Desvelo
Anoche volví a ver "El apartamento" y en los descansos, cambiaba rápidamente a la gala de los Goya. Luego no podía dormir, pensando en que la primera vez que vi un poco de esta película era lo suficientemente pequeña como para no sentirme atraída por la imagen. La estaba viendo mi hermana en versión original, un viernes por la noche. Yo me fui a dormir en cuanto no entendí nada. Años más tarde, retomé "El apartamento" en Inglaterra. Fui con mi compañera al edificio de los lenguajes (el Fylde Building, qué recuerdos) y la convencí para que la viéramos juntas. La cinta era en inglés y sin subtítulos, y aunque la comprendimos en su conjunto, nos perdimos infinidad de matices que anoche recuperé. Creo que es un filme atrevido para su tiempo, muy divertido, hasta disparatado. Resulta sutil, aunque abiertamente explícito, y lo que ocurre -el chantaje de los jefes, las múltiples amantes, los engaños- repugna y fascina: España estaba a años luz de dejar a sus cineastas filmar algo semejante. Tan lejos estaba del cine con mayúsculas como de disponer de control remoto (o mando a distancia) en cada casa, como el protagonista disfruta en su apartamento en 1960.
Al principio, trazamos una línea insegura. Luego la empezamos a repasar, pero con el bolígrafo equivocado. Cuando definitivamente completamos el círculo, perfecto en sus dimensiones y curvatura, el ciclo ha colmado. Luego no podía dormir.
Al principio, trazamos una línea insegura. Luego la empezamos a repasar, pero con el bolígrafo equivocado. Cuando definitivamente completamos el círculo, perfecto en sus dimensiones y curvatura, el ciclo ha colmado. Luego no podía dormir.