel pisito de Ópera, con vistas al Palacio Real y a la playa de Madrid. En verdad, quería levantarse todas las mañanas a las ocho o a las nueve, y desayunar abundantemente durante unos largos treinta minutos. Los domingos (o los días que lo parecieran), tomarían churros con chocolate o cola cao. Después, la mañana se dejaría caer lentamente; un rayo de sol se posaría a cada hora en una línea diferente del horizonte.
En verdad, quería escribir todos los días varias hojas de papel. Una, en el Word del ordenador, para su novela. Otra, a mano, en su cuaderno. Algunas pequeñas para los bolsillos del abrigo, el cajón de los pendientes, la bolsa de la comida. En verdad, quería pasearse sin dirección por el Madrid de los Austrias, y llegar al Retiro algunas tardes.
En verdad, quería leer el periódico, aprender a retratar objetos animados e inanimados, comer frutas, hacer postres. Ver películas, tocar la melódica de la vida.
Comentario:
¿Y por qué no lo hizo? ¿y por qué pienso que no lo hizo?





